domingo, 8 de diciembre de 2013

LAS SIERVAS DE MARÍA EN SAN SEBASTIÁN



El motivo ocasional de esta fundación en la bella ciudad de San Sebastián, surgió por la petición de una Señora de Tolosa que visitó a una enferma, atendida por una Sierva de María en Pamplona. Se llevó a efecto la Fundación el día 27 de Julio de 1880. Las Hermanas se dedican al cuidado de los enfermos en asistencia domiciliaria, particulares en establecimientos y dispensarios. Su eslogan reza: “Siervas de María, Ministras de los enfermos” (1)

Encontramos en el “DIARIO DE SAN SEBASTIÁN” Segunda Época. Consagrado a los Intereses de la Provincia. San Sebastián.- Martes 6 de Julio de 1880

FOTO 001 Sede de la Congregación de las Siervas de María en San Sebastián

Congregación de las Siervas de María
Muy pronto se planteará esta interesante institución en nuestra Ciudad, según las noticias que hemos adquirido. He aquí cuáles son los servicios, que prestan estas ministras de los enfermos, que ostentan como lema “Salus Infirmorun” (1).

La Congregación de las Siervas de María Ministras de los enfermos, tiene por objeto principal asistir a domicilio, gratuita y esmeradamente, a los enfermos de ambos sexos en toda clase de enfermedades, vivan en una choza como el pordiosero, o en un palacio como el potentado; asistiendo a todos igualmente, y no viendo en ellos mas que la representación de Jesucristo. Desde su fundación viene desempeñando su caritativa misión a satisfacción del vecindario de la Corte (1).

La Sierva de María se acomoda en casa del enfermo a las horas y clase de alimentos de la familia, y descansa cuatro horas de las veinticuatro del día, en sitio retirado y tiempo más conveniente a la familia del enfermo. Cuando este es un pobre que no puede proporcionar a la Hermana sustento y descanso, esta lleva su alimento de la Casa de la Comunidad, a la que viene a descansar si la distancia lo permite; de otra suerte, conviene con la familia para prestar su asistencia de día o de noche (1).

La sierva de María presta al enfermo de su sexo todos los servicios que necesita no saliéndose del plan facultativo; y al de diferente sexo, todos los que no repugnen el decoro. Es cargo suyo asear la habitación del enfermo, prepararle los cocimientos, suministrarle los alimentos y medicinas, aplicarle las sanguijuelas y demás, salvo siempre el decoro y honestidad (1).

FOTO 002 Entrada de la Congregación de las Siervas de María en San Sebastián

La Sierva de María viene a la casa de la Comunidad los sábados por la tarde, y vuelve el domingo a la del enfermo, no estando este en mucho peligro, pues entonces continúa la Hermana hasta que le releve la Superiora. La Sierva de María se retira de la asistencia al tercer día que se ha levantado el enfermo en convalecencia, y si muere, a las dos horas después de expirar; en ambos casos, si alguna circunstancia extraordinaria exige la continuación de la Hermana, esta podrá seguir con el permiso de la Superiora. Es voluntario a las Siervas amortajar los cadáveres de su mismo sexo (1).

Esta Congregación no está circunscrita a la Corte, desempeña también su caritativa misión en varias poblaciones principales de la Península y en la Isla de Cuba, está dispuesta a prestar sus servicios a domicilio y en hospitales, do quiera se desee su instalación, contando con la cooperación de las Autoridades, corporaciones y pueblo que quiera aceptar sus caritativos servicios (1).

Así como esta Congregación presta sus servicios gratuita y esmeradamente, sin poder estipular el menor precio estimable por su trabajo, también tiene que sostenerse de toda clase de limosnas que los bienhechores den al establecimiento, y de una suscripción voluntaria, en la que cada uno figura por la cantidad que quiere, teniendo estos la garantía de ser preferidos, en igualdad de circunstancias, para servicio de las Siervas, y a participar de los bienes espirituales procedentes de los ejercicios y oraciones de la Comunidad (1).

La Casa Diocesana en esta Ciudad se halla en la calle San Gerónimo, número 22, principal. 6 de Julio de 1880 (1).

LAS SIERVAS DE MARÍA EN AZPEITIA (Gipuzkoa)
El día 4 de Octubre de 1899 las Siervas de María, se establecen en Azpeitia (Guipúzcoa) para ofrecer su ayuda a cuantos las necesiten tanto en sus domicilios como en el dispensario. Siete fueron las fundadoras. Esta casa fue Noviciado por muchos años. En la actualidad es centro de espiritualidad y casa de formación donde las Hermanas se preparan para la emisión de los Votos Perpetuos. Las Hermanas se dedican a la asistencia domiciliaria y atención a los enfermos y necesitados en el dispensario (2).

LAS SIERVAS DE MARÍA EN PAMPLONA (Navarra)
El Obispo de Pamplona José Oliver y Hurtado, conocedor de los servicios prestados por las Siervas de María en la atención a su madre, quiso traerlas a los hogares navarros. La respuesta de su fundadora no se hizo esperar y llegó acompañada de cinco Hermanas el 4 de octubre de 1878. Fundaron la primera Casa en la calle Curia, después pasarían a la calle Salsipuedes y finalmente se trasladaron a la plaza de San José, donde permanecen en la actualidad (3).

En el año 1880 el doctor Nicasio Landa, médico navarro y fundador de la Cruz Roja, escribió en el periódico “El Eco de Navarra” un artículo sobre estas religiosas. De esta forma dio a conocer su trabajo enfermero y la trascendencia de sus servicios (3).

“Desde hace dos años, tiene Pamplona la fortuna de abrigar en su seno a esa piadosa Institución de las Siervas de María. ¡Cuántas veces la habíamos echado de menos! ¡Cuántas la habíamos deseado, al saber que existía en otras ciudades! Landa, por su profesión médica, había sido testigo del desamparo de los enfermos que no podían ser atendidos. Conocía la realidad de la lavandera que no dejaba de ir al río, aunque tuviese a sus hijos enfermos, porque debía ganar el sustento. También había visto la necesidad de personas acomodadas que se encontraban sin familia y no tenían a nadie para cuidarles, o el caso de las personas viudas sin hijos. A todas estas circunstancias se unía el cansancio que suponía para una familia el cuidado ante una larga enfermedad (3).

Según el propio médico, la solución ante esta problemática social se encontraba en la labor que ofrecían las Siervas de María. Reconocía su trabajo y su formación (3).

“Es providencial fortuna tener a la cabecera de su lecho una santa mujer, a una Religiosa, dispuesta a velar por él, de noche y de día; habituada a cuidar enfermos, instruida en el modo de administrar los medicamentos y aplicar los remedios que la ciencia ordene” (3).

Si el cuidado diario era necesario, en los casos de enfermedades infecciosas era imprencindible. Las Siervas ante las epidemias de viruela y cólera permanecieron al lado de la persona enferma, sin preocuparles el contagio (3).

Cuidado gratuito
Estas religiosas no hacían distinción de barrios ni clases sociales, acudían a dónde se precisase su servicio. No cobraban nada, ni siquiera pedían comida. Si no les ofrecían cena, la llevaban preparada. Únicamente contaban con las limosnas y la recogida de una suscripción mensual de algunas familias benefactoras (3).

Debido al aumento de solicitudes requiriendo sus servicios, el número de Siervas había aumentado a doce. El local de la calle Salsipuedes estaba inhabitable y no podían pagar el alquiler de la casa. El doctor Landa advirtió de su pobreza y propuso en el periódico citado ayudarles. “Debiéramos, pues, ofrecerles una casa, como lo ha hecho la ciudad de Santander.
… pero si no podemos llegar a tanto, elevemos siquiera desde ahora el producto de la suscripción mensual a la suma necesaria no sólo para que puedan comer las Siervas, sino para que puedan pagar la casa”.
Sugirió a  los suscriptores convencer de entre sus relaciones a otra persona para que se suscribiera, y a los lectores a contribuir con la causa con una peseta mensual. El periódico donde escribía valía cuatro pesetas al mes, pedía sólo el esfuerzo de pagar una peseta más (39.

“Que todo el que lea estas líneas piense si puede contribuir a tan santa obra con una peseta, y si puede, que lo haga” (3).

También denunció el forzoso abandono de los hijos de las lavanderas, en octubre de 1884. Citó lamentables desgracias ocurridas y propuso habilitar dos salas con camas, una en la Rochapea y otra en la Magdalena, para recogerlos durante las horas de trabajo de sus madres. Nuevamente fueron las Siervas de María quienes se encargaron de ello. A los quince días de abrirse este servicio, se acogía a medio centenar (3).

La Profesión Enfermera
Ante los problemas que se presentaron en la mente del Párroco de Chamberí ante la situación de ¿quién cuidaba a los pacientes en su domicilio?, ya que las necesidades asistenciales no las podía cubrir todas ellas la Beneficencia Pública. Para dar esa respuesta aparecen las Religiosas Siervas de María Ministras de los enfermos (4).

Para Cuidar a los enfermos tanto de día como de noche, tenían que prepararse todas las religiosas y de ahí surge la preparación del “Primer Programa para la adquisición del título oficial de Enfermeras en España” (4).

