jueves, 4 de enero de 2018

EL PLASMA DE MAR DE RENÉ QUINTON SALVÓ MUCHAS VIDAS EN LA I GUERRA MUNDIAL



En la I Guerra Mundial, ante miles de soldados heridos, al no existir plasma suficiente, se empleó el “plasma de mar” con resultados brillantes

FOTO 1 Museo del Servicio de Salud del Ejército Francés

El Plasma de Quinton es agua de mar filtrada y diluída con agua de manantial hasta tener la misma proporción de sales que el suero humano (9 gr. de sales por litro -el agua de mar tiene 35gr-).

Historia de los Dispensarios Marinos
Hace tres cuartos de siglo, René Quinton era universalmente célebre y se le situaba entre los sabios más grandes del mundo. En Francia, sus trabajos eran presentados en el Institut, sede de las cinco Academias.

Los Dispensarios Marinos funcionaban en numerosas poblaciones y en el extranjero. En 1925 estaba en la cumbre de su gloria cuando su muerte prematura vino a aminorar y oponerse a toda su obra, en plena expansión...

René Quinton y el perro sodio.
Durante los siglos XIX y XX, creó un sistema de “Dispensarios Marinos” en Francia para nutrir especialmente a los niños víctimas de la disentería y la desnutrición.

RENÉ QUINTON, UN SABIO EN EL OLVIDO

“La vida no se somete al medio, sino al contrario, es el medio el que se somete a la vida, a la célula”

El uso del agua del mar como hidratante y nutriente comenzó en 1904, época en la que el sabio francés René Quinton publicó su obra “El Agua de Mar. Medio interno Orgánico”.

FOTO 2 René Quinton. Libro: El agua de mar, medio orgánico, 1904

René Quinton nació el 15 de diciembre de 1866 en Chaumes, Brie (Francia). Hijo de un médico y alcalde de la ciudad, Quinton no recibió formación científica particular alguna, sin embargo como muchos grandes hombres de la historia, fue un autodidacta sumamente culto que estaba al tanto de los principales avances y descubrimientos científicos de su época. Fallece en París en 1925.

Después de estudiar letras y hacer algunos cursos en el Museo de Historia Natural, comenzó su peculiar y genial carrera en el ámbito científico que revolucionó los paradigmas de la época.

La academia de ciencias francesa no dudó en decir que después de Darwin, nadie sino Quinton había hecho aportes tan relevantes en el campo de la biología. Sin embargo, sin ánimo de entablar batalla contra nadie, demostró al mismo Charles Darwin que “la vida no se somete al medio, sino al contrario, es el medio el que se somete a la vida, a la célula”.

Enfermó de tuberculosis, pero al haberse trasladado una temporada a vivir junto al mar y curarse, descubrió que la composición química del agua del mar es muy semejante a la de la sangre de los vertebrados, retomando así los trabajos del célebre fisiólogo Claude Bernard.

FOTO 3 Dispensario médico René Quinton

De esta forma nació el célebre “Plasma de Quinton”, utilizado en los Dispensarios Marinos que él mismo creó para salvar miles de vidas en diversas ciudades francesas y extranjeras.

Hacía 1897, en el laboratorio de Fisiología y Patología de estudios Superiores del Colegio de Francia, sustituyó toda la sangre de un perro callejero por agua de mar isotónica (diluida con agua dulce en una proporción de 2/3 agua del mar por uno dulce). En apenas unos días, el organismo del perro volvió a reproducir los glóbulos y plaquetas que convierten el agua marina en sangre. El animal se recuperó completamente.

Louis Pasteur acababa de morir (1895) tras haber desarrollado su trabajo basado en el ataque a los microbios invasores. De ahí surgieron las vacunas y los antibióticos, el negocio de las farmacéuticas en la medicina moderna.

El 6 de julio de 1885, llegó al laboratorio de Louis Pasteur un niño alsaciano de nueve años, Joseph Meister, quien había sido mordido por un perro rabioso.

Sin embargo, el mismo Pasteur había reconocido en su lecho de muerte que “el terreno lo es todo”. Quinton ya tenía claro con antelación, que para vencer a la enfermedad, todo lo que había que hacer era reforzar “el terreno”, el medio interno de la persona, esencialmente agua de mar, pero “isotónica”.

