sábado, 30 de noviembre de 2013

EL CONSULTOR DE LA DAMA ENFERMERA 1920



Autora: ELENA SÁNCHEZ DE ARROJO
Con prólogo del Dr. Calatraveño. 2ª edición. Guadalajara
Imprenta del Colegio de Huérfanos de la Guerra 1920.

FOTO 001 La Reina Victoria Eugenia con el uniforme de Dama Enfermera de la Cruz Roja, realizado por Marcelino Santamaría

A S. M. la Reina Doña Victoria Eugenia

SEÑORA:
Permita V. M. á la más humilde y entusiasta de sus admiradoras dedicarla este modesto libro, grano de arena que deseo aportar al hermoso edificio de ilustración y cultura femenina que V.  M. levanta en nuestra Patria, y sea á la vez testimonio pobre pero elocuente, del respetuoso afecto que la autora profesa á la más hermosa, caritativa y buena de las Reinas.
SEÑORA:
A los RR. PP. De V. M.
Elena Sánchez de Arrojo

Dos palabras de la Autora
“Durante el breve y casi en sus comienzos interrumpido primer curso de Damas Enfermeras de Guadalajara, al que asistí de “oyente” como vice-presidenta de esta Delegación, pude observar lo difícil que es asimilar sin libro de texto ó de consulta donde estudiar con detenimiento, las explicaciones del maestro, no siempre tan sencillas y á la altura de las inteligencias y preparación científica de sus oyentes, como las dos ó tres que tuve la fortuna de oir en Madrid, al ilustre Dr. Calatraveño (q. e. p. d.)”.

“Al llenar tal vacío aspira este pobre libro mío, que encomiendo á la benevolencia de los dignisimos profesores de Damas Enfermeras y á la de éstas, para las cuales he libado, como la paciente abeja liba la miel en las flores de la pintoresca Alcarria, donde vivo, en cuantos libros han sido necesarios para responder al vasto y meditado cuestionario oficial de nuestra amadísima Institución”.

“No fueron las ojeadas pocas, pues no son pocas las materias del programa y esta tarea difícil, más para mi que para cualquiera de mis cultas compañeras, es la que me propuse ahorrarles con este modestisimo fruto de mi trabajo”.

“Agotada la primera edición de 1918 y con pedidos suficientes para asegurar el éxito de la segunda edición he tenido que retrasar ésta, contra todo mi deseo, por las dificultades creadas por el encarecimiento y escasez del papel. Vencidas al fin éstas, puedo hoy ofrecer al público en general, y á mis compañeras las Damas de la Cruz Roja, más particularmente, con el testimonio de mi gratitud por la benévola acogida que á mi obra han dispensado, esta segunda edición corregida y aumentada con materias que aunque no figuran en el programa oficial, me han parecido de suma utilidad. Tales son las que se refieren á profilaxis contra la gripe, erisipela y sarampión, modo de hacer y aplicar tópicos, sinapismos, vejigatorios, ventosas, etc., de vestir y desnudar á los heridos y mutilados y reeducación de éstos. He ampliado también algo de primeros auxilios en diferentes casos de envenenamientos y en cuanto se refiere al cuidado de los niños y todo esto me hace esperar que si tan útil se consideró la primera edición de mi librito, aun ha de serlo más esta segunda, no sólo para mis compañeras las Damas Enfermeras sino para la mujer en general, ávida ahora como nunca de conocimientos útiles de cuya cultura tanto se trata actualmente”.

Sea pues este pobre libro mio, el granito que lleve como hormiga laboriosa al granero común del perfeccionamiento femenino, y se verán plenamente satisfechos los deseos de LA AUTORA.


FOTO 002 Portada del libro 2ª edición

PRÓLOGO DE LA 1ª edición
Con mucho gusto accedo á la demanda de la ilustre señora Dª Elena Sánchez de Arrojo, quien desea la dedique unos renglones que sirvan de proemio al bien escrito libro que acaba de componer á fin de que puedan utilizarse, más que como texto, como guía elemental, en sus estudios, las Damas Enfermeras de la Cruz Roja Española, á cuya simpática y altruista agrupación pertenece la autora del citado manual.

Cuando en el curso próximo pasado, se celebraron por vez primera, bajo mi presidencia, los exámenes de las numerosas y aristocráticas damas que atentas habían seguido las conferencias, terminados los de las alumnas de Madrid, se presentaron algunas procedentes de diversas provincias y entre ellas llamó mi atención por su cultura vastísima, la seguridad de sus respuestas y lo bien que dominaba el programa para la enseñanza, aprobado por el Excelentísimo Señor Ministro de la Guerra, una, procedente de la Comisión provincial de Guadalajara, que mereció elogios unánimes del Tribunal, por lo bien que conocía todo lo referente á las asignaturas que nos ocupan; era la Señora Sánchez de Arrojo, autora de este libro, que falta de una guía, por aquel entonces, que se ajustara exactamente á los temas oficiales, y no pudiendo asistir á mis conferencias, ni tomar de ellas apuntes, por residir habitualmente fuera de la Corte, tuvo que vencer grandes dificultades y consultar no pocos libros para estudiar las diversas materias que componían el curso. Suponiendo que en este mismo caso se hallarían muchas Damas Enfermeras, concibió, “como después me ha dicho”, apenas aprobada en el examen, la idea de escribir un libro que facilitase el trabajo de aquéllas, y en que se contestase exacta y fielmente á las preguntas del cuestionario.

La Señora Sánchez de Arrojo, cuya insalvable actividad admiran cuantos la conocen, dando pruebas de una laboriosidad y fuerza de voluntad poco frecuentes, escribió en breve espacio de tiempo este libro, en el que quedan expuestas de manera fácil, clara, sencilla, práctica y sin ridículas pretensiones de sabiduría, cuanto interesa conocer, no tan sólo á la Dama Enfermera de la Cruz Roja, sino á cuantas señoras amantes de la cultura deseen formarse “siquiera sea de modo elementalísimo” una idea de la admirable máquina humana, y utilizar, en virtud de estos conocimientos, las provechosas enseñanzas de la higiene.

Muchos han sido los libros que en estos últimos años se han dado á luz, tratando de tan interesantes asuntos, pero casi todos adolecen en nuestra opinión del grave defecto de no responder á los fines que los inspiraron. La mayoría de ellos, son demasiado extensos: en otros sus autores, influídos por sus conocimientos médicos, derrochan un tecnicismo que los hace sumamente empalagosos é inútiles para la enseñanza femenina, sobre todo tratándose de las Damas Enfermeras de la Cruz Roja, que como decimos en otro lugar (Programa razonado para la enseñanza de las Damas Enfermeras de la Cruz Roja Española, Madrid, 1916), ha de ser especialísima, sui generis, sin pretender parecerse á otra alguna.

La Cruz Roja Española no ha descuidado nunca la enseñanza teórica y práctica de su personal.

Prescindiendo de innumerable serie de conferencias que no llegaron á perpetuarse por la imprenta, se han hecho copiosísimas ediciones de “La cura pronta y la cartera de socorro”, del Dr. Landa; la “Breve instrucción para el socorro de los heridos en campaña”, por Gómez Carrascón; los “Primeros socorros en accidentes repentinos”, del Dr. Esmarch; la “Guía instructiva del camillero”, del Dr. Ordónez y la de Benavent; la “Cartilla sanitaria”, del Dr. Almiñaque¸la de “Socorros de urgencia”, del Dr. Vega Díaz; la “Cartilla de socorro”, de Arlegui; y muchos más.

De mayor extensión son el “Manual de socorros de urgencia”, de Toribio Campos; “Humanidad y deber”, de los Señores Lara Molina y García Bueno; así como los “Manuales del Practicante”, de Aguinaga y Almazán y los de “Medicina doméstica”, de Oppisso y tantos otros, que tratan de Cirugía de urgencia.

Por su amplitud, aunque obra de carácter popular, no tiene aplicación sino para consulta el “Libro médico de la casa”, por los Doctores Darder y Dalmau.