Fue presentado a petición de las Religiosas Siervas de María Ministras de los Enfermos. Y por los doctores Simonena, Jiménez, Mariscal y Barajas en Marzo de 1915
Y aprobado por la Real Orden por el Ministerio de Instrucción Publica en Junio de 1915
El “Programa de Enfermeras” aprobado por Real Orden, comenzaba así: Viva Jesús. Programa aprobado de Real Orden por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes para el Cuerpo de Enfermeras. Empezaba con la lección primera “Esqueleto”. Partes de que se compone y modo de unirse ó articularse estas. Llegando hasta la septuagésima lección titulada: “Concepto general de los enfermos mentales y nerviosos”. Apreciaciones sintomáticas que debe observar cuidadosamente la enfermera. Condiciones especiales para este cargo (morales, físicas, personales de carácter intelectual). Vigilancia (4).

FOTO 003 Primer Programa para el título oficial de Enfermera 1915 (12)

Aparecen las Primeras Escuelas de Enfermeras
Aparecen en España las primeras Escuelas de Enfermeras, pero el título todavía no era oficial. En 1896 aparece la Escuela de “Santa Isabel de Hungría” en Madrid de la mano del Doctor Federico Rubio y Gali. La Escuela de enfermeras laicas de Joaquín Pi y Arsuaga.

En San Sebastián en 1909 y de la mano del Dr. Charles Vic se crea una pequeña Escuela en un local en la Plaza Easo esquina con el número 27 de la calle Larramendi. Se creo para la formación de las Enfermeras para el Dispensario gratuito para los necesitados. Siempre contó con la valiosa colaboración de las Madres Dominicas, cuya superiora era la Madre Mauricia, que prestó toda clase de ayudas, pudiendo contar con todo el material médico y quirúrgico. El programa era el que daban las alumnas de Enfermeras de la Cruz Roja Francesa. Durante varios meses, se impartieron cursos de mañana y tarde (5).

Ya desde el 1922 se quería crear una escuela de enfermeros en el Hospital, para que los puestos vacantes fueran ocupados por estos cuando acabasen. Del 1931 hacia delante es reconocida la labor de las enfermeras y enfermeros y se les reconoce algunos derechos, como por ejemplo el descanso semanal y se establecen jornadas más llevaderas. En 1936 se crea la Escuela de Enfermeras de San Antonio Abad (6).

FOTO 004 Charles Vic crea una pequeña Escuela de Enfermeras 1909

Hasta que el 8 de Enero de 1937 fue llevada a la práctica el proyecto de creación del Título de Enfermera Diplomada del Hospital San Antonio Abad de San Sebastián (6).

LA FORMACIÓN DE LAS SIERVAS DE MARÍA
Para formarse como enfermeras, las Siervas de María realizaban sus estudios y se titulaban en Roma. En la Escuela de Enfermeras del Vaticano.
Bajo la promoción del Papa Pío X. Estas enfermeras Siervas de María formadas en Roma con el título de “Infirmiera”, buscarían la forma de poder conseguir que reconocieran en España la titulación oficial. Se plantearon pedirlo por escrito ante el Ministerio de Instrucción Pública (7).

Esta solicitud la formularon en el año 1915, para que pudiesen ser autorizadas para el ejercicio de su profesión para lo que ellas se habían formado. Todo esto dio origen al Real Decreto de 7 de Mayo de 1915, en el que se crea la Carrera de Enfermeras, que autorizaba a poder ejercer como “Enfermera” religiosa o laica en cualquier lugar de España. Ya estaba considerada como una rama sanitaria distinta de los practicantes y matronas (7).

En 1911 a mediados del mes de julio, le llega a la Madre Superiora General una invitación del Vaticano para que asista con una acompañante, a la audiencia especial que les concederá el Pontífice Pío X. Éste, que preside personalmente dicho acto, con ocasión de la entrega de los nuevos títulos a las nuevas enfermeras, quiere hablar con todas las responsables que se dedican al cuidado de los enfermos (8).

En la audiencia que la forman un nutrido grupo de alumnas de enfermeras y las Madres Superiores correspondientes a varias Congregaciones les dice. “Me alegra que hayáis atendido mi deseo, que no es otro que vosotras forméis unas buenas enfermeras con los mejores conocimientos tanto teóricos como prácticos, que a su deber les corresponde”. “Porque según se presenten las cosas, llegará un día en que os expulsarán de vuestros puestos de trabajo, alegando, que las Religiosas no son buenas para cuidar enfermos, ya que no tienen estudios como las Enfermeras laicas” (8).

FOTO 005 Manual práctico de Asistencia a Enfermos 1920

Para realizar la Carrera de Enfermera para la obtención del título correspondiente había que realizar estudios teórico-prácticos de un año de duración, con un programa de setenta temas o lecciones, unido todo ello a la realización de las prácticas en Dispensarios, Clínicas y Hospitales. Pasado el año en la realización del curso, se tenía que acreditar los conocimientos propios de la profesión que se hubiesen adquirido en ese año, tanto teóricos como prácticos ante un tribunal en las Facultades de Medicina, que expedían el correspondiente “Título de Enfermera” (7).

Los únicos aspectos que faltaban eran los relacionados con el embarazo y el parto, ligados estos estudios con la carrera de comadrona. En cambio si se explicaban los cuidados de enfermería necesarios para el recién nacido.

Por último, se explicaba cómo debía ser la vigilancia ante los “enfermos mentales y nerviosos” y las apreciaciones que se debían observar y considerar (3).

Ya que ellas habían formulado la petición crearon su propia Escuela de Enfermeras en Chamberí. Además tuvieron tres noviciados el de la Casa Madre en Chamberí, Madrid; en Azpeitia y en Pamplona. En esta Escuela se formaron durante muchos años enfermeras religiosas y en menor medida enfermeras seglares o laicas (7).

FOTO 006 Hojas interiores del manual

La nueva Carrera precisaba de unos estudios y de unos libros para poderlo hacer. Así con el gran interés que ponía esta congregación en la preparación de sus enfermeras realizaron una publicación de sus propios manuales que recogían todas las materias estudiadas, creando en 1920 el “Manual práctico de Asistencia a Enfermos”, impreso en la imprenta de Julio Cosano en Madrid. En 1928 se vuelve a realizar el mismo “Manual práctico de Asistencia a Enfermos”, impreso por Editorial Ibérica, Alburquerque nº 12, Madrid. Y en 1950 publicaron el “Compendio de las asignaturas comprendidas en el estudio de A.T.S.” Propiedad de las Siervas de María, ha sido edictado en la imprenta IESUM, calle Mayor nº 45, Burlada, Pamplona. El prólogo del Dr. Tomás Belzunegui, Jefe de Sala “Pulmón y Corazón” del Hospital Provincial de Pamplona. Consta de 560 páginas.

ORIGEN DE LA ESCUELA DE AYUDANTES TÉCNICOS SANITARIOS DE LA CONGREGACIÓN DE LAS SIERVAS DE MARÍA
MINISTRAS DE LOS ENFERMOS

La Congregación de Siervas de María, Ministras de los Enfermos, tenía en la capital de España (Madrid), una Escuela de Enfermeras que funcionaba desde el año 1912, con el fin de atender a la formación profesional de los miembros del propio Instituto Religioso, dedicado a la asistencia de los enfermos en sus domicilios, clínicas y hospitales (8).

Esta Escuela que venía funcionando conforme a la legislación anterior hasta el año 1952, al cabo de los años se puso en estado ruinoso, haciéndose necesaria la reconstrucción de la misma (8).

FOTO 007 Manual práctico de Asistencia a Enfermos 1928

Comenzaron las obras en diciembre de 1952, terminándose felizmente en abril de 1954, quedando la Escuela ampliada notablemente y muy mejorada, tanto en lo que se refiere al local como al material escolar, lo que la hace muy aceptable para el fin que se pretende. Consta de un aula, llena de luz, con abundantes láminas de gran valor didáctico, una amplia sala de prácticas de Medicina, otra igual de Cirugía propia para intervenciones con todos los servicios sanitarios; una tercera idéntica como laboratorio con abundante material, y aparato de Rayos X, y por fin un laboratorio para el revelado de radiografías (8).

En septiembre de este año 1954 se presentó al Ministerio de Educación nacional, el expediente para que dicha Escuela fuera reconocida oficialmente de acuerdo con las nuevas leyes vigentes, y ha sido reconocida y autorizada por dicho Ministerio en Decreto del 7 de junio de 1955 (8).

Ha sido visitada por distintas personalidades, entre ellas el Ilustrísimo Señor Ministro de Educación Nacional Don Jesús Rubio; el Ilustrísimo Señor Decano de la facultad de Medicina de Madrid, Don Jesús García Orcoyen y ha merecido muy particular elogio del Reverendísimo Padre Arcadio Larraona, Secretario de la Sagrada Congregación de Religiosos (8).

La Escuela que en un principio tuvo por fin la preparación profesional de las Religiosas del propio Instituto solamente, hoy admite Religiosas de todas las Congregaciones que lo soliciten, y en el mes de julio de 1955 se examinaron de primer año de Ayudantes Técnicos Sanitarios, las primeras alumnas, un grupo de veinte Religiosas y todas obtuvieron brillantes notas. Se dignó presidir el Tribunal de dicho examen el Ilustrísimo Señor Decano de la Facultad de Medicina de Madrid (8).

