sábado, 13 de diciembre de 2008

PERÚ:
OTRA REALIDAD EN UN MISMO MUNDO















Cuando nací,
pobreza,
me seguiste,
me mirabas a través de las tablas podridas
por el profundo invierno.
De pronto
eran tus ojos los que
miraban desde los agujeros.
Las goteras, de noche,
repetían tu nombre y tu apellido
o a veces el salto quebrado,
el traje roto, los zapatos abiertos,
me advertían.
Allí estabas acechándome
tus dientes de carcoma,
tus ojos de pantano,
tu lengua gris que corta la ropa,
la madera,
los huesos y la sangre,
allí estabas buscándome,
siguiéndome,
desde mi nacimiento
por las calles.
(Pablo Neruda)


Después de haber estado durante un mes y medio en Perú, país con un sistema sanitario totalmente privado y más concretamente en Ayacucho, donde el índice de pobreza es del 87%, vuelvo a España con varios pensamientos. Que bendición tener un sistema sanitario público, aunque sea con sus listas de espera, con horas de espera de resultados en los pasillos de urgencias y sobrecargados de trabajo muchos de nuestros días. Que feliz me siento hoy de poder cuidar a pacientes sin que me importe su situación económica. Que poco valoramos nuestros recursos, y como los malgastamos muchas veces. Sintámonos afortunados, porque no muy lejos de aquí existen mundos de cartón, donde no se puede caminar con unos dignos zapatos, ni se tiene el derecho de enfermar ni de morir con un mínimo de dignidad.

Dedicado a los niños de Ayacucho (Perú) y a las madresde Santa Ana, por su increible trabajo, fruto de la mejor dedicación, amor, y coraje.