FOTO 003 Segunda página del libro

Merecen también ser citadas, con elogio, las publicaciones siguientes: Contestaciones al programa oficial del Estado; Conocimientos necesarios de la enfermera, de la inteligente señora Dª Pilar Lora; el Manual editado por las Hijas de la Caridad; el Manual Práctico de Asistencia a enfermos, de la Congregación de las Siervas de María, Dr. Nicasio Mariscal, 1920, que no se venden ni se regalan, así como el escrito recientemente por el ilustre Dr. Fernández Corredor, Delegado de la Asociación en Valladolid y profesor del curso de enfermeras en dicha capital.

Todas estas publicaciones son de inestimable valía, pero insistimos en que no sirven especialmente para la Dama de la Cruz Roja, cuya misión es distinta de las demás señoras que por devoción ó por deber profesional, dedican sus horas al cuidado de los enfermos en Sanatorios, Hospitales, Dispensarios, Clínicas y demás establecimientos de esta índole, ya médicos ó quirúrgicos.

La Dama Enfermera de la Cruz Roja no es, ni tiene por qué ni para qué, ser la religiosa que por amor á Dios consagra enteramente su existencia al servicio del prójimo: ni la profesional laica que funda su modo de vivir en el ejercicio de su carrera: es sencillamente la señora que llevada de hidalgos sentimientos patrióticos y de generosos impulsos caritativos, sin abandonar por completo su vida ordinaria social y sus deberes de esposa, madre, hija ó hermana, dedica, transitoria y accidentalmente, horas y aún días tal vez, al voluntariado y desinteresado auxilio y consuelo de sus semejantes, ayudando en sus nobles tareas á los que, por diversos motivos, las desempeñan de un modo permanente.

Esta diversidad de origen, de medio y de fin, explica las diferencias en la enseñanza y aun en el reclutamiento del personal; el olvido de estos elementales principios, trayendo la confusión de conceptos, produce los errores pedagógicos que contienen muchos reglamentos y manuales de enseñanza.

En este sentido nos ha parecido irreprochable el presente librito, que viene á llenar un verdadero vacío y á prestar un señalado servicio á la Asociación, sin alardes de ciencia barata y al alcance de todas las inteligencias; seleccionando lo inútil y dejando tan sólo lo práctico é indispensable; está tan de acuerdo con mis sencillas explicaciones, que puede decirse que sus páginas son fiel reflejo de las mismas. Su autora tuvo la bondad, que mucho la estimo, de demandar mi opinión y consultarme, en las dudas que en alguna lección la ocurrieron, por no tener en Guadalajara suficientes libros de que disponer, ni facilidad de procurarse todos los datos necesarios á este fin; y aquí no puedo menos de dedicarla muy calurosos y efusivos plácemes por su valentía al decidirse á escribir un libro de índole tan esencialmente técnica que acaso pudiera parecer sólo propia de un profesional. Estas dificultades que en otra cualquiera persona extraña á la medicina hubieran sido insuperables, las ha vencido, con relativa facilidad, la clarísima inteligencia y la firme voluntad de la Señora Sánchez de Arrojo, que no es esta la vez primera que lanza á la publicidad los frutos de su privilegiado cerebro.

En su juventud escribió en varios periódicos y revistas de Filipinas. Casada y madre muy joven, casi niña, y viuda pocos años después, hay en su vida un larguísimo paréntesis en sus tareas literarias, lapso de tiempo dedicado exclusivamente á la educación de sus tres hijos varones, de la que fue celosísima y de la que obtuvo óptimos frutos, pues logró formar tres completísimos caballeros, brillantes oficiales del Ejército, y adornados además no sólo de aquellos talentos sociales y facultativos propios para hacerles sobresalir en su esfera social, su carrera sino de los de índole moral, que solo una madre semejante puede inculcar en el corazón de sus hijos, y que muy especialmente brillaron en nuestro compañero el benemérito y entusiasta socio de la Cruz Roja, á cuya institución prestó grandes servicios, el malogrado Ilustrísimo Señor Don Emilio Martínez. Capitán de Infantería de Marina y Gentil hombre de S. M. el Rey. Muerto el mayor de sus hijos tan identificado, con su madre que puede afirmarse vivían el uno para el otro, la vida de la autora de este libro corrió serio peligro y en su convalencia se acogió como á suprema medicina moral, al cultivo de sus aficiones artísticas y literarias, y entonces nacieron de su bien cortada pluma una preciosa novela de costumbres tagales, con el título de “El Padre Mabuti”, un interesante libros de cuentos; una conferencia humorística, que fue muy aplaudida en el teatro Infanta Isabel , un drama titulado “¡El éxito… la gloria!” una comedia “Alma Mater”, admirablemente pensada y dialogada y multitud de artículos muy notables.

