miércoles, 12 de diciembre de 2007

CONTINÚA LA VIOLENCIA CONTRA L@S ENFERMER@S


¿Hasta cuándo tendremos que soportar que nos agredan?¿contamos con las suficientes medidas de defensa?


Un 33% de los enfermeros ha sufrido una agresión física o verbal en los últimos doce meses


11/12/2007

Las principales causas de las agresiones son: la frustración de no ver satisfechas sus expectativas de atención sanitaria en cuanto a tiempos y pruebas diagnósticas; el desacuerdo en valoraciones o diagnósticos y la no aceptación por parte del personal sanitario de demandas específicas de los pacientes.
San Sebastián, 13 de noviembre de 2007.- El Palacio de Congresos Kursaal en San Sebastián acoge hoy y mañana las I Jornadas sobre “La violencia en el sector sanitario" del País Vasco, encuentro organizado por el Colegio de Enfermería de Gipuzkoa en colaboración con la Escuela de Ciencias de la Salud de la Organización Colegial de Enfermería. Más de 300 profesionales de Enfermería guipuzcoanos asisten a este encuentro de carácter científico que reúne a destacados expertos de todo el Estado que están aportando una visión multidisciplinar a este creciente fenómeno social.
A lo largo de estos dos días, los ponentes y los profesionales sanitarios analizan las razones por las que, en los últimos años, las agresiones a profesionales sanitarios, ya sea por parte de sus propios pacientes o de los familiares de éstos, están aumentando considerablemente en número, frecuencia y gravedad. Entre las ponencias destaca la del Presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Fernando Luís Ruiz Piñeiro, quien hoy ha hablado sobre “La violencia laboral en el País Vasco”. Esta tarde se celebrará una mesa redonda sobre “Medios de comunicación y violencia en el sector sanitario” y mañana intervendrán, entre otros, el Ararteko Iñigo Lamarca, el Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa, Jaime Goyena y dos enfermeras víctimas de agresiones ofrecerán sus testimonios.
Es la primera vez que en el País Vasco se celebran unas jornadas para analizar esta lacra social, cada vez más habitual en nuestra sociedad, y cuya presencia está comenzando a generar alarma y preocupación entre los profesionales sanitarios, que lo viven casi de manera diaria. Uno de los principales objetivos del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa es crear un registro de agresiones a enfermeros guipuzcoanos, así como facilitar herramientas a los profesionales para el manejo de este tipo de situaciones.
Estudio de cuantificación de la violencia
A lo largo de las Jornadas, se ha presentado un estudio sociológico sobre la violencia en el sector sanitario realizado por el Consejo General de Enfermería, máximo órgano de representación de los 240.000 enfermeros que trabajan en nuestro país, que engloba a los 52 Colegios de Enfermería de toda España. Para realizar este estudio, se ha consultado a un total 600 enfermeras de toda España, obteniendo un nivel de error +/- 4,07% y un nivel de confianza del 95,5%. Se trata de un trabajo realizado para poder cuantificar el número de agresiones producidas y conocer el perfil del agresor, el lugar de la agresión y las posibles causas.
Tal y como pone de manifiesto el estudio, el 33% de los enfermeros españoles ha sufrido una agresión física o verbal en los últimos 12 meses. Asimismo, de ese total de enfermeros agredidos, un 3,7% han sufrido un ataque físico. Estos datos permiten estimar en un total de 2.928 el número de enfermeros agredidos físicamente en los últimos doce meses. En cuanto a los responsables de las agresiones, cabe destacar que, en primer lugar, están los sus familiares y acompañantes (49,8%) de los pacientes, seguidos de los propios pacientes (47,3%). Por su parte, las causas de la agresión identificada por los enfermeros consultados son, principalmente, la frustración de no ver satisfechas sus expectativas de atención del personal sanitario en cuanto a tiempos y pruebas diagnósticas (en un 41% de los casos). Otras causas identificadas también por los profesionales agredidos son el desacuerdo en valoraciones o diagnósticos, que se dio en un 27% de los casos, y la no aceptación por parte del personal sanitario de demandas específicas de los pacientes cuyo valor porcentual ascendió al 12%.
El estudio ha puesto de manifiesto que se han detectado agresiones en todos los servicios asistenciales. No obstante, los lugares donde tuvieron lugar más frecuentemente las agresiones son: los servicios de urgencias hospitalarias (51% de los incidentes); los centros de atención primaria (33,5%); y las plantas de hospitalización (15%). Finalmente, cabe destacar que la frecuencia de las agresiones es tal, que un altísimo porcentaje de los enfermeros que las sufren opta por no presentar denuncia alguna. Así, de los enfermeros que han sufrido agresiones físicas sólo un mínimo porcentaje (entre un 4% y un 5%) ha presentado denuncias. Asimismo, ninguno de los enfermeros que han sufrido agresiones verbales ha presentado denuncia alguna.


2 comentarios:

romudea dijo...

Soy enfermera y tambien he sufrido agresiones por parte de pacientes y sus familiares en la Unidad donde trabajo. Poco a poco vamos asumiendo que debemos denunciar todo tipo de agresion y despues de haber asistido a unas sesiones con asesoramiento psiclogico, llegamos a la conclusion de que la unica manera de salir de estas situaciones es aprender a manejarlas. Es fundamental establecer protocolos de actuacion claros y sobre todo actuar unanimemente desde todos los estamentos.

Luis A. dijo...

Totalmente de acuerdo contigo; los protocolos de actuación pueden ayudar a solventar esta lacra que cada vez nos afeta más.

Protocolos que no deben basarse solo en como actuar ante las agresiones, (que tambien), sino en analizar las situaciones en las que se producen, para establecer formas de minimizar esas situaciones.

No recuerdo donde leí, que dirigirse al otro con respeto y una sonrisa, es el arma que mejor "desarma" a los alterados... y hasta he tenido la ocasión de comprobarlo alguna que otra vez.

Importantisimo, pues, analizar el problema, mentalizar al personal y uniformizar las actuaciones, pero sobre todo tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen.