viernes 6 de noviembre de 2009

ANA PACKER DAVISON

CONSTRUYENDO EL SABER Y HACER ENFERMERO - 1841 – 1930
Nidia Hernández para los amigos “Melita” se graduó en la Escuela Universitaria de Enfermería (E.U.E.) en 1955. Trabajó en el área comunitaria y asistencial. Fue docente de la E.U.E., luego Instituto Nacional de Enfermería, y profesora de Historia por concurso en Enseñanza Secundaria. Integra el Comité de Investigación Enfermería - Mercosur. Colegio de Enfermeras del Uruguay. En 2002 recibió el título de Profesora Emérita.

Selva Chirico es profesora de Historia en Educación secundaria. Se dedica a la investigación sobre economía y sociedad de la región, especializándose en la zona minera de Minas de Corrales, de donde es oriunda. Ha participado en numerosas instancias académicas de exposición y divulgación de esta temática.

El trabajo histórico de la profesión enfermera estudiado aquí, a través de la vida de Ana Packer, recuperando los documentos presentados en este libro, en el camino desde el Condado de York, Inglaterra hasta Cuñapirú en Minas de Corrales en el Uruguay. La investigación de este libro fue presentada en el Primer Coloquio Latinoamericano de Historia de la Enfermería (Escola Anna Nery, UFRJ, Brasil 2000), donde obtuvo el Primer Premio Medalla de Oro al mejor trabajo extranjero.

Había que demostrar que Ana Packer había existido, que era enfermera y no una “cuidadora” abnegada, preocupada por la comunidad de una zona minera en la cual su esposo tenía la prestigiosa profesión de curar como médico.

Demostrar su existencia como punto de partida del Acta de matrimonio de 1882 con el doctor Francisco Vardy Davison en Santa Ernestina, implicó recurrir a los archivos de la Iglesia de Saint Mary´s de Thirsk, Condado de York.

Para probar la hipótesis sobre su calidad de enfermera partimos de la práctica conocida, recogida por la memoria colectiva, de publicaciones de la Cruz Roja de Señoras Cristianas y un discurso del doctor Ros, quien conviviera con Ana Packer durante los últimos diez años de su vida.

Su praxis en Minas de Corrales, entendida como el conocimiento que se objetiva y materializa transformando la realidad, la identifica como nurse-midwife, matron y enfermera comunitaria. La documentación existente y la historia oral permiten aislar el cuidado prodigado a niños y adultos, sanos o enfermos, así como su desempeño en momentos de crisis.

Ana Packer se había vinculado a la enfermería en Liverpool, después de haber quedado viuda de su primer esposo R. Carter. Documentos procedentes del Liverpool Record Office confirmaron a Ana como sister y matron, habiendo realizado su aprendizaje y desempeño en el Royal Southern Hospital of Liverpool en el período 1876 – 1880.

En un intento por iniciar el camino que permita descubrir la identidad enfermera de Ana Packer, partimos del reconocimiento como “enfermera diplomada con grandes conocimientos de obstetricia”, también identificada como “enfermera de la Corona inglesa”.

Se ha identificado a la enfermería en función de la actividad de cuidar a los seres humanos, en tanto satisfacción de necesidades básicas para conservar la vida, asegurando la continuidad de la especie. Cuidado que tiene un profundo componente afectivo, resultado de la condición humana de ser capaz de sentir, emocionarse y experimentar sentimientos.
En la visión antropológica, el cuidado se percibe como actividad y función social de las mujeres, originando en su rol de dedicación a los demás. En toda cultura se ha asumido como un hecho que el género femenino dedique tiempo a la atención del otro, tanto si éste no puede valerse por sí mismo, como si está en condiciones de hacerlo. La triple misión de “enseñar, cuidar y asistir” como oficios femeninos por excelencia llevaron también por siglos, en algunas culturas, el signo de “vocación y beneficencia”. La prestación de ayuda y asistencia se manifiesta en la medida que se proporciona bienestar, tanto físico: alimentación, higiene, como emocional, siendo evidente en situaciones de dependencia temporal o permanente.

El desarrollo de formas más acotadas de convivencia como la tribu y la familia le agregaron el componente moral que obliga a prestar ayuda y asistencia, despertando solidaridad y generando reciprocidad.

La “comadrona” o “matrona”, sinónimos de partera, en su experiencia de vida, será la “mujer que auxilia” desde el nacimiento hasta la muerte dando contenido al cuidado. Un cuidado que se objetiva en torno a la nutrición en la singularidad del amamantamiento, la cocción de los alimentos, la incorporación de los vegetales, el cuidado del cuerpo en la higiene y en el baño. Se complementa con el uso de los sentidos como el del tacto, a través del contacto que continenta, la presión que da confianza, el masaje que tonifica y estimula, generando sensaciones térmicas.

Los baños y las fricciones eran el principal medio terapéutico que aplicaban los charrúas a cualquiera de los dos sexos. Está descrita en la Historia de la Medicina del Uruguay; relata una instancia del parto, después del nacimiento que dice así: “echándose al agua la recién parida con su cría y después de esta operación la frotaba y calentaba contra el seno a la criatura, mientras otras mujeres la friccionaban a ella”.

Los Charrúas fueron un pueblo amerindio que habitaba en el territorio del actual Uruguay y adyacencias, cuya lengua parece adscribirle a la familia lingüística mataco-guaicurú. Al momento de la llegada de los españoles, los charrúas dentro del actual territorio uruguayo ocupaban el área al norte y al sur del Río Negro (o Hum) y se acercaban a la costa en el actual departamento de Rocha. En otras partes del territorio había otras tribus, como los Chanáes, que habitaban en la confluencia del río Negro con el río Uruguay, las costas e islas de este último y las islas del Delta del Paraná en la Argentina entre las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires y hasta en la de Corrientes. Minuanes, que ocupaban la costa de la actual Argentina sobre el río Uruguay al Norte de la desembocadura del Río Negro. Yaros, que vivían en la costa oriental del río Uruguay entre los ríos Negro y San Salvador (actuales departamentos de Río Negro y Durazno de Uruguay) y en la zona del bajo Uruguay en la provincia de Entre Ríos en la República Argentina. Bohanes, que se hallaban en los departamentos de Paysandú y Salto, aunque, algunos mapas jesuíticos los ubican en Entre Ríos. Guenoas, que estaban en la zona de los departamentos de Tacuarembó, Treinta y Tres y Cerro Largo extendiéndose también por el río Ibicuy, al sur del Brasil. Arachanes, que ocupaban los departamentos de Maldonado, Lavalleja, Rocha, Cerro Largo y Treinta y Tres, así como gran parte de la zona sur de Río Grande del Sur en Brasil.

Posteriormente a la fundación de Montevideo, los charrúas se desplazaron hacia el Norte, absorbiendo a yaros, bohanes, guenoas, chanáes y minuanes y quedando prácticamente confundidos con ellos, por lo que usualmente se les ha designado a todos estos grupos genéricamente como charrúas.

Ana Packer nace en el poblado de Thirsk, Condado de Yorkshire, el 1º de septiembre de 1841 hija de John y Elizabeth en el Condado de York.

En el censo de 1881 aparece con el apellido de su primer esposo, y se le encuentra ya como viuda, en calidad de matron del Hospital de York , donde reza: “Hannah Carter”. Se había casado a la edad de 19 años. Su primer marido Richard Davis Carter fallece de una apoplejía el 18 de julio de 1873, era banquero. Su entorno, su vecindario y sus lazos familiares nos hacen afirmar que Ana pertenecía a un sector de la clase media inglesa, la esmerada educación es una de nuestras evidencias probatorias. Todo burgués procuraba una buena educación para sus hijos, aunque les daba prioridad a los varones. No sabemos a ciencia cierta si Ana habló francés, pero si sabemos por tradición oral que ella estuvo en Francia cumpliendo funciones de enfermera.

Su traslado a Cuñapirú – Corrales en Uruguay puede deberse a que las jóvenes burguesas de familias protestantes, solían salir del seno familiar como una etapa de complemento educativo, como el magisterio o traductora o la propia enfermería.

No se sabe de verdad como llega a Uruguay, se imagina por aventura o por carestía de la vida en la Inglaterra victoriana, o porque conocía al Dr. Davison. Éste doctor estaba contratado por las empresas mineras inglesas que explotaban el oro de la región. Ana llega en diligencia hasta la estación de San Ernestina en 1882. Allí celebraron su bienvenida y su matrimonio, dejando atrás su vida inglesa.

En Uruguay, la Hannah inglesa será Ana, simplemente. Pero para el pueblo de Minas de Corrales, no podrá ser otra que “Misiana”.

El reformismo metodista incentiva a las mujeres a la educación para enfrentar con mejor preparación al mundo del trabajo. Estaba mal visto ser médica o ginecóloga. Los ginecólogos, por ejemplo, aseguraban la incapacidad de la mujer para tratar las enfermedades específicamente femeninas. A pesar de ello en 1881 ejercían 20 médicas en Inglaterra y Gales.

Una opción válida de participación social fue la práctica filantrópica. En 1859 la “London Bible Women and Nurses Mision” cuya lider fue Ellen R. White, tuvo métodos seductores: organizaba reuniones en torno a una mesa de té. En ellas reimpartían nociones de higiene y del cuidado infantil.

Las enfermeras Elizabeth Fry, Florence Nightingale y Agnes Jones, visitaron la Institución de Diaconisas de “Kayserwerth on the Rhine”; al regresar la primera a Inglaterra se dedicó a mejorar el sistema penitenciario, retrasando así la reforma de la enfermería. Con el apoyo de su hermana y sus hijas, en 1840, inicia la Sociedad de Hermanas Protestantes que a sugerencia de la Reina Adelaida, madre de la Reina Victoria, como patrona, se convierte en el “Instituto de Hermanas Enfermeras”. Al principio se les llamó sister, luego nurse y éste por “ayudante”. Su preparación era de escaso tiempo, se esperaba que sus actividades en el hogar se remitieran a tareas sencillas como hacer y aplicar cataplasmas, sanguijuelas, cubrir una flictena, pero también “enseñar al pobre cómo llevar a cabo cualquiera de esas tareas e incluso demostrar habilidad en cocinar con economía”. Para el doctor West “sus deberes debían de ser los de una institutriz” agregando a la imagen de enfermera, el de preceptora.

Ana se formó como enfermera en la Training School for Nurses. El puesto de matron, “el más importante de la institución”, quedó vacante por la renuncia de la antecesora y se lo ofrecen a Hannah o Mrs. Carter quien como sister de sala contaba con la “confianza del staff médico y del Comité del Hospital”. Reconocimiento ganado sin dudas como lady probationer y como sister. Mrs. Carter permanece en el cargo cuatro años hasta septiembre de 1880. El Comité hace una referencia sobre ella reconociendo que “por casi cuatro años había ocupado el más alto cargo con gran energía y habilidad”. En su renuncia nos decía: “Hoy envío al Presidente mi renuncia al puesto de matron. Quisiera darle las gracias al Consejo Médico por su generosidad hacia mí, tanto como sister como en calidad de matron. Me retiro solamente porque mi familia desea tenerme en casa y para tomar un descanso. He permanecido aquí por cerca de cuatro años muy feliz en mi trabajo y abandonarlo me es muy difícil”. Créanme sinceramente de Ustedes. H. Carter. Certificado de autenticidad del The Royal Southern Hospital of Liverpool. De todos modos de aquí no se va a su casa, sino que ejerce el cargo de matron en el Hospital de York.

El interés generalizado por la explotación del oro del norte uruguayo surgió hacia 1860, aunque dos décadas anteriores ya se explotaba el yacimiento con un sistema desordenado en Cuñapíru-Corrales, región aurífera, que es contemporánea a la fiebre del oro de California, en los Estados Unidos de Norte América.

La cultura en la que nacemos, es la que nos permite crear el vínculo con los que nos rodean, se elabora primordialmente en la familia, pero se completa y complementa con la sociedad en la que vivimos. Si la opción de vida está condicionada por nuestra propia voluntad, tiene los límites que, por ejemplo, la religión o la moral nos imponen, las ataduras sociales a las que nos sujetamos.

De esta forma, Hannah, nacida mujer en un hogar inglés victoriano con una opción religiosa cuáquera, de padre en pleno ascenso social, no pudo haberse sustraído de la influencia del colectivo. Su familia burguesa con servicio doméstico en su propio hogar, y su hábito de montar a caballo, con una esmerada educación pública o privada y/o con clases particulares, que era lo habitual en aquella época.

Hay indicios de creer que la familia Packer se unió a la confesión de la “Sociedad de Amigos” desde 1840. Su matrimonio celebrado de acuerdo a los preceptos de esa fe y en el propio ámbito de su Sala de reuniones, además de sus vínculos sociales absolutamente ligados a ella.

Cuando llega al Uruguay frecuenta las amistades de su próximo marido Davison. La visión de “reina del hogar” rodeada de quien la sirviera, típica imagen de mujer burguesa, coincide con la información que la dice viuda de un banquero y perteneciente a una familia de buen pasar.

Una vez superada la crisis de 1896, el pueblo no olvida el liderazgo de Davison y en retribución, edifican una casa que ubican sobre una colina más acorde con lo que la época exigía a la burguesía nacional. Siendo amplia la casa su mayor mérito fue crear habitaciones amplias y adecuadas para atender y alojar a las parturientas. Ya le empezaron a llamar “Misiana”.

Cómo la recuerdan a Ana diferentes mujeres entrevistadas; éstas eran de diverso grado educativo, pertenecientes a distintos grupos sociales y conservan percepciones parecidas. En su aspecto físico era aliñada, de rodete cuidadoso, con alguna sencilla alhaja adornándola, pero sin maquillaje. Se le recuerda su amabilidad en el trato y hasta que en sus últimos años, por mediados de la década de 1920, estaba “muy arrugadita”. Causa hilaridad su lenguaje de castellano imperfecto, pero ese recuerdo en absoluto tiene un sentido desconsiderado sino por el contrario, sus errores parecen parte de su personalidad y por ello, son aceptados.

Reviven las navidades, era una especie de ritual cumplido con rigurosa puntualidad, ineludible precepto de buena vecindad y agradecimiento que los niños esperaban ansiosos, porque no volvían de manos vacías. Muchos, habían nacido con su atención. En Corrales se le recuerda asumiendo el papel de esposa del doctor Davison. Para sus contemporáneos, sus tareas de enfermera y partera sumadas a las de agente de transculturación inglesa, eran natural extensión de la profesión en medicina de su esposo. Su formación religiosa equilibraba su condición de mujer, ya que los cuáqueros entendían que la “luz interior” no era privilegio masculino. De esta forma, las mujeres tenían las mismas facultades y hasta podían ser ministros.

La prédica anti esclavista que mantuvieron durante el siglo XIX les imprimió un sello igualitario y humanista que se puede ver en la actitud de esta enfermera. La compañía de la que se valía para recorrer los cerros y quebradas, noche adentro era “un viejo negro” cuya función es definida como la de un “asistente”, lo que lo convierte en ayudante de categoría superior a la de mero “criado”. No olvidemos que hubo las guerras civiles en 1897, 1904 y 1910, además se sumaban a las brasileñas. Bandoleros y contrabandistas solían refugiarse en los montes cercanos. La presencia de su asistente le proporcionaba seguridad en las noches oscuras, además para esas instancias se valían de unas “velas grandes”. Una “dama de la lámpara” sui géneris, adaptada al medio, y una enfermera muy valerosa.

