lunes, 15 de agosto de 2016

HELEN HOWITT EN LA ENFERMERÍA LATINOAMERICANA



AUTORA: Ana Luisa Velandia Mora. E. G., L. E., M. A. Ph. D. Profesora Titular y Emérita de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá

Este trabajo fue presentado en su versión en inglés en la Conferencia Anual de la Asociación Canadiense de Historia de la Enfermería, celebrada en Toronto entre el 4 y el 6 de junio de 2008.

FOTO 1 Helen Howitt y Ana Luisa Velandia Mora

Ana Luisa Velandia Mora, ha escrito numerosos artículos y varios libros sobre la Historia de la Enfermería en Colombia; es egresada de la Escuela de Enfermeras de la Cruz Roja y luego se tituló como Licenciada en Enfermería en la Facultad de Enfermería de la Universidad nacional de Colombia. Posteriormente recibió de esta misma facultad su Diploma de Magíster en Administración de Servicios de Enfermería y más adelante obtuvo un Ph. D. en Ciencias Médicas, con énfasis en Salud Pública, en el Instituto de Medicina Sanitaria de San Petersburgo en Rusia.

Ingresó a la Facultad de Enfermería como Instructora Asociada, pasando por todas las categorías hasta jubilarse siendo Profesora Titular. Recibió la distinción de Profesor Emérito y ya jubilada el Diploma de Profesor Honorario.

Publicado el artículo original en: Velandia Mora, Ana Luisa. “Helen Howitt: una semilla canadiense en la enfermería latinoamericana”. En: Revista Avances en Enfermería. Vol. XXVII, No. 1, enero - junio 2009. Págs. 93 – 101. ISSN: 0121 – 4500.

HELEN HOWITT EN LA ENFERMERÍA LATINOAMERICANA

Este trabajo se propone hacer visible la presencia de Helen Howitt en la enfermería latinoamericana. Paralelamente pretende hacer un análisis de la influencia del Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública en la enfermería colombiana y de otros países de América Latina.

Helen Howitt, Enfermera canadiense de la Universidad de Alberta (Canadá) (1), fue traída a Colombia en el año de 1942 por el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública; y por expresa solicitud de los Dres. Luis Emilio Aconcha y. Héctor Pedraza, entonces Director del Departamento Materno Infantil del entonces Ministerio de Trabajo, Higiene y Previsión Social. Las señoritas Helen Howitt, y Johanna Schwarte, enfermera salubrista norteamericana fueron enviadas para que asesoraran en materia de enfermería al Ministerio de Trabajo, Higiene y Previsión Social, en sus campañas higiénicas – asistenciales.

Según información encontrada en Internet (2), Helen Howitt egresó de Belleuve Hospital School of Nursing en 1923. Entre las graduadas más importantes de esta Escuela se incluye a: Isabel Hampton Robb, Lavinia L. Dock, Edith A. Draper, Jane A. Delano, y Lucy Minnigerode. Yo creo que deberían incluir también a Helen Howitt.

FOTO 2 Aniversario de la Escuela nacional Superior de Enfermeras. Helen Howitt, Directora de la Escuela, profesores y estudiantes, década de 1940

Howitt y Schwarte, pasaron a formar parte del proyecto de apertura y organización de una Escuela de Enfermería, con estudiantes con título de Normalistas o Bachilleres, para poder atender en forma integral las grandes necesidades de salud de aquel entonces.

En el proceso de selección de estudiantes se exigió el diploma de bachillerato superior o de normalista, edad comprendida entre 18 y 30 años, ser soltera, presentar certificado de buena salud física y mental, comprobantes de vacunación y aprobación del examen psicotécnico; de esta manera, se mantenía el carácter femenino de la enfermería pero se cualificaban las exigencias académicas de ingreso. Se dispuso de un reglamento de la escuela en el que se disponía que las alumnas tenían que vivir internas dentro de la escuela, salvo arreglo especial con la Junta de la Escuela.

Las asignaturas básicas eran dictadas por docentes de medicina y otras facultades de la universidad. La Escuela contaba con las enfermeras instructoras, que tenían a su cargo las cátedras relacionadas directamente con el área profesional y la supervisión de las prácticas hospitalarias; las estudiantes daban atención directa a los pacientes durante 6 días a la semana en turnos de 8 horas que cubrían las 24 horas del día en los hospitales de La Misericordia, San José, San Juan de Dios, las clínicas de Marly y David Restrepo y dos Centros de Salud, uno en el barrio Ricaurte y otro en el barrio de Puente Aranda y más tarde en el importante Centro de Salud nº 6, dependiente directamente de la Escuela Superior de Higiene.

Para dirigirla fue nombrada la señorita Helen Howitt, y las primeras cinco instructoras fueron seleccionadas entre las primeras graduadas de la Escuela Nacional de Enfermeras (dependiente de la Facultad de Medicina). Este programa, tenía una duración de tres años y otorgaba el título de Enfermera General.

