sábado, 2 de mayo de 2009

ACOSO LABORAL O MOBBING

El acoso laboral, conocido asimismo como acoso moral, y muy frecuentemente a través del término inglés mobbing (“acosar”, “hostigar”, “acorralar en grupo”), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador. Esta persona o grupo de personas reciben una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles en el trabajo por parte de sus compañeros, subalternos (vertical ascendente) o superiores (vertical descendente o el tradicional bossing), de forma sistemática y recurrente, durante un tiempo prolongado, a lo largo de meses e incluso años. Lo que se pretende en último término con este hostigamiento, intimidación o perturbación es el abandono del trabajo por parte de la víctima o víctimas.
El científico
sueco Heinz Leymann investigó el fenómeno en la década de 1980, y fue quien utilizó por primera vez el término mobbing para referirse al problema

Mobbing, burn-out y bullying
Comúnmente, el acoso laboral o mobbing es confundido con el “síndrome del quemado”, o “burn-out”. Sin embargo no representan el mismo fenómeno, pues literalmente el burn-out significa “estar quemado”, o desgastado por circunstancias puntuales o características inherentes a la profesión o el trabajo, el cual genera en el trabajador una intensa demanda en el aspecto emocional, exigencia muy común entre maestros o enfermeras, por citar un ejemplo.
El término mobbing (del verbo inglés to mob, con el significado antes aludido) proviene de la
etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, sobre todo del campo de la ornitología, donde la conducta defensiva de un grupo de pequeños pájaros consiste en el atosigamiento continuado a un enemigo más grande, con frecuencia un ave rapaz. Estos comportamientos en la naturaleza terminan frecuentemente, o bien con la huida, o con la muerte del animal acosado por varios otros.

El mobbing puede desembocar en enfermedad profesional, es decir, derivado del trabajo, aunque tanto autoridades como empresas se muestran muy reacias a admitirlo como tal.
La semana pasada en San Sebastián y gracias a la Comisión de Salud Laboral del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa, tuvo lugar una conferencia para los profesionales de la enfermería en Donostia y presentada por María Jesús Zapirain, presidenta del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa y el psicólogo y experto en mobbing Iñaki Piñuel.

Piñuel, es autor del primer estudio en el Estado sobre “acoso laboral”, incidió en las dificultades de frenar estos hostigamientos continuados una vez que comienzan, "porque es un fenómeno que dura en el tiempo": de ahí la importancia de prevenirlos mediante procedimientos de actuación establecidos.

La presidenta del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa, María Jesús Zapirain, reclamó ayer la implantación de un protocolo para poder prevenir el acoso laboral, que muchas veces pasa desapercibido y que, sin embargo, entre los profesionales sanitarios (y ahí el de las enfermeras es el colectivo más numeroso) presenta una de las tasas más altas, del 13 % (cuando la media es del 9%).

El “Sanitario es uno de los sectores con más casos de “Mobbing o Acoso Laboral
Las enfermeras piden un protocolo para prevenir el acoso laboral en Gipuzkoa
En la actualidad, ese tipo de protocolos "son excepcionales" pero, según afirmó Piñuel, se ha demostrado que en los casos que funcionan el mobbing cae. "Se rompe la impunidad del acosador y se hace más difícil ese acoso", incidió el experto. Para lograrlo, plantea evaluaciones del riesgo psico-social entre los trabajadores periódicamente o una monitorización de quien padezca un maltrato continuado. También establecer cauces para que, en caso de que se detecte un caso de mobbing, la víctima pueda denunciarlo cuanto antes.

Y es que, según el Observatorio Vasco de Acoso Laboral, sólo en torno al 1% de quienes padecen acoso acaban presentando una denuncia en el juzgado. Entre ellos, la mitad de los casos se resuelven con un acuerdo entre las partes y en los que llega a haber sentencia, la mitad son contrarias a la víctima: "Incluso si la sentencia es favorable la victoria es pírrica, porque debe volver a su puesto de trabajo con los mismos compañeros que, normalmente, no lo acogen bien y hay mayor riesgo de padecer remobbing, un acoso más sutil y más duro". De ahí que, en opinión del experto, no deba buscarse en los juzgados la solución a los casos de acoso laboral, sino en la prevención.