FOTO 008 Compendio de las asignaturas comprendidas en el estudio de A. T. S. 1950

MANUAL PRÁCTICO DE ASISTENCIA A ENFERMOS 1920
Este auge por la nueva titulación de “Enfermera” va a continuar durante los siguientes años con la creación de nuevas Escuelas de Enfermería y con la publicación de diferentes manuales.

Para la obtención del título era necesario estudiar durante un año los setenta temas o lecciones, asistiendo a las clases teóricas y las prácticas habiéndolas realizado en un dispensario, clínica u Hospital. Posteriormente pasaría el examen que consistiría en teoría y práctica ante un tribunal parecido al que funcionaba con los Practicantes en la Facultad de Medicina y nombrado por el Decano. Las que superaban dicho examen obtendrían el título de Enfermera que les habilitaba para su trabajo y profesión.

Proemio
Este tomito, en el que se hallan reunidas las breves nociones que, de las diversas materias que abarca el programa para la enseñanza de la profesión de enfermera, se ha creído conveniente que éstas posean, es, si así podemos decir, el último acto o la página postrera de la obra social que, relacionada con la creación de dicha carrera, ha venido haciendo la benéfica, humanitaria y caritativa Congregación de Siervas de María.

En efecto, y como oficialmente se declaró por el Sr. Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes que refrendó la Real Orden por la que se creaba aquella profesión en España, y en la que se exponía el programa detallado «de los conocimientos necesarios para habilitar de enfermeras a las que lo soliciten, pertenecientes o no a Comunidades religiosas", de la Congregación de Siervas de María, Ministras de los enfermos, partió la idea de que, dado el progreso de los tiempos y lo complicadas que van siendo, por tanto conocimiento nuevo como cada día se adquiere, la Patología y la Terapéutica, no bastaba la buena voluntad de esas santas mujeres para llenar a la perfección su cometido a la cabecera de los enfermos.

Así lo debió de entender también aquel Santo Pontífice, de inolvidable memoria, el sencillo, recto y bondadosísimo Papa Pío X, el cual llamó expresamente a las Superioras de todas las Comunidades religiosas residentes en Roma y que se dedicaban a la asistencia de los enfermos a domicilio y las animó, con razones y palabras tan afectuosas como convincentes, a que siguieran los estudios que habían de otorgarles el diploma de “infirmiera, como así hicieron estas beneméritas mujeres, entre las cuales figuraban nuestras Siervas de María, obteniendo éstas al muy poco, no obstante tener que luchar con prevenciones arraigadas, con la dificultad de una lengua extraña, y ser estudios nuevos para ellas y complicados los que iban a emprender, casi sin preparación alguna; obteniendo éstas al muy poco, decíamos, en públicos exámenes, el título tan honroso de enfermeras habilitadas para ejercer la profesión en todo el reino de Italia.

Tituladas ya muchas de las religiosas, pensaron, muy lógicamente, que por qué eso que hacían en la ciudad de los Papas no habían de poder efectuarlo también en la capital de su amada Patria, y como en esta Congregación se tiene por principio que lo que pueda hacerse hoy no se debe dejar para mañana, pusieron mano a la obra en seguida, consultaron con algunos médicos, entre los cuales tuvimos el honor de contarnos, y a pesar de las dificultades de diverso género con que toda idea nueva tropieza siempre en nuestro mundo oficial y de la inestabilidad de los Ministros en sus poltronas, pues fueron varios a los que hubo que exponer el asunto, no transcurrían muchos meses cuando aparecía en la Gaceta de Madrid la Real orden antes dicha, y se convocaba a los primeros exámenes, en los cuales obtuvieron las veintitantas siervas que se presentaron las más brillantes calificaciones.

La preparación fué encomendada a los dignos profesores de esta corte Sres. Simonena, Jiménez (D. Ramón) y Barajas, que desgraciadamente, ya no forma parte del número de los vivos, y al que tiene la satisfacción de redactar estos renglones, todos los cuales, y es elogio este al que no tengo inconveniente en sumarme, han puesto de su parte cuanto les ha sido dado para que aquélla sea lo más completa posible, dentro de lo elementalmente que deberán ser tratadas la mayor parte de las complejas materias contenidas en el programa.

Pero de nada habrían servido los nobles y generosos esfuerzos de tan competentes médicos si no hubiesen hallado una masa excelente en las religiosas discípulas, apta para ser modelada como y cuanto ha sido preciso al recibir las austeras enseñanzas que dicho programa abarca, algunas de las cuales se creería -a no haberlo visto- punto menos que imposible el que unas sencillas mujeres, sin más principios que la instrucción elemental que recibe en todas las esferas la mujer española, hubieran podido entenderlas y asimilárselas. Cuanto se diga, pues, de la aplicación, del entusiasmo y de la constancia con que emprenden y continúan los estudios las ya numerosas promociones que se vienen sucediendo desde 1915, y de lo bien que secundan al profesorado masculino las religiosas que, por haber obtenido el título en Italia o en los primeros cursos en España, forman, si así podemos decir, excelente profesorado femenino para el internado de las alumnas, sería pálido ante la realidad, no daría cabal idea de ello.

FOTO 009 Prólogo del Dr. Belzunegui. Religiosa Sierva de María

Y ya solamente dos palabras para concluir. El que hojee, aunque sólo sea a la ligera, el presente volumen, comprenderá al instante que se trata de apuntes tomados a vuela, pluma, por las mismas discípulas, de las explicaciones de sus profesores. No se ha querido cambiar su carácter, dándoles un tono más dogmático y más perfección en el estilo, porque hemos supuesto que con las nociones cogidas al oído y en este volumen insertas tienen lo suficiente para convertirse en auxiliares inteligentes del médico junto al lecho de los enfermos, y que ese estilo aforístico y sencillo era el más a propósito para que se fueran iniciando en tan abstrusas materias aquellas jóvenes alumnas que no hubieran saludado nunca ni la Anatomía ni la Patología. Obligación del profesor es el ampliar de viva voz toda enseñanza que no esté en el libro más que someramente esbozáda, valiéndose de casos y ejemplos que tengan la virtud de grabar mejor en el cerebro de las discípulas el conocimiento de difícil asimilación. En lo que a nosotros respecta, así lo procuramos hacer, teniendo como lema de nuestras explicaciones el Miscuit utile dulci, lectorem delectando, etc., que tantos siglos ha formulara en inmortal epístola el preceptor, de los hijos de Pisón.

Aunque breve y compendiado, pues, contiene este tomito todo lo que una inteligente enfermera deberá llevar de bagaje científico para poder ser colaboradora valiosísima del médico en la abnegada asistencia de los enfermos que de ellas reciben inefables consuelos de orden físico y moral, al ejercitar esa sublime faena, tan cristiana y hasta patriótica, que forma la noble misión, la pesada carga que, por amor a Dios y al prójimo, echan sobre sus hombros cuando pronuncian los votos que las separan del mundo, sin apartarlas de sus semejantes, y consagran su heroico sacrificio.
Dr. Nlcasio Mariscal. Madrid, 10 de febrero de 1920

RECONOCIMIENTO DE LA ENFERMERÍA GUIPUZCOANA A LAS SIERVAS DE MARÍA, MINISTRAS DE LOS ENFERMOS 2010

EL COLEGIO DE ENFERMERÍA DE GIPUZKOA PREMIA A LAS SIERVAS DE MARÍA

PREMIO A LA TRAYECTORIA PROFESIONAL 2010

El mismo se ha concedido a las Siervas de María, Ministras de los enfermos, en reconocimiento a la larga trayectoria profesional de las monjas enfermeras en su mayoría que llevan mas de 150 años cuidando a los enfermos tanto en sus domicilio, como en clínicas, sanatorios etc., realizando dicho trabajo de manera altruista, atendiendo a los más necesitados.

Como religiosas que son, han declinado acudir a esta cena, por lo que ayer, se les entrego en un sencillo, pero emotivo acto, de cuyo testimonio queremos haceros participes.

Al no poder ir a la cena en el Hotel de Londres e Inglaterra donde se celebraba dicho acto, la hoy ya ex -presidenta del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa, Doña María Jesús Zapiraín Mancisidor fue al Convento de las religiosas y en un acto íntimo estando todas ellas presentes les entregó el premio en manos de su Madre Superiora, diciéndoles:

SIERVAS DE MARIA, MINISTRAS DE LOS ENFERMOS

Estimada Madre Superiora:
La Junta de Gobierno del COEGI ha estimado sustituir este año el Premio Algodón que ha venido otorgando durante los últimos 12 años, por los PREMIOS COEGI 2010.

El objetivo de esta nueva convocatoria, es tratar que pueda llegar más directamente a los profesionales de Gipuzkoa, y se han convocado 2 modalidades:
PREMIO A LA TRAYECTORIA PROFESIONAL Y PREMIO A LA DIFUSIÓN Y COMUNICACIÓN ENFERMERA.:

Es una gran satisfacción comunicarle que la Junta de Gobierno de este Colegio de Enfermería de Gipuzkoa, en su reunión de 09 de Diciembre y  tras la valoración de las propuestas recibidas , ha acordado conceder a la Congregación de Siervas de María en Gipuzkoa el “PREMIO A LA TRAYECTORIA PROFESIONAL” en reconocimiento a la encomiable labor en el cuidado de los enfermos de menos recursos, tanto a nivel domiciliario, como en el botiquín del propio convento y sobre todo con ese carisma de gratuidad que caracteriza a esta Congregación.