FOTO 4 Tarjetas postales de la I Guerra Mundial. Museo del anticuario. Bayona, Francia

Al tomar agua del mar o al sernos inyectada, nuestro medio interno recupera su poder. Y en un medio interno correcto ya no hace falta perseguir a los microbios nocivos, porque allí ellos no pueden prosperar. El suero marino da fuerza biológica a la célula para oponerse a la mayoría de las enfermedades.

En 1904 Quinton publicó el libro “El agua de mar, medio orgánico”, el cual despertó un gran interés en todo el mundo. Pronto empezó a abrir sus dispensarios marinos en París, Montpellier, Lyon, Londres y Egipto y hubo hospitales que se adhirieron al método marino.

En 1975, en el Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife), se llevaron a cabo experimentos con varios perros similares a los de Quinton, bajo los Protocolos de la Comunidad Europea, con agua isotónica. Los resultados fueron satisfactorios y los perros se recuperaron perfectamente.

Con ello se demostró que el agua del mar, que contiene los 118 elementos de la tabla periódica, es más eficaz que el suero artificial. Durante la Primera Guerra Mundial, el ejército francés empleó agua de mar para compensar la pérdida de sangre de los heridos en combate.

FOTO 5 Tarjetas postales de la I Guerra Mundial. Museo del anticuario. Bayona, Francia

En 1914, ya se habían presentado ocho tesis doctorales y originales sólo en Francia sobre el suero marino. En vísperas de la Primera Guerra Mundial (1914 - 1918) el Ministerio del Interior francés se proponía intervenir para que las “inyecciones de agua de mar” fueran obligatorias en la época escolar, del mismo modo que la vacuna de la viruela, pero llegó la guerra y con ella el olvido que fue aprovechado por los detractores de Quinton que no podían asumir el hecho de que curase sin ser médico o científico titulado. Los Dispensarios abiertos fueron desapareciendo progresivamente.

En diciembre del 2003, en la misma Universidad de La Laguna, se practicaron el desangrado de diez perras y se les trasplantó esta vez agua hipertónica como plasma sanguíneo, es decir, recogida directamente del Océano Atlántico, recuperándose todas perfectamente y sin ningún problema.

El éxito fue fulminante. Las “inyecciones de agua de mar” isotónica aplicadas a los lactantes en los dispensarios marinos, se contaban por miles. Los médicos prescribían las inyecciones y Quinton alcanzó enseguida la fama.

Los problemas de salud de los bebés y los niños eran mucho más abundantes que hoy día. La mayoría de ellos relacionados con la desnutrición. Utilizando las virtudes del agua del mar, Quinton contribuyó de forma decisiva a reducir la mortalidad infantil, salvando a miles de niños de una muerte segura.

FOTO 6 Enfermera atendiendo un suero. Revista Life. Enfermeras de la Cruz Roja Francesa. I Guerra Mundial. Museo del anticuario. Bayona, Francia. Última foto perteneciente al Foto perteneciente al Museo Albert Kahn

También trataba a los adultos muchos de ellos desahuciados por los médicos a los que lograba curar simplemente con un tratamiento de agua del mar.

Los principales casos eran tifus, cólera y diarrea, la tuberculosis, los niños prematuros, la anorexia, enfermedades de la piel y malnutriciones graves.

Quinton curaba a la mayoría de ellos. Están documentados casos gravísimos a los que el tratamiento del mar los curó de forma fulminante.

Realizó varios experimentos que le llevaron a la fama, momento en el que comenzó en Francia el nacimiento de los Dispensarios Marinos impulsados por él. En ellos se atendían a los niños desnutridos, salvándoles la vida inyectándoles agua de mar.

Es incomprensible e inaceptable que la ausencia de un pedazo de papel universitario, pueda ocasionar semejante daño a la humanidad. Quinton poco a poco fue apartado de su popularidad bajo un escenario de guerra y posguerra donde las multinacionales comenzaban a despertar de sus lúgubres cavernas y convertirse en un verdadero cáncer de la sociedad.

