martes, 12 de marzo de 2024

Mary Breckinridge Matrona y el Frontier Nursing Service

 

Servicio de enfermeras de la frontera (Frontier Nursing Service)

 

Foto 1 Mary Breckinridge a caballo en 1938. Fundadora del Frontier Nursing Service, Hyden, Kentucky

 

Existe un sorprendente contraste entre el desarrollo de las Matronas en Europa y en los Estados Unidos. En Europa siempre se consideró una especialidad importante que acostumbraba a requerir un curso de dos años. Casi todas las enfermeras formadas en Inglaterra fueron en algún momento parteras con seis meses o más de adiestramiento especializado. Sin embargo, en los Estados Unidos la formación de las enfermeras en el campo de la obstetricia se había evitado, principalmente por la actitud de los médicos. Estos opinaban que toda mujer debía ser asistida en el parto por un médico, actitud que mantuvo preeminencia hasta bien entrados los años 30. Esta oposición se relacionaba con la creencia de que la práctica de las parteras por las enfermeras representaba un intrusismo en el campo de la medicina. No se tenía en cuenta que el índice de mortalidad materna era elevado; que estaba ejerciendo un gran número de comadronas ignorantes y sin preparación, y que miles de mujeres contrataban a comadronas incompetentes (1).

 

El recurso a las comadronas era común entre los extranjeros nacidos en las ciudades y entre la gente de color, especialmente los que vivían en las regiones rurales del sur de Norteamérica. En muchos casos la atención médica a estas mujeres era nula. Aunque muchas comadronas contaban con experiencia práctica que podía ser valiosa en los partos normales, cuando éstos eran anormales o difíciles a menudo se producían lesiones o la muerte a la madre y/o al niño. A principios de los años 1900 se llevaron a cabo estudios que iniciaron la larga marcha hacia la reforma en el cuidado de las madres y sus hijos. Además, algunas enfermeras empezaron a defender la formación y el empleo de enfermeras comadronas en Norteamérica, especialmente en las zonas en que escaseaban los cuidados médicos. Sin embargo, este movimiento no contó con el apoyo de los médicos, enfermeras y público en general, por lo que no tuvo éxito excesivo impacto.

 

Foto 2 Una enfermera comadrona corta el cordón umbilical de un niño recién nacido que yace entre las piernas de su madre sobre la cama. Litografía de parto de Beach National Libeary of Medicine, Bethesda, Maryland

 

Finalmente se crearon algunas escuelas de enfermeras comadronas. En 1911, en el Bellevue Hospital creó una Escuela de Parteras o Matronas que se mantuvo hasta 1935. Su propósito específico era ayudar a las 40.000 mujeres de Nueva York que estaban siendo asistidas en el parto por mujeres sin preparación. La escuela se cerró cuando la mayoría de las mujeres comenzaron a ingresar en los hospitales para el parto. A esto siguió la fundación de centros que ofrecían cursos y otorgaban certificados de enfermeras de parto. Entre estas instituciones figuraban la Maternity Center Association, que abrió la primera escuela para enfermeras comadronas de los Estados Unidos, en conexión con la Lobenstine Clinic de Nueva York; el Tuskegee Institute en Alabama una escuela de corta vida para enfermeras comadronas de color, subvencionada por fondos federales durante la guerra; el Frontier Nursing Service en Kentucky, y el Instituto Católico de Maternidad en Nuevo México. Finalmente, la Yale University, la Johns Hopkins University, el New York Medical College, la Catholic University, la Columbia University y la University of Utah ofrecieron certificados de enfermeras conjuntamente con una graduación de maestría en parteía. Dolan, Fitzpatrick y Hermann 1983.