FOTO 010 Entrega del Premio a la Trayectoria Profesional 2010

La entrega del premio tendrá lugar el próximo día 17 de diciembre en el marco de la cena-encuentro de la enfermería guipuzcoana, que tendrá lugar en el Hotel de Londres e Inglaterra de San Sebastián a las 20:45 horas.  Sabiendo que en el caso de ustedes no pueden asistir a la cena, pasaremos el próximo jueves por la mañana por el Convento, a hacerles entrega del premio y a grabar un pequeño video recordatorio.

En la confianza que será del agrado de su Congregación este pequeño reconocimiento de las enfermeras guipuzcoanas, reciba un cordial saludo (11).

En Donostia-San Sebastián a 10 de Diciembre de 2.010

Fdo. Mª Jesús Zapirain
Presidenta del COEGI

PREMIO A LA DIFUSIÓN Y COMUNICACIÓN ENFERMERA 2010

En el Hotel de Londres e Inglaterra se ha celebrado la XIX Cena de Navidad del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa, el viernes día 17 de Diciembre de 2010.
La Presidenta del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa Mª Jesús Zapirain Mancisidor, empezó: Como decíamos este premio es nuevo, es el Primer año que se convoca.

Se le ha concedido a Manuel Solórzano Sánchez, conocido de la mayoría de los presentes, por eso casi no haría falta presentarle, pero diré que: éste enfermero trabaja en el Servicio de Traumatología del Hospital Universitario Donostia. Es miembro de Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería. Es miembro de Eusko Ikaskuntza. Miembro no numerario de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País (RSBAP). Insignia de Oro de la Sociedad Española de la Enfermería Oftalmológica, concedida recientemente. Tiene además numerosos premios por su participación, en Certámenes y Congresos de Enfermería. Ha publicado artículos en Revistas de Enfermería y participado en el Libro del Centenario del Colegio.

Pero……….lo que le distingue a Manolo es que es un gran divulgador, a través de correos electrónicos, de todo aquello que pasa por sus manos haciéndolo llegar a muchos compañeros de todo el mundo.

FOTO 011 Entrega del Premio a la Difusión y Comunicación Enfermera 2010

Lleva tiempo así mismo recopilando historias de vida de enfermeros y enfermeras, dando a conocer trayectorias profesionales desconocidas para mucha gente.
En este sentido, al presentarnos su candidatura para el Premio, nos informaban que si en GOOGLE se realiza una búsqueda en la que se indique su nombre y se añada “enfermería”, aparecen 63.800 entradas.

Esta razón entre otras, son las que te hacen merecedor de este premio a la DIFUSIÓN y COMUNICACIÓN (11).

LAS MONJAS TITULADAS DE SAN MARTÍN

Las Siervas de María llevan en San Sebastián 131 años al cuidado de los enfermos
Quién no ha pasado por la calle San Martín, a la altura del hotel Orly, y no se ha fijado en el cartel colocado junto a la iglesia de las Siervas de María donde reza: Ministras de los enfermos. En este viejo edificio levantado con piedras de la cantera de Igueldo residen catorce monjas de la congregación de las Siervas de María.

La falta de vocaciones ha reducido notablemente el número de monjas, ya que hace no muchos años, este convento en pleno centro de San Sebastián, congregaba a 55 religiosas que cada día cumplen su misión de trabajar al servicio de los enfermos.

La hermana María Luisa nos recuerda unos cuantos datos de su presencia en San Sebastián. Fue un 27 de julio de 1880 cuando llegaron a la ciudad las Siervas de María por mediación de una señora que conoció a las Hermanas en Pamplona y quedó encantada de los cuidados prodigados por una Hermana a una amiga suya en esa ciudad.

Esta señora, una dama tolosarra, llamada Epifania Irazusta, compadecida del estado de abandono en que se encontraba una familia suya y conmovida del estado de uno de sus familiares, enfermo, escribió a la Madre Dolores Serrano, Superiora de Pamplona solicitando una fundación en San Sebastián.

Realizados los trámites pertinentes, llegaron las cinco Hermanas fundadoras a San Sebastián acompañadas de Madre Soledad Torres Acosta, fundadora de las Siervas de María, y se hospedaron en una casa de la calle San Jerónimo, donde pagaban dos pesetas diarias de alquiler.

Poco a poco se fueron dando a conocer a los donostiarras quienes de inmediato apreciaron la misión de las Siervas y las apoyaron y las siguen ayudando generosamente hasta el día de hoy.

Unos años después, el 17 de julio de 1885, se trasladaron a otra casa ubicada entre la calle San Martín 44 y Urbieta 7. Abajo en el almacén se estableció la capilla, que con el tiempo -cuentan- llegaría a ser el origen de la capilla del Buen Pastor.

Después de varios cambios de domicilio las Siervas de María deciden buscar una sede de la que fueran las únicas ocupantes. Surgió así la oportunidad de comprar en 1887 los terrenos de la calle San Martín en los que se sitúan desde entonces. Varios particulares donostiarras realizaron aportaciones económicas para cubrir la compra del solar y la construcción del edificio.

Desde su llegada a San Sebastián su misión siempre ha sido la de la atención al enfermo. Todas las Siervas de María han realizado sus correspondientes de Enfermería y todas tienen el título de enfermera o de auxiliar de enfermería. Los donostiarras les llamaban, y les siguen llamando, para acudir a las clínicas, hospitales, centros de salud o domicilios particulares para cuidar durante la noche a las personas enfermas cuyas familias han requerido sus servicios.

Las Siervas crearon la primera escuela de enfermería que se fundó en Madrid y muchas monjas allí recibieron sus conocimientos. Y las que no pasaron por esta escuela lo hicieron en las facultades universitarias de Madrid, Palencia y Salamanca.

Las Siervas de María que residen en el convento de la calle San Martín son solo catorce, siendo varias de ellas de edades avanzadas con 90 años, y solo cinco hermanas, las más jóvenes, la menor con 42 años, se dedican por las noches al cuidado de los enfermos.

Durante muchos años las Siervas de María estuvieron atendiendo por la noche el servicio de atención a los enfermos residentes en el hospital San Juan de Dios, hasta que se cerró. También han ofrecido sus servicios en una residencia de mayores en la calle Iparraguirre en el barrio de Gros.

No hace muchos años era frecuente ver salir del convento en la calle San Martín, a últimas horas de la tarde, a varias decenas de monjas con hábitos blancos camino de los domicilios donde les esperaban los enfermos. Esa imagen ya ha pasado a la historia. La falta de vocaciones y el paso de los años ha motivado que ahora, al atardecer, solo veamos partir del convento de la calle San Martín a cinco hermanas camino del domicilio de los enfermos.

A pesar a estos avatares de la vida, todos los días, por las mañanas y a las tardes, mantienen en la portería de la casa un servicio de atención sanitaria a las personas que se acercan a diario, o bien a tomarse la tensión, a realizarse unas curas o para que les pongan una inyección. La atención, por su puesto, es gratuita.

FOTO 012 La Medicina y la Religión. Artículo publicado en Madrid julio 1915

Su labor a lo largo de los años ayudando a los enfermos ha sido reconocido por el Colegio de Enfermería de Gipuzkoa les ha concedido a las Monjas el premio COEGI a la Trayectoria Profesional. La presidenta del Colegio de Enfermería, María Jesús Zapirain se trasladó hasta el convento a entregar el galardón a las monjas que acto seguido colgaron en una de las paredes de una de las salas de la casa. Y unos años antes, el Ayuntamiento, coincidiendo con el 125 aniversario de la llegada de las Siervas de María a San Sebastián, le concedió la Medalla al Mérito Ciudadano.

MEDALLA AL MÉRITO CIUDADANO 2006

Las Siervas de María Ministras de los Enfermos llevan ejerciendo su labor en la ciudad desde hace 125 años. La Madre Superiora, Ignacia Pérez, agradeció el premio y explicó que su trabajo consiste en «asistir a los enfermos en sus domicilios y en los centros hospitalarios, sin pedir nada a cambio». «El mejor galardón es el aprecio que nos han demostrado todos los donostiarras» (10).