No pareciéndole bastante á la cultísima dama de quien venimos ocupándonos, estas tareas literarias, se dedicó por entero al ejercicio de la caridad, extremándolo, como Dama de la Junta del Hospital de la Princesa, de cuyo competentísimo personal médico y administrativo es justamente admirada y estimada, como lo es en Guadalajara donde reside desde hace dos años, en cuyo breve espacio de tiempo ha conseguido ser el hada bienhechora, siempre dispuesta á prestar sus valiosos servicios en todas las asociaciones de piedad ó caridad y en cuantas obras de beneficencia hay allí establecidas, coadyuvando de eficaz manera á las muchas y valiosas de acción social católica, fundadas allí por su hijo el ilustradísimo Capitán de Infantería Don Víctor Martínez, celoso propagandista, fundador de cuantas obras sociales existen en Guadalajara y que bien pudiera ostentar el título de hijo predilecto de la Ciudad, por los grandes beneficios que á la misma viene dispensando.

Tal es la silueta moral y personal de la autora de este libro, el cual deseo, lector amable, que repases con la atención que merece.

La enseñanza de Damas Enfermeras de la Cruz Roja Española, debida á iniciativas de nuestra bellísima y caritativa Soberana S. M. la Reina Victoria Eugenia, está llamada á adquirir un gran desarrollo en nuestro país; yo guardo gratísimo recuerdo de las conferencias que dí durante dos cursos; las numerosas y aristocráticas damas que á ellas concurrieron, mostraron siempre vivo anhelo por conocer las materias objeto de sus estudios; esta semilla lanzada en la Corte, por orden de S. M. la Reina, fructificó en numerosas localidades, donde ilustres profesores establecieron estos interesantes cursos, haciendo concebir la esperanza de que en breve espacio de años, contaremos con un numeroso personal femenino, culto, instruído en lo necesario, para prestar su poderosa ayuda al personal médico de la Institución, si las circunstancias lo demandan, en tiempo de guerra, y si Dios nos concede el inapreciable don de la paz, durante la misma, dejando sentir su valiosa influencia para extender los inagotables dones de la higiene, en todas las manifestaciones de la vida pública y privada.

Para lograr estos nobles fines es preciso tan sólo la unión, pero unión firme y sincera entre los dos grupos femenino y masculino que integran la Asociación; desunidos éstos, marchando cada uno por diverso camino, sobrevendrá, á mi juicio, una catástrofe que habrá de pesar sobre la conciencia de los que la hayan provocado.

Cada grupo tiene su misión importante é irreemplazable que cumplir; las señoras con su dulzura, valiéndose del encanto sugestivo que en todo momento ejercen sobre el hombre, recaudando fondos, organizando festivales, prestando sus auxilios insustituíbles en hospitales, ambulancias, sanatorios, consultorios, etc.; los hombres, sean médicos, socios ó simples camilleros, atendiendo en tiempo de paz á los centros donde se presten servicios de índole facultativa, á los desgraciados, y en épocas de trastornos revolucionarios, acudiendo, aun á trueque de jugarse la vida “como hacen con suma frecuencia” allí donde el peligro lo demande, y en todo tiempo velando por la higiene pública, ocupándose de resolver problemas tan pavorosos como son la manera de evitar los estragos de la tuberculosis, profilaxis del paludismo, alcoholismo, viruela, avariosis, etc., al igual que hace el personal de las Cruces Rojas de Alemania, Inglaterra, Francia, Japón y Estados Unidos; de esta única manera la fuerza de la Cruz Roja Española aumentará ya que protegida por nuestra egregia Soberana, admirada y querida por el pueblo, gozando de prestigio como ninguna Sociedad lo disfrutó jamás, contando por miles sus asociados, no puede ser patrimonio de un solo hombre, ni estar bajo la férula de una sola inteligencia, por preclara que sea; y no digamos nada si cayera en manos de audaces impulsivos, desprovistos de toda cultura y exhaustos del tino social y trato de gentes que requieren estos elevados puestos. Por fortuna la Cruz Roja Española se halla regida hoy por una Asamblea cuyos miembros todos, presididos por el dignísimo Comisario regio el respetable y caballeroso General Mille, y secundado por el ilustrado Secretario Señor Criado y Domínguez, llena por completo su delicada misión y ha de llevar al Instituto por camino de prosperidad y gloria.