A Ana también se le recuerda por sus bordados, tejiendo para los pobres, alternando con ellas su idoneidad profesional de enfermera y partera. A su esposo se le recuerda como médico y filántropo, ya que atendía gratuitamente. La familia vivía de las libras que le giraban desde Inglaterra, producto de su pensión de viudedad, era todo el dinero que recibía y que por otra parte, volcaba hacia las necesidades de la población, entre otras, la compra de medicamentos.

Los registros orales fidedignos de sus auxilios a enfermos o parturientas mencionan que no medía sacrificios dando muestras de enormes esfuerzos físicos para cumplir su labor. No obstante, ninguno valora el hecho de que todas sus tareas profesionales fueran gratuitas. Es curioso que se omita su propia filantropía. Pero se va más allá: se percibe la tendencia a considerar la retribución económica a su trabajo como naturalmente innecesaria. Cabe la hipótesis de que ella misma propiciara esta actitud, que asumiera como deber moral puesto que era parte de sus deberes de cuáquera y ético como profesional, aunque al parecer, era más bien su condición de género la que menguaba su profesionalidad. Nadie le negaba idoneidad, pero no parecía necesario que percibiera honorarios.

Misiana sobrevive diez años a su marido. Habían compartido 39 años de lucha y trabajo para sacar a los enfermos adelante y traer niños al mundo. Con el doctor Enrique Ros crearán un Dispensario para la detección de sífilis y asistencia de enfermos que se instala frente a su casa-hospital del pueblo. El 5 de junio de 1930 fallece a la edad de ochenta y ocho años.

En el monumento que comparte con Davison, el vocablo que se le destina es: “abnegación”, sintetiza demasiados cincuenta años de dedicación total a la comunidad.

Ana cuando llega al Uruguay no es exactamente en calidad de enfermera, aunque sí el tiempo se encargó de demostrarlo. Esta “mujer muy fina y delicada”, que “sabía tratar con gente encumbrada como con humildes”. Sus conocimientos y experiencias que le acompañaron desde el ámbito hospitalario, del entorno profesional y hasta del familiar cercano, le dieron credenciales para “tener a su cuidado y responsabilidad, la salud de los moradores de toda esta zona”. Cuidados que ella había aplicado desde las necesidades biológicas, las condiciones sociales y ambientales, sin dejar de lado la “amabilidad, la paciencia” para escuchar y comprender a las personas. Un cuidado que sabemos apoyado en bases técnicas, pero con un enfoque humanista que trasladó a Cuñapirú-Corrales, en una etapa de la enfermería inglesa empeñada en “venir a ser profesión” después de demostrada su calidad de disciplina. Por otra parte ese “Cuidado” estaba dirigido a un bien determinado, la “salud” de toda la población.

A medida que conocía, la conocían, estableciendo una relación donde la necesidad de la gente, el saber y el querer de Ana entablan un dialogo que adquiere dimensiones propias. Ante una población donde la enfermedad afectaba por igual a mujeres y hombres de todas las edades en pérdida de vidas, pero que incidía con mayor fuerza en los niños, Ana centró su esfuerzo en la mujer, en la gestación y el parto, en el recién nacido y sus demandas únicas y en la vacunación de los niños.

No sólo atendía partos sino a personas enfermas, niños y adultos a quienes les hacía tratamientos, inyectables, curaciones, cataplasmas, aplicación de ventosas, pero sobre todo, enseñaba. Enseñó estas técnicas básicas de enfermería, a mujeres de confianza que seleccionó cuidadosamente para la atención en lo que llamaba su casa hospital.

Ayudó a organizar Comisiones como la Sociedad de Socorros Mutuos entre Orientales, Hospitales de Sangre en Río Grande, La Cruz Roja de Señoras Cristianas o el Hospital de Sangre en Minas de Corrales.
Fotos: Las fotos están escaneadas del mismo libro y de Internet.

*Manuel Solórzano Sánchez; **Jesús Rubio Pilarte y ***Raúl Expósito González
* Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
** Enfermero y sociólogo. Profesor de la E. U. de Enfermería de Donostia. EHU/UPV
*** Enfermero Servicio de Medicina Interna del Hospital General de Ciudad Real
masolorzano@telefonica.net
jrubiop20@enfermundi.com
raexgon@hotmail.com

viernes 30 de octubre de 2009

Híades. Revista de Historia de la Enfermería

Híades. Revista de Historia de la Enfermería se funda en 1993 en Alcalá de Guadaíra (Sevilla -España-) por iniciativa de la Dirección de Qalat Chábir. Asociación Cultural para el Estudio de las Humanidades; una asociación registrada con el número 5.105 en la Sección de Asociaciones de la Junta de Andalucía.

Sus orígenes inmediatos hay que buscarlos en la publicación anual que esta Asociación edita (Qalat Chábir. Revista de Humanidades), en cuyo primer número (de 1993) se incluye una sección denominada "Cuadernos de Historia de la Enfermería", dedicada específicamente a la investigación de esta parcela de la profesión enfermera.
Como Directores de esta revista están Antonio Claret García Martínez y Manuel Jesús García Martínez, y como subdirector está Juan Ignacio Valle Racero y en el Consejo de Redacción están José Manuel Montero Cabrera y Francisco Luis García Martínez, además de los tres anteriormente citados.

Ya desde sus comienzos, estos "Cuadernos de Historia de la Enfermería" nacieron con la vocación de ser el embrión de una publicación independiente y especializada en la investigación y difusión de la Historia de la Enfermería. Y así fue. En 1994 sale a la luz el número 1 de Híades. Revista de Historia de la Enfermería, que cuenta en la actualidad con 10 números publicados (enero 2009) y en el año 2004 cumplió su décimo aniversario.
Esta clásica y referente Revista de Historia de la Enfermería tiene ya cerca de las 5.000 páginas escritas y editadas de nuestra historia.

La consolidación de distintos grupos de investigación que se produce desde comienzos de los años 90, y con los que los miembros fundacionales de la revista guardan estrecha relación, hace que el proyecto Híades amplíe considerablemente el número de investigadores que publican sus trabajos en sus páginas. Entre estos grupos destaca el Seminario Permanente para la Investigación de la Historia de la Enfermería, que puesto en marcha y dirigido por Francisca Hernández Martín desde la Universidad Complutense de Madrid, ha venido realizando una labor inigualable en el desarrollo de la investigación histórica de la profesión enfermera. En el año 1994 en e número II de julio, aparece un artículo de ella y de Mª Eugenia Pinar García de la misma universidad “Un ejemplo de hospitalidad en la Edad Media: el Hospital de Sant Antolín de Palencia”. En este artículo nos decía que la Edad Media es una de la s etapas más desconocidas de la Historia de la Enfermería. Si bien es cierto que la Enfermería Monástica está más documentada a través de las Reglas de las Órdenes Religiosas que la practicaron, así como de los estudios aparecidos sobre los “Hospitales del camino de Santiago”, quedan en España otras muchas instituciones de las que no tenemos apenas referencia, pero que guardan un gran legado para el conocimiento de lo que fue la Enfermería.

Por todo ello, la consolidación de Híades ha sido especialmente el resultado del esfuerzo de investigadores y profesores que han apostado por la publicación de sus trabajos y la difusión de sus investigaciones, lo que está contribuyendo al desarrollo de la desconocida historia de la profesión enfermera en nuestro país y su proyección por el mundo, especialmente por Iberoamérica, hacia donde proyectó sus prácticas de Enfermería entre los siglos XVI y XVII.
Más de 300 investigadores han publicado sus trabajos en Híades y expuestas sus respectivas líneas de investigación, trazando un amplio panorama de la investigación histórica en España y su proyección internacional, con representación de todas las Comunidades Autónomas.

Por qué el nombre de Híades
Son varios los mitos griegos que cuentan la historia de las Híades, que aparecen en los escritos de Homero, Hesíodo y Eratóstenes. Para los antiguos griegos, las Híades eran siete hermanas: Ambrosía, Eudora, Fesila, Coronis, Disne, Polías y Faeo (cinco, según otras historias), hijas de Pleione y Atlas, un gigante que cargaba el cielo en sus hombros. Las Híades tenían también otras hermanas, las Pléyades y las Hespérides y se encontraban muy unidas a su hermano Hías. Según la historia, un león mató a su hermano Hías y lloraron tanto su muerte que se las consideran precursoras de la estación de las lluvias (su propio nombre significa “hacedoras de lluvia”).
También son varias las historias que se conocen de estas ninfas, aunque todas coinciden en señalar que cuidaron en Dódona a Zeus en su infancia y fueron nodrizas de su hijo Dionisos. Agradecido Zeus por los cuidados a su hijo asignó a las Híades un lugar en el cielo, formando parte de la constelación de Tauro. Así, en su cualidad de “Cuidadoras” y “Nodrizas” creemos que es un nombre muy apropiado para una publicación periódica dedicada a la Historia de los cuidadores y de las matronas.
Finalidad
La investigación de la Historia de la Enfermería es una asignatura pendiente de la profesión enfermera en nuestro país. Afortunadamente, en los últimos 15 años han surgido en prácticamente todas las comunidades autónomas investigadores y grupos de investigación que han sacado a la luz una cantidad muy importante de trabajos sobre diversos aspectos de la profesión, que están constituyendo un avance sin precedentes en la disciplina.

Desde portalhiades.com deseamos servir de apoyo a todos estos investigadores y ofrecer un marco de contacto y difusión de la investigación de la Historia de la Enfermería, especialmente en España, pero también en su interconexión con otros países, preferentemente de Ibero América, con los que nos une especiales lazos históricos y afectivos.

Dirección y Consejo Asesor (anterior, el nuevo está en la hoja web)
La dirección en los primeros libros de Híades era: Antonio Claret García Martínez como director, es Doctor en Historia y profesor titular de Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Universidad de Huelva.
antonio.garcia@dhis2.uhu.es
hiades@arrakis.es

Y Manuel Jesús García Martínez, es Doctor en Antropología Social y Cultural. Enfermero y matrón. Profesor asociado de Historia de la Enfermería en la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad de Sevilla y de la Unidad Docente de Matronas de Sevilla.
mjgm10@arrakis.es

Subdirector Juan Ignacio Valle Racero (jivaller@gmail.com); Francisco L. García Martínez (asesor técnico) y en el Consejo Asesor José Sánchez Herrero, Francisca Hernández Martín, Francisco Herrera Rodríguez, Francisco de Llanos Peña y Carmen Salado Cutido.

En el número uno de la “Revista de Historia de la Enfermería” es un número monográfico, cuyos autores: Antonio Claret García Martínez, Manuel Jesús García Martínez y Juan Ignacio Valle Racero, recogen distintos trabajos sobre Historia de la profesión y con ellos se ponen en marcha las secciones básicas que compondrán la revista.

En el número dos, además de los autores citados en el anterior número se unen Francisca Hernández, Manuel Amezcua, Eugenia Pinar, Ángeles Moreno, Consuelo Ruiz Vélez Frías, Rosario Gil, Inmaculada Sanz, Rosa Mª San Alberto, Concepción Fernández, Francisco Herrera, todos ellos colaboraron para hacer realidad este número dos, y fueron a por el tercero. Hay que resaltar en este número el Informe del “V Centenario del nacimiento de San Juan de Dios, 1495 – 1995” realizado por Antonio Claret, Manuel Jesús y Juan Ignacio.
En el tercer y cuarto número incluido en un sólo volumen, nos dan unas mil referencias bibliográficas para el estudio de la Historia de la Enfermería. También hablan del II Congreso Nacional de Historia de la Enfermería que se celebró en Málaga en 1995. Se incorporan nuevos autores para colaborar en los números tres y cuatro como Rosa Antolín Rodríguez, Lourdes Chocarro González, Antonia Fernández Lamelas, Cecilio Eseverri Chavarri, Manuel González Jiménez, Gonzalo Melgar de Corral, Paula Neira Fernández, José M de los Santos, Antonia Pérez Galdeano, Carmen Rodríguez e Inmaculada Sanz Sánchez. Destacaría del número tres el trabajo “La Enfermería medieval. Un documento histórico” de Cecilio Eseverri, donde nos habla sobre las Ordenaciones o Constituciones en sede vacante del Obispo Juan de Castromocho, estas Ordenaciones estaban escritas en latín.
Dentro de ellas cabe destacar las diferentes funciones del provisor, capellán, mayordomo, médico y zurujano, boticario, barbero, escribano, portero, enfermera mayor, enfermeras menores, madre de niños, cocinera, labanderas, enfermero, aguadero, despensero y sus salarios.
En el número cuatro que está dedicado a las 1.000 referencias bibliográficas de enfermería, destacaremos las actas del I Congreso Nacional de Historia de la Enfermería celebrado en Valencia en 1994.

En el quinto y sexto número incluido en un solo volumen, tenemos un trabajo especial de la Historia de las Matronas. Se incorporan como autores: Diego Peral Pacheco, Antonio Pulgarín Guerrero, Jesús Fernández Sabugal, Guadalupe Mahedero Ruiz, Rosa María Alberdi Castell, Teresa Miralles Sangro, Josefa Parrilla Saldaña, Adela Sánchez Nario, Almudena Delgado Marchante, Juan Luis Carriazo Rubio, Ramón Camaño-Puig, Olga Forero Rincón, Antonio Linaje Conde, Justina Sarabia Viejo, Isabel Arenas Frutos, Mª José Cuadri Duque Dolores Espina Gutiérrez y Esperanza de la Peña Tejero.

