viernes 24 de diciembre de 2010

LOS AMORES DE FLORENCE NIGHTINGALE

Autora la: Licenciada Eduarda Ancheta Niebla, Enfermera cubana. Profesora de Historia de Enfermería. Facultad de Ciencias Medicas Dr. Enrique Cabrera. Miembro Titular de la SOCUENF. Miembro de la Sociedad Historia de la Medicina. Miembro de la Asociación Medica Caribeña. Miembro de la Sociedad Educadores en Ciencias. Miembro del Consejo Editor de la Revista Temperamentum, España. Miembro del Consejo Científico Internacional Revista Uruguaya de Enfermería. Miembro del Consejo de Asesores Internacionales de la Revista El Ser Enfermero, Argentina.
Correo electrónico: eduarda.ancheta@infomed.sld.cu

FOTO 001 Eduarda Ancheta

Resumen
Siempre nos llamó poderosamente la atención que Florence Nightingale no se hubiera casado y que algunos autores valoraran su carácter fuerte y dominante, pero al mismo tiempo leíamos que tuvo muchas amistades y que había sido querida por muchas personas y ese afecto era también sentido por ella, y nos preguntábamos que seria lo que había pasado con su vida espiritual, no tenía o no quien la quisiera, no querría ella a otras personas y decidimos consultar en la bibliografía que disponemos y hemos sacado a relucir algunos aspectos de su vida sentimental. Analizaremos como manifestó ella en su infancia ese amor que era compartido por sus padres y el resto de la familia, como en su juventud empiezan a despertarse en ella sentimientos especiales por las personas que viven a su alrededor, sean familias o no, y como ya mas tarde en su adultez los sentimientos toman forma firme y ya veremos como fueron “Los amores de Florence Nightingale”. Palabras Clave: Amor, Lealtad y Firmeza.

Introducción
La vida de Florence Nightingale es una vida donde la palabra amor se engrandece, y este sentimiento lo ha manifestado en todas sus formas. Al mismo tiempo ella despertaba ese sentimiento en muchas personas.

Vemos como manifestaba el amor a su padre cada vez que tenía oportunidad, en actos y cartas; fue su mejor amigo durante su infancia, sentía un cariño muy especial y este duró toda su vida, su muerte la lleno de pesar y tristeza por largo tiempo. Fanny era su madre, su nombre era Frances pero en familia le decían Fanny, nunca le manifestó ese gran cariño y ella sabia que su favorita era Parthenope su hermana que en familia le decían Parthe, de ella escribía mas tarde sobre su madre “mi buena mujer…”. Esa madre que nunca hizo nada por ganarse su cariño, que no la comprendía y que hizo todo lo posible para que ella desistiera del sueño de ser enfermera, pero Florence, de algún modo, la comprendía. La cuidó estando vieja, ciega y muy enferma hasta la muerte ocurrida el 2 de febrero de 1880 a la edad de 92 años.

Siendo muy niña -solo contaba 11 años- pusieron en sus brazos a su primo, el hijo de tía Mai, para que lo cuidara. Él seria heredero de la fortuna de los Nightingale. Florencia lo llamaba orgullosamente “Mi niño Shore”, sabían que ella tenía un don especial para los niños.

Por sus niñeras e institutrices sentía especial cariño. La Señorita White que la acompañaba en sus viajes juveniles, como el que realizó en 1834 a Cowes, puerto ingles al sur de Portsmouth, famoso por sus regatas; o la señora Gale a quien luego cuidaría hasta su muerte ocurrida en 1845.

Entre sus familiares, hubo algunos que significaron mucho y contribuyeron al desarrollo de su vida espiritual equilibrada; como la tía Mai a quien, ya desde jovencita, cuidaría cada vez que estaba enferma. La tía Mai colaboró en su esmerada educación y sentía por Florence verdadera adoración. De ella decía: “Mi hija, mi amiga, mi guía y animadora la que mas quiero en la tierra y en el cielo”. También sus primas Marianne y Hilary ocuparon un lugar muy especial en su corazón.

A lo largo de toda su vida, dedicó especial atención a sus amistades que cultivo para que perduraran y se fortalecieran. Cabe señalar entre ellas al matrimonio de los Bracebrige que supieron comprender que su vida no lograría equilibrio hasta que no se dedicara a la enfermería, ellos la acompañaron a Crimea; Sidney Herbert, al que conoció junto a su esposa Liz en Paris en el invierno de 1847, fue un amigo muy especial y aunque lo forzaba a trabajar en todos los cambios que ella quería hacer en el departamento médico del ejercito, le llegó a querer entrañablemente y decía de él “sin su ayuda no soy nadie”; Douglas Galton, el esposo de su prima Marianne, y Arthur Hugh Clough, esposo de su prima Blanche, quienes le ayudaron, el primero como ingeniero en el ejercito y el segundo convertido en su secretario, hasta que murió el 12 de noviembre de 1861. De él decía poco antes de su muerte “¡Oh! Jonatan, mi hermano Jonatan…”.

