jueves, 26 de junio de 2008

Los inmigrantes acuden menos al médico que los españoles

Un estudio de la Fundación de Ciencias de la Salud ha echado por tierra la creencia de que la población inmigrante supone un incremento de los gastos de la sanida pública al constatar que visitan menos al médico que los españoles.
Tras un año y medio de encuestas sobre casi 28.000 inmigrantes en Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Canarias, los responsables del estudio 'Diferencias en la utilización de los servicios sanitarios entre la población inmigrante y la española' han demostrado que a las consultas a las que menos acuden los extranjeros son a especialistas y consultas preventivas.
"En líneas generales, la población inmigrante en España utiliza los servicios sanitarios con menor frecuencia que la autóctona". Esta es la conclusión que afirmó ayer Enrique Regidor, del Departamento de Medicina Preventiva, Salud Pública e Historia de la Ciencia de la Universidad Complutense de Madrid, durante la presentación del estudio de la Fundación de Ciencias de la Salud en una rueda de prensa en la capital. Al acto también acudieron Diego Gracia, presidente de la fundación y el director de Inmigración de la Comunidad de Madrid, Gabriel Fernández Rojas.
Allí explicaron que sus análisis demuestran cómo la población inmigrante acude menos al médico, lo que destierra la idea de que aumentan notablemente los gastos del sistema de Seguridad Social. De hecho, "el objetivo de este estudio es sacar a la luz los prejuicios de los españoles respecto a la población inmigrante".
Entre los hallazgos del estudio se encuentra el hecho de que la consulta al médico general y la hospitalización son los servicios en los que se encuentran menos diferencias de utilización entre la población inmigrante y española, mientras que las mayores diferencias se encuentran en el médico especialista y los servicios preventivos, como mamografías. La explicación que dan los responsables del estudio a estas mayores diferencias apunta a las barreras de acceso de los inmigrantes a estas consultas, relacionadas con el entramado administrativo y las razones culturales, lingüísticas o religiosas.
Asimismo, otra de las razones que pueden explicar estas diferencias es el buen estado de salud de la población inmigrante llegada a España como consecuencia del sesgo del inmigrante sano. "Es sabido que aquellos sujetos que emigran están más sanos que los que se quedan en su lugar de origen.
Sin embargo, la excepción a esta menor presencia de inmigrantes en los servicios sanitarios se encuentra en Urgencias, donde se multiplican las visitas de inmigrantes procedentes de América Central y del Sur, principalmente por el desconocimiento sobre los protocolos a seguir para acceder a los servicios sanitarios.

DATOS POR COMUNIDADES
El estudio difundido hoy es el resultado de un año y medio de encuestas a la población inmigrante en Madrid (6.607 entrevistados en 2005), Cataluña (13.921 en 2006), Comunidad Valenciana (5.195 en 2006) y Canarias (3.919 en 2004). Las encuestas realizadas se referían a los servicios de Atención Primaria, Urgencias, especialistas, hospitalización, servicios privados y preventivos.
De esta forma, los responsables del estudio analizaron la población inmigrante entre 16 y 74 años, de los que un 51 por ciento eran latinoamericanos, un 28 por ciento africanos, un 16 por ciento de países europeos, un 16 por ciento de países del Este y un 4 por ciento procedentes de Asia y Oceanía.
Según indicó el profesor Gracia, los datos obtenidos a través de estas encuestas no son extrapolables al resto del país y mantienen diferencias según comunidades autónomas. Así, las visitas a la Atención Primaria de los inmigrantes supuso un 15 por ciento, mientras que la población nacional fue un 16 por ciento en Madrid. En Cataluña, los extranjeros supusieron un 9,9 por ciento frente a un 12. Por su parte, en Valencia fueron al médico un 81 por ciento de los españoles frente a un 73 por ciento de los inmigrantes, y en Canarias las visitas al médico por parte de los españoles supusieron un 74 por ciento mientras que las de los inmigrantes fueron de un 63 por ciento.
Fuente: europapress/salud