miércoles, 17 de diciembre de 2014

SANTANDER MAYO 2015. HISTORIA DE LA ENFERMERÍA



XIV CONGRESO NACIONAL Y IX INTERNACIONAL DE HISTORIA DE LA ENFERMERÍA

SANTANDER del 7 al 9 de mayo de 2015

FOTO 1 Logo de la Web Oficial del Congreso de Historia. Santander

CENTENARIO DEL RECONOCIMIENTO OFICIAL DE LA ENFERMERÍA EN ESPAÑA

UN SIGLO CUIDANDO A LA SOCIEDAD

Sede: PALACIO DE FESTIVALES CANTABRIA
Calle/ Gamazo S/N
39004 Santander. Cantabria. España

Exposición de Enfermería: PALACETE DEL EMBARCADERO. Santander

Hoja Web Oficial del Congreso: http://www.congresohistoriaenfermeria2015.com/

Anecdotas
En España, la mujer en el siglo XIX estaba catalogada como sujeto no productivo y dentro de los baremos masculinos considerada inferior, y como a partir de la segunda mitad del siglo XIX el concepto empieza a cambiar en base a factores de tipo demográfico: el descenso de la nupcialidad y el incremento de la población femenina; a factores de tipo económico como el desarrollo industrial y necesidad de mano de obra barata y educativos que sitúan a la madre como educadora haciendo necesario que aumente el nivel de instrucción de las mujeres (1,3).

FOTO 2 Logo Centenario del Título de Enfermera. Ioseba Vilas-Manuel Solórzano

TÍTULO OFICIAL DE ENFERMERA EN ESPAÑA

En España el Título Oficial de Enfermera se crea el 7 de mayo de 1915. Real Orden de Aprobación del Programa y el Título Oficial de Enfermera. Las Siervas de María, Ministras de los Enfermos, religiosas dedicadas al cuidado de los enfermos, preferentemente a domicilio, y cuya fundación se remonta a 1851 en Madrid, solicitaron en 1915, ante el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, la aprobación del Programa para la Enseñanza de la Profesión de Enfermera y la creación de un diploma oficial que acreditase dicha formación en España, para enfermeras religiosas y seglares, lo que se llevó a cabo a través de la Real Orden (RO) publicada el 21 de mayo de ese mismo año en la Gaceta de Madrid.

Con motivo de cumplirse los cien años del reconocimiento oficial de la enfermería en España el Seminario Permanente para la Investigación de la Historia de la Enfermería, junto con el Colegio Oficial de Enfermería de Cantabria, toma este acontecimiento como el tema de reflexión e investigación; y organiza este Congreso como ámbito en el que se analice no sólo el acontecimiento como tal, sino los hitos más relevantes de la profesión enfermera en estos cien años.

Bajo el lema “Un siglo cuidando a la sociedad”, Ponentes de reconocido prestigio en el ámbito de la enfermería expondrán los hechos, que motivaron este reconocimiento y su trascendencia en este tiempo.

DIRECCIÓN DEL CONGRESO
Rocío Cardeñoso Herrero
Presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Cantabria

Francisca Hernández Martín
Presidenta del Seminario Permanente para la Investigación de la Historia de la Enfermería y de la Asociación Nacional de Investigadores de la Historia de la Enfermería.

COMITÉ ORGANIZADOR
Presidentas:
Mª Luz Fernández Fernández
Rocío Cardeñoso Herrero

Secretario:
Jorge Gordo Sánchez

Vocales:
Ana Manzanas Gutiérrez
Ana Rosa Alconero Camarero
Raúl Fernández Carreras
Alexandra Gualdrón Romero
Mar Campo Suárez
Pablo Pérez Velasco
Paloma Rodríguez de la Cruz
Manuel Solórzano Sánchez

COMITÉ CIENTÍFICO
Presidenta:
Francisca Hernández Martín

Vicepresidenta:
Pilar Elena Sinobas

Secretarios:
Antonio Claret García Martínez
Manuel Jesús García Martínez

Vocales:
Isidoro Jiménez Rodríguez
Carlos Álvarez Nebreda
Paloma Salvadores Fuentes
Mª Luz Fernández Fernández
Paloma Rodríguez de la Cruz
Teresa Miralles Sangro

FOTO 3 Logo Red Iberoamericana Ioseba Vilas-Manuel Solórzano

Historia y antecedentes
En la España de entonces la situación de la enfermería difería mucho de sus aspiraciones. Los cuidados al enfermo en los hospitales se prestaban básicamente por personas pertenecientes a congregaciones religiosas que no solían ser enfermeras diplomadas, o por otro tipo de personal seglar sin la adecuada preparación, porque, aunque existía un título oficial de enfermera desde 1915, su posesión no garantizaba la formación correcta; es más, el término “enfermera” no definía en aquel momento a un colectivo profesional homogéneo, con formación y habilidades similares.