También debemos señalar que en el terreno amoroso, hubo un grupo de hombres que hubieran dado todo por lograr su amor. No pensemos que Florence era una joven que vivía enclaustrada y no tenía vida social, pues nunca dejo de asistir a reuniones y bailes en casas o en sociedades, le gustaba que la halagaran y la tuvieran en cuenta, sentía gusto cuando alguien decía lo bella e inteligente que era; aun en la edad adulta despertaba admiración, respeto y atracción en los hombres que se fijaron en ella con el fin de lograr que accediera a casarse con ellos, .por lo que nos proponemos destacar los amores de infancia y juventud de Florence Nightingale, valorar como tuvo que seleccionar entre el sueño de su vida, y sus amores y valorar la decisión tomada de permanecer soltera toda su vida.

FOTO 002 Bandera cubana

Sus pretendientes

Henry Nicholson
Era hijo de Ann, una hermana de Fanny, que se había casado con el inmensamente rico señor Nicholson de la abadía de Waverley, cerca de Farnham; tuvieron varios hijos entre ellos Henry, William, Lothian, Marianne y Laura. De ellos, el hijo mayor Henry es quien con el roce de las fiestas, reuniones y paseos se fija en su prima Florencia y en 1839 se enamora de ella. Ésta le da alguna esperanza y mantienen una relación muy familiar, porque Florence sentía una gran pasión por su prima Marianne, hermana de Henry y esta relación la mantendría cerca de su prima.

En los primeros días de 1840 se sentía furiosamente desconcertada con la vida y con ella misma. Su pasión por Marianne era una tortura, había dejado que Henry se enamorase de ella más que nunca, pero era para tener a Marianne cerca. En la Navidad de 1841 ella fue con su familia a Waverly donde vivía Henry; él seguía desesperadamente enamorado de Florence y había ido desde Cambridge donde estudiaba la carrera de Derecho, para pasar la Navidad con sus padres y hermanos. Durante estos días se dieron en la casa bailes y representaciones entre ellas El mercader de Venecia donde Henry representaba a Shylock.

En el invierno de 1843 todo salió mal, Henry Nicholson la apremiaba para que se comprometiese con el y Marianne comenzaba a enojarse con ella porque no lo aceptaba. Cuando llegó la Navidad y se encontró en Waverly con ellos nuevamente, la tensión se hizo demasiado grande y cayo enferma; mientras estaba en cama oía la música de los bailes.

En el verano del 1844 Marianne y Henry fueron a Embley. Marianne estaba fría y la visita no fue un éxito, la Navidad de ese año, la vuelve a pasar su familia en Waverly pero ella se queda en Embley, estaba muy enferma y tuvo que permanecer en cama durante todas las fiestas. Ella sufría pensando en el baile que se estaría dando en la casa de sus tíos, los Nicholson y suspiró pensando en el vestido que se había comprado para la ocasión, era un vestido rosado con volantes negros, dándose cuenta que todavía pensaba en la vanidad de la vida. Al cabo de unos quince días estando todavía convaleciente le fue a visitar su prima Hilary Bonham Carter, era su prima favorita y su confidente, estuvieron solas durante varios días; el tiempo era tranquilo y realizaban largos paseos a New Forest, ella vaciaba su corazón en su prima sobre Marianne, pero no le decía nada de su decisión de ser Enfermera y de trabajar en los hospitales, durante esta forzosa inanición a que se vio obligada por su enfermedad, comenzó a temer por su equilibrio mental.

En 1845 los Nightingale iban a Londres para pasar la estación de fiestas y bailes, y antes de salir de Londres su primo Henry Nicholson le propuso casamiento y una vez mas insistió en que le diera una reapuesta. Ella rechazo la propuesta, Henry se fue acongojado y los Nicholson furiosos, decían que Florence les había dado esperanzas, Marianne puso fin a su amistad con Florence y los Nicholson y los Nightingale dejaron de ser amigos íntimos. Seis años había esperado su primo por una respuesta y ella ahora se había negado a casarse con él. Años después, en 1850, moriría ahogado en España.