Siervas de María, otros artículos:
Autobiografía de una Enfermera en África. SOR ÁNGELA EGAÑA BALENCIAGA. Enfermera Y Religiosa de las Siervas de María. Ministras de los Enfermos. Publicado el domingo día 15 de enero de 2012

Todo es un Regalo

La Monja Heroína

Cena Anual de las Enfermeras Guipuzcoanas
Diario Vasco, 21 de diciembre de 2010

AGRADECIMIENTOS
Sor Ángela Egaña Balenciaga
Siervas de María. Ministras de los enfermos
Carlos Álvarez Nebreda
Raúl Expósito González
Ana Urmeneta
Juan Ignacio Valle Racero
Aletxu Peña
Diario Vasco
Colegio de Enfermería de Gipuzkoa
Colegio de Enfermería de Madrid

BIBLIOGRAFÍA
1.- Diario de San Sebastián. Segunda Época. Consagrado a los Intereses de la Provincia. San Sebastián. Martes 6 de Julio de 1880

2.- Siervas de María, Ministras de los enfermos. Casas de la Provincia

3.- La llegada de las Siervas de María a Pamplona (1878) y el cuidado de enfermos a domicilio. Ana Urmeneta Marín. Enfermera y Licenciada en Historia. Revista Pulso, Diciembre 2002

4.- Texto sacado del Manual Práctico de Asistencia a Enfermos. Programa de Enfermeras de las Siervas de María, Madrid 1920

5.- Dispensario Médico de Santa Isabel”. Gratuito para los pobres de San Sebastián. Depósito Legal: SS-921/02. Manuel Solórzano Sánchez. Publicado por el Hospital Donostia en Julio de 2002

6.- Hospital Civil de San Antonio Abad” 50 años de la desaparición del Primer Hospital de San Sebastián. Manuel Solórzano Sánchez. Diciembre de 2011

7.- Juan Ignacio Valle Racero. Manual práctico de asistencia a enfermos. Revista Híades número 5, 1998. Alcalá de Guadaira, Sevilla. Páginas (47 – 51)

8.- Archivo Siervas de María de San Sebastián, 1956

9.-. Las Monjas tituladas de San Martín. Las Siervas de María llevan en San Sebastián 131 años al cuidado de los enfermos. Aletxu Peña. Periodista. Artículo del Diario Vasco publicado el 18 de febrero de 2011

10.- Medalla al Mérito Ciudadano 2006. Artículo Diario Vasco.

11.- Ilustre Colegio de Enfermería de Gipuzkoa, 2010.

12.- Carlos Álvarez Nebreda. Colegio de Enfermería de Madrid.

AUTOR:
Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS
Colegiado 1.372. Ilustre Colegio de Enfermería de Gipuzkoa
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)

sábado, 30 de noviembre de 2013

EL CONSULTOR DE LA DAMA ENFERMERA 1920



Autora: ELENA SÁNCHEZ DE ARROJO
Con prólogo del Dr. Calatraveño. 2ª edición. Guadalajara
Imprenta del Colegio de Huérfanos de la Guerra 1920.

FOTO 001 La Reina Victoria Eugenia con el uniforme de Dama Enfermera de la Cruz Roja, realizado por Marcelino Santamaría

A S. M. la Reina Doña Victoria Eugenia

SEÑORA:
Permita V. M. á la más humilde y entusiasta de sus admiradoras dedicarla este modesto libro, grano de arena que deseo aportar al hermoso edificio de ilustración y cultura femenina que V.  M. levanta en nuestra Patria, y sea á la vez testimonio pobre pero elocuente, del respetuoso afecto que la autora profesa á la más hermosa, caritativa y buena de las Reinas.
SEÑORA:
A los RR. PP. De V. M.
Elena Sánchez de Arrojo

Dos palabras de la Autora
“Durante el breve y casi en sus comienzos interrumpido primer curso de Damas Enfermeras de Guadalajara, al que asistí de “oyente” como vice-presidenta de esta Delegación, pude observar lo difícil que es asimilar sin libro de texto ó de consulta donde estudiar con detenimiento, las explicaciones del maestro, no siempre tan sencillas y á la altura de las inteligencias y preparación científica de sus oyentes, como las dos ó tres que tuve la fortuna de oir en Madrid, al ilustre Dr. Calatraveño (q. e. p. d.)”.

“Al llenar tal vacío aspira este pobre libro mío, que encomiendo á la benevolencia de los dignisimos profesores de Damas Enfermeras y á la de éstas, para las cuales he libado, como la paciente abeja liba la miel en las flores de la pintoresca Alcarria, donde vivo, en cuantos libros han sido necesarios para responder al vasto y meditado cuestionario oficial de nuestra amadísima Institución”.

“No fueron las ojeadas pocas, pues no son pocas las materias del programa y esta tarea difícil, más para mi que para cualquiera de mis cultas compañeras, es la que me propuse ahorrarles con este modestisimo fruto de mi trabajo”.

“Agotada la primera edición de 1918 y con pedidos suficientes para asegurar el éxito de la segunda edición he tenido que retrasar ésta, contra todo mi deseo, por las dificultades creadas por el encarecimiento y escasez del papel. Vencidas al fin éstas, puedo hoy ofrecer al público en general, y á mis compañeras las Damas de la Cruz Roja, más particularmente, con el testimonio de mi gratitud por la benévola acogida que á mi obra han dispensado, esta segunda edición corregida y aumentada con materias que aunque no figuran en el programa oficial, me han parecido de suma utilidad. Tales son las que se refieren á profilaxis contra la gripe, erisipela y sarampión, modo de hacer y aplicar tópicos, sinapismos, vejigatorios, ventosas, etc., de vestir y desnudar á los heridos y mutilados y reeducación de éstos. He ampliado también algo de primeros auxilios en diferentes casos de envenenamientos y en cuanto se refiere al cuidado de los niños y todo esto me hace esperar que si tan útil se consideró la primera edición de mi librito, aun ha de serlo más esta segunda, no sólo para mis compañeras las Damas Enfermeras sino para la mujer en general, ávida ahora como nunca de conocimientos útiles de cuya cultura tanto se trata actualmente”.

Sea pues este pobre libro mio, el granito que lleve como hormiga laboriosa al granero común del perfeccionamiento femenino, y se verán plenamente satisfechos los deseos de LA AUTORA.


FOTO 002 Portada del libro 2ª edición

PRÓLOGO DE LA 1ª edición
Con mucho gusto accedo á la demanda de la ilustre señora Dª Elena Sánchez de Arrojo, quien desea la dedique unos renglones que sirvan de proemio al bien escrito libro que acaba de componer á fin de que puedan utilizarse, más que como texto, como guía elemental, en sus estudios, las Damas Enfermeras de la Cruz Roja Española, á cuya simpática y altruista agrupación pertenece la autora del citado manual.

Cuando en el curso próximo pasado, se celebraron por vez primera, bajo mi presidencia, los exámenes de las numerosas y aristocráticas damas que atentas habían seguido las conferencias, terminados los de las alumnas de Madrid, se presentaron algunas procedentes de diversas provincias y entre ellas llamó mi atención por su cultura vastísima, la seguridad de sus respuestas y lo bien que dominaba el programa para la enseñanza, aprobado por el Excelentísimo Señor Ministro de la Guerra, una, procedente de la Comisión provincial de Guadalajara, que mereció elogios unánimes del Tribunal, por lo bien que conocía todo lo referente á las asignaturas que nos ocupan; era la Señora Sánchez de Arrojo, autora de este libro, que falta de una guía, por aquel entonces, que se ajustara exactamente á los temas oficiales, y no pudiendo asistir á mis conferencias, ni tomar de ellas apuntes, por residir habitualmente fuera de la Corte, tuvo que vencer grandes dificultades y consultar no pocos libros para estudiar las diversas materias que componían el curso. Suponiendo que en este mismo caso se hallarían muchas Damas Enfermeras, concibió, “como después me ha dicho”, apenas aprobada en el examen, la idea de escribir un libro que facilitase el trabajo de aquéllas, y en que se contestase exacta y fielmente á las preguntas del cuestionario.

La Señora Sánchez de Arrojo, cuya insalvable actividad admiran cuantos la conocen, dando pruebas de una laboriosidad y fuerza de voluntad poco frecuentes, escribió en breve espacio de tiempo este libro, en el que quedan expuestas de manera fácil, clara, sencilla, práctica y sin ridículas pretensiones de sabiduría, cuanto interesa conocer, no tan sólo á la Dama Enfermera de la Cruz Roja, sino á cuantas señoras amantes de la cultura deseen formarse “siquiera sea de modo elementalísimo” una idea de la admirable máquina humana, y utilizar, en virtud de estos conocimientos, las provechosas enseñanzas de la higiene.

Muchos han sido los libros que en estos últimos años se han dado á luz, tratando de tan interesantes asuntos, pero casi todos adolecen en nuestra opinión del grave defecto de no responder á los fines que los inspiraron. La mayoría de ellos, son demasiado extensos: en otros sus autores, influídos por sus conocimientos médicos, derrochan un tecnicismo que los hace sumamente empalagosos é inútiles para la enseñanza femenina, sobre todo tratándose de las Damas Enfermeras de la Cruz Roja, que como decimos en otro lugar (Programa razonado para la enseñanza de las Damas Enfermeras de la Cruz Roja Española, Madrid, 1916), ha de ser especialísima, sui generis, sin pretender parecerse á otra alguna.

La Cruz Roja Española no ha descuidado nunca la enseñanza teórica y práctica de su personal.

Prescindiendo de innumerable serie de conferencias que no llegaron á perpetuarse por la imprenta, se han hecho copiosísimas ediciones de “La cura pronta y la cartera de socorro”, del Dr. Landa; la “Breve instrucción para el socorro de los heridos en campaña”, por Gómez Carrascón; los “Primeros socorros en accidentes repentinos”, del Dr. Esmarch; la “Guía instructiva del camillero”, del Dr. Ordónez y la de Benavent; la “Cartilla sanitaria”, del Dr. Almiñaque¸la de “Socorros de urgencia”, del Dr. Vega Díaz; la “Cartilla de socorro”, de Arlegui; y muchos más.

De mayor extensión son el “Manual de socorros de urgencia”, de Toribio Campos; “Humanidad y deber”, de los Señores Lara Molina y García Bueno; así como los “Manuales del Practicante”, de Aguinaga y Almazán y los de “Medicina doméstica”, de Oppisso y tantos otros, que tratan de Cirugía de urgencia.