Los médicos, tras apoyarle antes de la guerra, le olvidaron ya que veían en él y en sus curaciones, un peligro que ponía en evidencia el prestigio de su profesión y sus métodos de cura. Las farmacéuticas con las vacunas y fármacos despertaban de su letargo y extendieron sus garras y raíces en sus clientes favoritos, los enfermos, ocultando el poder del agua del mar, un antibiótico natural totalmente gratuito y que hubiera podido desempeñar una milagrosa erradicación de las mayorías de las enfermedades existentes por entonces y en la actualidad.

FOTO 7 Ambulancia del Hospital Español. Hospital Benevole nº 15. Museo del Servicio de Salud del Ejército Francés

Las conclusiones de Quinton nos llevan a comprender que los organismos propios de la vida animal son verdaderos acuarios marinos en las que las células que lo constituyen, continúan viviendo en las mismas condiciones en las que se encontraba la célula primitiva.

Para comprobarlo, Quinton realiza una serie de experimentos que, entre otras cosas, demuestran que los glóbulos blancos sobreviven perfectamente en el agua del mar, lo cual hasta la fecha, no se ha podido lograr en ningún otro tipo de medio, incluyendo el suero, que básicamente está compuesto de agua y cloruro de sodio.

Quinton formuló una serie de Leyes denominadas de la Constancia:

Ley de la Constancia Térmica: Frente al enfriamiento del globo, la vida animal, aparecida en estado de célula a una temperatura determinada, para su elevado funcionamiento celular, en los organismos indefinidamente suscitados a este efecto, tiende a mantener esta temperatura de los orígenes.

Ley de la Constancia Marina: La vida animal, aparecida en estado de célula en los mares, tiende a mantener las células constitutivas de los organismos para su funcionamiento celular elevado, a través de las series zoológicas, en el medio marino de los orígenes.

Ley de la Constancia Osmótica: La vida animal, aparecida en estado de célula en mares de una concentración salina determinada, ha tendido a mantener, para su funcionamiento celular elevado, a través de la serie zoológica, esta concentración de los orígenes.

Ley de la Constancia General: Frente a las variaciones de todo orden que pueden sufrir en el curso de las eras, los diferentes hábitats de la vida animal, aparecida celularmente en condiciones físicas y químicas determinadas, ésta tiende a mantener, para su funcionamiento celular elevado, a través de la serie zoológica, estas condiciones de los orígenes.

FOTO 8 Tarjetas postales de la I Guerra Mundial. Museo del anticuario. Bayona, Francia

Básicamente postuló que la vida se originó en el mar, y que cada cuerpo humano es como un pequeño océano en el que flotan las células. Si este océano interior mantiene sus condiciones físicas (es decir, su PH, salinidad, temperatura, etc.) similares a las primigenias, el conjunto del cuerpo se mantiene en un estado de equilibrio natural, que es lo que llamamos salud.

Y al contrario, si se presenta una carencia o un desequilibrio en estos factores, se dificulta (o llega a impedirse) el funcionamiento normal del conjunto del organismo, que es el estado al que llamamos enfermedad.

El poder del agua del mar y siendo un elemento abundante y gratuito, puede combatir las enfermedades, la desnutrición, acabar con el hambre en el mundo e incluso regando tierras desérticas para la explotación de la agricultura.

FOTO 9 Tarjeta postal de la Gran Guerra 1914 - 1915. Museo del anticuario. Bayona, Francia

De la misma forma que sucedió con los descubrimientos e inventos de Nicola Tesla (el cual vivió en la misma época que Quinton), se ocultó a la sociedad la manera de obtener energía gratuita o su transporte sin cables. Las multinacionales y los intereses económicos supieron como aislarlo y tomarlo por loco hasta que murió olvidado. Quinton siguió su mismo camino a pesar de haberse reconocido su trabajo y haber demostrado que lo que descubrió era cierto, como así lo certificaban numerosos casos confirmados y el prestigio que llegó a tener en las más altas esferas de Francia.

Al morir prematuramente René Quinton estaba en la cima de su gloria y era reconocido universalmente; sus Dispensarios florecían y su número aumentaba sin cesar; su laboratorio de acondicionamiento de agua de mar (en Pessac) funcionaba a pleno rendimiento.