Aparece la reseña del III Congreso nacional de Historia de la Enfermería que se celebró en Mérida en 1997, y el IV Congreso Nacional que se celebró en Gijón en 1999 y su presidenta fue Carmen Chamizo Vega con el título “La Enfermería en las Rutas Jacobeas: perspectiva histórica”. Otra de las noticias son los 400 años de la muerte de Bernardino de Obregón, fundador de la “Mínima Congregación de los Hermanos Enfermeros Pobres”, congregación dedicada al cuidado de los enfermos. De este valiosísimo libro igual que los anteriores y posteriores para el estudio de nuestra profesión, destacaría el trabajo “Instrucciones sucintas sobre los partos, para la utilidad de las Comadres”, obra del Dr. Joseph Raulin, Zaragoza, 1772”.
En el número siete, aparecen las conclusiones del IV Congreso y la presentación del V Congreso Nacional de Historia de la Enfermería que se celebró en Sevilla en el 2001. Aparecen nuevos autores como: José E. Lasarte Calderay, José Siles González, Magdalena Santo Tomás Pérez, Francisca Gil, Inmaculada Morales, Alejandro Buendía, Joaquín garrido, Rafael Gómez Galán, Jesús Prieto, Jesús Santos Velasco, Concepción Santos Velasco, Francisca Vivas Oliva, Ana Fernández Feito, Begoña Pidal Chaves, Mª Pilar Mosteiro Díaz, Carlos González Escudero, Patricia González Santos, Cristina Mañas Rueda, José Luis Suárez Castañón, Antonio Sáez Crespo, Manuel Ángel Calvo Calvo, Ana Urmeneta Marín y Sandra Gallego Rodríguez. Resaltaría el trabajo “Manual para el servicio de los enfermos, o resumen de los conocimientos necesarios a las personas encargadas de ellos, y de las paridas, recién – nacidos”.
En el octavo libro es un número monográfico sobre las Actas del IV Congreso Nacional de Historia de la Enfermería, celebrado en Gijón. El título “La Enfermería en las Rutas Jacobeas: Perspectiva Histórica”. En el Comité Organizador como presidenta estaba Carmen Chamizo Vega, Cristina Noriega Morán, Veneranda Magdalena Fernández, Yolanda Cotiello Cueria y Teresa Campal Robledo. En este número María Josefa Sanz Fuentes nos habla sobre el “Papel de la mujer como cuidadora en el Camino de Santiago”, aparecen las mujeres en el Camino, las Santas del camino, las peregrinas, las mujeres fundadoras de hospitales y las mujeres hospitaleras. Ovidio Céspedes Tuero sobre la historia de las terapias alternativas, Amparo Sánchez Ribes sobre el Marco de atención al peregrino en los caminos de Santiago. Magdalena Santo Tomás Pérez y Aurora Melchor Martín sobre Los cuidados vistos a través de la iconografía del Camino de Santiago. Amparo Nogales Espert sobre la atención a los enfermos. Elena Chamorro Rebollo, Aixa Martínez de Manuel y Marta San Román Núñez sobre el entorno sanitario. Mª Pilar Manrique Sáez, Maite Ciorraga Lanas, Isabel Elorza Puyadena y Mª José Uranga Iturrioz, que versaron sobre Santo Domingo de la Calzada: humanismo y hospitalidad. Y así podría seguir con infinidad de documentos, todos ellos muy valiosos.
En el noveno libro de casi 800 páginas titulado Historia de la Cultura Escrita, se hace un reconocimiento al 175 aniversario del nacimiento del Dr. Federico Rubio y Galí, fundador de la primera Escuela de Enfermería de España. Con este libro hay varias modificaciones y novedades, entre ellas se cambia la dirección de Internet denominándolo Portal con la siguiente dirección electrónica: http://www.portalhiades.com/
Cambian también el Consejo de redacción y el Consejo Asesor, incluyendo nuevos nombres que a día de hoy los tenéis en la dirección arriba indicada. No podría resaltar todos los trabajos y a todos los autores que aparecen en éste libro y en los anteriores, ya que resumir cerca de 5.000 folios de trabajos únicos y excepcionales, me sería totalmente imposible, por ello pido perdón por los nombres que se me hallan podido olvidar.

Pero sí me gustaría reseñar alguno. Como a Antonio Galindo Casero por su trabajo “Curso teórico de la dama Enfermera (1920)”. A Mª Luz Fernández Fernández por “Historia de la alimentación”. A Raúl Expósito González por “Carrera de Practicante (1916). A Salvador Luna Gálvez por “La Enfermería en la Filatelia”. Hallada el Acta Fundacional del primitivo Colegio de Sangradores y Practicantes de Sevilla, fue el enfermero y documentalista Carlos Álvarez Nebreda. Celebración del VI Congreso Nacional y I Internacional de Historia de la Enfermería celebrado en el año 2003 en Alcalá de Henares (Madrid). En este congreso nosotros empezamos a disfrutar de la Historia de la Enfermería, realizamos “Enfermería y Cruz Roja. Vidas paralelas” sus autores fueron Manuel Solórzano Sánchez, Jesús Rubio Pilarte y Ramón Camaño-Puig.
Y así llegamos al número diez, que al no entrar en un sólo libro se tuvieron que hacer dos volúmenes con 1.270 páginas. En él se recogen las Actas del V Congreso Nacional de Historia de la Enfermería celebrado en Sevilla. “Tradición y Modernidad. Las fuentes para el estudio de la Historia de la Enfermería”. En el habló Francisco Herrera sobre los archivos y hemerotecas: espacios para la investigación de la Historia de la Enfermería. Las fuentes iconográficas corrieron de la mano de José Siles. Las fuentes de la historia de la enfermería en Hispanoamérica corrieron a cargo de Cecilio Eseverri. Francisco Ventosa nos narró sobre investigación y docencia. Amparo Nogales nos disertó sobre el origen y consecuencia del Pensamiento Enfermero. Antonio Claret y Manuel Jesús García nos hablaron sobre Las Constituciones manuscritas elaboradas por Bernardino Obregón para la Congregación de los Enfermeros Pobres.
Isabel Fargues I García y Roser Tey I Freixa nos hablaron sobre las Series documentales referidas a ingresados en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona. Maria Itayra Coelho de Souza y Vera Regina Salles de Brasil expusieron sobre A mística do silencio. A prática de enfermagem na Santa Casa de Misericordia do Rio de Janeiro no século XIX. La labor sanitaria del Socorro Rojo Internacional en los primeros meses de la Guerra Civil en Madrid, nos lo contó Azucena Pedraz Marcos. Benedicto Ojeda Pérez, Rafael Vallespín Montero, Judit Sánchez García y Alfonso Cruz Lendínez, nos recitaron sobre la formación enfermera en Gran canaria anterior a la del Ayudante Técnico Sanitario. Rosita Daza de Caballero habló sobre Genealogía: método de la enseñanza de la Historia de la Enfermería, Chile. Sonia Galeano Rodríguez, Mercedes Fraile Bravo, Esperanza de la Peña Tejeiro y Joaquín garrido González nos hablaron sobre la Búsqueda de la Esencia Enfermera.
No me gustaría terminar este relato si así se le puede llamar a esta “epístola sobre la Historia de la revista Híades”, que es la Revista que trata y narra nuestra Historia de la Enfermería, la Historia de nuestra profesión enfermera y de los cuidados de enfermería que un día hace muchos siglos una serie de hombres y mujeres la empezaron; empezaron a “Cuidar” y a “formarse” para que hoy, esta magnífica profesión tan humanitaria y tan responsable se dedique a realizar “Los Cuidados de Enfermería”.
Agradecer a todos y todas las que de una forma u otra han colaborado para realizar esta magnífica revista que ya ha pasado del número diez y que le deseo poder leer el número 100.

Agradecer a los que empezaron y siguen realizando la Revista Híades sobre todo a mis buenos amigos Manuel Jesús García Martínez y Antonio Claret García Martínez, ya que ellos han hecho posible esta realidad de juntar, copiar, archivar todos estos trabajos y documentos y presentarlos en estos magníficos libros que son necesarios en todas las Bibliotecas de todas las Universidades de habla Hispana.
A mi buen amigo Juan Ignacio Valle Racero por haber empezado y haber contribuido con su saber a engrandecer esta obra.

Y no quiero terminar sin agradecerle de forma especial a mi buena amiga, la Presidenta del Seminario Permanente de la Historia de la Enfermería Francisca Hernández Martín, por su esfuerzo, por su colaboración y por estar presente en todos los actos de la Historia de la Enfermería, sin ella, no existirían los Congresos de Historia de la Enfermería.

Gracias a todos vosotros y vosotras.
Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
masolorzano@telefonica.net

jueves 22 de octubre de 2009

LAS MATRONAS EN EL JAÉN DEL SIGLO XX

EL CASO DE LA COMARCA DE SIERRA MÁGINA

Este libro lo ha realizado Manuel Linares Abad, Director de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de Jaén. Este prohombre nació en Jaén en 1961, Diplomado en Enfermería por la Universidad de Granada, especialista en Enfermería obstétrico – ginecológica por la Universidad Complutense de Madrid y Cuidados Médico – quirúrgicos por la Universidad de Sevilla. Licenciado en Antropología Social y Cultural por la Universidad de Granada, Doctor en Estudios de Mujeres y Género por la Universidad de Jaén en el año 2007 con la calificación de “Sobresaliente Cum Laude”. Su ejercicio profesional ha estado vinculado desde su inicio con los cuidados maternos infantiles y la salud de las mujeres en el terreno asistencial desde 1982 hasta 1998.

En la actualidad es Profesor titular de Universidad en Jaén para las asignaturas de Enfermería materno infantil y Género y Salud. Ha escrito una treintena de artículos, siete capítulos de libro, ha participado en más de cincuenta congresos nacionales e internacionales como comunicante o ponente. Investigador del grupo de Enfermería CTS 464 y del proyecto de investigación “Embarazo y adolescentes” financiado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

Su libro; es su tesis presentada con “Sobresaliente Cum Laude”, consta de 394 páginas, terminándose de imprimir el día 4 de septiembre de 2008, festividad de San Moisés. Esta obra que lleva por título “Las matronas de Jaén del siglo XX. El caso de la comarca de Sierra Mágina” supone una gran contribución a los estudios de las mujeres, en general, y, en particular, a la investigación local en ámbitos de la antropología y las ciencias de la salud.

El autor considera que, a nivel de las profesionales matronas, existe, en un régimen no democrático, en una incipiente socialización de la profesión y en un entorno rural elevado analfabetismo, una marcada conciencia trabajadora, de asociación y de clase en las mujeres del colectivo matronal. Se elabora en una segunda parte una batería de documentación sobre las matronas en ele entorno rural y la cultura popular en torno a la maternidad, única por el escaso hábito que tenían dichas mujeres de plasmar en la escritura su práctica profesional y por la dificultad temporal de testimonios que se han ido perdiendo.

Al abordar toda una comarca y no un único caso aislado, se abre un nuevo campo para la reflexión en los estudios de género, para la práctica de los estudios antropológicos y fundamentalmente para los estudios locales. En este sentido, también es una contribución a la memoria social y profesional de las mujeres por los interrogantes que plantea.
La utilidad social y científica de este trabajo es evidente e interesará profundamente a los profesionales de las ciencias de la salud, a los especialistas de los estudios de género y a todos aquellos interesados en la antropología de ámbito rural, pero también a todos los pueblos de la comarca.

En el comentario crítico de Encarnación Medina Arjona nos relataba y resaltaba que en su magnífico trabajo presentaba como primera aportación el contenido antropológico, conforme al carácter de las ciencias de la salud y no exclusivamente de los estudios de género.
El autor considera que “perder la expresión de la vivencia es perder la ocasión del conocimiento”, en una segunda parte, presenta una batería de documentación sobre las matronas en el entorno rural y cultura popular del nacimiento, única por la dificultad temporal de testimonios que se han ido perdiendo y por el escaso hábito que tenían dichas mujeres de plasmar en la escritura su práctica profesional.

Ahora bien, esas tentativas de definición y afirmación profesional y social de las mujeres matronas conviven en el tiempo con la labor de las parteras tradicionales. Así, pues, el tercer interés, y otra gran novedad de la tesis, consiste en plantear el paralelismo y simultaneidad de ambos saberes, y la recepción / aceptación social de la doble práctica.

Posición provocadora y valiente por parte de Manuel Linares por entrar en el detalle del “hacer” y el “saber hacer”; en el recorrido de ida y vuelta de la práctica de la matronería desde el conocimiento de transmisión tribal a su posterior paso por la institución académica y su reencuentro con el entorno rural originario de donde surgió dicho saber. Del grupo social a las aulas, y de nuevo al grupo social, éste es un recorrido del conocimiento no exento de condicionamientos de género, como lo demuestra su investigación.

Termina Encarnación diciendo que la utilidad social y científica de esta tesis es evidente, e interesará profundamente a los profesionales de las ciencias de la salud, a los especialistas de los estudios de género y a todos aquello interesados en la antropología de ámbito rural, pero también a todos los pueblos de la comarca de Sierra Mágina que recuperan para siempre un análisis riguroso de su historia social más reciente, una parcela de su saber que estaba en peligro de ser enterrado por la propia actualización científica de la práctica profesional.

En su libro y a parte de los agradecimientos empieza con una introducción, y luego lo va a dividir en tres grandes capítulos titulados Investigación sobre matronas: Estado de la cuestión. Como primer punto estudios sobre institucionalización, formación y práctica de las matronas, como segundo punto estudios sobre la lucha de espacios de poder de las matronas y como tercero estudios sobre matronas en el contexto español.

Resaltaremos que en el punto tres del marco teórico versa sobre: Estudios de las mujeres e historia de las matronas, dentro del estudio de las matronas nos encontramos con antecedentes del contexto de profesionalización, parteras y comadronas en los primeros tiempos, parteras en la Edad Media, parteras y comadronas en los siglos del Renacimiento, las matronas en los siglos XVIII y XIX, y las matronas en el siglo XX. Un libro que merece ser leído por los profesionales de las ciencias de la salud.

Después de haber consultado infinidad de artículos, libros, etc., tanto españoles como extranjeros quiero destacar algunos de ellos como a Magdalena Santo Tomás por su artículo “La investigación en la Historia de la Enfermería” publicado en Temperamentum en 2006. Ana Urmeneta Marín por “Comadronas y cirujanos navarros en el siglo XVIII. Pleito de una partera ante el intrusismo de un cirujano” publicado en Híades año 2000. P. Arcas Ruiz por sus múltiples trabajos entre ellos “Formación y ejercicio profesional de las matronas en la provincia de Granada: 1900 – 1987”. Juana Hernández Conesa por su libro “Historia de la enfermería. Un análisis histórico de los cuidados de Enfermería”, Madrid, Interamericana McGraw-Hill 1995. José Siles González por su libro “Historia de la Enfermería” Alicante 1999. Juan Ignacio Valle Racero, tiene múltiples artículos y destacaremos “Acerca de los términos comadrón/a, matrona, obstetrix y otros.”, publicado en Matronas profesión 2003. Carmen Chamizo Vega por “La perspectiva de género en Enfermería. Comentarios y reflexiones” Index Enfermería 2004. Manuel Amezcua Martínez por “El parto tradicional en Andalucía. Según la Encuesta del Ateneo de Madrid de 1901” publicado en Index Enfermería 2002. Aunque he resaltado sólo un artículo o libro de los autores, todos ellos tienen muchos más.

Aunque el libro es muy intenso y no podría resumirlo ni en 200 folios, si quiero resaltar que en los: Aspectos biológicos y socioculturales del puerperio, lo divide en varios apartados entre ellos: Los cuidados de la madre. Problemas de salud en la cuarentena. Cuidados y remedios populares; lactancia materna. Solidaridad vecinal y economía de subsistencia. Problemas de salud y cuidados del recién nacido; Ciencias y superstición en torno al neonato. Vaticinio del sexo. Predicciones del recién nacido. Mal de ojo al recién nacido. Trabajo y apoyo a la madre. Costumbres sociales, culturales y religiosas del nacimiento. La cuarentena y la misa de presentación. El marco familiar y sociocultural del Bautizo. Terminando con las conclusiones.

Los términos comadrona y partera se han utilizado indistintamente para denominar un mismo tipo de profesional, La partera se identificaba como “la mujer práctica en el Arte de los Partos o que lo ejerce en virtud de título” (Martínez Alcubilla). Se han hallado textos oficiales que se ocupan de estas profesionales desde muy antiguo: ordenanzas de Madrigal 1448, que indicaban que las parteras tenían que ser examinadas por los alcaldes de los pueblos de Castilla; capítulos de las Cortes de Valladolid 1523, prohibiendo a los Protomedicatos examinar a las parteras, esta prohibición vigente en Castilla, no se dio en la corona de Aragón, dado que en los colegios de cirujanos de Sevilla, Valencia y Aragón se permitía el examen de las parteras; y ordenanzas del Real Colegio de Médicos y Cirujanos de Zaragoza (1663), donde se indicaban los profesores que debían tener las parteras. En Castilla, al contrario de Aragón, persistió la orden que negaba el examen de las parteras, hasta que Fernando VI levantó dicha prohibición en 1750 por Real Orden del 21 de julio.