Richard Monckton Milnes
En el verano de 1842 aumentó más la tentación de brillar en sociedad, los Palmerston ofrecieron una comida en Broadlans. Y Florence fue presentada a Richard Monckton Milnes; él tenía 33 años. Era el único hijo del señor Richard Pemberton Milnes y heredero de la propiedad de Fryston, en Yorkshire. Había alcanzado un éxito notable en la Sociedad de Londres y se le predecía una importante carrera política. Tenía talento para la poesía, en 1848 publicó la primera edición completa de los “poemas de Kyats”. Además, difundía amabilidad; su humanismo se manifestaba mediante obras filantrópicas, amaba a los niños, decía Florence “trata a todos los demás mortales como si fueran sus hermanas y hermanos”.
FOTO 003 Richard Monckton Milnes

Durante el verano, Richard Monckton fue varias veces a Embley y se estaba enamorando de Florence, se hizo amigo de Fanny, Parthe y WEN a finales de julio los Nightingale se trasladaron a Lea Hurst y él fue con ellos, ya era tratado como un miembro más de la familia.

La familia fue invitada en 1844 a varias fiestas de la vecindad entre los que se encontraban Haward, Cavendish, Percy y Grey; los Pastón les invitaron a una fiesta en Chatsworth para conocer a su alteza real el duque de Sussex. Florence era indiferente a los esplendores del lugar, no le conmovía el afecto de Richard.

En el otoño veía a Richard constantemente y se interesaba por sus obras filantrópicas. Durante el verano de 1845, Richard Monckton estuvo en Embley y Broadlands con los Palmerston, pero ella realmente no le hizo mucho caso, estaba con mucho sufrimiento y próxima al colapso mental, tuvo que ausentarse de su hogar para recuperarse.

En junio de 1847 los Nightingale se trasladaron a Oxford y Richard Monckton, fue con ellos; Florence recorrió con él, los jardines y los claustros del colegio del New Collage, recogió rosas blancas y las guardo como recuerdo.

Durante un tiempo pensó en renunciar al matrimonio pero decía que no podía renunciar a ser amada, no podía resignarse a perder a Richard, pero un mes tras otro aunque contemporizo con el, eludía el momento en que tendría que darle una respuesta concreta. Esto enojaba a Fanny, se hallaba cruelmente desengañada y furiosamente resentida y la acusaba de ingratitud y engreimiento.

Aunque ella soñaba con la fama que tendría al lado de Richard Monckton lo eludía, así año tras años y se sentía cada vez más desgraciada por no poder lograr su sueño y se decía una y otra vez que tendría que renunciar a todo para hacerse digna de Dios.

En marzo de 1849 fueron a Londres a pasar la estación, pero ella se sentía cada vez más desgraciada y tomo una resolución, renunciaría a todo lo que le deslumbraba tenia que arrancar de raíz toda esa vida que le entorpecía lograr su anhelo mas preciado. Así el 7 junio de 1849, ya no podía seguir entreteniendo a Richard, él insistía en que le diera una respuesta de si se iba a casar con él o no. Florence se negó. Después de esta negativa ella escribía “sé que desde que lo rechace no ha pasado un día sin que piense en él, me avergüenza comprenderlo, sé que si volviera a verlo… Sólo de pensar en ello me agobia por completo, sé que la vida es un desierto sin su simpatía”. Y por las noches soñaba con él.

Ésta fue una decisión que requirió de ella un coraje extraordinario. Él era el hombre que adoraba, la conmovía profundamente, y renunció a él, por un destino que parecía imposible que pudiese cumplir nunca. A los pocos meses de su separación, él fue a decirle que había conseguido que la familia la dejaba ir a Kaiserswerth, pero aunque suspiraba por el desesperadamente no quiso ceder.

En la primavera de 1851 se volvieron a encontrar en una reunión; poco después en marzo le volvió a ver y escribiría “a noche le vi por segunda vez, apenas me habló, me sentía desdichada, deseaba verlo ansioso, por hablarme, deseoso de darme otra oportunidad, de dar lugar a que yo tomase otra decisión”. Pero él la había esperado durante nueve años y no quería hablar nuevamente del asunto. Algunas semanas después se caso con Annabel Crewe.

Richard Monckton Milnes muere en 1885, en esa fecha tenia el titulo de Lord Houghton había sido “el hombre que ella había amado”.
FOTO 004 Eduarda Ancheta y el Dr. Gregorio Delgado Garcia

Sir Harry Verney
En el verano anterior a 1857, Fanny escribía a WEN desde el hotel Burlington, hablándole de una visita que esperaba, era Sir Harry Verney quien se interesaba por la obra de Florence. Su esposa había fallecido el año anterior y al morir declaró que lo que más deseaba era que sus hijas conocieran a Florence, pero ella no disponía de tiempo para las damitas y no quiso ver a Sir Harry.