CAUSAS: Tras elaborar varios estudios, Piñuel explicó que la causa del mobbing es que alguien -normalmente un superior pero también un compañero o incluso varios subordinados- perciban que otra persona es una amenaza para ellos. Así, los trabajadores que sufren acoso, habitualmente, son buenos profesionales, con éxito laboral y personal que amenazan a otros más mediocres.
Por eso Piñuel insistió en que la causa del acoso no está nunca en la víctima, en que no hay personas "más vulnerables" que otras a padecerlo. Más bien al contrario, suele ser gente muy válida que destaca por su trabajo. Sin embargo, una vez que empiezan a padecer mobbing, su conducta, su trabajo y su capacidad se resienten e, incluso, se les hace creer que son esos posibles errores la causa de recriminaciones cuando, en realidad, son la consecuencia del mobbing.

Y es que, entre los daños que produce ese hostigamiento continuado, Piñuel destacó que, además de problemas psico-somáticos, depresión, insomnio o cefaleas, el cuadro más habitual es el del síndrome de estrés postraumático. "Si no se trata, el cuadro se cronifica y puede acabar con la vida laboral de esa persona", señaló.

Tipos de “mobbing”
Según sus estudios, dos de cada tres casos de acoso son verticales, es decir, los ejerce un superior, mientras que en torno a un 15% ó 20% son horizontales (entre compañeros) y uno de cada diez se da entre un grupo de subordinados hacia su jefe.
Al tiempo que incidió en que no hay un perfil de víctima, subrayó que sí lo hay entre los acosadores. "Son gente de personalidad narcisista con problemas de autoestima que compensa con arrogancia y agresividad, o personalidades paranoides que ven amenazas donde no las hay o, por último, psicópatas organizacionales, personas astutas y con una imagen encantadora con mucha capacidad de hacer daño", explicó. Esa gente "aprende" a acosar desde el colegio, por lo que Piñuel incidió en que es necesario actuar contra el bullying escolar para evitar que esos niños que acosan a sus compañeros sigan actuando así en su vida adulta.

El colectivo sanitario en general, y el de la enfermería en particular, es uno de los que más casos de mobbing presenta según Piñuel, que asocia este hecho a que sea una profesión donde el estrés o las urgencias y contingencias graves son frecuentes.

Según el estudio realizado entre enfermeras que han sufrido acoso laboral, algunas de las formas en las que se manifiesta el mobbing son las siguientes: sobrecargan de trabajo a la víctima, le hacen el vacío y la ignoran, la presionan, la menosprecian personal y profesionalmente, la critican y reprochan por sus decisiones, controlan su trabajo para intentar pillarla en algún error, la humillan en público o le obligan a realizar trabajos contrarios a sus principios.
CRISIS Todo esto se está agravando, en opinión de Piñuel, con la situación económica actual: "La crisis aumenta el miedo a perder el puesto de trabajo", se incrementa así la competitividad y el ver como "amenazas" a algunos compañeros y, también, hace que la víctima "se trague" el hostigamiento que recibe por temor a perder su empleo.

"Y el peor pronóstico es el de quien piensa que ya pasará, porque el tiempo complica la situación, la agrava y amplía la sensación de impunidad del acosador".

Para evitarlo, Zapirain insistió en la necesidad de hacer visibles los casos que se estén dando para ayudar a las víctimas y ofrecerles cauces de actuación. Y es que tampoco es fácil calcular cuántas personas pueden padecer acoso laboral porque la mayoría no lo hace público.