 

El Frontier Nursig Service se erigió en el primer servicio de parteras organizado del país. Fue fundado en 1925 por Mary Breckinridge, hija de una familia distinguida en la historia americana. Aunque estuvo casada dos veces, mantuvo siempre su apellido de soltera. Sus únicos hijos, Breckie y Polly, murieron en la infancia, y se cree que este hecho fue el catalizador que la llevó a interesarse y comprometerse con la partería. Mary Breckinridge se graduó en la Escuela de St. Luke´s Hospital Training School de Nueva York en 1910 y más tarde en el British Hospital for Mothers and Babies de Woolwich en Londres en 1925, donde recibió su certificado de comadrona. Durante varios años entre 1919 a 1923 se dedicó a actividades de salud pública en la Francia devastaba, y de hecho organizó a las enfermeras de salud pública en ese país.

 

Foto 3 Logotipo del Frontier Nursing Service, un ejemplo de cuidados de salud primaria centrados en la familia desde 1925. Drontier Nursing Service, Kentucky

 

Mary Breckinridge comprendió la necesidad de un servicio rural de parteras para los montes Apalaches, en Kentucky, donde, durante siglos, tanto la enfermería como la partería la habían practicado en condiciones casi medievales las “mujeres ancianas”. Estas “comadronas” generalmente eran analfabetas, no tenía ningún tipo de preparación formal en partos y sabían muy poco acerca de los cuidados prenatales y postnatales y a menudo eran muy supersticiosas. Raramente llamaban a un médico, ni siquiera cuando se encontraban con complicaciones graves. Sus prácticas iban desde el uso del hollín como medicación hasta colocación debajo de la cama de un hacha con el filo hacia arriba como medida preventiva.

 

Los habitantes de estas colinas estaban aislados del resto del país debido a su situación. Así, mantuvieron las viejas costumbres del casamiento a edad temprana y las familias numerosas. La zona de los Apalaches era parte de la “Cuna de la Nación”, con uno de los índices de natalidad más altos de los Estados Unidos.

 

Mary Breckinridge, que había sido testigo de primera mano de los servicios de partos en Inglaterra, Nueva Zelanda y Australia, estaba decidida a iniciar un plan similar para el cuidado de las mamás, los lactantes y los niños en estas colinas. Para alcanzar esta meta se vio obligada a emplear durante muchos años a comadronas preparadas inglesas debido a su escasez en los Estados Unidos.

 

Foto 4 Mary Breckinridge y sus enfermeras. Fuente: World Map, 1931

 

Los miembros del Frontier Nursing Service trabajaron el condado de Leslie en Kentucky, donde la ausencia de carreteras obligaba a viajar a caballo o en mula. La zona estaba dividida en ocho distritos de unos 125 kilómetros cuadrados. En el centro de cada uno vivían dos enfermeras, que eran las responsables de la salud de todos los habitantes de la zona. Se brindaba una forma primaria de cuidados de salud, haciendo hincapié en un planteamiento centrado la familia. Todas las “enfermeras a caballo” tenían formación y un certificado de enfermera comadrona y ofrecían cuidados antes, durante y después del parto a las mujeres sus distritos. Realizaban los partos normales, pero llamaban a un médico en caso de que surgieran complicaciones. Un estudio de 1.000 primeros casos indicó que la proporción de complicaciones durante el embarazo y el parto era menor entre las pacientes que habían sido atendidas por este servicio que entre la población en general. Mary Breckinridge y su equipo habían demostrado la utilidad de este servicio en zonas en las que no podía disponerse de médicos inmediatamente.

 

En 1935 se fundó y entró en funcionamiento un pequeño hospital de doce camas, el Hyden Hospital and Health Center. El director médico no sólo se encargaba de los pacientes hospitalizados, sino que también respondía de las enfermeras de los diversos distritos. El estallido de la Segunda Guerra Mundial precipitó el establecimiento de una Escuela de Partos, ya que las enfermeras británicas deseaban regresar a su país y a su casa para cuidar a su propia gente. Esta escuela fue fundada por el Frontier Nursing Service en 1939 en Hyden, Kentucky.