Destacaremos tanto en la difusión de la profesión de asistencia a los partos, como en sus denominaciones, el libro de Damián Carbón “Libro de Arte de las Comadres o Madrinas y el Regimiento de las Preñadas y paridas de los niños” del año 1541, que según algunos autores, fue la obra más destacada de la época y la primera escrita en Castellano. (José Siles González, Historia de la Enfermería, volumen II, Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana).

Mal de ojo al recién nacido
Trataremos la superstición sobre el mal de ojo, Rafael Salillas, uno de los autores del cuestionario Ateneo de Madrid, utilizó los datos recogidos sobre el mal de ojo en una edición de 1905 que en el año 2000 ha sido reeditada. El mal de ojo, como creencia, estuvo muy extendido en toda la geografía española y es una herencia del pasado difícil de situar en el tiempo, ya en el siglo primero antes de Cristo hay referencias a hechiceras aojadoras y a amuletos parecidos a los actuales para combatirlo. También en toda la comarca de Mágina ha existido esta creencia, con remedios para la prevención y curación variados, pero con una base común en la interpretación, método de aojar y quienes eran los destinatarios del aojamiento.

Salillas recoge para Marmolejo, Arjona y Arjonilla la superstición del mal de ojo entre la gente más humilde. Lo hacen personas sin intención, al mirar a un recién nacido o lactante hermoso y saludable. Si éste no llora tras ser aojado, puede caer enfermo y morir. Cuando el que echa el mal de ojo es consciente de ello, hace al niño llorar.

Entre los remedios populares estaban pesar a torovisco al niño, si la planta se marchitaba tenía mal de ojo y si permanecía verde no tenía el mal. Otros remedios de protección preventivos eran colocar a los recién nacidos escapularios, una higa o mano de azabache, o en la faja de ceñir cortezas de pan. A continuación las interpretaciones, manifestaciones, aojadores, diagnósticos, métodos preventivos y remedios encontrados en Mágina entre las mujeres que hemos entrevistado, algunos comunes a los pueblos jiennenses citados por Limón y otros diferentes:

Eso le echaban a los niños muy guapos y muy hermosos, los miraban con malos ojos.

Yo a los míos también les ponía una corteza de pan entre las cintas de la ropica. Del Palmar de Troya que es mi yerno, cuando va allí hay una mujer que tiene la vista pesad y le ha partido la cruz de Caravaca dos veces a mi nieta.

Sí que echa el mal de ojo y entonces mi nieta cuando va allí le ponemos una taleguilla un cuscurrón de pan. Una vez no llevaba la cruz y se puso ensuciando, vomitando, malísima.

Al niño le daba por cerrar los ojos, vómitos, calentura y decían “Mal de ojo que tiene”.


Había mujeres que lo curaban, le echaban un poco de romero y tomillo, lo echaban a una lumbre y ponían al niño así boca abajo para que tomara todo aquel vapor y nos lo lleváramos a la casa y lo acostáramos la siesta y cuando despertaba, despertaba mejor.

Pesaban al niño, ¿qué pesaba, tres kilos o cinco?, pues pesaban de torovisco igual y eso lo cogían y lo tiraban donde no se veía y conforme se iba secando al sol pues el niño se iba mejorando, eso era ya cuando se pasaba el tiempo de curarle el mal de ojo, a lo mejor no se daban cuenta y decían “El mal de ojo lo tiene pasado” y decían eso “Ya se le ha pasado el mal de ojo y ya no se le puede curar” y entonces era cuando lo pesaban a torovisco. Yo, eso del mal de ojo, sí me lo creo.

Yo también. Se curaba en una lumbre y entonces le echaban tomillo aceitunero y tomillo del otro y cogían y cuando ya estaba eso, que aquello echaba muchísimo humo pues cogían al niño y lo pasaban por aquello dos o tres veces y le rezaban una oración, lo cogías lo liabas en una toalla grande y lo metías en la cama y aquello se le pasaba sin necesidad de ir al médico. Los médicos te decían que eso eran tonterías.

Eso no lo curaba todo el mundo, eso lo curaba el que tenía esa gracia, decían que habían nacido con esa gracia. La oración no se la decían a nadie, era como secreto, no cobraban le hacías algún regalo si lo curaba.

Se ponían rebanadas de pan o migas de pan en una taleguilla y se lo colgaban. Tres bocaditos de pan en una bolsilla de tela y se lo colgaban al niño.

Para que no lo echaran, siete peacillos de pan amasados en viernes Santo, siete granillos de sal y una crucecilla en una taleguilla colgada. Ese era el remedio. Lo vestí yo y nos íbamos al altar y dije “ya no le he puesto la taleguilla se ha quedado la camisetilla, que fue ahora en mayo”. Digo voy a ponerle la taleguilla y dice mi padre “anda ya que eso son tonterías y a la noche le hicieron el mal de ojo”.

A mí me dijeron que pusiera un escapulario siempre en la cunita del niño y me vio un señor y me dijo “hija, sin conocerle de nada, te voy a decir una cosa a lo largo de tu vida cada x tiempo vivas a donde vivas coge agua bendita de la iglesia y en las habitaciones sobre todo donde duerman tus hijos, donde duermas tú y tu marido, en todas las esquinas echa agua bendita y reza en cada esquina un padre nuestro
”. (Grupo de Jimena).

Con este trabajo sobre las matronas que trabajaron en Mágina pretendemos contribuir al estudio de la historia de las mujeres en general y al de las matronas en particular.

Si queréis contactar con el autor de este libro: Manuel Linares Abad, su correo electrónico es el siguiente: mlinares@ujaen.es

Excelente y magnífico libro el de “Las Matronas en el Jaén del Siglo XX. El caso de la Comarca de Sierra Mágina”, donde nos cuenta en sus páginas esos misterios de las parteras y comadronas hoy llamadas matronas. Darle la enhorabuena a Manuel Linares por hacer realidad este bello ejemplar, para poderlo consultar y tenerlo cerca en el trabajo y que nos sirva a los profesionales para mejorar nuestro trabajo diario y a los futuros profesionales para que lo puedan consultar en sus universidades. Gracias Manuel por tu excelente y magnífico libro.

Fotos: Las fotos están escaneadas del propio libro y de Internet. Libro de Carlos Álvarez Nebreda titulado: Catálogo Bibliográfico de Publicaciones Enfermeras 1541 – 1978.

Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
masolorzano@telefonica.net

jueves 15 de octubre de 2009

ASENHOA 2009

saludos;
Os dejo información sobre la próxima jornada de la ASENHOA en Sevilla, en la que nuestro compañero Ángel Alfredo será ponente. Animaros a participar!!
EL próximo día 6 de noviembre tendrá lugar en Sevilla la II JORNADA DE LA ASOCIACIÓN DE ENFERMERAS DE HOSPITALES DE ANDALUCIA (www.asenhoa. es) como continuación de las celebradas en 2008 en Conil de la Frontera (Cádiz). Se desarrollarán bajo el lema "Hospitales Seguros: cuidar con cuidado" en el Salón de Actos del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla al objeto de compartir experiencias sobre seguridad en cuidados en distintos ámbitos hospitalarios y debatir sobre la seguridad en nuestros hospitales. Se incluirán en las Jornadas conferencias como ""La gestión de cuidados como garantía de la seguridad clínica de los pacientes" por Manuela Lacida, Directora de Enfermería del HU Puerto Real (Cádiz) y las "Principales líneas estratégicas en cuidados en Andalucía" por Concepción Padilla, Directora de Estrategia de Cuidados de Andalucía. Asimismo se abordarán dos mesas redondas: "Cuidados profesionales, hospitales seguros" que moderará Francisca Domínguez de ASENHOA y en la que intervendrán sobre "Seguridad de pacientes y factor humano" Ángel Alfredo Martínez, Supervisor de Investigación y Formación del C.H. Ourense; sobre "Estrategias de mejora en el uso seguro del medicamento en el entorno hospitalario" Victor Padilla, Director UGC Farmacia del Hospital de Antequera y sobre "¿Cómo implantar prácticas seguras?", Efrén Ramos, Coordinador de Sistemas de Información del Distrito Sanitario Sevilla Sur. "La seguridad: diana de nuestros cuidados" que moderará Jose Manuel González de ASENHOA y en la que intervendrán sobre "Seguridad en Cuidados Críticos", Luís Torres del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga y Presidente de la SAECC, sobre "Seguridad en cuidados en Salud Mental" María José García, Coordinadora de cuidados UGC Salud Mental del Hospital de Jerez, sobre "La seguridad durante el circuito quirúrgico" Jaime Bachiller del Hospital San Juan de Dios de Bormujos y sobre "Seguridad en cuidados durante el proceso de hospitalización" Pilar Limpo de la Iglesia de la Comisión de Seguridad del Hospital Virgen del Rocío. Igualmente se desarrollarán dos mesas de comunicaciones libres y presentación de comunicaicones en formato póster que todavía es posible presentar.
Para más información e inscripciones http://www.asenhoa.es
Esperando contar con vuestra presencia y participación en Sevilla, recibir un cordial saludo en nombre de ASENHOA
Luis López Rodríguez
Secretario de ASENHOA
Hospitales Universitarios Virgen del Rocío
Edificio de Laboratorios, 6ª planta, izda
Avenida de Manuel Siurot s/n 41013 Sevilla
*:luis.lopez.sspa@ juntadeandalucia .es 955012119 Fax: 955013292

miércoles 14 de octubre de 2009

ENFERMERÍA OFTALMOLÓGICA. UNA APUESTA POR EL FUTURO

Celebrado en el Palacio de Festivales de Cantabria, Sala Pereda, los días 24, 25 y 26 de Septiembre de 2009 en Santander.

Santander nos recibió a la Organización del Congreso y a su Junta Directiva con un sol radiante de verano. Ya estaban al pie del cañón las azafatas del congreso, el Presidente del Congreso Antonio Vázquez con su mujer y secretaria Natalia Rodríguez, el Presidente de la Sociedad Española Francisco Gabaldón, los dos vicepresidentes Enrique Cosme y Mª Ángeles Sebastián, secretaria técnica Carolina Gil y los vocales: Manuel Solórzano, Isabel Doménech, Aurora Egido, Carmen Guerrero, Cristina Herce, Consuelo Muro, las azafatas Marta Gurtubay, Noelia Arroyo, Rosa Villegas y Sofía Torre y el informático Natxo Sariego Álvarez.
Este año se ponía como novedad y cumpliendo con los requisitos para la acreditación del Congreso un código de barras detrás de la placa identificativa que había que pasar por el lector del código de barras y la acreditación se daría a todos los congresistas que hayan acudido por lo menos al 80 % de las actividades científicas. Los congresistas pasaron de los 250 inscritos, a pesar de la crisis, presentando 11 ponencias, 42 comunicaciones y 20 pósteres, además del 1º Premio de fotografía, con el tema libre, relacionado con enfermería oftalmológica.

No hubo aglomeraciones como otras veces en los anteriores congresos, ya que hubo toda la mañana para recoger la documentación, y se fue recogiendo poco a poco. Empezamos el congreso con un hecho luctuoso, nuestro querido compañero y amigo y además Presidente Honorífico de la SEEOF, Fernando Pérez Camacho y su mujer la Dra. Sofía Isabel de Jesús Cunha, que nos iban a deleitar con su ponencia “Urgencias en portadores de lentes de contacto” no la pudieron dar por el fallecimiento del padre de Fernando; desde aquí nuestro más querido pésame.
Hubo que improvisar y la Dra. Alicia Galán del Hospital Vall d´Hebron de Barcelona, abrió el congreso con su ponencia titulada “Exploración oftalmológica en el niño sano”. Nos decía que había tres etapas cronológicas diferentes en el niño, niño recién nacido, menor de tres años y mayor de tres años. Habló también del lagrimeo y de los estrabismos. Magnífica charla para el buen comienzo del congreso. Acto seguido se dio paso a la Primera mesa moderada por Francisco Gabaldón y con el título Paso a Paso en Polo Anterior, comenzando Consuelo Muro García y Mª Teresa Marín Pérez del Hospital Gómez Ulla de Madrid, con su comunicación “Complicaciones por uso de lentes de contacto”. En sus aportaciones nos daban unos consejos para los portadores de lentes como: Es importante el cumplimiento de las normas de mantenimiento de las lentes de contacto. Para ello es necesario una buena educación sanitaria, y las medidas generales son: Lavado con jabón antiséptico sin lanolina, evitar cremas de manos, cerrar bien los envases, desinfectar las lentes antes de colocarlas en el estuche, desinfectar las lentes blandas permanentes con calor o peróxido, comprobar el estado de la lente antes de utilizarla y limpiar regularmente las superficies donde se guardan las lentes. Aprendimos mucho con su espléndido trabajo. Le siguió María Sistac González e Inma Cosio Díaz, del Instituto Barraquer de Barcelona, su tema “Prevención de riesgos oculares en portador de lentes de contacto”. Las recomendaciones básicas que decían son el lavado de manos antes de manipular la LC. No debe nadar, ducharse ni bañarse con las LC. No utilice saliva, agua del grifo, solución salina casera, ni cualquier otro producto que no sea el recomendado. No cambiar el sistema de limpieza y desinfección indicado. No reutilizar ni reemplazar la solución. Reemplazo trimestral del estuche. No prolongar la vida recomendada de las L.C. Periodos de control frecuentes. Informar sobre el periodo de adaptación de cada L.C. y no dormir nunca con las LC puestas. Le siguió Mª Felicitas Sotillos González, Mª Angosto Lama Ochoa de Retana, Teresa Petuya Sires y Olatz Ciscar Gerakaetxebarria, del Instituto Clínico – Quirúrgico de Oftalmología de Bilbao. Su tema “Cirugía intraocular: lentes faquicas”. Nos decían en su resumen que las lentes fáquicas son una indicación cada vez más frecuente en cirugía refractiva. Las lentes que se emplean habitualmente son: Precristaliniana: ICL y Soporte iridiano: Veriflex/Artiflex. Cada una presenta características diferentes en: preparación, instrumental y técnica quirúrgica. Le siguió Tamara Fernández Rodríguez del Instituto Oftálmico Fernández–Vega de Oviedo. Su tema “Desarrollo, tipos e implicación de enfermería en la cirugía de PRK”. Nos explicaba el concepto de PRK, el preoperatorio, el material necesario para la cirugía, pasos a seguir y postoperatorio. El alta, las indicaciones a seguir y el tratamiento. Le siguió Domingo Sirvent Barba, Amaya Feijoó Álvarez, María José Lamata Manrique y Dolores Mondrión Pilar del Hospital Universitario de Móstoles. Su tema “Incidente critico: lente intraocular equivocada”. En sus conclusiones nos decían que la deliberación de los incidentes críticos como potente herramienta para mejorar nuestra práctica. No buscar culpables sino actuaciones mejorables. Positivizar las experiencias negativas. En situaciones aparentemente simples, interviene múltiples factores. Aprender de nuestros errores. Le siguió Alfredo López Muñoz, Francisco Javier Medina Andana, Esteban Molina Lepe de la Clínica Virgen de Luján en Sevilla. Su tema “Cirugía refractiva: Criterios de selección”. Nos definió lo que era la cirugía refractiva, el algoritmo para la cirugía de miopía, hipermetropía, las pruebas que se necesitan y puso como ejemplo varios casos. Le siguió César Arias Canga y Elena González López del Instituto Oftálmico Fernández–Vega de Oviedo. Su tema “Enfermería en la cirugía de segmentos intracorneales”. Hablaron sobre la definición de los anillos, donde se colocan, el material necesario para la intervención, la preparación del paciente y la preparación de los anillos, el postoperatorio y el alta del paciente por enfermería. Le siguió Elena Mª Hernández Costa del Hospital La Paloma – Clinic Visión de Las Palmas de Gran Canaria. Su tema “Cross-Linking”. En sus conclusiones nos decía que el crosslinking es una técnica novedosa para el tratamiento del queratocono, su objetivo principal es evitar la progresión del queratocono, aumenta las zonas de unión entre el colágeno de la córnea, es una técnica segura que no produce ningún daño en el interior del ojo y se obtiene una mejora complementaria en la visión y una mayor regularización de la forma de la córnea. Y para terminar la primera sesión nos habló Almudena Duro Ruiz y Ana Belén Franco Guerrero del Hospital Universitario Fundación Alcorcón de Madrid. Su tema “Renovarse o morir”. Nos decían que sus objetivos eran examinar las nuevas tecnologías a lo largo de la historia de la facoemulsificación, determinar las diferencias entre los diferentes aparatos de facoemulsificación y valorar la implicación de la enfermería en la incorporación de las nuevas tecnologías. También decían que el pasado ha asentado las bases principales, el presente nos hace avanzar hacía nuevas tecnologías, el futuro pretende mejorar lo que ya parece inmejorable, beneficioso para los pacientes, La enfermería juega un papel primordial y la función investigadora es necesaria y obligatoria.