Y nada más, benévolo lector, sino felicitar con toda la sincera efusión de mi alma á la Señora Sánchez de Arrojo, autora de este libro, que cumpliendo el precepto de Horacio, ha sabido unir lo útil con lo agradable, añadiendo con la publicación de este bien escrito “Manual” un nuevo é importante servicio á los muchos que lleva prestados á la Cruz Roja de nuestra Patria, que conservará siempre su nombre “enaltecido ya por sus hermano el héroe de Fuerte Victoria, el laureado Comandante Sánchez de Arrojo, figura inolvidable de la milicia española en la insurrección filipina”, entre los de sus hijos predilectos, ya que á ello se ha hecho acreedora por su inteligencia, su afecto á nuestra patriótica Asociación y sus incesantes desvelos en pro de la misma.
Dr. Calatraveño. Madrid, Mayo de 1918

El Consultor de la Dama Enfermera, 2ª edición, consta de 322 páginas distribuidas en: Prólogo.

1ª Lección. La Cruz Roja. Origen de esta Asociación. Su importancia en tiempo de paz como de guerra. Idea general de su organización, tanto en España como en el Extranjero. Conferencias internacionales. Relaciones de la Cruz Roja con la Sanidad Militar.

2ª Lección. Necesidad de crear un cuerpo de damas enfermeras al servicio de la Asociación. Condiciones que deban reunir para el buen desempeño de su misión en ambulancias, sanatorios y establecimientos de índole análoga. Límites de su intervención. Deberes y derechos.

La enfermera debe ser instruída en todo aquello que sirva para mayor consuelo y bienestar del enfermo y facilitar su servicio y curación, no descuidando ni el menor detalle ni desdeñando intervenir, siempre que sea preciso, en aquellos servicios que repugnen tal vez á su naturaleza delicada, pero que son acaso los de mayor necesidad para el enfermo.

FOTO 004 Dedicatoria del libro. Y fotografía de la autora

Debe saber sin duda la cubicación de aire necesaria para la estancia y los grados de temperatura á que debe estar, manejar autoclaves, termómetros, etc. Hacer gráficos de temperatura, poner una inyección, conocer por su nombre las partes que componen el organismo humano y hasta sacar una radiografía, pero también, muy preferentemente preparar la cama del enfermo o herido, cambiar sus sábanas y metedores sin que le hagan arrugas ni le causen molestias, debe saber con que y cómo se limpian escupideras y vasos de noche; cómo se usan pisteros, aspiradores y cánulas y cómo se improvisan fanones, férulas y demás aparatos; cómo se viste y desnuda á un enfermo, cómo se le transporta, caso de heridas y fracturas, cómo debe bañársele y con cuáles precauciones y en fin, hasta cómo se debe barrer la habitación y limpiar los objetos desterrando plumeros y demás artefactos que lleven de un lado á otro el polvo, con gran peligro para la salud.

Y por último, la enfermera debe ser subordinada, obediente y sumisa á las órdenes del médico, de quien es ayudante, no suplente y jamás permitirse variar un tratamiento, ni tomar una iniciativa si no es con ocasión de un incidente que en ausencia del médico puede sobrevenir, comprometiendo la vida ó pudiendo retardar considerablemente la curación del herido ó enfermo.

3ª Lección. Idea general del organismo humano. Esqueleto: músculos, articulaciones, aponeurosis. Sistema nervioso y aparatos en general. Sentidos: papel que desempeña cada uno de ellos en el funcionamiento armónico del cuerpo.

4ª Lección. Esqueleto: partes en que se divide. Cabeza: enumeración y descripción elemental de cada uno de los huesos que la forman.

5ª Lección. Tronco. Enumeración y descripción elemental de cada uno de los huesos que lo componen.

6ª Lección. Extremidades. Enumeración y descripción elemental de cada uno de los huesos que constituyen las superiores é inferiores.