 

Foto 5 Hyden Hospital and Health Center, ubicado en la cima de Thousandsticks Mountain. El hospital se estableció en 1928. En 1930, el Servicio de Enfermería Fronteriza cubría un área de aproximadamente setecientas millas cuadradas en la zona rural de los Apalaches y atendía a casi diez mil personas que vivían en esta área. Después de establecer el Hospital Hyden en Hyden, Kentucky, el Frontier Nursing Service construyó puestos de avanzada en las zonas rurales de Kentucky entre 1927 y 1930. Los puestos de avanzada estaban ubicados en Brutus, Beech Fork, Possum Bend, Red Bird River, Flat Creek y Bowling Town.

 

En los últimos años un número creciente de enfermeras han comenzado a especializarse en la especialidad de la enfermería materno infantil. Esto supone un regreso evidente a la antiguos técnicas; por ejemplo, la realización del parto en casa y siguiendo un método natural, el uso de la posición de sedestación sobre “sillas obstétricas” o “sillas de parto” y el empleo de enfermeras comadronas. En algunos aspectos esta tendencia se ha visto respaldada por los reintegros de seguros de terceras partes por servicio de partos y por el desarrollo de los centros de maternidad tanto en los hospitales como con carácter independiente (1).

 

El momento del parto sitúa a las mujeres en una línea muy fina entre la vida y la muerte, una línea en la que la asistencia profesional de personal cualificado y unas condiciones de higiene adecuadas pueden inclinar la balanza a su favor, y la del bebé, como de hecho ocurre mayoritariamente en los países desarrollados. No en todo el mundo y no en todas las épocas ha sido así, y las mejoras han ocurrido poco a poco (2).

 

Mary Breckinridge quiso impulsar esas mejoras en un momento y un lugar donde se dedicaban a eso muy pocos recursos: la frontera durante la conquista del Oeste, en Estados Unidos, a finales del siglo XIX y principios del XX. En las zonas rurales y en el alto de las montañas del estado de Kentucky, donde no era posible llegar en tren ni en carro, pero sí a caballo, Mary Breckinridge fundó el Frontier Nursing Service, con el que proporcionaba cuidados como enfermera y matrona a las comunidades desfavorecidas donde ella era a menudo la única persona con conocimientos médicos en kilómetros a la redonda.

 

Foto 6 Una enfermera del Frontier Nursing Service, cuidando a un bebé recién nacido. Atención de salud rural en Leslie y Clayton, año 1930

 

Terminaría convirtiéndose en una profesional sanitaria, enfermera y matrona que siempre tuvo en el centro de sus intereses la salud pública y su impacto en las familias, el cuidado y la nutrición infantil, el cuidado durante el embarazo, la inmunización de los niños y los controles posparto para asegurar la salud y el bienestar de la madre y el bebé (2).

 

Mary Breckinridge profesionalizó a las enfermeras comadronas estadounidenses para que trabajaran de manera autónoma en los hogares y clínicas descentralizadas. Aunque su trabajo demostró su eficacia al reducir drásticamente la mortalidad infantil y materna en los Apalaches, a un costo comparativamente bajo, su modelo de enfermera comadrona nunca echó raíces en los Estados Unidos (3).

 

Foto 7 Mary Breckinridge a caballo en 1938. Fundadora del Frontier Nursing Service, Hyden, Kentucky

 

Mary Breckinridge su vida

 

17 de febrero de 1881 Memphis - 16 de mayo de 1965 Hyden

 