Acto seguido le siguió el Curso de actualización “El queratocono. Su evolución y tratamiento quirúrgico” impartido por Pere del Campo (Product Manager de Refractiva grupo IMEX). Dando paso a un pequeño descanso y a tomar un café con pastas, para seguir con la Segunda Mesa titulada Una mirada al Polo Posterior y moderada por Isabel Doménech Tizón.
Comenzó Aurora Egido y Susana Noval del Hospital La Paz de Madrid, con su tema “Campos visuales en neurooftalmología”. Un auténtico trabajo de investigación, que llego a ser finalista para optar al premio. Otra vez será Aurora y Susana, otra vez será. Nos decían que en su trabajo el campo visual idóneo es el 24-2 Sita fase, es más rápido, tiene una disminución de artefactos periféricos, diferente intensidad lumínica, mejor colaboración del paciente. Es mejor para personas mayores y realiza un análisis cuantitativo y cualitativo. Muy buen trabajo. Le siguió Ana Albiol Esteller, Gema Moreno Vaquero, Miguel Ángel Núñez Quesada y María Sánchez Barcena del Hospital de Parla de Madrid, con su tema “El valor de la historia clínica en la preparación de una mesa quirúrgica, en un desprendimiento de retina” Nos hablaron sobre el desprendimiento de retina y lo que nos aporta la historia clínica, la preparación quirúrgica. Preparación del material necesario y el tratamiento al alta del paciente. Le siguió María Requejo Díaz del Instituto Oftálmico Fernández–Vega de Oviedo. Su trabajo magnífico y por ello se le concedió el Premio a la Mejor Comunicación de Enfermería Quirúrgica (Premio bolsa de viaje de 1.500 euros para acudir a un congreso patrocinado por Alcon). Enhorabuena. Su comunicación versó sobre “Artes y trucos dentro de la cirugía de polo posterior”. En sus recomendaciones generales nos decía: Realizar una lectura previa a la intervención de la historia clínica del paciente. Conocimiento amplio del manejo y funcionamiento del aparataje. Conocimiento del desarrollo de las diferentes intervenciones de polo posterior. Anticiparnos a los pasos de la cirugía. Mantener la calma en momentos de estrés.
El premio se lo entregaron a María Requejo, Matilde Pérez e Ignacio Lacasia del Laboratorio Alcon.
Para terminar con esta mesa le siguió: Sonia Hernández Sánchez, Sandra Monné Collado y Pere Pujol Vives de CST: Consorci Sanitari Terrassa, su tema “Educación sanitaria en la cirugía sin ingreso, oculoplástica”. Nos hablaron de la educación sanitaria, cirugía de párpados, tratamiento domiciliario, recomendaciones posturales, dieta y signos y síntomas.

Así se terminó la primera jornada asistiendo los congresistas a una visita guiada al Museo Marítimo de Cantabria, donde sus guías nos mostraron las maravillas del Mar Cantábrico y las curiosidades que rodean a las gentes que, durante siglos, han peleado contra una de las mayores fuerzas de la naturaleza:
http://museosdecantabria.com/mart/presentacion.htm

La siguiente jornada, viernes 25 de septiembre, empezó con la Inauguración Oficial del Congreso, en la mesa inaugural se encontraban Mª Asunción González Sala, Presidenta del Colegio Oficial de Diplomados de Enfermería de Cantabria. Mercedes Favo Navarro, Directora de Enfermería del Hospital de Valdecilla. Mª Carmen Jiménez Requena, Presidenta de la Sociedad Valenciana de Enfermería Oftalmológica (A.E.O.C.V.). Antonio Vázquez Barrero, Presidente del IX Congreso de Santander y Francisco Javier Gabaldón Ortega, Presidente de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica (SEEOF).
Terminada la inauguración, dio paso a la Ponencia Oficial de apertura del congreso, la ponente Mari Luz Fernández. EUE Santander. Su tema consistió en una formidable charla a través de la historia, le une como a mí su pasión por la historia de la Enfermería. El título: “Una mirada desde la historia: La práctica de Enfermería en oftalmología”.
Magnífica desde todos los puntos de vista. Nos decía que la famosa expresión “una mirada vale más que mil palabras” pone de manifiesto la importancia de la visión en la comunicación humana, de manera que la mirada constituye una de las principales expresiones del lenguaje corporal dentro de la comunicación no verbal representando según los expertos, el ochenta por ciento de comunicación. Empezó hablando de la antigüedad hace 1.800 a.c., siguiendo con los griegos, el periodo medieval, el periodo renacentista hasta nuestros días. Como he dicho antes, magnífica su disertación.
Le siguió el curso de Actualización “Esterilización en un punto de uso”, impartido por la profesora Marta Guerrero (Directora Técnica Medical Mix S.L.). Nos habló sobre la Norma Europea “EN-ISO 556: Esterilización de productos sanitarios. Requisitos de los productos sanitarios para ser designados “Estéril”. “Un producto se define como estéril cuando la probabilidad teórica de que exista un microorganismo viable no supere la unidad por millón”.

En la Tercera Mesa titulada: Proceso de la Enfermería en la Esterilización y moderada por Antonio Vázquez, la comunicación de Judith Gràcia i Mirò y Elisabet Calaf Armengol, Enfermeras de la Unidad de CMA del Hospital Lleuger de Llevant. Tarragona y Xarxa Sanitària i Social de Santa Tecla, sobre “La responsabilidad de enfermería en el proceso de esterilización”, nos decían: Porque hay que cumplir toda una normativa nacional y europea. Porque estamos obligados a fabricar un correcto producto estéril con una absoluta seguridad y calidad. Porque la responsabilidad de todo éste proceso recae en el personal que lo realiza, normalmente es personal enfermero. Porque se tiene que estandarizar una rutina de trabajo en todo el personal que se encuentra trabajando. Le siguió Avelino Ojanguren Fernández del Instituto Oftálmico Fernández–Vega de Oviedo. Su tema “Medidas básicas de asepsia en la cirugía lasik”. Nos habló sobre la asepsia, esterilización, como realizar el preoperatorio, el intraperoperatorio y el postoperatorio, para terminar con los diagnósticos de la NANDA y las interrelaciones con el NIC y el NOC. Le siguió Enrique Cosme Pereira de Clínicas OCULSUR (Cádiz-Jerez) y Grupo INNOVA-OCULAR. Su comunicación “Y el que use un pack de Faco, que lo cuide, que lo cuide!!”. Magnífica su exposición. Nos decía que había que recordar que el agua es nuestra amiga y puede ser también nuestra enemiga. Las medidas de asepsia y esterilización son cosa nuestra. Esta NO es la mejor opción sino la menos mala. Ante la mínima duda de contaminación desechar. Le siguió Natalia Rodríguez Fernández del Instituto Oftálmico Fernández–Vega de Oviedo. Su tema “Transición de óxido de etileno a peróxido de hidrógeno en una unidad de esterilización”. Además de ponernos los dientes largos con una magníficas fotos de Canadá, en su trabajo nos decía que: el proceso supone una mejora con respecto al Óxido de Etileno, el ciclo es mucho más corto (No requiere aireado), conseguimos un sistema eficaz contra Priones a baja temperatura, hubo que realizar cambios en todos los protocolos, es de fácil instalación y de fácil manejo. Le siguió Elena Mª Hernández Costa del Hospital La Paloma – Clinic Visión de Las Palmas de Gran Canaria. Su tema “Preparación de uso oftalmológico de suero antólogo”. En sus conclusiones nos decía que permite disponer de soluciones individualizadas de suero autólogo adaptadas a las necesidades específicas de cada paciente. Le siguió Rafael Martínez Calzado, Marta Olivés i Juanola y Vicente Amías Lamana de Fundació Hospital de l´Esperit Sant. Su tema “Prevención del TASS. Síndrome tóxico de la cámara anterior”. En sus conclusiones nos decían que la lucha contra el TASS refuerza todavía más la calidad y seguridad hacia el paciente. Se prolonga la vida útil del instrumental y del equipamiento.
Las averías y contratiempos disminuyen en número y gravedad. El equipo de trabajo sale reforzado consiguiendo una mayor implicación. Y así termina la tercera mesa dando paso a un suculento desayuno.

La siguiente ponencia corrió a cargo de Elsa Prieto. Steris Iberia. Su tema “Nuevas perspectivas en descontaminación de Priones”. En sus conclusiones nos decía que la contaminación por Priones puede ser transmisible en las superficies del instrumental y difícil de eliminar. Las recomendaciones de la OMS han de actualizarse. Realizar un buen lavado / aclarado puede reducir e incluso eliminar por completo el riesgo de infecciones.

En la Cuarta Mesa titulada: Visión de la Enfermería Oftalmológica y moderada por Carmen Guerrero Ruiz, la comunicación de Amaya Feijoo Álvarez, Mª Dolores Mandrión Pilar y Domingo Sirvent Barba del Hospital Universitario de Móstoles de Madrid. Su tema “Cuidados de enfermería en heridas palpebrales y de vía lagrimal”. En su resumen nos decían que la labor fundamental de la enfermería era conocer los cuidados básicos y los tipos de heridas palpebrales que hay. Saber valorar las complicaciones y conocer su tratamiento. Los buenos cuidados aumentan el éxito de una buena cicatrización y disminuyen las complicaciones derivadas. Establecer protocolos de actuación. Le siguió Ana Belén Franco Guerrero, Almudena Duro Ruiz, Concepción Lara López, Pablo Gili Manzanaro y Francisco Javier López-Silvarrey Varela del Hospital Universitario Fundación Alcorcón y La Escuela de Medicina de la Educación Física y del Deporte. UCM. Su tema “Lesiones oftalmológicas en la práctica deportiva, cuidado al deportista”. Ana Belén nos supo transmitir con este trabajo un problema que existe en la vida del deportista; su magnífica exposición y su bien planteado trabajo le valió el Premio a la Mejor Comunicación de Enfermería Clínica, patrocinado por IMEX CLINIC.
Le siguió Zaida López Mangrané, Mª José Gombau Matamoros e Inma Fontanet Ribé de Tortosa, Tarragona. Su tema “Ojos del Mundo en Bolivia”. Nos plasmaron su experiencia con la ONG “Ojos del Mundo”. Un buen trabajo y sobre todo la magnífica experiencia que han conocido trabajando con esta ONG. Además hay saber la cantidad de enfermeras que trabajan en ONG´s por todo el mundo. Hay que aprender con su ejemplo. Hoja Web de Ojos del Mundo: http://www.ullsdelmon.org/
Le siguió Mª Rosa Arazo Vihè, Maite Fernández Matalonga del Instituto Barraquer de Barcelona. Su tema “Tinciones Biológicas en la cirugía retiniana”. Nos hablaron sobre las diferentes tinciones para la retina y nos fueron enseñando por medio de vídeos y fotografías las mismas. Le siguió Susana Sanz Fernández y Carmen Alba Ruiz del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Su tema “Crioterapia en Oftalmología y sus curiosidades”. Nos hablaron sobre la definición de la crioterapia, la criogenización y la criobiología. Para que se utilizan los mismos en oftalmología y su mecanismo de acción. Le siguió Laura Solanas García y Felicidad Rodríguez Marín del Hospital del Espíritu Santo. Santa Coloma de Gramanet. Barcelona. Su tema “Estabilidad rotacional de las LIOS tóricas a los 6 meses de su implantación”. Nos hablaron de las técnicas que existen, la indicación recomendada, las pruebas preoperatorios y los aspectos fundamentales de las lentes.
Acto seguido se sirvió un cóctel – comida de trabajo en la Sala Griega y en la terraza del Palacio de Festejos con un día de verano y con unas preciosas vistas de la bahía de Santander. Servida por el prestigioso Catering Oh lá lá (http://www.catering-ohlala.com/). La comida fue muy buena y abundante, todavía me acuerdo y quiero resaltarlo el excelente marmitako que nos sirvieron, además de los aperitivos fríos y calientes y los postres, así como lo bien atendidos que estuvimos en todo momento. Los congresistas nos felicitaron porque la comida fue un éxito.

A la tarde comenzamos con la Ponencia titulada “La metodología enfermera en la práctica clínica” impartida por los profesores enfermeros de la Universidad de Cantabria de Enfermería Médico – Quirúrgica, Silvia González Gómez y Luis Mariano López López. Para ser tan árido el tema lo expusieron muy bien, empezaron hablando de el P.A.E., que es una herramienta de trabajo, un método científico de planificación y aplicación de cuidados dentro de los profesionales de enfermería, y después de una grata explicación terminaron diciendo: “... debemos asegurar que la planificación y aplicación de los cuidados enfermeros, no son la causa de ninguna complicación o fracaso”

En la Quinta Mesa titulada: Metodología en Enfermería Oftálmica y moderada por Natalia Rodríguez, la comunicación presentada por Enrique Cosme Pereira de las Clínicas OCULSUR (Cádiz-Jerez). Grupo INNOVA-OCULAR, con el tema “Taxonomía NANDA y enfermería oftalmológica, ¿una opción de futuro?”. Fue tan bien expuesta, tan bien interpretada y realizada que le supuso el Premio a la Mejor Comunicación de Socio de la SEEOF. Enhorabuena. Quiero resaltar de su comunicación estas dos reflexiones hay que: Potenciar nuestra labor enfermera: Educar y Cuidar. Y hay que Registrar!!! Lo que no esta escrito no perdura.