En España el fenómeno de incorporación de la mujer a la vida laboral se retrasará fundamentalmente debido al subdesarrollo industrial y a la influencia de la Iglesia católica. Va a ser el reinado del Alfonso XIII el que marca el inicio de la mujer española al mundo laboral, y a la sociedad de su tiempo con todo el problema de tipo sociológico que supone el sacar de su casa para llevarla a participar en la producción de la riqueza de la comunidad. Los factores que van a posibilitarlo serán en primer lugar de tipo demográfico: descenso de la nupcialidad y se eleva la edad de matrimonio. Todo ello dificulta el que la mujer se case y solucione así su futuro económico: es por esto que la mujer busca nuevos caminos que le permitan bastarse a sí misma (1,3).

La incorporación de la mujer al mundo laboral va a tener una serie de connotaciones específicas ya que entra a competir de una forma desventajosa con el varón, siendo considerada, junto con el niño, mano de obra barata, estas connotaciones son las siguientes: a) se le considera como elemento laboral sustitutivo, no competitivo; b) el peso de los roles sexuales, la excluye de los sectores más desarrollados; c) su falta de instrucción la limita a puestos auxiliares, esto se ve reforzado por la propia mujer que considera el trabajo como algo transitorio en espera del matrimonio, en la mayoría de los casos.

El principal problema con el que se encuentra la mujer es la desigualdad retributiva respecto al hombre, tanto en la media del salario nacional como en puestos iguales; a la mujer por el hecho de serlo se la pagará menos (1,3).

FOTO 4 Residencia Nuestra Señora de Aránzazu, San Sebastián 1960

Llega la Primera Guerra Mundial
Mientras ellos se dejaban la vida en las trincheras, ellas se mataban a trabajar en la retaguardia. Y el mundo ya no volvió a ser el que había sido (2).

Entre su modo de vida y el nuestro hay enormes diferencias, pero ninguna tan monumental como la que separa a las mujeres de aquella época con las de hoy en día. La gran guerra significó para las mujeres el mayor salto y avance de todos los siglos. Cuando empezó la guerra, no eran más que madres, novias, amantes, esposas e hijas. Cuando terminó, habían demostrado que podían ser mucho más, que podían asumir tareas de las que hasta entonces sólo se suponía capaces a los varones y que podían llevarlas a cabo incluso mejor que ellos. No eran florecillas silvestres frágiles y bellas, sino seres humanos tan fuertes y resueltos a su modo como los artilleros de primera fila.

Si el escenario masculino de guerra fueron las espantosas trincheras, el femenino fueron los pueblos y las ciudades. Las exigencias bélicas vaciaron de hombres paulatinamente las poblaciones grandes y pequeñas, que siguieron funcionando en buena medida a las mujeres. Durante los períodos más críticos de la contienda, en las calles de las ciudades como París, Berlín o Londres sólo se veía a ancianos, niños y mujeres, las cuales, además de contribuir al esfuerzo de guerra, seguían encargadas del cuidado de los más débiles. Al hombre se le exigía luchar y morir, pero se les liberaba del resto de sus obligaciones cotidianas.

A la mujer, en cambio, se las cargaba con nuevas e inéditas responsabilidades, además de las que se les exigían de ella tradicionalmente.

La Enfermería fue uno de los campos de batalla donde las mujeres se hicieron imprescindibles y fuertes.

Hacia 1916, casi todas las ambulancias eran conducidas por mujeres, así como los tranvías, los camiones urbanos y las operaciones telefónicas. Es difícil imaginar la vida rutinaria y agotadora de todas ellas, con el marido y los hijos en el frente, y tener que cuidar a los niños que les quedaban en casa y a los suegros mayores que estaban a su cargo, después de una jornada agotadora (2,3).

TODA LA INFORMACIÓN

Hoja Web Oficial del Congreso: http://www.congresohistoriaenfermeria2015.com/

Presentación, Comités Organizador y Científico, Programa, Presentación de Comunicaciones, Registro: Cuotas de inscripción, Información de la Sede, etc… TODO está en la hoja Web oficial del Congreso

FOTO 5 Enfermeras realizando una cura. 1900


Es importante la asistencia a un evento de esta magnitud, donde podremos luchar por dar a conocer cada vez más la historia de nuestra profesión y por intentar darle un gran impulso en nuestra carrera profesional. Espero que como todavía estáis a tiempo, podáis enviar vuestros trabajos y organizar vuestra estancia en un Santander que os está esperando.

Bibliografía
1.- Rosa María Capel Martínez. La mujer española en el mundo del trabajo, 1900 – 1930. Fundación Juan March, Serie Universitaria.

2.- La guerra como motor de cambio social. De esposas y madres a ciudadanas. Alberto Porlan. Historia número 52, marzo 2014.

3.- La mujer en la Primera Guerra Mundial. Manuel Solórzano Sánchez. Publicado el jueves día 31 de julio de 2014

Fotografías
Fotografías: Archivo privado Manuel Solórzano

Manuel Solórzano Sánchez
Diplomado en Enfermería
Vocal del Comité Organizador