Mary Breckinridge nació el 17 de febrero de 1881 en Memphis, en Tennessee, en una rica familia sureña, acaudalada e influyente. Fallece el 16 de mayo de 1965 a los 84 años de edad en la ciudad de Hyden en el condado de Leslie en el estado estadounidense de Kentucky. Fue la segunda hija de cuatro hermanos. Su padre Clifton R. Breckinridge y su madre Katherine Carson. Nieta del vicepresidente del gobierno americano John C. Breckinridge, y su padre fue congresista por Arkansas y Embajador en Rusia del gobierno de los Estados Unidos. Eso la hizo crecer en diferentes lugares y ciudades como Nueva York, Washington, en embajadas del gobierno americano San Petesburgo o en las escuelas de Lausana en Suiza, entre otras ciudades. Los viajes y las conexiones familiares le dieron habilidades y una formación que le ayudó a tener la capacidad de poder hablar en público con seguridad y de conocer el mundo, así como la oportunidad de conocer a filántropos adinerados que financiarían más adelante sus esfuerzos por ayudar a las comunidades empobrecidas de la frontera en el condado de Leslie en Kentucky. Otra cosa que aprendió a hacer de joven, y que después sería el sello de su servicio como enfermera, además de ser una buena amazona con los caballos (2 y 3).

 

A pesar de haber nacido en una familia rica y bien posicionada, la educación que recibió Mary Breckinridge no fue igual que la que recibió su hermano mayor que realizó sus estudios en colegios privados, mientras ella y su hermana eran educadas en casa por institutrices y por su propia madre. Esto no era algo que ella viese con buenos ojos. A pesar de todo tuvo una formación mucho más avanzada que la gran mayoría de las mujeres de su época (2 y 3).

 

Sus experiencias durante su infancia prepararon a Mary Breckinridge para una carrera comprometida con la salud pública y centrada en la familia y con un modelo de partería de atención continua con nutrición materna e infantil, inmunizaciones, atención prenatal, apoyo al parto y atención posterior como controles natales (3).

 

Foto 8 Una enfermera del Frontier Nursing Service, en los montes Apalaches. Archivo Fotográfico de la Universidad de Kentucky

 

En 1884, siendo ella todavía una niña, Mary Breckinridge y su familia se trasladaron a Rusia, cuando el presidente Grover Cleveland nombró a su padre ministro de los Estados Unidos en ese país. Volvieron en 1897 a Estados Unidos. Cuenta en su autobiografía que cuando estaba en San Petersburgo, nació en la delegación americana su hermano menor y tuvo con 14 años su primer encuentro con una matrona profesional y bien formada que le daría una visión para crear en tiempos posteriores su Servicio de Enfermeras en la Frontera. Su madre fue atendida por dos médicos, un médico de familia y un obstetra, así como una enfermera comadrona rusa, Madame Kouchnova, quien tomó la iniciativa mientras los médicos estaban delante. Su madre y la joven emperatriz rusa Alejandra de Rusia, madre de la gran duquesa Olga, optaron por amamantar a sus hijos, en una época en que las mujeres de rango solían depender de las nodrizas.

 

En cambio, Mary fue alimentada por una nodriza y con leche de cabra como complemento. Su nodriza era una mujer de color con un hijo propio. Su madre Katherine había sufrido fiebre puerperal después del parto, por lo que no pudo amamantar a su hija Mary. Hasta los 13 años, vivió en Washington D. C. durante el invierno y pasó la mayoría de los meses de verano en Hazelwood en una casa de campo en Nueva York, con su tía abuela, la señora James Lee. La “abuela Lees”, como la llamaban todos los primos, nació en Kentucky y gastó gran parte de su fortuna en educar a los niños del sur, con especial atención a los niños de Kentucky.

 

Foto 9 Grupo de enfermeras-comadronas, vestidas de uniforme de invierno y de montar a caballo, en el Hospital de Enfermeras en Hyden en Kentucky. María Breckinridge se encuentra en la primera fila de la izquierda. 1930

 

Mary Breckinridge recordó a su abuela leyendo las cartas de los niños en voz alta. Por lo tanto, le pareció apropiado invertir más tarde su herencia de la abuela Lees en el Frontier Nursing Service. También visitó la plantación Oasis en el delta del Misisipi, hogar de sus tíos maternos. Fue allí donde aprendió a montar a caballo a una edad muy temprana, una habilidad necesaria y un modo característico de viajar entre las enfermeras comadronas del Frontier Nursing Service (3).