Por su amplitud, aunque obra de carácter popular, no tiene aplicación sino para consulta el “Libro médico de la casa”, por los Doctores Darder y Dalmau.

FOTO 003 Segunda página del libro

Merecen también ser citadas, con elogio, las publicaciones siguientes: Contestaciones al programa oficial del Estado; Conocimientos necesarios de la enfermera, de la inteligente señora Dª Pilar Lora; el Manual editado por las Hijas de la Caridad; el Manual Práctico de Asistencia a enfermos, de la Congregación de las Siervas de María, Dr. Nicasio Mariscal, 1920, que no se venden ni se regalan, así como el escrito recientemente por el ilustre Dr. Fernández Corredor, Delegado de la Asociación en Valladolid y profesor del curso de enfermeras en dicha capital.

Todas estas publicaciones son de inestimable valía, pero insistimos en que no sirven especialmente para la Dama de la Cruz Roja, cuya misión es distinta de las demás señoras que por devoción ó por deber profesional, dedican sus horas al cuidado de los enfermos en Sanatorios, Hospitales, Dispensarios, Clínicas y demás establecimientos de esta índole, ya médicos ó quirúrgicos.

La Dama Enfermera de la Cruz Roja no es, ni tiene por qué ni para qué, ser la religiosa que por amor á Dios consagra enteramente su existencia al servicio del prójimo: ni la profesional laica que funda su modo de vivir en el ejercicio de su carrera: es sencillamente la señora que llevada de hidalgos sentimientos patrióticos y de generosos impulsos caritativos, sin abandonar por completo su vida ordinaria social y sus deberes de esposa, madre, hija ó hermana, dedica, transitoria y accidentalmente, horas y aún días tal vez, al voluntariado y desinteresado auxilio y consuelo de sus semejantes, ayudando en sus nobles tareas á los que, por diversos motivos, las desempeñan de un modo permanente.

Esta diversidad de origen, de medio y de fin, explica las diferencias en la enseñanza y aun en el reclutamiento del personal; el olvido de estos elementales principios, trayendo la confusión de conceptos, produce los errores pedagógicos que contienen muchos reglamentos y manuales de enseñanza.

En este sentido nos ha parecido irreprochable el presente librito, que viene á llenar un verdadero vacío y á prestar un señalado servicio á la Asociación, sin alardes de ciencia barata y al alcance de todas las inteligencias; seleccionando lo inútil y dejando tan sólo lo práctico é indispensable; está tan de acuerdo con mis sencillas explicaciones, que puede decirse que sus páginas son fiel reflejo de las mismas. Su autora tuvo la bondad, que mucho la estimo, de demandar mi opinión y consultarme, en las dudas que en alguna lección la ocurrieron, por no tener en Guadalajara suficientes libros de que disponer, ni facilidad de procurarse todos los datos necesarios á este fin; y aquí no puedo menos de dedicarla muy calurosos y efusivos plácemes por su valentía al decidirse á escribir un libro de índole tan esencialmente técnica que acaso pudiera parecer sólo propia de un profesional. Estas dificultades que en otra cualquiera persona extraña á la medicina hubieran sido insuperables, las ha vencido, con relativa facilidad, la clarísima inteligencia y la firme voluntad de la Señora Sánchez de Arrojo, que no es esta la vez primera que lanza á la publicidad los frutos de su privilegiado cerebro.

En su juventud escribió en varios periódicos y revistas de Filipinas. Casada y madre muy joven, casi niña, y viuda pocos años después, hay en su vida un larguísimo paréntesis en sus tareas literarias, lapso de tiempo dedicado exclusivamente á la educación de sus tres hijos varones, de la que fue celosísima y de la que obtuvo óptimos frutos, pues logró formar tres completísimos caballeros, brillantes oficiales del Ejército, y adornados además no sólo de aquellos talentos sociales y facultativos propios para hacerles sobresalir en su esfera social, su carrera sino de los de índole moral, que solo una madre semejante puede inculcar en el corazón de sus hijos, y que muy especialmente brillaron en nuestro compañero el benemérito y entusiasta socio de la Cruz Roja, á cuya institución prestó grandes servicios, el malogrado Ilustrísimo Señor Don Emilio Martínez. Capitán de Infantería de Marina y Gentil hombre de S. M. el Rey. Muerto el mayor de sus hijos tan identificado, con su madre que puede afirmarse vivían el uno para el otro, la vida de la autora de este libro corrió serio peligro y en su convalencia se acogió como á suprema medicina moral, al cultivo de sus aficiones artísticas y literarias, y entonces nacieron de su bien cortada pluma una preciosa novela de costumbres tagales, con el título de “El Padre Mabuti”, un interesante libros de cuentos; una conferencia humorística, que fue muy aplaudida en el teatro Infanta Isabel , un drama titulado “¡El éxito… la gloria!” una comedia “Alma Mater”, admirablemente pensada y dialogada y multitud de artículos muy notables.

No pareciéndole bastante á la cultísima dama de quien venimos ocupándonos, estas tareas literarias, se dedicó por entero al ejercicio de la caridad, extremándolo, como Dama de la Junta del Hospital de la Princesa, de cuyo competentísimo personal médico y administrativo es justamente admirada y estimada, como lo es en Guadalajara donde reside desde hace dos años, en cuyo breve espacio de tiempo ha conseguido ser el hada bienhechora, siempre dispuesta á prestar sus valiosos servicios en todas las asociaciones de piedad ó caridad y en cuantas obras de beneficencia hay allí establecidas, coadyuvando de eficaz manera á las muchas y valiosas de acción social católica, fundadas allí por su hijo el ilustradísimo Capitán de Infantería Don Víctor Martínez, celoso propagandista, fundador de cuantas obras sociales existen en Guadalajara y que bien pudiera ostentar el título de hijo predilecto de la Ciudad, por los grandes beneficios que á la misma viene dispensando.

Tal es la silueta moral y personal de la autora de este libro, el cual deseo, lector amable, que repases con la atención que merece.

La enseñanza de Damas Enfermeras de la Cruz Roja Española, debida á iniciativas de nuestra bellísima y caritativa Soberana S. M. la Reina Victoria Eugenia, está llamada á adquirir un gran desarrollo en nuestro país; yo guardo gratísimo recuerdo de las conferencias que dí durante dos cursos; las numerosas y aristocráticas damas que á ellas concurrieron, mostraron siempre vivo anhelo por conocer las materias objeto de sus estudios; esta semilla lanzada en la Corte, por orden de S. M. la Reina, fructificó en numerosas localidades, donde ilustres profesores establecieron estos interesantes cursos, haciendo concebir la esperanza de que en breve espacio de años, contaremos con un numeroso personal femenino, culto, instruído en lo necesario, para prestar su poderosa ayuda al personal médico de la Institución, si las circunstancias lo demandan, en tiempo de guerra, y si Dios nos concede el inapreciable don de la paz, durante la misma, dejando sentir su valiosa influencia para extender los inagotables dones de la higiene, en todas las manifestaciones de la vida pública y privada.

Para lograr estos nobles fines es preciso tan sólo la unión, pero unión firme y sincera entre los dos grupos femenino y masculino que integran la Asociación; desunidos éstos, marchando cada uno por diverso camino, sobrevendrá, á mi juicio, una catástrofe que habrá de pesar sobre la conciencia de los que la hayan provocado.

Cada grupo tiene su misión importante é irreemplazable que cumplir; las señoras con su dulzura, valiéndose del encanto sugestivo que en todo momento ejercen sobre el hombre, recaudando fondos, organizando festivales, prestando sus auxilios insustituíbles en hospitales, ambulancias, sanatorios, consultorios, etc.; los hombres, sean médicos, socios ó simples camilleros, atendiendo en tiempo de paz á los centros donde se presten servicios de índole facultativa, á los desgraciados, y en épocas de trastornos revolucionarios, acudiendo, aun á trueque de jugarse la vida “como hacen con suma frecuencia” allí donde el peligro lo demande, y en todo tiempo velando por la higiene pública, ocupándose de resolver problemas tan pavorosos como son la manera de evitar los estragos de la tuberculosis, profilaxis del paludismo, alcoholismo, viruela, avariosis, etc., al igual que hace el personal de las Cruces Rojas de Alemania, Inglaterra, Francia, Japón y Estados Unidos; de esta única manera la fuerza de la Cruz Roja Española aumentará ya que protegida por nuestra egregia Soberana, admirada y querida por el pueblo, gozando de prestigio como ninguna Sociedad lo disfrutó jamás, contando por miles sus asociados, no puede ser patrimonio de un solo hombre, ni estar bajo la férula de una sola inteligencia, por preclara que sea; y no digamos nada si cayera en manos de audaces impulsivos, desprovistos de toda cultura y exhaustos del tino social y trato de gentes que requieren estos elevados puestos. Por fortuna la Cruz Roja Española se halla regida hoy por una Asamblea cuyos miembros todos, presididos por el dignísimo Comisario regio el respetable y caballeroso General Mille, y secundado por el ilustrado Secretario Señor Criado y Domínguez, llena por completo su delicada misión y ha de llevar al Instituto por camino de prosperidad y gloria.