Sin embargo, tras su muerte fue viniendo un sucesivo olvido de su obra y dirección. La aparición de los antimicrobianos y de los instrumentos modernos de reanimación, así como la muerte de sus compañeros de aventura, provocó que uno a uno los Dispensarios cerraron; el olvido cubrió lentamente y silenciosamente su obra. Ediciones de sus libros fueron destruidas y el laboratorio de Pessac quedó anticuado y cerrado definitivamente en 1980, a raíz de los problemas insalvables con el Ministerio de Sanidad.

FOTO 10 Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de La Laguna. Santa Cruz de Tenerife. España, 1975

Pero gracias a Laureano Alberto Domínguez Vicepresidente de Prodimar y de Aquamaris, los conocimientos de Quinton han salido a la luz y comienza a extenderse a la sociedad, creando dispensarios marinos y anunciando las excelentes propiedades del agua del mar.

Ellos y todos los que apoyamos a René Quinton, junto con Francisco García-Donas Presidente de Prodimar, creador del Proyecto Oasis y Dispensarios Marinos, consideramos que el agua del mar, es la madre de todas las aguas, y que su utilización en higiene, agricultura y nutrición humana y animal, no sólo resolverá el déficit mundial del agua, sino que eliminará el problema social y sanitario más grave que padece la humanidad: la desnutrición y la muerte cada año de millones de niños.

Ahora nos toca a todos nosotros portar el relevo y apoyar a quienes han sabido redescubrir la historia y nuestra esencia. Ha llegado por fin el momento de amplificar y expandir el legado de René Quinton hasta llegar al último rincón del planeta Tierra. Su conocimiento y el de sus discípulos nos reporta el compromiso y la responsabilidad necesarios para pasar a la acción y revertir la situación.

Divulgar los usos y aplicaciones del agua del mar, se hace imprescindible, al tener ante nosotros y de forma gratuita, el plasma marino que nos da salud y energía para vivir. Todos los seres vivos procedemos del mar. El ciclo de la vida y el clima en el planeta, nace en el mar. El mar tiene la solución a todos nuestros problemas, es un plasma de energía inmenso, gratuito y no valorado por los intereses egoístas de las multinacionales que todo lo quieren patentar, sin importarles la vida en la Tierra. La savia del mar nos hace respirar y vivir con intensidad (1).

Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que, sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos
Miguel de Unamuno y Jugo

FOTO 11 Miguel de Unamuno y Jugo. Bilbao

René Quinton, un genio francés que fue reconocido, admirado y elogiado por sus científicos contemporáneos, como el hombre que fue capaz de ofrecer la cura sin medicamentos de todo tipo de patologías (cólera, tifus, esclerosis, sífilis, tuberculosis, gastroenteritis infecciosa, asma, cáncer, atrepsia, envenenamientos…), mediante un método tan sencillo como fortalecer y restituir el organismo inyectando plasma marino (agua de mar isotonizada con agua de manantial y microfiltrada). Entre otras cosas, el agua de mar posee un tremendo poder antibiótico antipatógeno. Los maravillosos descubrimientos de René Quintón empequeñecen a figuras de la historia como Pasteur o Darwin.

El sistema de salud francés utilizó oficialmente durante 80 años el plasma marino de René Quintón hasta 1982 (2).

Teorías de René Quinton
A principios del siglo XX René Quinton tuvo un gran éxito sanando todo tipo de enfermedades mediante la utilización de agua de mar, recolectada y almacenada bajo unas condiciones físicas determinadas.

Básicamente, postuló que la vida se originó en el mar, y que cada cuerpo humano es como un pequeño océano en el que flotan las células. Si este océano interior mantiene sus condiciones físicas (es decir, su Ph, salinidad, temperatura, etc…) similares a las primigenias, el conjunto del cuerpo se mantiene en un estado de equilibrio natural, que es lo que llamamos salud. Y al contrario, si se presenta una carencia o un desequilibrio en estos factores, se dificulta (o llega a impedirse) el funcionamiento normal del conjunto del organismo, que es el estado que llamamos enfermedad.

FOTO 12 Funeral en París de René Quintón, 1925. Periódico de la época

El método de trabajo de Quinton se basaba en recolectar agua marina a una profundidad determinada, para así garantizar que el plancton y los microorganismos la hubieran pre-digerido y transformado en plasma biológico.