 

Su educación primaria fue cubierta por institutrices y tutores, hasta que en 1896 fue enviada a un instituto de Lausana, en Suiza, a continuar con la secundaria, con el objetivo de que aprendiese a hablar y escribir con la gracia y el estilo necesarios para conseguir un matrimonio favorable. El francés era el segundo idioma del internado, algo que le sería muy útil años más tarde, y las clases se centraban en aprender historia y literatura. A su vuelta a los Estados Unidos, para continuar sus estudios tuvo que adaptarse a sus nuevos compañeros, así como ponerse al día en los estudios de latín y matemáticas, algo de lo que no tenía conocimientos previos (2 y 3).

 

Foto 10 Mary Breckinridge estableció el Frontier Nursing Service (FNS) en el condado de Leslie en Kentucky en 1925, introduciendo a las primeras enfermeras comadronas en los Estados Unidos. Montando a caballo por las montañas, a través de la niebla, inundaciones o nieve, las enfermeras del FNS llevaron la atención sanitaria a una de las áreas más pobres e inaccesibles de los Estados Unidos.

 

Mary Breckinridge vivía en un mundo donde los roles principales de las mujeres en aquella época eran los de ser esposa y madre; su madre Katherine desaprobaba que su prima Sophonisba Breckinridge fuera a la Universidad de Wellesley College y comenzara una carrera porque eso significaba que probablemente no regresaría a casa para casarse y se haría independiente. Katherine pensó en asegurar que su hija siguiera el camino más tradicional de la época y se casase.

 

En 1904, a la edad de 23 años, Mary Breckinridge se casó con Henry Ruffner Morrison, un abogado de Hot Springs en Arkansas. Murió en 1906 por complicaciones de una apendicitis. No tuvo hijos de su primer matrimonio (2 y 3).

 

Tras la muerte de su primer marido Henry, siguió estudiando y pasó tres años en la Escuela de Enfermeras del Hospital de Enfermeras de St. Luke’s, en Nueva York, donde se graduó como enfermera en 1910, antes de volver a reunirse con su familia en Arkansas. Años más tarde, impartió clases sobre higiene y francés en el Colegio y Conservatorio Crescent en Arkansas; y se casó de nuevo, esta vez con el presidente de la institución. Esa experiencia docente y sus conocimientos la llevarían después a servir en Francia durante la Primera Guerra Mundial (2).

 

Foto 11 Las Hermanas de la Providencia, también acudían a cuidar a sus pacientes a caballo en las zonas altas de montaña y en las minas con la fiebre del oro en Seattle, Washington. Foto The Barbara Bates Center for the Study of the History of Nursing. Pennsylvania

 

En 1912 se casó con Richard Ryan Thompson, presidente de Crescent College and Conservatory en Eureka Springs, Arkansas. Antes de tener hijos, Mary Breckinridge impartía clases de francés e higiene en el Conservatorio. La pareja tuvo dos hijos. Su hija Polly nació prematuramente en 1916 y vivió solo unas pocas horas. Su hijo, Clifford Breckinridge (“Breckie”) Thompson, nacido en 1914, murió solo dos años después de la muerte de su hermana cuando contaba la edad de seis años. Habiendo vivido la muerte de su primer marido y dos hijos, Mary Breckinridge decidió dedicar el resto de su vida a mejorar las condiciones de bienestar y salud de los niños y las familias. Mary dejó su infeliz matrimonio con su segundo marido en 1918 y reanudó el uso de su apellido de soltera una vez que el divorcio fue definitivo en 1920 (2 y 3).