7ª Lección. Enumeración de los principales músculos y articulaciones. Su papel como lazo de unión entre las diferentes partes del esqueleto y su importancia como órgano del movimiento.

8ª Lección. Aparato Digestivo. Somera descripción del mismo en general y de las diversas partes que lo constituyen. Alimentos; su importancia y variedad, ya se trata de enfermos afectos de dolencias médicas ó quirúrgicas. Alimentos plásticos y respiratorios. Diversas dietas.

9ª Lección. Aparato respiratorio y circulatorio. Ligera descripción de los órganos que los forman y funcionamiento de cada uno de ellos. Arterias y venas; caracteres diferenciales. Aire atmosférico: su composición. Alteración que puede sufrir con perjuicio de enfermos ó heridos. Medios de evitarla. Auscultación y percusión.

10ª Lección. Aparato urinario. Riñones, uréteres y vejiga. Descripción elemental de cada uno de estos órganos. Orina. Principales caracteres de las mismas y su significación clínica. Idea de lo que son los análisis de orina y cuándo debe pedirse su práctica á los laboratorios instalados en los Hospitales ó anejos á las salas de los mismos.

11ª Lección. Sistema nervioso en general. Partes de que consta. Papel de cada una de ellas desempeña en la economía. Descripción elemental. Síntomas que interesa conocer á las Damas Enfermeras de la Cruz Roja, derivados de las lesiones médicas ó quirúrgicas que pueda ofrecer cada parte.

12ª Lección. Nociones elementales de los sentidos de la vista, oído, olfato, gusto y tacto. La piel como cubierta general del organismo. Poros: su importancia en la economía. Reglas higiénicas que se derivan de estos conocimientos.

13ª Lección. Fiebre. Importancia y significación de la misma. Modo de apreciar la fiebre. Pulso y temperatura. Termómetros clínicos; gráficas de pulso y temperatura. Baño en general; baños simples; baños medicinales. Clasificación de los baños por su temperatura. Precauciones que deben adoptarse al administrar un baño.

14ª Lección. Infección. Microbios en general. Enumeración de los productores de las principales y más frecuentes dolencias. Toxinas. Tétanos; su importancia en cirugía de guerra, síntomas y remedios. Suero antitetánico. Desinfección y desinfectantes. Estufas de esterilización y autoclaves.

15ª Lección. Sepsia y antisepsia, hemostasia y anestesia. Anestesia local y general. Enumeración de los principales anestésicos de una y otra clase. Peligros de la anestesia y modo de evitarlos.

16ª Lección. Enumeración de los elementos más usados en una cura de urgencia. Idem en las definitivas. Importancia de la primera cura. Paquete individual de curación. Algodones, gasas, vendas, bisturís, pinzas, cánulas, sondas, lancetas, férulas, gotieras, jeringas de cura, de Pravaz, de Potein y de Roux; fonendoscopio, termocauterio y electrocauterio. Conocimiento teórico de estos instrumentos y aparatos; manejo y prácticas con los mismos.

Gotieras ó canales. Medias cañas destinadas á sujetar los miembros. Pueden ser de tres clases: 1ª de tela metálica con un bastidor metálico; las más usadas son las gotieras acodadas para el miembro superior, la de la pierna y la del muslo. Se hacen dos modelos: izquierdo y derecho. 2º de paredes compactas, cartón o gutapercha. 3º de substancias solidificables y endurecidas (aparatos enyesados).

Es muy recomendable el aparato Sculeto para fracturas de los miembros y la gotiera de Bonnet para las de la pelvis y raiz del muslo. Fuera de estas gotieras que ya están acolchadas, antes de usar las otras hay que revestirlas de una ó varias capas de algodón.

17ª Lección. Hemorragias. Enumeración de las que se observan con mayor frecuencia en la práctica. Hemorragia arterial y venosa. Caracteres diferenciales entre la una y la otra. Medios sencillos de cohibir las diversas hemorragias. Epistaxis; taponamiento de las fosas nasales. Hemoptisis. Metrorragias. Gastro y enterorragias. Venda de Esmark. Modo de improvisar un torniquete compresor y manera de aplicar el mismo. Sitio de elección para las compresiones de los vasos.

