sábado, 9 de enero de 2016

PAPEL DE LA ENFERMERA ISABEL ZENDALA EN LA REAL EXPEDICIÓN FILANTRÓPICA DE LA VACUNA



XIII JORNADAS DE LA SOCIEDAD CANARIA DE HISTORIA DE LA MEDICINA

Durante el pasado día 12 de diciembre, prestigiosos profesionales de la Enfermería y la Medicina impartieron diferentes intervenciones orientadas a retratar cual es la imagen de las actividades que en el campo del tratamiento, diagnóstico y los cuidados que se desarrollaron en tiempos pretéritos tanto en las Islas como en el resto del territorio español.

Santa Cruz de Tenerife, 12 de diciembre de 2015. Cerca de 50 profesionales de las ciencias de la salud se dieron cita en la XIII Jornadas de la Sociedad Canaria de Historia de la Medicina, celebradas en el Colegio Oficial de Médico de la provincia. Dichas Jornadas, organizadas por la citada Sociedad tienen como objetivo de abordar y dar a conocer todas aquel “saber” ya olvidado que es custodiado en los numerosos archivos que están diseminados por la geografía nacional, y que están relacionados con disciplinas tales como la Medicina o la Enfermería.

FOTO 1 Grabado de la Expedición de D. Francisco de Balmis a las Américas. Corbeta María Pita

Al acto inaugural asistieron, además del vicepresidente del Colegio de Médico, Pedro J. Rodríguez Hernández, el presidente de la Sociedad Canaria de Historia de la Medicina, el Prof. Justo Hernández. El encuentro se vertebró a partir de tres espléndidas intervenciones que abordaron la Historia de las Vacunas desde sus orígenes hasta la actualidad: “La introducción en Canarias del suero antidiftérico” de la mano del nefrólogo, el Dr. Víctor García Nieto; “El legado de Louis Pasteur. La vacunación” expuesta por el Prof. Dr. Justo Hernández González; y clausurando el evento, “Papel de la enfermera Isabel Zendala en la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna”, impartida por el enfermero e historiador, Prof. Dr. Francisco Javier Castro Molina.

FOTO 2 Profesor Dr. Francisco Javier Castro Molina impartiendo su conferencia sobre la enfermera Isabel Zendala Gómez.

Esta última, procuró abordar el trascendental papel que jugó, la desconocida hasta ahora enfermera Isabel, en la conocida Expedición Balmis, nombre que adquiere de su promotor, el médico español Francisco Javier Balmis y que se desarrolló entre 1803 y 1814. La finalidad de esta expedición de carácter filantrópico, fue en principio, el acercamiento de la vacuna de la viruela a cada uno de los rincones del declive Imperio Español, en el que esta enfermedad se cebaba de manera reiterada ocasionando una elevadísima mortandad sobre todo en la población infantil. Carlos IV, ante esta situación, sufragó con fondos de la Corona la iniciativa del médico de la corte ante la sensibilidad ocasionada por este problema tras la infectación sufrida por la infanta María Luisa.

Como elemento fundamental de la misión, se agregó a sus filas a la enfermera Isabel con la mera labor de cuidar de los 22 niños que llevaron la vacuna de la viruela desde La Coruña hasta México y de los 26 que viajaron desde Acapulco a Filipinas fue responsabilidad directa de Isabel Cendala (Zendal o Zendala) Gómez, la rectora de la coruñesa Casa de Expósitos, cuya existencia —personal y laboral— ha flotado en un limbo de especulaciones, entre las que se incluye la de llevar a un niño llamado Benito, fruto de su vientre.

FOTO 3 Óleo titulado Vacunación de brazo a brazo (Constant Desbordes, 1820)

Las travesías en barco desde La Coruña hasta Veracruz y desde Acapulco a Manila no eran plazas cómodas para encerrarse con expósitos, que eran novillos bravos, de natural desafecto a las normas. De esta lidia, la gallega Isabel Zendal Gómez saldrá a hombros de Francisco Xabier Balmis, el director de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, como escribe: La rectora, con el excesivo trabajo y rigor de los diferentes climas que hemos recorrido, perdió enteramente su salud; infatigable noche y día, ha derramado todas las ternuras de la más sensible Madre sobre los 26 angelitos que tiene a su cuidado, del mismo modo que lo hizo desde La Coruña y en todos los viajes y los ha asistido enteramente en sus continuadas enfermedades.

FOTO 4 Escultura de Acisclo Manzano (2003), que rememora la Expedición Balmis.

Tal ha sido el reconocimiento de su labor en el Nuevo Mundo, que la Organización Mundial de la Salud la ha considerado la “primera enfermera de la historia en misión internacional” en 1950. Posteriormente, el gobierno mejicano ha creado un premio anual, “Cendala Gómez” en 1974, que procura reconocer la labor nacional de las enfermeras en ese país. Y como no, la ciudad que la vio partir en su misión, le ha concedido su nombre a una calle, además de erigir una escultura en 2003, obra de Acisclo Manzano, que procura dar recuerdo a su valentía y tesón.

Otro Trabajo:
Isabel Cendala y Gómez. Primera Enfermera de Salud Pública de México. Publicado el domingo día 16 de mayo de 2010


Manuel Solórzano Sánchez
Diplomado en Enfermería. Servicio de Traumatología. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. OSI- Donostialdea. Osakidetza- Servicio Vasco de Salud
Insignia de Oro de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica 2010. SEEOF
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)