 

Mientras esperaba que se le asignara un destino en el norte de Francia al final de la Primera Guerra Mundial, Mary Breckinridge comenzó a trabajar para el Departamento del Bienestar Infantil del Consejo Nacional de Defensa, para el que recogía información sobre salud y bienestar infantil, y daba discursos para defender a los niños. Trabajó durante un tiempo en las barriadas de Washington D.C. como supervisora de enfermeras durante la epidemia de gripe de 1918. Antes de partir hacia Europa, Breckinridge completó un curso breve e intensivo en trabajo de bienestar infantil en la Asociación de Enfermería del Distrito Instructivo de Boston, trabajando en los barrios marginales y viviendas de Boston.

 

Al terminar la Primera Guerra Mundial

 

Tras el fin de la contienda en Europa, participó como voluntaria en el Comité Americano para la “Francia Devastada”, para el que su grupo proporcionaba ayuda para restaurar los suministros de alimentos, semillas y medicamentos. Se centró en el auxilio de los niños menores de seis años, las mujeres embarazadas y las madres que daban el pecho, así como del cuidado de los pacientes con neumonía, escarlatina o difteria, entre otras enfermedades. Atendía a los niños que tenían problemas nutricionales u otros motivos, sufrían retrasos en el desarrollo, mala alimentación y ayudaba a las familias que habían estado sufriendo bajo las bombas y se habían separado por una u otra causa a volverse a reunir. En sus cartas contaba a su madre lo mucho que estas familias se beneficiarían si pudiesen consumir leche de cabra, así que ella buscó donantes que financiasen el envío y donación de estos animales, así como su alimento, para que las familias tuviesen una fuente de leche para los niños (2).

 

Foto 12 Comité Americano para las regiones devastadas de Francia, 1917

 

El Comité Americano comenzó a reconstruir el sistema de salud público francés en los años siguientes, y Mary Breckinridge participó en ese esfuerzo desde la parte administrativa, estudiando cómo había funcionado la salud pública francesa antes de la guerra para restaurarla y mejorarla. Así, implementó un servicio de higiene infantil con enfermeras itinerantes, en el que las enfermeras matronas viajaban por las distintas regiones, pasando a atender con el tiempo a toda la población, no solo a los niños y las embarazadas. Tomaba notas y recopilaba datos, con la idea de que este sistema descentralizado podría replicarse más adelante en otras zonas rurales (2).

 

Hizo también visitas a Londres para conocer la formación que recibían allí las matronas, y se dio cuenta de qué, si bien en Estados Unidos había muy buena formación para formar enfermeras, la especialidad de las matronas apenas estaba implementada, mientras que en Francia había muy buenas matronas profesionales, pero no tenían una formación como enfermeras en general tan sólidas. Las enfermeras matronas inglesas combinaban ambas profesiones y eran el tipo de profesional sanitaria que mejor podía atender a las comunidades rurales.

 

Foto 13 Las enfermeras del Frontier Nursing Service transportaban con frecuencia a lomos de sus caballos a los niños desde sus hogares a Hyden, Lexington, Louisville o Cincinnati para recibir tratamiento sanitario. Colección Caufield & Shook, Universidad de Louisville, Kentucky

 

Antes de salir de Francia recibió el encargo de crear una Escuela de Enfermeras que pudiese continuar el trabajo de formación de profesionales tras su marcha. Aunque el proyecto nunca llegó a realizarse, a ella le sirvió para reunir el conocimiento que le faltaba para el que sería, a su vuelta a los Estados Unidos, su gran proyecto de vida. También le fue muy útil una visita a las Tierras Altas de Escocia, donde igual que en el oeste de Estados Unidos, las comunidades rurales vivían apartadas entre sí y a veces con difícil acceso, creando un sistema de salud pública descentralizado (2).

 

Mary Breckinridge regresó a casa en el otoño de 1921 a Estados Unidos y pudo visitar a su madre Katherine, que murió un mes después, el 2 de noviembre de 1921.