Le siguió José Antonio Viudes Talens, Amancio Castillo Rubio, Cecilia Sirvent Pastor, Vicenta López Guijarro, Mª José Pérez Martínez y Mª José Villalta del Hospital de San Juan de Alicante. Su tema versó sobre “Actividad oftalmológica en Atención Primaria”. En sus conclusiones nos decían que: hay muy pocos registros de problemas relacionados con la visión. Necesidad de guías de actuación para el personal del centro y para enfermería. Protocolos de derivación consensuados con atención especializada. Y la necesidad de comunicación entre niveles de enfermería. Le siguió Mª Ángeles Sebastián Rodríguez, Mª Blanca Benavente Calderón, Rosa Xanco, Zaida Vega, Antonio Morilla, Víctor Martínez, Clara Mora, Alfonso Anton López, Monica Astrid Fallon Niño de Barcelona. Su tema “Grado de satisfacción percibida por los sujetos participantes en una campaña de detección de glaucoma por telemedicina”. En sus conclusiones nos decía que el grado de satisfacción general entre los pacientes es bueno (puntuación > 2). Se contestan mejor las preguntas directas, breves y fáciles de comprender. Mejor evitar preguntas negativas, la tasa de no contesta es mayor. Conocer la satisfacción del usuario ayuda a mejorar el servicio.
Le siguió Mª Isabel Doménech Tizón, Margarita Corbacho Labrador y Concepción Amaya de Frutos del Hospital Son Dureta de Palma de Mallorca. Su tema versó sobre “Mini-implante Express en el glaucoma”. En sus conclusiones nos decían sobre las implicaciones para la práctica clínica en enfermería. Le siguió Francisco Gabaldón Ortega, Rubén Fernández Torrón y Alicia Galán Terraza de Barcelona. Su tema “Estrabismo en el adulto”.Como conclusión de nuestro estudio podemos decir que los adultos con estrabismo se operan por 2 razones, por estética o por diplopia, el resultado quirúrgico anatómico es bueno, el grado de satisfacción es muy bueno en los que se operan por estética, muchos de los pacientes insatisfechos es porque persiste la diplopia en alguna posición, aunque el ángulo de desviación haya mejorado. Hay que explicar a los pacientes con diplopia el objetivo de la cirugía, para que sus expectativas no sean mayores que las posibilidades. Le siguió Victoria Apio Laguía e Inma Sola García de Consorci Sanitari de Terrassa. Su tema “Prevención secundaria en la diabetes mellitus a través de un abordaje oftalmológico integral”. En sus resultados nos decían que: mejoramos la calidad asistencial del servicio, damos una atención integral a la persona, optimizamos los recursos materiales, reducimos las visitas innecesarias al servicio de oftalmología y reducimos las visitas innecesarias al médico del centro de atención primaria.
Le siguió para terminar esta mesa el ponente Ángel Barañano García, maestro de profesores sobre “Baja visión: Rehabilitación y ayudas visuales”. Nos fue explicando con una película todo lo referente a la baja visión. Muy bueno.
Un breve descanso con su correspondiente café y seguimos con la Sexta Mesa titulada Pruebas Complementarias en Oftalmología, la mesa la modera Consuelo Muro y comienza con Anna Muntaner Rodríguez y Rosa Navarro Nomen del Hospital Universitario de Bellvitge y Clínica del Pilar. Su tema “Estudio comparativo con 3 tomógrafos de coherencia óptica de última generación”. Nos comentaban en su introducción que la OCT es una técnica diagnóstica no invasiva que genera imágenes de secciones de tejido “in vivo”. Desde 1995 con la primera aparición, la OCT ha ido evolucionando y mejorando su técnica y calidad, facilitando así el diagnostico clínico de enfermedades de la retina y el nervio. Técnica que ofrece imágenes en alta resolución y en 3D. Es una herramienta de trabajo fácil y rápida. Le siguió Mª José Martí-Serrano Canalejas del Hospital La Mancha Centro, Alcázar de San Juan. Su tema “Papel de la enfermería en el cálculo biométrico”. En su objetivo nos decía que comparar los resultados refractivos finales tras la cirugía de catarata en relación al tipo de biómetro utilizado (ultrasónico o láser) Ocuscan e IOL Master. Y en sus conclusiones nos dice que ambos métodos son válidos para obtener un buen resultado refractivo posquirúrgico con una refracción media inferior a 0.50 D con respecto a la emetropía. El IOL Master resulta E.S. para determinar con mayor exactitud la longitud axial ocular. En cataratas avanzadas el Ocuscan es una alternativa fiable al IOL Master. Le siguió Vanesa Huguet Pradas, Elisa Martí Torres y Manoli Cano Araque de Valencia. Su tema “Comparando campímetros FDT vs Humphrey”. En sus conclusiones nos dicen que el estándar mundial es la perimetría blanco/blanco con un campímetro Humphrey, los mapas de exploración son el 24-2 y la estrategia más utilizada es el Sita fase. La FDT aportaría un diagnóstico más precoz en las fases iniciales de glaucoma. Humphrey 750 es de mejor comprensión y resulta más confortable por lo que para el seguimiento de los pacientes es el más adecuado. Le siguió Rosa Navarro Nomen, Anna Muntane Rodríguez del Hospital de Bellvitge y Clínica del Pilar de Barcelona. Su tema “ERG-PEV Colocación y exploración de las distintas pruebas”. La indicaciones ERG multifocal son para las alteraciones maculares, defectos campimétricos, toxicidad retiniana, alteraciones metabólicas, alteraciones inflamatorias, perdida de AV inexplicada y glaucoma. Le siguió Mª Teresa Marín Pérez y Consuelo Muro García. Su tema “OCT como alternativa de la angiografía”. Nos decían que desde el año 1992 en que se introdujo la OCT como nuevo método diagnóstico para algunas patologías retinianas, se ha ido reduciendo el número de angiografías. Por otro lado, el disponer de esta nueva técnica inocua y no invasiva, beneficia al paciente que se tiene que exponer menos veces a las consecuencias de la obtención de una vía periférica y la infusión de un colorante con posibles efectos secundarios. Un trabajo muy bien expuesto.
Y para terminar la jornada Mª Carmen Jiménez Requena de Valencia. Su tema versó sobre “Medición de la Progresión mediante Perimetria Automática GPA de Humphrey”. Nos habló de los nuevos aparatos, de los mapas de análisis de progresión, los valores, la variabilidad, y del nuevo índice de campo visual.
Después de un día tan largo y de tanto trabajo, tuvimos nuestra merecida recompensa con la Cena de Gala de la Seeof, que la realizamos en el Restaurante Río Sardinero, a los pies de la Playa del Sardinero, y con una incomparable vista del Mar Cantábrico. La cena fue fabulosa.

El sábado día 26, nos levantamos prontito para celebrar a las nueve de la mañana la Asamblea Ejecutiva de la SEEOF, estando llena la sala, a las 9,30 se hizo una defensa de las cinco mejores comunicaciones en panel, saliendo elegida con el Premio a la mejor Presentación en tipo Póster “Educación para la Salud: La cirugía ocular contada a los niños”, sus autores: Cecilia Sirvent Pastor, Vicenta López Guijarro, Mª José Pérez Rodríguez, Mª José Villalta Mompe, Amancio Castillo Rubio, Manuel Álvarez Sevillano y Antonio Viudes Talens. Siendo la moderadora de la mesa Aurora Egido.
Le siguió la ponencia “Consulta multitidisciplinar: Oftalmo-reuma” y la impartió Dolores Marín Mercedes de Valencia. En sus conclusiones nos decía que la patología oftalmológica más frecuente corresponde a UAA unilaterales y recidivantes, el diagnóstico de enfermedad Reumatológica de novo en un 40% de los pacientes visitados y con mayor frecuencia corresponde al grupo de las espóndil-artropatías seguida de Behçet y Sjögren. La patología de córnea asociada a enfermedades reumatológicas puede pasar desapercibida con mucha frecuencia. Debemos mejorar en los tiempos de espera y protocolizar la información escrita. Los pacientes encuestados se sienten bien controlados, han reducido su número de visitas al hospital y la relación con el personal es satisfactoria y creemos que hemos mejorado la “calidad de vida” de los pacientes y por tanto la calidad asistencial.
Se empezó con la Mesa Siete y última de este congreso con el título: Enfermería de la Córnea a la Retina. Comenzó Francisco Javier Medina Andana y Alfredo López Muñoz de la Clínica Virgen de Luján de Sevilla, su comunicación “DMAE para Enfermería”. En sus conclusiones nos hablaron del Ranibizumab que es un fármaco efectivo en monoterapia para todo tipo de DMAE exudativa con resultados comparables a otros estudios. La ausencia de efectos secundarios de importancia hace de él un fármaco seguro. Las terapias combinadas no parecen mejorar el resultado de la monoterapia pero sí la reducción de retratamientos; hay varios estudios en curso que podrán aclarar este punto. Son necesarios otros estudios para valorar la eficacia de ranibizumab en comparación con otros antiVEGF como el bevacizumab. Le siguió Conxita Moreno, Merce Badia y Mª Ángels Oria del Hospital Bellvitge de Barcelona. Su comunicación “Cambios de la Agudeza visual Snellen en diferentes condiciones de iluminación, en enfermos de DMAE”. En sus conclusiones nos decían que no hay ninguna variación significativa entre AV Snellen y luminancia, al menos en estos rangos de flujo luminoso. Parece quedar demostrado que la AV Snellen no se ve modificada al aumentar la cantidad de flujo luminoso hasta valores normales de iluminación de una sala de exploración oftalmológica. Le siguió Florentina Martínez Montoya, Mª Teresa Algara Fuentes, Cecilia Sirvent Pastor y Amancio Castillo Rubio del Hospital Clínico de San Juan de Alicante. Su comunicación “Administración de Lanreótida en Oftalmopatía distiroidea”. En su conclusión nos hablaban que estos pacientes ven alterada su imagen física, y que este tratamiento es largo y sus resultados no son inmediatos, el papel de la enfermería es crucial para llevarlo a cabo con éxito. Nuestra capacidad para empatizar con el paciente, subrayando los pequeños avances y proporcionándole apoyo en los momentos de desánimo, ayudan decisivamente a alcanzar el objetivo perseguido. Le siguió Isabel Benito Mardomingo, Ana María Cano Sanz, Esther Corredera Salinero, Clara Carbajosa Sánchez, Raquel Carboné Carreras y Ana Vanesa Cano Ciborro del Hospital Universitario de Fuenlabrada de Madrid. Su comunicación “Queratopatia en banda: otras técnicas quirúrgicas”. En sus conclusiones nos decían que la colocación de un Anillo, sellado con Viscoelastico Dispersivo, sobre la zona a tratar minimiza la manipulación quirúrgica, mejora la eficacia vinculante del calcio, disminuyendo así el tiempo quirúrgico y minimizando el potencial de irritación de la superficie ocular. El Fresado de superficie corneal, garantiza que dicha zona sea liberada de cualquier resto cálcico, creando una Superficie Uniforme, lo cual, disminuye el riesgo de recidiva. Y para terminar esta última mesa le siguió Elena Andrade Martín, Ana Domínguez y Begoña Carro del Hospital de Galdakao de Bizkaia. Su comunicación “Cirugía del Pterigium con tissucol”. En sus objetivos planificaron el describir el uso de adhesivo de fibrina en la cirugía del pterigium primario. Preparación del paciente y del material e instrumental y las técnicas de intervención. Explicándonos muy bien que era el tissucol, la preparación del paciente para la cirugía, preparación del material e instrumental, resultados y seguimiento del paciente, evaluando las ventajas y los inconvenientes.

Luego le siguió el curso de Actualización “Últimas tecnologías aplicadas a la cirugía de la catarata” impartido por Matilde Pérez, especialista clínico del departamento de Marketing de Cirugía del Laboratorio Alcon, apoyada siempre por Iñaki Lacasía, entregando posterior el premio que concede su laboratorio.

Después de un breve café se dio paso a las dos últimas ponencias, la primera la impartió el Dr. José Manuel Tomás San Pedro, Dr. Fernando Llovet Osuna y la Dra. Clara Martín Reyes de la Clínica Baviera de Ciudad Real patrocinado por el Laboratorio Medical Mix. Versó sobre “DLK y Pseudo DLK”. Magnífica su exposición. Y ya la Ponencia de Clausura del congreso que versaba sobre “Otra forma de ver la Oftalmología”, impartida por mí, Manuel Solórzano Sánchez del Servicio de Oftalmología del Hospital Donostia de San Sebastián. Fueron expuestos más de 400 sellos de todo el mundo sobre oftalmología, desde Egipto y los faraones hasta nuestros días. Creo sinceramente que gustó mucho, pero soy el menos indicado para decir como lo he hecho. Son mis compañeros los que tienen que decir si les ha gustado o no.

Para terminar se sorteo un Ordenador último modelo, regalo del laboratorio Medical Mix y la afortunada fue Lorena Moreno Gutiérrez del hospital La Mancha Centro de Alcázar de San Juan de Ciudad Real.
En el premio de fotografía el Primer Premio a la mejor fotografía fue para nuestra secretaria de la SEEOF Natalia Rodríguez, recibiendo una cámara de fotos Reflex digital. El Segundo Premio fue para Aida Suárez Martínez, recibiendo como premio una cámara de fotos digital compacta.
Después de tanto premio y de tanto regalo se pasó a la Clausura del Congreso, se hizo la Presentación del X Congreso de la SEEOF que se celebrará el año que viene en Madrid, y encargándose de prepararlo están nuestras compañeras de Madrid, Aurora Egido y Consuelo Muro.
Deciros también que los día 21, 22 y 23 de Enero de 2010 se celebrará en Córdoba el XII Congreso de la Sociedad Andaluza de Oftalmología, su dirección en Internet:
http://www.oftalmologia.org.es/
Y es nuestro compañero Enrique Cosme El presidente de este Congreso, su correo es:
enrique.cosme@seeof.org
También siguen Concha García y Caqui Suárez, además de más compañeros enfermeros y enfermeras que se irán incorporando en breve.
Empezar a preparar vuestros trabajos, que luego vienen los Congresos de la Sociedad Canaria de Oftalmología, la Sociedad Valenciana de Oftalmología, etc.. Así hasta el nacional en Septiembre.
La Dirección de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica (SEEOF) es:
http://www.seeof.org/
La Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica y en su nombre el Presidente de la misma, Francisco Gabaldón, os quiere dar las gracias por vuestra asistencia al IX Congreso de la SEEOF celebrado en Santander los días 24, 25 y 26 de septiembre y os quiere hacer partícipe de su grata impresión, así como felicitar a todos los participantes por su comunicaciones, pósteres y fotografías.
Coincidiendo con el Congreso de la Sociedad Española de Estrabismo, la SEEOF realizará su X Curso de Formación Continuada "Oftalmología Pediátrica y Estrabismo" el día 1 de mayo en Barcelona.
No quiero despedirme sin recordar a compañeros, aunque no puedo citar a todos, que asisten a todos los congresos entre ellos Pepe García Rodríguez y Ana Manso del Ioba de Valladolid o Margarita Durán de Palma de Mallorca, por ejemplo.

Hasta el Próximo Congreso, Jornada o charla sobre oftalmología, cualquier cosa que necesitéis, no dudéis en poneros en contacto conmigo.

Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero del Servicio de Oftalmología
Hospital Donostia
San Sebastián
masolorzano@telefonica.net

martes 13 de octubre de 2009

MEDALLA DE ORO A MARÍA TERESA MIRALLES SANGRO

Una enfermera madrileña que triunfa en Irún, Gipuzkoa
Se ha celebrado en el recinto ferial FICOBA, en Irún (Gipuzkoa) “EXFILNA 2009”, los días del 6 al 12 de octubre. Esta exposición es la más importante de la filatelia española que, año tras año, viene celebrándose y eligiendo como sede una de las ciudades más destacadas de nuestro país, ya sea por su relevancia cultural, económica, estratégica o social. Esta celebración ha conmemorado el 350 aniversario de la firma del Tratado de Paz de los Pirineos, hecho histórico que tuvo lugar en la Isla de los Faisanes o de la Conferencia.

María Teresa Miralles, como muchos más filatélicos de toda España ha presentado su colección de sellos en este encuentro nacional, titulado:

La enfermera: cuidar, enseñar y confortar

En su título nos cuenta que el origen de la enfermería es el cuidado humano, actividad característica de la profesión que asume el proceso de los cuidados de la vida del hombre, en la salud y en la enfermedad. La presentación de su trabajo ha sido en el Grupo C, en la filatelia temática.

Se han presentado otras colecciones, como la del salmantino Martín González Gutiérrez sobre: “Movimiento internacional de la Cruz Roja, de la Media luna y del Cristal Rojo”.

En su exposición ponía que La Cruz Roja siempre ha estado allí donde el dolor y el sufrimiento humano se ha hecho presente: con los heridos, con los prisioneros de guerra, con los pobres, etc.

Los Organizadores del evento han sido, la Sociedad Filatélica y Numismática del Bidasoa, los patrocinadores han sido Correos, el Ayuntamiento de Irún, y los colaboradores Real Casa de la Moneda. Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, ANFIL (Asociación Nacional de Empresarios de Filatelia y Numismática de España, Ficoba, Gobierno Vasco, Diputación Foral de Gipuzkoa.

Como decía en su presentación el Alcalde de Irún José Antonio Santano: la historia del correo postal ha sido, sin duda, una parte importante de la Historia, con mayúsculas, y aún hoy sigue siendo una pieza destacada de nuestra cultura gracias, entre otros, a la labor que realizan los coleccionistas, mostrándonos el ayer y el hoy de la filatelia nacional e internacional.

Tengo que dar las gracias a la Sociedad Filatélica y Numismática del Bidasoa y entre ellos a Carlos Hernández Encinar y Mertxe García, que me han regalado el catálogo, para poder realizar este artículo. A ellos muchas gracias y a la Sociedad a la que representan, ya que han trabajado denodadamente y con grandes dosis de ilusión para que la cita sea todo un éxito, como así ha sido y permita a los aficionados de todo el País Vasco disfrutar de esta singular oportunidad.

He tenido la oportunidad hoy domingo de ver la magnífica exposición y sobre todo el poder haber preguntado al jurado, el porqué de la concesión de la Medalla de Oro a su colección y a su trabajo.

María Teresa ya ha tenido con sus trabajos de filatelia y con el tema de los “Cuidados de Enfermería” varios premios y menciones y por esa situación ella podía exponer su trabajo en 8 paneles, hay otros expositores que sólo lo pueden hacer en 4 o 5 paneles. Ha conseguido una puntuación de 85 sobre 100 que ha sido una de las más altas concedidas. El jurado hace distinción cuando se presenta una colección en la primera parte del primer panel, es donde se indica todo el trabajo y el guión, donde luego hay que cumplirlo.

En la Información filatélica que está en los paneles debajo o encima de los sellos en letra de color azul, ha obtenido 14 puntos sobre 15. El jurado me ha dicho que es una mujer que sabe mucho de filatelia, cosa que yo ya sabía, porque cuando los ha expuesto en los Congresos Internacionales y Nacionales de Historia de la Enfermería, siempre nos ha dejado con la boca abierta por su buen hacer.

En la información temática, que va escrita en letras negras ha obtenido 13 puntos sobre 15, también según el jurado consultado, está muy bien.

Otro de los puntos que el jurado mira mucho, es como hace el tratamiento del tema que presenta, en el cual ha obtenido la máxima puntuación, otro punto es el desarrollo del tema que han dicho que está perfectamente desarrollado.

En el punto de la innovación ha conseguido 4 puntos sobre cinco; en los conocimientos temáticos y filatélicos, el máximo. El buen estado de las piezas que se presentan es magnífico, por lo que le han dado una puntuación de 8 sobre 10. Y en la puntuación de piezas raras, que normalmente suele ser lo más difícil de conseguir y presentar, ella posee ejemplares únicos y muy raros por lo que sobre una puntuación de 20 puntos a ella le han concedido 18. Como veréis no se puede mejorar hasta el momento, ya que el año que viene igual presenta otra mucho mejor. Desde aquí darle la enhorabuena a ella, y al jurado que ha tenido la amabilidad de atenderme e irme explicando sobre la colección, el porqué de este premio. También quiero deciros que el premio se falló ayer sábado, y yo he hablado con el jurado hoy domingo, para que no se piensen mal.

Y después de haber conseguido esta medalla de Oro, María Teresa y sus tres compañeras y amigas, Carmela García, Pepa Antón y Maite Garre, vinieron a celebrarlo a mi Sociedad Gastronómica, Kondarrak, situada en el barrio de Gros de San Sebastián.

SOCIEDAD GASTRONÓMICA KONDARRAK
http://www.kondarrak.com/

De cena tuvimos, para comenzar un revuelto de pimiento verde con morcilla de arroz de Aranda de Duero (Burgos) al vino tinto; de segundo un ajoarriero especial “marca” Manolo, que lleva: bacalao, ajos, pimiento rojo, tomate, langostinos y rape de cola negra, todo ello regado por un vino de Ribera de Pisuerga “Museum”, de postre queso de Idiazabal, pecando de falsa modestia puedo decir que, estaba todo ello riquísimo. Como veréis de cocinero estuve yo.

Para terminar deciros que merece la pena ver estas exposiciones de sellos sobre la enfermería y el “Arte del curar” ya que en ellas se aprende mucha historia sobre la enfermería y las que nos precedieron en nuestra profesión.

Enhorabuena María Teresa y… a por otro premio!

Si queréis profundizar en el tema de los sellos, hay otro trabajo sobre María Teresa Miralles Sangro titulado:

La Enfermería a través de los sellos. Publicado el día 24 de enero de 2009
http://enfeps.blogspot.com/2009/01/la-enfermera-travs-de-los-sellos.html

Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
Vicepresidente Sociedad Gastronómica Kondarrak
masolorzano@telefonica.net

miércoles 7 de octubre de 2009

EL COLEGIO DE ENFERMERÍA DE MADRID. CIEN AÑOS DE HISTORIA

Gracias a mi buen amigo Carlos Álvarez Nebreda que se ha traslado hasta San Sebastián para hacerme entrega del Libro de “El Colegio de Enfermería de Madrid. Cien Años de Historia”. El mejor regalo que me podía traer de la capital del reino. El libro realizado por el Colegio de Enfermería de Madrid y sus autores son Paloma Barreiro Pereira y José María Bermejo.

Este libro ha sido posible al esfuerzo de la Junta de Gobierno del Colegio de Enfermería de Madrid con su presidente al frente Pedro Bejarano Soleto, Sara Gascó González (secretario), Federico Jiménez González (tesorero) y los vocales: Jorge Andrada, María Freire Calvo, María Luisa Cornejo Alonso, María Dolores Yeste Martínez, Juliana Calzada Benito y José Manuel Freire.

El libro consta de 278 páginas divididas en los orígenes, la profesión en el siglo XIX, el colegio de practicantes de medicina y cirugía de Madrid, auxiliares en medicina y cirugía: a la búsqueda de identidad, las clases auxiliares durante la segunda República, el auxiliar médico en la post-guerra y la guerra de los A.T.S.

En la segunda parte del libro trata sobre la equiparación de enfermeras y A.T.S., entre la integración y la autonomía, la inquietud por el futuro profesional, la batalla por la licenciatura, para terminar hablando sobre un nuevo siglo lleno de esperanza.

En el prólogo el presidente Bejarano nos dice: fiel a la doctrina emanada por Protomedicato, Protocirujanato y Protobarberato, instituciones reconocidas por todos como predecesoras de lo que hoy entendemos como organización colegial, se marcan como objetivos la protección del ciudadano mediante su implacable lucha contra el intrusismo, que por entonces practicaban curanderos y charlatanes, velaban por la formación y la buena praxis de los profesionales, informando los planes de estudios, asesorando a las administraciones públicas generando una importante formación continuada y orientando a los Tribunales de Justicia para cuando eran requeridos.

Reflejan también los autores de forma meridiana, las diferencias y contradicciones producidas en lo que entonces se denominaba como “la clase”, en referencia a la de los Practicantes, así como las diferencias surgidas con las enfermeras cuando el doctor Rubio y Gali creó en el año 1896, la primera escuela de enfermeras de España en Madrid, la Real Escuela de Enfermeras de Santa Isabel de Hungría y, sobre todo cuando la administración le dio carta de naturaleza publicando su plan de estudios en el año 1915.

Para más información sobre la Primera Escuela de Enfermeras de Santa Isabel de Hungría, está el artículo de Carlos Álvarez Nebreda, en Tribuna Sanitaria en 2007:
http://www.codem.es/tribuna/ptribuna.asp?nrevista=206&nApartado=6

La historia de un Colegio Profesional es la historia de una aventura humana que viene de muy lejos y que, en un momento dado, cristaliza entorno a una idea: defender la dignidad de una profesión, equilibrar derechos y deberes y, en definitiva, fijar un futuro. Rastreando la historia del Colegio de Practicantes de Madrid, hoy en día Colegio de Enfermería, en sus 100 años de vida, nos vienen al recuerdo unos versos de Antonio Machado que podrían resumir el estado de ánimo de practicantes, matronas y enfermeras, sobre todo en lo que respecta a la primera profesión, llamada expresivamente “la Clase”:

Hora de mi corazón:
La hora de una esperanza
Y una desesperación


La figura, más o menos confusa del médico, el cirujano, el barbero, el curandero, el mago o el sangrador, es una constante en la literatura occidental: profesiones admiradas o criticadas, debido a su trascendencia social en el misterio que es la vida: preciosa y frágil. Aquí nos interesa recordar, brevemente, la historia de la cirugía, porque esa antigua especialidad está en la génesis de la profesión de practicante, y en gran parte del desarrollo académico de la carrera.

En un principio, no había distinción clara entre Medicina y Cirugía. La separación de ambas disciplinas se empezó a definir a mediados del siglo XIII, en algunos países europeos, como Francia, donde surgió una profesión, la de los cirujanos de bata larga, distinta a la profesión de los cirujanos barberos o cirujanos de bata corta, formándose en varios países las corporaciones o gremios que serían el origen de la colegiación moderna.

Tenemos constancia de los primeros estatutos de los Barberos de Montpellier, fechados en 1242, cuando esa ciudad pertenecía a la Corona de Aragón. La cofradía de Barberos y Cirujanos de Valencia también presentaba sus primeros estatutos ante el rey. Los médicos contaron con examinadores propios desde 1329, un privilegio que lograrían igualmente Cirujanos y Barberos, profesiones que también tenían una gran fuerza social. El movimiento gremial experimentó un fuerte impulso a partir del siglo XV, con Barberos y Cirujanos a la cabeza. Tenemos constancia de la aprobación real, otorgada por Martín I en 1408, a favor de la Cofradía de los Cirujanos y Barberos de Barcelona, a la que seguirían, en el campo de la medicina y la farmacopea, otras asociaciones similares de médicos, físicos, boticarios, drogueros y especieros.

En el año 1500, los Reyes Católicos regularon el ejercicio de barberos y sangradores. En las Ordinacions o Reglamentos del Hospital de la Santa Cruz de Barcelona, se describen minuciosamente las tareas propias de los enfermeros. En esos albores de la edad moderna, barberos sangradores, y barberos flebotomianos gozaron de un cierto prestigio en el campo de la medicina empírica, asentada sobre la sangría o el arte de sanar, una técnica delegada de la medicina que llegó a ser muy discutida. Los sangradores se encontraban, profesionalmente, en una situación ambigua, a medio camino entre los profesionales titulados médicos y cirujanos latinos o de primera clase y otros advenedizos escasamente preparados. En general, el nivel social de los médicos en esa época equivalía al de los boticarios, y se situaba por encima de cirujanos y albéitares y por debajo de notarios, abogados y juristas.

La invención de la imprenta, a mediados del siglo XV, supuso un avance portentoso para la difusión de la ciencia y de la cultura. España dotó a las nuevas colonias americanas una medicina profesionalizada y una organización sanitaria eficiente. Desde 1570 funciono en todos los territorios conquistados la institución del Protomedicato, consejo presidido por un médico y que tenía las siguientes funciones: examinar y regular el ejercicio de médicos, cirujanos, apotecarios y comadronas; inspeccionar boticas y hospitales y establecer cuarentenas en caso de epidemias. Del Protomedicato surgió una sección específica, la del Protobarberato, que sería suprimida por Real Cédula de Carlos III, en 1780, pero que da idea de la fuerza que tenía la clase emergente vinculada a la cirugía empírica. En 1541 aparecía un manual impreso con el curioso título de Libro del Arte de las Comadres o madrinas y del regimiento de las preñadas, escrito por el doctor mallorquín Damián Carbón y Malferit y dedicado a la instrucción de las matronas. En 1552, el hermano Antón Martín de la orden hospitalaria de San Juan de Dios creaba en la calle Atocha de Madrid, el hospital del Amor de Dios, primer nosocomio de afectos externos de la capital, que, posteriormente albergaría una escuela de cirujanos menores y ministrantes.

Felipe II, tan interesado en la destilación de medicamentos químicos y en la alquimia en general, contrató, 1558, al sanador Francisco de Somovilla para que tratase a la familia real, con un salario equivalente al de los médicos reales.

A lo largo del siglo XVII, se trató de impulsar el conocimiento de los auxiliares sanitarios, mediante la publicación de manuales, como la Instrucción de Enfermeros, para aplicar los remedios a todo género de enfermedades, y acudir a muchos accidentes que sobrevienen en ausencia de los médicos, manual de Enfermería elaborado por la Mïnima Congregación de los Hermanos Enfermeros Pobres o Hermanos Obregones en 1617, que sería ampliado en 1625 por el Hermano Andrés Fernández. Y en 1638, se editaba en Zaragoza El Libro del parto humano, escrito por el doctor Francisco Núñez para instruir a comadres y parteras.

Recordando, a grandes rasgos, los avatares de las distintas profesiones sanitarias, y retrocediendo en el tiempo hasta el Siglo de las Luces, encontramos por primera vez, el término de “practicante” en una Real Cédula de Felipe V, fecha el 29 de enero de 1717; en ellas se asignan al practicante las funciones que hasta el momento venían desempeñando los barberos y otros “profesionales” menos definidos, pero que requerían una mayor destreza técnica, citaremos entre ellas flebotomías, sangrías extracciones dentarias, etc. Posteriormente estos profesionales serían conocidos como cirujanos menores o ministrantes y practicantes de hospitales, debiendo realizar cuatro años de prácticas en un hospital para acceder al título por la Real Orden del 29 de junio de 1846. Siendo el camino emprendido el estar cada vez mejor preparados nace en 1728 en el Hospital del Rey de Cádiz, la Escuela de Practicantes de la Cirugía de la Marina, una iniciativa de Juan Lacomba que marcó un hito en la historia de la enfermería de la armada.