En Gipuzkoa no existe ese tipo de protocolos, por lo que la presidenta del Colegio de Enfermería recalcó la necesidad de implantarlo para anticiparse al mobbing. (Noticias de Gipuzkoa, 24 de abril de 2009)
Para solucionar este problema desde el Colegio de Enfermería apuestan por establecer un protocolo
Se trataría de establecer una serie de pautas para afrontar el mobbing. Lo primero sería que los trabajadores, la empresa, los médicos que atienden en sus consultas, tuvieran en cuenta la existencia del acoso laboral, como una causa importante de enfermedades y trastornos. Habría que contemplar que en los análisis y revisiones que se hacen se incluyeran preguntas sobre este aspecto y establecer cauces para que los afectados pudieran explicar desde el inicio lo que les está ocurriendo. Allí donde se han establecido este tipo de protocolos los resultados han sido buenos. Diario Vasco a 29 de abril de 2009.

Los estudios dicen que después de los trabajadores de la Administración (20 %) y los periodistas (18 %), son los del sector de la sanidad, y entre éstos los de la enfermería (13 %), los que sufren mayor acoso laboral.

Nota: Las fotos están sacadas de Internet, de diferentes artículos

Muchas gracias, espero que lo leáis con mucha atención. Un abrazo para todos
Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
masolorzano@telefonica.net

8 comentarios:

Tona dijo...

Gracias Eva por realizar esta entrada, todos debemos comprometernos para que prevenir el acoso moral en nuestro entorno. Y aún más con lo que aparece en el artículo, el sector sanitario es uno de los sectores con más acoso, no es la primera vez que lo leo.

Angel Alfredo dijo...

Es un tema preocupante. Creo que falta aprender a respetar a los demás. Para abolir el mobbing necesitamos crear una cultura de respeto por el profesional, por la persona, por el paciente. Por muchas medidas que se tomen, mientras no se asuma que todo profesional, todo compañero, todo alumno, es digno de respeto, un igual a nosotros mismos, dificil será erradicar esta lacra. El mobbing es la conjura de los necios, es la critica destructiva, el chismorreo hipocratica, es la vertiente mas zafia de un grupo. Solo donde imperen valores como solidaridad, compañerismo, espiritu de trabajo, y sobretodo mucho respeto el mobbing no tendrá razon de ser. Y hay que empezar desde la base, desde la escuela, tambien desde la Escuela de Enfermeria, enseñando y educando en valores. Si la violencia contra profesionales es un problema, la violencia entre profesionales es mucho más importante, pero poca gente es consciente de ello. Yo propongo iniciar una campaña de concienciación contra el mobbing. Por que lo peor que podemos hacer es permanecer con los brazos cruzados.
Angel Alfredo Martínez Ques
Complexo Hospitalario de Ourense

Angel Alfredo dijo...

Por cierto, se me olvidaba... felicitar a Manuel Solorano, ese gran enfermero de donostia por el texto remitido que resume magnificamente el problema del mobbing. Y añadir que quién quiera profundizar y saber más del acoso laboral no deje de consultar la pagina web:
http://www.mobbing.nu/
Un saludo
Angel Alfredo Martínez Ques
Complexo Hospitalario de Ourense

Tona dijo...

Me sumo a la felicitación a Manuel Solórzano y al Colegio de Enfermería por la iniciativa sobre establecer un protocolo.
Comparto las palabras de Alfredo, puedo sumar una idea más para la campaña (ahema2@gmail.com)

PD.: Si nos animamos a trabajar el tema yo me apunto.En su día lo intente. Saludos.

Enfermer@s Argentin@s dijo...

Para ver una mirada del tema desde Argentina visita:
http://violencialaboralenfermeria.blogspot.com/

sebass dijo...

En mi caso particular el mobbing ha sido hecho por la directora de enfermeria del hospital.

Anónimo dijo...

Excelente informacion sobre el acoso laboral mobbing, muchas gracias. lo tendre muy en cuenta

Anónimo dijo...

Muchas gracias por difundir este tipo de informacion sobre el acoso laboral mobbing que lamentablement es cada vez mas frecuente. saludos