 

Mientras estuvo en Europa, Mary Breckinridge conoció a enfermeras comadronas francesas, inglesas y escocesas y se dio cuenta de que las personas con una formación similar podían satisfacer las necesidades de atención sanitaria de las madres y los bebés de las zonas rurales de los Estados Unidos. Finalmente, encontró su modelo para Frontier Nursing Service (FNS) en el sistema descentralizado de las Tierras Altas de Escocia. Basándose en su encuesta sobre las prácticas populares entre las “abuelas-parteras” del condado de Leslie en Kentucky; Mary Breckinridge entendió las necesidades de las familias rurales de Kentucky. También reconoció a la enfermera comadrona profesional como necesaria para el sistema de salud. Aunque había sido criada en una familia rica, a menudo servía a las personas que vivían en la pobreza siguiendo el ejemplo de su abuela Lees, quien usó sus recursos para ayudar a los niños más necesitados (2 y 3).

 

Foto 14 La Casa Grande construida en Wendover para iniciar el Frontier Nursing Service, 1925

 

Fundó el Comité para las Madres y los Bebés de Kentucky, que pronto se convertiría en el Servicio de Enfermeras de la Frontera, que proporcionaba los cuidados generales, las vacunas, y los cuidados pre y postnatal además de ayuda durante el parto. A Mary se le unieron dos matronas que había conocido en Londres Edna Rockstroh y Freda Caffin, mientras que su padre el coronel Clifton R. Breckinridge cuidaba de los caballos. Con las enfermeras matronas Edna, Freda establecieron la primera clínica de enfermeras en 1925 y vivieron juntas en Hyden. Crearon las primeras clínicas de enfermeras en 1925 y puesto que no había carreteras transitables en la zona, dependían de los caballos para el transporte para atender a sus pacientes. Las enfermeras viajaban a caballo para dar a luz a los bebés día y noche, en cualquier clima (2 y 3).

 

Atendieron su primer parto en septiembre de 1925 y demostraron que con enfermeras y matronas con buena formación se podían reducir notablemente los números de mortalidad, de las madres y de los bebés durante los partos y en las semanas posteriores.

 

Foto 15 Mary Breckinridge acariciando a su caballo con el que recorría los prados y montes de los Apalaches. Archivo Fotográfico de la Universidad de Kentucky

 

Trabajó en estrecha colaboración con Ann MacKinnon en la creación de la Asociación de matronas del estado de Kentucky en 1930.

 

Utilizó su herencia, y gracias a muchas donaciones caritativas, creó la Escuela de Matronas y de Enfermeras Familiar de la Frontera, la primera de este tipo en Estados Unidos.

 

Mary Breckinridge tenía una gran casa de troncos, llamada Big House, construida en Wendover en Kentucky, para que sirviera como su hogar y la sede del Frontier Nursing Service.

 

En 1939 abrió su propia Escuela de Matronas.

 

En 1952 completó sus memorias “Wide Neighborhoods”, que todavía está disponible en la University of Kentucky Press.

 

Continuó dirigiendo el Frontier Nursing Service hasta su muerte el 16 de mayo de 1965 en Wendover. Tras su muerte, el FNS había tratado a casi 58.000 pacientes y ayudado a dar a luz a más de 14.500 bebés, con solo 11 muertes maternas. Aunque el servicio de enfermeras profesional y en gran parte autónomo de Breckinridge demostró eficacia en la reducción de la muerte materna e infantil en un momento en que los reformadores buscaban remediar una crisis de salud pública reconocida, la oposición de los médicos, la ambivalencia de las enfermeras profesionales y la legislación federal (Ley Sheppard-Towner) encaminaron la salud familiar hacia intervenciones especializadas y en los hospitales rurales. Sin embargo, la Universidad de Enfermeras Frontier continúa brindando formación para enfermeras comadronas profesionales (2 y 3).