Sir Harry Verney era jefe de la familia Verney y propietario de la histórica mansión de Claydon House, en el condado de Buckingham, tenia 56 años y era uno de los hombres más apuestos de Inglaterra. Muy alto, con facciones aristocráticas y aguileñas, poseía un aire de nobleza tan extraordinario que las gentes se volvían para mirarlo en la calle, como si fuese un visitante de otro mundo.

Aunque perteneció a la Guardia de Corps quiso atender sus tierras y a sus arrendatarios, y decidió convertirse en un terrateniente modelo. Desde 1832 era miembro liberal del Parlamento por el condado de Buckingham, y retuvo la banda por 52 años. Los Verney habían representado siempre a Buckingham, desde el reinado de Eduardo VI.

Antes de que terminase el verano de 1857, Sir Harry ya era un visitante frecuente del Burlington Hotel, se enamoró de Florence y le pidió que se casase con él, pero ella se negó. En el invierno se alojó en Embley y se hizo evidente que le atraía Parthe. En abril se anunció el compromiso y en junio se hizo el casamiento en secreto en Embley Park. La negativa de Florence a casarse no fue motivo de separación, al contrario siguieron siendo muy amigos hasta que él falleció, en febrero de 1894.
FOTO 005 Guardia de Corps

Benjamín Jawett
Era un preceptor de Balliol, un personaje celebre en Oxford y miembro del Consejo directivo de Belliol y Regius; era profesor de griego. Su aspecto personal, su ingenio y sus excentricidades, habían creado una leyenda a su alrededor. Bajo, angelical, notablemente bello en escala minúscula, hablaba con una vocecita aguda y una vez que se la oía nunca se la olvidaba. Era muy amigo de Hugo Clough, el secretario de Florence. (El estaba casado con Blanche una prima de Florence). Florence había escrito un libro en 1860, sobre “Sugestiones para meditar” que posteriormente resulto un fracaso, y Jowett fue una de las personas a las que Hugo envió el libro para su valoración. Él hizo una valoración no favorable y recomendaba que había que redactar el manuscrito nuevamente “…aquí y allá he advertido cierto grado de irritación en el tono, la obra me parece llena de antagonismo que quizás pueda suavizarse”. Esto sirvió para que se entablara una amistad entre él y Florence.

Ella escribía en 1860 “estimo mucho el señor Jawett”, sus relaciones se convirtieron pronto en una estrecha amistad; como todos los hombres que la querían, el también la regañaba, “no debía ser tan exagerada, tan inquieta, tan dura con la gente, debía tratar de ser mas alegre enorgullecerse de ella misma”. En Jawett el afecto se convirtió en devoción y sus amigos sabían que la presionaba para que se casase con él.

Florence se negó, pero mantuvieron la amistad, ella lo llamaba mi querido Jawett; necesitaba su amistad pues a fin de año la salud de Sidney Herbert estaba muy decaída hasta que en 1861 se derrumbo finalmente. Comenzar esta amistad le haría buscar a quien querer después de la muerte de Sidney. Benjamín Jewett fallece el 1 de octubre de1893.
FOTO 006 Enfermeras de la Escuela Americana de Florence Nightingale. 1929

A modo de conclusión
Podemos llegar a la conclusión que Florencia fue querida por muchas personas, familiares, amigos y en especial por varios hombres que buscaban una relación amorosa profunda con vistas a unir su vida a la de ella, sin embargo, aunque sentía especial cariño por todos, a todos los rechazó, mostrando con ello la firmeza de su decisión para lograr su meta deseada: “la atención a los enfermos, pero con una dedicación plena, sin obstáculos que la pudieran entorpecer. Ella sacrificó su vida amorosa y permaneció soltera toda su vida para dedicarse en cuerpo y alma al bienestar de los necesitados de este mundo”.

Bibliografía
Woodham Smith, C. (2008). Florencia Nightingale la heroína de los hospitales. Cuba: Editorial de Ciencias Médicas.

Jamieson, E., Sewell, M. F., Suhrie, E. (1968). Historia de la enfermería (2ª ed.). México: Editorial Interamericana SA.

AGRADECIMIENTO
Historiador del ministerio de Salud Publica Dr. Gregorio Delgado Garcia

Jesús Rubio Pilarte *
* Enfermero y sociólogo. Profesor de la E. U. de Enfermería de Donostia. EHU/UPV
Miembro no numerario de La RSBAP
jrubiop20@enfermundi.com

Manuel Solórzano Sánchez **
** Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
Enfermero Servicio de Oftalmología
Hospital Donostia de San Sebastián.
Vocal del País Vasco de la SEEOF
Miembro de Eusko Ikaskuntza
Miembro de la Sociedad Vasca de Cuidados Paliativos
Miembro Comité de Redacción de la Revista Ética de los Cuidados
M. Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro no numerario de La RSBAP
masolorzano@telefonica.net