18ª Lección. Inyecciones hipodérmicas. Teoría y práctica de las mismas. Manejo, desinfección y empleo más frecuente de la jeringuilla de Pravaz. Indicaciones más urgentes de la hipodermia. Medicamentos usados con más frecuencia. Sueros medicinales; aparatos que se emplean para su aplicación. Diferentes clases de sueros. Teoría y práctica de las aplicaciones de los diversos sueros.

FOTO 005 La Reina Victoria Eugenia con el uniforme de Dama Enfermera de la Cruz Roja

19ª Lección. Operaciones quirúrgicas. Preparación del enfermo, de la sala de operaciones y del material de cura, condiciones indispensables que ha de reunir este para que su empleo no resulte nocivo. Diferentes clases de algodones, gasas y vendas. Disposición del instrumental quirúrgico. Desinfección del mismo y del material de cura, blusa, guantes y zapatos del operador y ayudantes. Condiciones que debe reunir y preparación que necesita tener la enfermera de la Cruz Roja, para su disposición conveniente. Manera de hacer y mudar la cama á los enfermos y heridos.

20ª Lección. Vendajes. Su importancia como complemento de operaciones y curas. Vendajes de cabeza y cuello: práctica de la aplicación de los mismos en el maniquí.

21ª Lección. Vendajes de tronco y extremidades superiores é inferiores. Práctica de los mismos en el maniquí.

22ª Lección. Medios de combatir los accidentes que pueden sobrevenir antes y después de una operación. Vómitos, hemorragia, delirio, colapso, retención de orina, dolores violentos, sed, ataques de histerismo, íd. Epilépticos, cuidados que reclama cada uno de ellos.

23ª Lección. Idea general de la broncoscopia y rayos X. Masaje, pulverizaciones, supositorios, cataplasmas, fomentos, irrigaciones, embrocaciones, colutorios, gargarismos, etc. Importancia de la asepsia nasal y bucal en las enfermedades, y sobre todo en las infecciones.

24ª Lección. Purgantes y vomitivos. Enumeración de los principales y su división. Ventajas é inconvenientes de cada uno de ellos. Hielo y sus aplicaciones en las diversas enfermedades.

25ª Lección. Fracturas en general. Fracturas de los huesos de la cabeza, de la columna vertebral, de las costillas, de los huesos que forman la cavidad pelviana y de las extremidades superiores é inferiores. Cuidados que exigen las fracturas en general. Precauciones que deben adoptarse para su traslación de unos puntos á otros. Vendajes inamovibles; idea general de su preparación y aplicaciones. Luxaciones. Síntomas diferenciales entre estas y las fracturas. Camillas; diversos modelos adoptados por la Cruz Roja Española, delantal Landa, artolas, parihuelas, etc. Manera de improvisar una camilla con fusiles, bastones, palos, etc.

26ª Lección. Envenenamientos: Enumeración de los más frecuentes. Alcohol. Arsénico. Cloroformo. Cobre. Cocaína. Digital. Estricnina. Fósforo. Iodo. Mercurio. Morfina. Plomo. Setas y moluscos. Principales síntomas de cada una de estas intoxicaciones. Cuidados que deben prestarse á los pacientes en cada caso particular.

27ª Lección. Respiración artificial. Manera de practicarla. Auxilios que deben prestarse á los asfixiados por inmersión ó suspensión. Gases asfixiantes. Accidentes causados por la acción solar, baja temperatura y electricidad. Muerte real y aparente. Signos de la muerte real.

28ª Lección. Quemaduras en general. Sus diversos grados. Tratamiento de cada uno de ellos, según la materia cáustica y la región ú órgano donde radiquen las lesiones.

29ª Lección. Acción de la Cruz Roja en tiempos de paz. Su influencia en la campaña contra el paludismo y la tuberculosis en algunas naciones Europeas. Reglas de conducta á seguir en España por las Damas de la Cruz Roja y campo donde pueden desarrollar sus energías caritativas.

30ª Lección. Alcoholismo. Necesidad de emprender una enérgica campaña contra esa enfermedad social. Peligros del alcohol para el porvenir de la raza. Locos, degenerados y mendigos. Demostración gráfica y estadística de estos peligros.