Y nada más, benévolo lector, sino felicitar con toda la sincera efusión de mi alma á la Señora Sánchez de Arrojo, autora de este libro, que cumpliendo el precepto de Horacio, ha sabido unir lo útil con lo agradable, añadiendo con la publicación de este bien escrito “Manual” un nuevo é importante servicio á los muchos que lleva prestados á la Cruz Roja de nuestra Patria, que conservará siempre su nombre “enaltecido ya por sus hermano el héroe de Fuerte Victoria, el laureado Comandante Sánchez de Arrojo, figura inolvidable de la milicia española en la insurrección filipina”, entre los de sus hijos predilectos, ya que á ello se ha hecho acreedora por su inteligencia, su afecto á nuestra patriótica Asociación y sus incesantes desvelos en pro de la misma.
Dr. Calatraveño. Madrid, Mayo de 1918

El Consultor de la Dama Enfermera, 2ª edición, consta de 322 páginas distribuidas en: Prólogo.

1ª Lección. La Cruz Roja. Origen de esta Asociación. Su importancia en tiempo de paz como de guerra. Idea general de su organización, tanto en España como en el Extranjero. Conferencias internacionales. Relaciones de la Cruz Roja con la Sanidad Militar.

2ª Lección. Necesidad de crear un cuerpo de damas enfermeras al servicio de la Asociación. Condiciones que deban reunir para el buen desempeño de su misión en ambulancias, sanatorios y establecimientos de índole análoga. Límites de su intervención. Deberes y derechos.

La enfermera debe ser instruída en todo aquello que sirva para mayor consuelo y bienestar del enfermo y facilitar su servicio y curación, no descuidando ni el menor detalle ni desdeñando intervenir, siempre que sea preciso, en aquellos servicios que repugnen tal vez á su naturaleza delicada, pero que son acaso los de mayor necesidad para el enfermo.

FOTO 004 Dedicatoria del libro. Y fotografía de la autora

Debe saber sin duda la cubicación de aire necesaria para la estancia y los grados de temperatura á que debe estar, manejar autoclaves, termómetros, etc. Hacer gráficos de temperatura, poner una inyección, conocer por su nombre las partes que componen el organismo humano y hasta sacar una radiografía, pero también, muy preferentemente preparar la cama del enfermo o herido, cambiar sus sábanas y metedores sin que le hagan arrugas ni le causen molestias, debe saber con que y cómo se limpian escupideras y vasos de noche; cómo se usan pisteros, aspiradores y cánulas y cómo se improvisan fanones, férulas y demás aparatos; cómo se viste y desnuda á un enfermo, cómo se le transporta, caso de heridas y fracturas, cómo debe bañársele y con cuáles precauciones y en fin, hasta cómo se debe barrer la habitación y limpiar los objetos desterrando plumeros y demás artefactos que lleven de un lado á otro el polvo, con gran peligro para la salud.

Y por último, la enfermera debe ser subordinada, obediente y sumisa á las órdenes del médico, de quien es ayudante, no suplente y jamás permitirse variar un tratamiento, ni tomar una iniciativa si no es con ocasión de un incidente que en ausencia del médico puede sobrevenir, comprometiendo la vida ó pudiendo retardar considerablemente la curación del herido ó enfermo.

3ª Lección. Idea general del organismo humano. Esqueleto: músculos, articulaciones, aponeurosis. Sistema nervioso y aparatos en general. Sentidos: papel que desempeña cada uno de ellos en el funcionamiento armónico del cuerpo.

4ª Lección. Esqueleto: partes en que se divide. Cabeza: enumeración y descripción elemental de cada uno de los huesos que la forman.

5ª Lección. Tronco. Enumeración y descripción elemental de cada uno de los huesos que lo componen.

6ª Lección. Extremidades. Enumeración y descripción elemental de cada uno de los huesos que constituyen las superiores é inferiores.

7ª Lección. Enumeración de los principales músculos y articulaciones. Su papel como lazo de unión entre las diferentes partes del esqueleto y su importancia como órgano del movimiento.

8ª Lección. Aparato Digestivo. Somera descripción del mismo en general y de las diversas partes que lo constituyen. Alimentos; su importancia y variedad, ya se trata de enfermos afectos de dolencias médicas ó quirúrgicas. Alimentos plásticos y respiratorios. Diversas dietas.

9ª Lección. Aparato respiratorio y circulatorio. Ligera descripción de los órganos que los forman y funcionamiento de cada uno de ellos. Arterias y venas; caracteres diferenciales. Aire atmosférico: su composición. Alteración que puede sufrir con perjuicio de enfermos ó heridos. Medios de evitarla. Auscultación y percusión.

10ª Lección. Aparato urinario. Riñones, uréteres y vejiga. Descripción elemental de cada uno de estos órganos. Orina. Principales caracteres de las mismas y su significación clínica. Idea de lo que son los análisis de orina y cuándo debe pedirse su práctica á los laboratorios instalados en los Hospitales ó anejos á las salas de los mismos.

11ª Lección. Sistema nervioso en general. Partes de que consta. Papel de cada una de ellas desempeña en la economía. Descripción elemental. Síntomas que interesa conocer á las Damas Enfermeras de la Cruz Roja, derivados de las lesiones médicas ó quirúrgicas que pueda ofrecer cada parte.

12ª Lección. Nociones elementales de los sentidos de la vista, oído, olfato, gusto y tacto. La piel como cubierta general del organismo. Poros: su importancia en la economía. Reglas higiénicas que se derivan de estos conocimientos.

13ª Lección. Fiebre. Importancia y significación de la misma. Modo de apreciar la fiebre. Pulso y temperatura. Termómetros clínicos; gráficas de pulso y temperatura. Baño en general; baños simples; baños medicinales. Clasificación de los baños por su temperatura. Precauciones que deben adoptarse al administrar un baño.

14ª Lección. Infección. Microbios en general. Enumeración de los productores de las principales y más frecuentes dolencias. Toxinas. Tétanos; su importancia en cirugía de guerra, síntomas y remedios. Suero antitetánico. Desinfección y desinfectantes. Estufas de esterilización y autoclaves.

15ª Lección. Sepsia y antisepsia, hemostasia y anestesia. Anestesia local y general. Enumeración de los principales anestésicos de una y otra clase. Peligros de la anestesia y modo de evitarlos.

16ª Lección. Enumeración de los elementos más usados en una cura de urgencia. Idem en las definitivas. Importancia de la primera cura. Paquete individual de curación. Algodones, gasas, vendas, bisturís, pinzas, cánulas, sondas, lancetas, férulas, gotieras, jeringas de cura, de Pravaz, de Potein y de Roux; fonendoscopio, termocauterio y electrocauterio. Conocimiento teórico de estos instrumentos y aparatos; manejo y prácticas con los mismos.

Gotieras ó canales. Medias cañas destinadas á sujetar los miembros. Pueden ser de tres clases: 1ª de tela metálica con un bastidor metálico; las más usadas son las gotieras acodadas para el miembro superior, la de la pierna y la del muslo. Se hacen dos modelos: izquierdo y derecho. 2º de paredes compactas, cartón o gutapercha. 3º de substancias solidificables y endurecidas (aparatos enyesados).

Es muy recomendable el aparato Sculeto para fracturas de los miembros y la gotiera de Bonnet para las de la pelvis y raiz del muslo. Fuera de estas gotieras que ya están acolchadas, antes de usar las otras hay que revestirlas de una ó varias capas de algodón.

17ª Lección. Hemorragias. Enumeración de las que se observan con mayor frecuencia en la práctica. Hemorragia arterial y venosa. Caracteres diferenciales entre la una y la otra. Medios sencillos de cohibir las diversas hemorragias. Epistaxis; taponamiento de las fosas nasales. Hemoptisis. Metrorragias. Gastro y enterorragias. Venda de Esmark. Modo de improvisar un torniquete compresor y manera de aplicar el mismo. Sitio de elección para las compresiones de los vasos.

18ª Lección. Inyecciones hipodérmicas. Teoría y práctica de las mismas. Manejo, desinfección y empleo más frecuente de la jeringuilla de Pravaz. Indicaciones más urgentes de la hipodermia. Medicamentos usados con más frecuencia. Sueros medicinales; aparatos que se emplean para su aplicación. Diferentes clases de sueros. Teoría y práctica de las aplicaciones de los diversos sueros.

FOTO 005 La Reina Victoria Eugenia con el uniforme de Dama Enfermera de la Cruz Roja

19ª Lección. Operaciones quirúrgicas. Preparación del enfermo, de la sala de operaciones y del material de cura, condiciones indispensables que ha de reunir este para que su empleo no resulte nocivo. Diferentes clases de algodones, gasas y vendas. Disposición del instrumental quirúrgico. Desinfección del mismo y del material de cura, blusa, guantes y zapatos del operador y ayudantes. Condiciones que debe reunir y preparación que necesita tener la enfermera de la Cruz Roja, para su disposición conveniente. Manera de hacer y mudar la cama á los enfermos y heridos.

20ª Lección. Vendajes. Su importancia como complemento de operaciones y curas. Vendajes de cabeza y cuello: práctica de la aplicación de los mismos en el maniquí.

21ª Lección. Vendajes de tronco y extremidades superiores é inferiores. Práctica de los mismos en el maniquí.