 

Foto 16 Mary Breckinridge cabalgó a través de las montañas en el verano y en el invierno nevado, visitando cabañas solitarias y subiendo escarpados cañones de montaña. Brindó atención como enfermera a los hombres, a las mujeres y especialmente a los niños. Corrió la voz de que era enfermera comadrona y las madres acudían a ella con sus bebés enfermos. 1928

 

Bibliografía

1.- Frontier Nursing Service. Historia de la Enfermería. M. Patricia Donahue. Versión española de la obra original “Nursing. The Finest Art. An Illustrated History”, publicada por The C. V. Mosby Company. B-24. Páginas 348 a 352

 

2.- Mary Breckinridge, la matrona que atendía a las embarazadas moviéndose a caballo en la frontera del salvaje oeste. Rocío Benavente

https://mujeresconciencia.com/2023/03/02/mary-breckinridge-la-matrona-que-atendia-a-las-embarazadas-moviendose-a-caballo-en-la-frontera-del-salvaje-oeste/?fbclid=IwAR2qSgFOJMKmnvuGzuYz0lzz4ktb6doU1WAw6h6MCnwv6d1ShY02UzQ9Gkw

 

3.- Mary Carson Breckinridge, su vida

https://es.wikipedia.org/wiki/Mary_Carson_Breckinridge

 

Foto 17 Mary Breckinridge (sentada, tercera desde la derecha) posó con sus colegas enfermeras comadronas con su uniforme del Frontier Nursing Service. La vestimenta del grupo muestra el estilo predominante de cómo se vestía en aquella época de los años 30. Archivo Fotográfico de la Universidad de Kentucky

 

Enciclopedia Wikipedia

Manuel Solórzano Sánchez. Grado en Enfermería

https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Sol%C3%B3rzano_S%C3%A1nchez

Día 20 de octubre de 2022, jueves

 

La Voz de Enfermería en la Enciclopedia Auñamendi

Primera parte: http://www.euskomedia.org/aunamendi/39190

 

Segunda parte: http://www.euskomedia.org/aunamendi/39190/132780

 

Foto 18 La enfermera comadrona con su uniforme del Frontier Nursing Service, las botas de montar y las alforjas con su botiquín para realizar los domicilios rurales en Kentucky. Archivo Fotográfico de la Universidad de Kentucky

 

El legado del enfermero Manuel Solórzano. Antton Iparraguirre. Artículo del Diario Vasco de San Sebastián. Lunes, 7 de agosto de 2023

https://www.diariovasco.com/gipuzkoa/historia/legado-enfermero-manuel-solorzano-enfermeria-gipuzkoa-donostia-blog-manuel-solorzano-20230807210304-nt.html

 

Manuel Solórzano Su Legado Enfermero. Publicado el lunes día 4 de septiembre de 2023

https://enfeps.blogspot.com/2023/09/manuel-solorzano-su-legado-enfermero.html

 

Foto 19 En 1998, el Servicio Postal de los Estados Unidos la honró con un sobre y un sello postal de la serie Great Americans de 77 centavos

 

Manuel Solórzano Sánchez

Graduado en Enfermería. Enfermero Jubilado

Insignia de Oro de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica 2010. SEEOF

Premio a la Difusión y Comunicación Enfermera del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa 2010

Miembro de Enfermería Avanza

Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos

Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería

Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería

Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.

Miembro no numerario de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País. (RSBAP)

Académico de número de la Academia de Ciencias de Enfermería de Bizkaia – Bizkaiko Erizaintza Zientzien Akademia. ACEB – BEZA

Comisión de Historia de la Enfermería del Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa / Gipuzkoako Erizaintza Elkargo Ofiziala

Insignia de Oro del Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa. Años 2019 y 2022

Sello de Correos de Ficción. 21 de julio de 2020 y 31 de diciembre de 2022

masolorzano@telefonica.net

 

 

 

 

 

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