31ª Lección. Tuberculosis. Su origen, gérmen patógeno, contagiosidad. Mortalidad por tuberculosis en España. Medidas adoptadas y que deberían adoptarse para combatirla. Socorros domiciliarios, viviendas, Hospitales especiales, Dispensario y Sanatorios antituberculosos. Su modo de funcionar en España. Su actuación en el extranjero. La Cruz Roja en la lucha anti-tuberculosa. Resultados obtenidos en Alemania por la Cruz Roja. Papel que están llamadas á representar las Damas de la Cruz Roja en esta campaña de saneamiento social.

32ª Lección. Paludismo. Causa y agente productor del mismo. Influencia de los mosquitos. Estragos que el paludismo produce en el individuo y en las comarcas por él invadidas. Campaña de la Cruz Roja italiana. Conducta que debiera seguirse en nuestra nación para evitar los estragos que causa en algunas localidades. Desecación de charcas y pantanos. El Eucaliptus glóbulus como agente de saneamiento de los lugares palúdicos.

33ª Lección. Viruela. Importancia de la vacunación para combatirla. Necesidad de propagar esta. Estragos de la viruela por inercia y abandono en lo referente á la vacunación. Papel importantísimo que las Damas de la Cruz Roja pueden desempeñar en esta campaña sanitaria. Difteria. Ligera noticia de esta enfermedad y cuidados que reclama. Suero Roux. Intubación laríngea.

34ª Lección. Qué se entiende por Puericultura. La mortalidad infantil en España. Manera de evitarla. Cuidados á la mujer embarazada y en el acto del parto. Oftalmia purulenta de los recién nacidos.

35ª Lección. Cuidados especiales á los recién nacidos. Envoltura higiénica. Lavado diario del niño. Lactancia materna, mercenaria, artificial y mixta. Inclusas, Casas-cunas, Gotas de leche. Régimen higiénico durante los primeros años de vida. Educación física y moral. Necesidad de la inspección médico-escolar. Escuelas al aire libre. Importancia social de la Medicina.

AGRADECIMIENTOS
Frantxi López Landache. Biblioteca Koldo Mitxelena
Raúl Expósito González

BIBLIOGRAFÍA
Fondo de Reserva de la Biblioteca de San Sebastián Koldo Mitxelena: EL CONSULTOR DE LA DAMA ENFERMERA. Elena Sánchez de Arrojo. Con prólogo del Dr. Calatraveño. 2ª edición. Guadalajara. Imprenta del Colegio de Huérfanos de la Guerra 1920.

Raúl Expósito González: ENA “La Reina Enfermera”. Publicado el domingo día 12 de septiembre de 2010

Textos para la formación de las enfermeras de la Cruz Roja.

Manuel Solórzano Sánchez: 150 Años de la Cruz Roja. 1863 – 2013. “La Cruz Roja. Memoria y Paz”. Publicado el miércoles día 23 de octubre de 2013

La Cruz Roja de Ferrol en la Monarquía de Alfonso XIII. Publicado el miércoles día 26 de diciembre de 2012

La Cofia, su Historia. Publicado el domingo día 16 de octubre de 2011

Creación de la Cruz Roja de Euzkadi (I/II). Publicado en la Revista Electrónica Euskonews, en su número 527 - 2010 / 04 / 09-16. Manuel Solórzano Sánchez

Medalla Florence Nightingale de la Cruz Roja. Juana Hernández Conesa. Publicado el miércoles día 12 de mayo de 2010

Hemofilia. Historia y Realeza. Publicado el domingo día 9 de mayo de 2010

Creación de la Cruz Roja de Euskadi. Publicado el sábado día 30 de enero de 2010

La dama Enfermera. Enfermería y Cruz Roja. Vidas Paralelas. Publicado el día 19 de marzo de 2009

Cruz Roja: Reglamento de 1939. Editado en San Sebastián. Artículo publicado nº 287 con fecha 04-11/02/2005

AUTOR:
Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS
Colegiado 1.372. Ilustre Colegio de Enfermería de Gipuzkoa
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)

1 comentario:

http://analuisa-velandia-mora-publicaciones.blogspot.com/ dijo...

Gracias por esa reliquia histórica.