En el reinado de Fernando VI se registraron algunos hechos notables, como la regulación de la profesión de comadres parteras, a través de una Real Cédula de 21 de julio de 1750, o la publicación, ese mismo año de un nuevo manual escrito por el doctor Antonio Medina y titulado Cartilla nueva, útil y necesaria para instruirse las matronas, que vulgarmente se llamaban comadres en el oficio de partear. En 1760 las Ordenanzas de las constituciones de los Reales Hospitales General y de la Pasión de Madrid definían los puestos de Enfermero Mayor, Practicante Mayor, Practicante y Barbero. El oficio de sangrador se convirtió en una especialidad, ya que el acceso a dicha plaza requería el título de practicante. En 1770, apareció un nuevo libro de instrucción escrito por el cirujano donostiarra José Oyarte, bajo el título de “Avisos a las obstetrices o parteras”. Y apenas iniciado el siglo XIX; ya en las postrimerías del reinado de Carlos IV, una Real Cédula de 6 de mayo de 1804, regulaba la normativa profesional de matronas, sangradores y cirujanos.

Si queremos seguir con esta época de la historia, tenemos otro trabajo muy bien realizado de nuestro compañero Raúl Expósito González enfermero y documentalista de Ciudad Real, en esta dirección: “Apuntes Históricos sobre el origen del Colegio de Enfermería de Ciudad Real. Publicado el 31 de Enero de 2009”
http://enfeps.blogspot.com/2009/01/apuntes-historicos-sobre-el-origen-del.html

También encontramos otro artículo interesante “La enfermera en el monumento madrileño, y dentro de él, que nos habla de La Duquesa de la Victoria y la enfermería española de Mª Teresa Miralles Sangro y Marta Durán Escribano:
http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1132-12962005000300014&script=sci_arttext

También me gustaría destacar de este libro lo bien documentado que se encuentra sobre un periodo que hay muy poco escrito y que todavía nos queda mucho por saber, y es la época de la II República. ¿Qué pasó con las Clases auxiliares? Comienza en 1931, pues supone el final del Régimen de Primo de Rivera y la proclamación de la II República. Los días 22 y 23 de enero se celebran las elecciones para formar la nueva junta de gobierno del Colegio Oficial de Madrid, saliendo elegido presidente Luis Panero Tóres. El mismo 23 de enero y capitaneados por Eliseo Cobo de Blas funda el Ateneo de Practicantes de Madrid con el propósito de profundizar en la formación personal y profesional.

En 1932, la Confederación de Clases Sanitarias apoya decididamente a los profesionales que reclaman la creación de un Ministerio de Sanidad. Por su parte, el doctor Jesús Centeno reitera su llamamiento “a todos los sanitarios españoles para reconstruir las Federaciones Sanitarias”.

Llega el desastre de la guerra civil y los dos bandos existentes convocan apresuradamente Cursillos para Damas enfermeras, provocando las protestas de los practicantes. Se tuvieron que realizar a prisa y corriendo para dotar sobre todo en el bando nacional, enfermeras para sus hospitales. Posteriormente a la guerra se van sucediendo hechos muy importantes para la enfermería española, todavía hay desencuentros entre practicantes, matronas y enfermeras.

Empiezan las reformas, aparece la Ley del Seguro de Enfermedad, la ampliación de los estudios en la carrera, la reorganización colegial, llegando a 1947 implantando el servicio de practicantes en los pueblos. Se escriben las atribuciones de las enfermeras llegando a 1953 donde aparece la denominación de Ayudantes Técnicos Sanitarios (A.T.S.).

Magnífico libro del Colegio de Enfermería de Madrid, donde nos cuenta en sus páginas esos primeros 100 años cumplidos. Darles la enhorabuena a todos los compañeros y compañeras de Madrid por tener tan bello ejemplar, para poderlo consultar y tenerlo cerca en el trabajo y que nos sirva a los profesionales para mejorar nuestro trabajo diario y a los futuros profesionales para que lo puedan consultar en sus universidades.

Agradecimientos:
Carlos Álvarez Nebreda
Mª Teresa Miralles Sangro

Colegio de Enfermería de Madrid

Fotos: Las fotos están escaneadas del propio libro. Las ilustraciones de los libros pertenecen al Libro de Carlos Álvarez Nebreda titulado: Catálogo Bibliográfico de Publicaciones Enfermeras 1541 – 1978.
http://enfeps.blogspot.com/2008/08/catlogo-bibliogrfico-de-publicaciones.html

*Manuel Solórzano Sánchez; **Jesús Rubio Pilarte y ***Raúl Expósito González
* Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
** Enfermero y sociólogo. Profesor de la E. U. de Enfermería de Donostia. EHU/UPV
*** Enfermero Servicio de Medicina Interna del Hospital General de Ciudad Real
masolorzano@telefonica.net
jrubiop20@enfermundi.com
raexgon@hotmail.com





Medicamentos Genericos un poco de Etica

Ahora que en alguna Comunidad las enfermeras van a poder precribir, no esta de más una reflexión sobre el negocio de las farmaceuticas y el poco uso que se esta haciendo de los Genéricos. Y como muestra este video para el debate. Este tema lo tratamos hace un mes en el blog amigo de Dimensiones Eticas del Cuidado,os dejo tambien el enlace por si os interesa el tema.
Angel Alfredo


lunes 28 de septiembre de 2009

LA ORDEN DE SAN LÁZARO

Entre las pequeñas y menos influyentes órdenes de caballería de Tierra Santa, la orden de San Lázaro fue posiblemente la más importante. Surgió a partir de un hospital de leprosos, es decir, de un leprosorium.

Según algunos historiadores, los Caballeros de San Lázaro fueron la más antigua de todas las órdenes hospitalarias. Se especula sobre la posibilidad de que se originara a partir del hospital construido por San Basilio en Cesarea, que disponía de una casa separada para los leprosos.

En la Edad Media la lepra era una enfermedad ampliamente extendida, a la que podían sucumbir también personalidades eminentes, como muestra el ejemplo del Rey Balduino IV de Jerusalén (1174 – 1185). Esta enfermedad no sólo comportaba un largo padecimiento para el afectado, sino también su muerte social: los leprosos se convertían en “cadáveres vivientes”, en “muertos en espera”, ya que por regla general eran aislados en casas especiales para infectados fuera de los límites de la ciudad.

Los establecimientos que los acogían a menudo estaban consagrados a San Lázaro, el hermano de Marta y María, que fue devuelto a la vida por Jesús en Betania. Este tipo de leproserías están documentadas ya desde los siglos VI y VII, y en el momento de máxima expansión de la plaga, en los siglos XIII al XIV, constituyeron una red de hospitales que se extendía por toda Europa, aunque apenas existía conexión entre los diferentes establecimientos.

También en Jerusalén había un hospital de San Lázaro. Se encontraba en el exterior de la muralla norte de la ciudad, entre la torre de David y la torre de San Esteban (hoy torre de Damasco), y fue erigido en una época indeterminada después de la conquista de 1099 y antes del año 1128. No debe confundirse con el leprosorium situado en las proximidades, fundado ya en torno al año 800 y que se encontraba en manos griegas. Los leprosos latinos formaron una hermandad, de entre la que elegían a un superior, la primera vez en 1153, que recibía el nombre de maestre. La comunidad tenía capellanes propios, que se ocupaban de los servicios litúrgicos, y toda una serie de cargos, como los que existían en otras órdenes hospitalarias y de caballería.

Al ser una de las instituciones religiosas más importantes del reino de Jerusalén, el hospital de San Lázaro estaba integrado también en la jerarquía eclesiástica y alcanzó incluso el rango de obispado sufragáneo del patriarca de Jerusalén.

El hospital de leprosos de Jerusalén obtuvo, como muy tarde a partir de 1142, a través de donaciones una serie de terrenos, iglesias y derechos en los dominios cruzados. Está atestiguada la existencia de bienes del hospital en Jerusalén, Tiberias, Escalón, Cesarea y Akko. Estas transmisiones están recogidas en un cartulario confeccionado entre 1240 y 1270, con cuarenta y un documentos conservados, que constituye nuestra fuente principal para la historia temprana de la orden lazarista. En estas donaciones se menciona con especial frecuencia a los “caballeros templarios” que actúan como testigos, lo que permite concluir que existían buenas relaciones entre las dos instituciones. Sin embargo, esto no significa necesariamente que todos los templarios enfermos ingresaran en el hospital de leprosos.

Según los estatutos de la orden de la segunda mitad del siglo XIII, el hermano enfermo tenía potestad para decidir por sí mismo si quería ir al hospital de San Lázaro o prefería permanecer en la orden del Temple, aunque separado de los restantes hermanos.

La gran época de la orden de San Lázaro como institución militar comenzó después de la pérdida de Jerusalén en 1187. La comunidad se instaló entonces en Akko, donde la orden había fundado un establecimiento entre 1161 y 1165; se estableció fuera de las murallas de la ciudad, en Montmusard, una zona muy poco poblada y situada junto a la costa. Allí los lazaristas erigieron su cuartel general y una iglesia consagrada a San Lázaro. En ese período la comunidad empezó a reclutar de forma creciente a sus miembros en el círculo de la nobleza y de las órdenes militares, lo que condujo a una aristocratización de la orden de San Lázaro.

La militarización de la orden lazarista, es decir, la adición de tareas militares a las misiones caritativas se produce por las estrechas relaciones entre los lazaristas y los templarios. Hacia principios del siglo XIII los lazaristas sirvieron como tropa de combate bajo la dirección de una maestre leproso, según se desprende de documentos papales. La nueva orientación militar fue la responsable de que a partir de entonces fueran admitidos en la orden no sólo leprosos sino también caballeros sanos. La primera noticia de la participación de lazaristas en operaciones militares hace referencia a la batalla de Forbie, cerca de Gaza, el 17 de octubre de 1244, en la que supuestamente todos los caballeros “los leprosos y los sanos”, encontraron la muerte.

Los miembros de los Caballeros de San Lázaro no sólo eran guerreros que habían participado en las Cruzadas sino que ellos mismos habían padecido el azote de la lepra. Al principio fue una orden puramente de enfermería, pero en el siglo XIII ya contaba con combatientes armados entre sus miembros.

En el año 1248, en un documento del Papa Inocencio IV (1243 – 1254) la comunidad aparece como la cuarta entre las órdenes religiosas de caballería de Tierra Santa, junto a los templarios, los sanjuanistas y los caballeros teutónicos.

Cuando se extendió la orden por toda Europa, los lazaristas ingleses, italianos y alemanes se consagraron solamente para el “cuidado de los enfermos”. La pérdida de Tierra Santa, la propagación de nuevas plagas, como la peste, y finalmente el retroceso de la lepra desde mediados del siglo XV sometieron a una presión cada vez mayor a los lazaristas. Durante demasiado tiempo las casas se habían consagrado sobre todo a asegurar los abastecimientos en Palestina descuidando sus tareas caritativas. El número de casas de lazaristas en Europa, al lado de los muchos de cientos de leproserías que no se encontraban organizadas en sociedades, era ínfimo, y los hermanos de la orden no contribuían a controlar la lepra en el plano médico con la aportación de conocimientos especializados.

En el año 1489 la Orden de San Lázaro fue incorporada por el papa Inocencio VIII (1484 – 1492), mediante la bula Cum solerti medicatione, a la orden de San Juan de Jerusalén, sin embargo la rama francesa continuó autónoma, por lo que el Papa León X anuló la unificación ordenada por su predecesor. Por su parte, el rey de Francia Enrique IV, unió a la Orden de San Lázaro la del Carmelo, en vista de que esta última languidecía y era conveniente su unificación con otra más poderosa.

La Orden de San Lázaro no desatendía, ni muchísimo menos, sus obligaciones militares ni su lucha contra el poder turco. En el siglo XVII los lazaristas armaron una flota para luchar contra los corsarios y piratas, eligiendo el puerto y ciudad de Saint Maló como centro de sus operaciones marítimas. La Orden llegó a reunir hasta diez fragatas y luchó valerosamente defendiendo la seguridad de las costas francesas.

Aún en el XVII, el Papa Gregorio XIII dictó una bula por la que mandaba incorporar la Orden de San Lázaro a la de San Mauricio, formándose así la llamada Orden de San Mauricio y San Lázaro, y que se convirtió en una de las más distinguidas de Italia. Ocurrió algo semejante a la ocasión anterior, cuando otro Papa trató de incorporarla a la de San Juan de Jerusalén. El Priorato de Sicilia acató la bula pontificia, pero no sucedió lo mismo con el Gran Maestre de los Lazaristas de Boigny que, con varios prioratos y encomiendas, continuaron su vida independiente. Entre los grandes Maestres del siglo XV están, los marqueses de Nerestang, de Luvois, de Dangeau, el Duque de Berry, después Luis XVI y luego el Conde Provenza, más tarde rey con el título de Luis XVIII. Como Caballeros de la Orden de San Lázaro en otros países, pueden citarse a los Zares de Rusia, Pablo I y Alejandro I y al Archiduque Leopoldo de Austria, los Duques de Sevilla. El rey Luis XVIII de Francia y más tarde Carlos X, se declararon protectores de esta Orden.

Pasados los turbulentos tiempos anteriores a la época contemporánea, la Orden de San Lázaro, permaneció, no extinguiéndose como algunas otras Órdenes Militares de Caballería. Actualmente se halla representada en Francia, Alemania, Italia, Polonia, Holanda, Suiza, Portugal y España.

Con fecha 26 de junio de 1935 registró la Orden sus Estatutos en España. El 9 de mayo de 1940 fue reconocida con carácter oficial y declarada de utilidad pública en todo el territorio nacional, por orden que se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 10 del mismo mes.

Su reglamento de la lucha contra la lepra fue aprobado por el Decreto de 8 de marzo de 1946, que concede y asigna a la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, importantes misiones. Los miembros de esta Orden se dividen en dos grupos: Los miembros y los afiliados. Sólo los primeros y aun entre estos, sólo los Caballeros de Justicia, pueden asistir a los Capítulos de sus respectivos Prioratos. Aparte de los de Justicia hay los de Devoción. Todos pueden ser caballeros, damas o eclesiásticos, pero es absolutamente preciso profesar la religión católica.

Fotos: Las fotos están escaneadas de Internet.

*Manuel Solórzano Sánchez; **Jesús Rubio Pilarte y ***Raúl Expósito González
* Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
** Enfermero y sociólogo. Profesor de la E. U. de Enfermería de Donostia. EHU/UPV
*** Enfermero Servicio de Medicina Interna del Hospital General de Ciudad Real
masolorzano@telefonica.net
jrubiop20@enfermundi.com
raexgon@hotmail.com

martes 22 de septiembre de 2009

CONVOCATORIA DE EIR 2009-2010

CONVOCATORIA PUBLICADA EN EL BOE HOY
Orden SAS/2511/2009, de 14 de septiembre, por la que se convoca prueba selectiva 2009, para el acceso en el 2010 a plazas de formación de las especialidades de Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona), de Enfermería de Salud Mental y de Enfermería del Trabajo.

Tenéis acceso al BOE de la convocatoria en el siguiente enlace:
http://www.boe.es/boe/dias/2009/09/22/pdfs/BOE-A-2009-14990.pdf

Seguimos comentando el EIR 2010 en el foro de Enf. Avanza: FORO