22ª Lección. Medios de combatir los accidentes que pueden sobrevenir antes y después de una operación. Vómitos, hemorragia, delirio, colapso, retención de orina, dolores violentos, sed, ataques de histerismo, íd. Epilépticos, cuidados que reclama cada uno de ellos.

23ª Lección. Idea general de la broncoscopia y rayos X. Masaje, pulverizaciones, supositorios, cataplasmas, fomentos, irrigaciones, embrocaciones, colutorios, gargarismos, etc. Importancia de la asepsia nasal y bucal en las enfermedades, y sobre todo en las infecciones.

24ª Lección. Purgantes y vomitivos. Enumeración de los principales y su división. Ventajas é inconvenientes de cada uno de ellos. Hielo y sus aplicaciones en las diversas enfermedades.

25ª Lección. Fracturas en general. Fracturas de los huesos de la cabeza, de la columna vertebral, de las costillas, de los huesos que forman la cavidad pelviana y de las extremidades superiores é inferiores. Cuidados que exigen las fracturas en general. Precauciones que deben adoptarse para su traslación de unos puntos á otros. Vendajes inamovibles; idea general de su preparación y aplicaciones. Luxaciones. Síntomas diferenciales entre estas y las fracturas. Camillas; diversos modelos adoptados por la Cruz Roja Española, delantal Landa, artolas, parihuelas, etc. Manera de improvisar una camilla con fusiles, bastones, palos, etc.

26ª Lección. Envenenamientos: Enumeración de los más frecuentes. Alcohol. Arsénico. Cloroformo. Cobre. Cocaína. Digital. Estricnina. Fósforo. Iodo. Mercurio. Morfina. Plomo. Setas y moluscos. Principales síntomas de cada una de estas intoxicaciones. Cuidados que deben prestarse á los pacientes en cada caso particular.

27ª Lección. Respiración artificial. Manera de practicarla. Auxilios que deben prestarse á los asfixiados por inmersión ó suspensión. Gases asfixiantes. Accidentes causados por la acción solar, baja temperatura y electricidad. Muerte real y aparente. Signos de la muerte real.

28ª Lección. Quemaduras en general. Sus diversos grados. Tratamiento de cada uno de ellos, según la materia cáustica y la región ú órgano donde radiquen las lesiones.

29ª Lección. Acción de la Cruz Roja en tiempos de paz. Su influencia en la campaña contra el paludismo y la tuberculosis en algunas naciones Europeas. Reglas de conducta á seguir en España por las Damas de la Cruz Roja y campo donde pueden desarrollar sus energías caritativas.

30ª Lección. Alcoholismo. Necesidad de emprender una enérgica campaña contra esa enfermedad social. Peligros del alcohol para el porvenir de la raza. Locos, degenerados y mendigos. Demostración gráfica y estadística de estos peligros.

31ª Lección. Tuberculosis. Su origen, gérmen patógeno, contagiosidad. Mortalidad por tuberculosis en España. Medidas adoptadas y que deberían adoptarse para combatirla. Socorros domiciliarios, viviendas, Hospitales especiales, Dispensario y Sanatorios antituberculosos. Su modo de funcionar en España. Su actuación en el extranjero. La Cruz Roja en la lucha anti-tuberculosa. Resultados obtenidos en Alemania por la Cruz Roja. Papel que están llamadas á representar las Damas de la Cruz Roja en esta campaña de saneamiento social.

32ª Lección. Paludismo. Causa y agente productor del mismo. Influencia de los mosquitos. Estragos que el paludismo produce en el individuo y en las comarcas por él invadidas. Campaña de la Cruz Roja italiana. Conducta que debiera seguirse en nuestra nación para evitar los estragos que causa en algunas localidades. Desecación de charcas y pantanos. El Eucaliptus glóbulus como agente de saneamiento de los lugares palúdicos.

33ª Lección. Viruela. Importancia de la vacunación para combatirla. Necesidad de propagar esta. Estragos de la viruela por inercia y abandono en lo referente á la vacunación. Papel importantísimo que las Damas de la Cruz Roja pueden desempeñar en esta campaña sanitaria. Difteria. Ligera noticia de esta enfermedad y cuidados que reclama. Suero Roux. Intubación laríngea.

34ª Lección. Qué se entiende por Puericultura. La mortalidad infantil en España. Manera de evitarla. Cuidados á la mujer embarazada y en el acto del parto. Oftalmia purulenta de los recién nacidos.

35ª Lección. Cuidados especiales á los recién nacidos. Envoltura higiénica. Lavado diario del niño. Lactancia materna, mercenaria, artificial y mixta. Inclusas, Casas-cunas, Gotas de leche. Régimen higiénico durante los primeros años de vida. Educación física y moral. Necesidad de la inspección médico-escolar. Escuelas al aire libre. Importancia social de la Medicina.

AGRADECIMIENTOS
Frantxi López Landache. Biblioteca Koldo Mitxelena
Raúl Expósito González

BIBLIOGRAFÍA
Fondo de Reserva de la Biblioteca de San Sebastián Koldo Mitxelena: EL CONSULTOR DE LA DAMA ENFERMERA. Elena Sánchez de Arrojo. Con prólogo del Dr. Calatraveño. 2ª edición. Guadalajara. Imprenta del Colegio de Huérfanos de la Guerra 1920.

Raúl Expósito González: ENA “La Reina Enfermera”. Publicado el domingo día 12 de septiembre de 2010

Textos para la formación de las enfermeras de la Cruz Roja.

Manuel Solórzano Sánchez: 150 Años de la Cruz Roja. 1863 – 2013. “La Cruz Roja. Memoria y Paz”. Publicado el miércoles día 23 de octubre de 2013

La Cruz Roja de Ferrol en la Monarquía de Alfonso XIII. Publicado el miércoles día 26 de diciembre de 2012

La Cofia, su Historia. Publicado el domingo día 16 de octubre de 2011

Creación de la Cruz Roja de Euzkadi (I/II). Publicado en la Revista Electrónica Euskonews, en su número 527 - 2010 / 04 / 09-16. Manuel Solórzano Sánchez

Medalla Florence Nightingale de la Cruz Roja. Juana Hernández Conesa. Publicado el miércoles día 12 de mayo de 2010

Hemofilia. Historia y Realeza. Publicado el domingo día 9 de mayo de 2010

Creación de la Cruz Roja de Euskadi. Publicado el sábado día 30 de enero de 2010

La dama Enfermera. Enfermería y Cruz Roja. Vidas Paralelas. Publicado el día 19 de marzo de 2009

Cruz Roja: Reglamento de 1939. Editado en San Sebastián. Artículo publicado nº 287 con fecha 04-11/02/2005

AUTOR:
Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS
Colegiado 1.372. Ilustre Colegio de Enfermería de Gipuzkoa
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)

sábado, 23 de noviembre de 2013

EL ESPACIO ARQUITECTÓNICO DESTINADO A CUIDAR: LEPROSERÍA DE ABADES. TENERIFE



El pasado 8 de noviembre, el Dr. Francisco Javier Castro Molina impartió la conferencia titulada, “Leproseria de Abades: arquitectura, sol y aislamiento”, durante la celebración de las III Jornadas de Historia del Sur de Tenerife, organizadas por el Ayuntamiento de Arona, en la que este Doctor enfermero , historiador del arte y antropólogo ha querido hacer un recorrido por este tipo de  dispositivo asistencial que ha estado presente en las Islas desde la Conquista, analizando la evolución del “espacio destinado a los cuidados”.

FOTO 001 Dr. Francisco Javier Castro Molina

Tanto la lepra como la elefancía, afectaron a numerosas personas en las Islas desde los primeros momentos del dominio castellano, aunque no llegó a considerarse epidemia gracias a decretos y ordenanzas promulgadas por las autoridades.

Esta situación era el resultado de la carencia de las mínimas condiciones higiénicas de la población canaria humilde, a lo que se unía un desconocimiento sobre su propagación y tratamiento, que tanto Leonardo Torriani como George Glas hicieron públicas en sus escritos.

Todo ello obligó a plantearse la habilitación de lugares para su aislamiento, tratamiento y cuidado, ante la inexistencia de instituciones que prestaran tales servicios. Por iniciativa del Cabildo de Gran Canaria, en 1510 se creó un lazareto en el extrarradio del Real de Las Palmas.

El devenir de los siglos y sobre todo un creciente número de casos en la ya provincia de Santa Cruz de Tenerife, obligó a dotarla de un moderno dispositivo asistencial de particulares características en la década del los cuarenta del siglo XX de la mano del arquitecto José Enrique Marrero Regalado. Tres fueron los posibles lugares que se plantearon: Ofra, la costa del Sobradillo, y por último, el costero pueblo de Abades en el municipio de Arico, lugar en el que se inicio el inacabado proyecto.

FOTO 002 Cartel de la Jornada

Felicitamos al Dr. Francisco Javier Castro por su trabajo y por la puesta en marcha de la recientemente creada Asociación Canaria de Historia de la Profesión Enfermera, del Seminario Canario Permanente de Historia de la Enfermería y la EGLE: Revista de la historia de los cuidadores profesionales y de las Ciencias de la Salud.

FOTO 003 Dr. Francisco Javier Castro Molina

Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS
Colegiado 1.372. Ilustre Colegio de Enfermería de Gipuzkoa
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Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)