Este agua-plasma se filtra en frío para eliminar posibles impurezas (no se calienta, para que no pierda sus propiedades vitales). A continuación se le añade agua destilada hasta rebajar su salinidad al nivel de la sangre humana, ya que Quinton pensaba que el mar primigenio donde se originó la Vida tenía menos concentración de sal que el promedio de los océanos actuales. Finalmente, el plasma isotónico así obtenido se almacena en recipientes de cristal sin partes metálicas y sin ningún tipo de aditivos ni conservantes.

Los primeros experimentos de Quinton con animales demostraron que se puede sustituir toda la sangre del cuerpo por plasma isotónico. El animal no sólo sobrevive a la operación, sino que muestra más vitalidad, salud y vigor que nunca.

El plasma isotónico es la única substancia conocida, aparte de la sangre, en la que pueden vivir los glóbulos blancos. La industria lleva décadas produciendo sueros artificiales, que ni de lejos se han podido aproximar al nivel de eficacia de este plasma natural.

FOTO 13 Enfermeras de la Cruz Roja Francesa. I Guerra Mundial. Museo Albert Kahn

Las teorías de Quinton nos daban una visión del origen humano y de la salud basadas en la Vida y en el equilibrio holístico. En cambio la Teoría de la Evolución atribuida a Darwin y la Teoría de los Gérmenes de Pasteur (que en aquellos años competían intelectualmente en igualdad con las ideas de Quinton) se centraban en la competitividad, en la lucha, el desequilibrio y la muerte. El plasma de Quinton fortalecía el organismo en su conjunto. El suero de Pasteur (las vacunas) intentaba aniquilar un tipo de microorganismo concreto declarado enemigo, era específico y por tanto no servía para destruir otro microbio diferente (ni las fantasiosas “mutaciones” derivadas del supuesto enemigo).

Pronto el plasma de Quinton curó un gran número de enfermedades que se habían creído incurables, y que la medicina de su tiempo y las técnicas de Pasteur simplemente no sabían ni podían tratar. Todos los casos se solucionaron con pleno éxito. A su muerte, Quinton estaba considerado en todo el mundo como un gran benefactor de la Humanidad, y fue homenajeado por un gran número de Jefes de Estado, por militares, médicos, intelectuales, etc…

FOTO 14 Tarjetas postales de la I Guerra Mundial. Museo del anticuario. Bayona, Francia

Hoy día la celebridad que fue Quinton está en un increíble olvido histórico. Los resultados de su método terapéutico siguen siendo tan indiscutibles como siempre, pero éste está declarado ilegal en Europa.

El plasma isotónico se distribuye en círculos minoritarios, aunque camuflado como “complemento nutricional” ya que contiene todos los elementos de la tabla periódica que precisa el organismo, en su proporción exacta. Además el intestino absorbe directamente estas sales, al encontrarse ya pre-digeridas.

También se ha querido tergiversar la realidad asociando el nombre de Quinton a talasoterapias y balnearios para ricos, con los que nunca tuvieron nada que ver ni su impecable base teórica ni los asombrosos resultados obtenidos al aplicar sus teorías en la práctica (3).

Fotografías
Memoria de los soldados. Postales enfermeras de la I Guerra Mundial

Bibliografía
1.- El agua de mar. Plasma de mar
2.- René Quintón. El gran olvidado
3.- Teorías de René Quinton
4.- Artículo realizado el 30 de mayo de 2016

Manuel Solórzano Sánchez
Graduado en Enfermería. Servicio de Traumatología. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. OSI- Donostialdea. Osakidetza- Servicio Vasco de Salud
Insignia de Oro de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica 2010. SEEOF
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)

3 comentarios:

Daniel dijo...

Genial Artículo, muy interesante, acabo de descubrir tu blog y me encanta!!

Julia dijo...

Excelente articulo. Muy bien elaborado y documentado.

Unknown dijo...


soy usuario del agua de mar a los dos meses de estar tomando
el agua de mar note que la gastritis que tenia habia desaparecio, hoy dia me siento confiado de tomar el agua de mar. tengo 80 años y el antigeno prostatico que antes de tomar agua de mar estaba en 16 hoy dia lo tengo en 4 gracias al agua de mar .