FOTO 3 Helen Howitt y Johanna Schwarte

Esta escuela, según Bejarano (3), sostenida con fondos del Gobierno de Colombia, de los Estados Unidos, de la Fundación Rockefeller y de la Oficina Sanitaria Panamericana, tuvo un pensum basado en el de las escuelas norteamericanas; donde se fusionan las dos grandes tendencias de la época, por un lado, la formación hospitalaria y por el otro, la salubrista, se realizaba en tres años de estudios y prácticas. Las prácticas se llevaban a cabo en el Hospital San José y a partir de 1953, en la Clínica particular de Marly.

Lelly Álvarez de Espitia, ya citada, su alumna y luego Profesora de la Escuela Nacional Superior de Enfermeras, en su intervención en la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia, con motivo de la inauguración de la Galería de Retratos de las Directoras de las Escuelas y luego Facultad de Enfermería, decía:

“Me faltan las palabras para evocar con exactitud su imagen, que para mí fue la más grande de todos los tiempos, de todos los grupos de Decanas; no tengo calificativos; fue en realidad y en verdad, ¡grande! Inigualable, irreplicable: tan airosa, elegante, serena, austera, inmaculada en su uniforme, sencilla, modesta, tímida, rígida inflexible y a la vez, ¡han humana!!!

Con el distinguido grupo de profesoras y profesores, eminentes médicos de la época, 1944, elaboraron un currículo de envidia, con orientación polivalente, tanto técnica como práctica y las 23 conmigo egresadas en 1947; primer grupo de esta nueva etapa de la Enfermería en Colombia; fuimos realmente privilegiadas desde todo punto de vista: centro de atención de las autoridades médicas, hospitalarias, salubristas, políticas, eclesiásticas y extranjeras.

Gestionó y aceleró, con la ayuda de la Fundación Rockefeller, la construcción de la bellísima sede para nuestra escuela en los predios de la Ciudad Universitaria, en la que fueron considerados todos los detalles: capilla, cafetería con instalaciones modernas, buses, campos de deporte, salones de clase, lavandería, sala de recepciones y visitas con hermoso piano de cola, laboratorios químico y de dietética y sala de demostraciones y artes de enfermería; las habitaciones de alumnas como de profesoras, elegantemente dotadas, apartamento privado para la Directora, en fin, hasta el más mínimo detalle, fue considerado para nuestro confort.”

Y continúa su intervención, preguntándose: Pero ¿qué fue lo más importante que hizo Helen Howitt?

No conformarse con todo lo básico de los tres años de intensa formación para optar al título de Enfermera General y fue así como se dio a la tarea desde muy temprano, de seleccionar a un grupo de profesoras y de alumnas, entre estas, yo, para el perfeccionamiento en las áreas de mayor desempeño: la pediátrica, la obstétrica, la médico quirúrgica, la salud pública, la siquiátrica; así como técnicas quirúrgicas y de esterilización; en distintas ciudades de Norte – América, Canadá y Sur América, con lo que se propuso en forma visionaria y futurista, dejar una Escuela con muy buenos y sólidos cimientos capaz de desarrollarse exitosamente a través de todos los tiempos y gobiernos y esa es hoy, nuestra Facultad de Enfermería que en 1997 cumplió sus primeros 50 años de ininterrumpida labor”. La Escuela de Enfermeras y Parteras adscritas a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, se creó en 1920.

Finalmente, agrega:
“Mantuve correspondencia con ella hasta el año 1993 en que finalmente la interrumpió a sus 96 años y lastimosamente a pesar de mis esfuerzos, no he logrado saber cuando murió. En Prescott (Ontario) vivió siempre Helen Howitt, la inolvidable e inmortal Helen para una alumna que mientras viva, no la olvidará y hará perdurable su recuerdo y su memoria, pues lo que ella enseñó está y estará vigente por siempre: la importancia de la relación enfermera – paciente, el auto cuidado, el cuidado integral, la ética profesional, la eficiencia, el cumplimiento, el orden, la disciplina, la educación continuada, principios fundamentales de la excelente calidad de enfermería que deberán ser de por vida los postulados de la carrera.”

En una entrevista concedida por Álvarez, a esta autora, al referirse a Helen Howitt, dijo:
“Siento que lo poco bueno que hay en mi fue extraído de la verdadera imagen de ella… hubo una huelga, la primera huelga de entonces y los trabajadores del Hospital de la Misericordia se declararon de Brazos Caídos y tuve que hacer durante varios días turnos seguidos como de 16 y 24 horas, Miss Howitt, tal vez la única que fue, me dijo en su español agringado: "quiere que yo acompañarla", le dije que bueno y me sentí asustada porque era la Directora de la Escuela. Yo pensé ahora viene a chequearme y yo “revolando en plancha”, bajando 10 teteros a una salita de 7, veintipico arriba y tú sabes una salita con 3 prematuros, ya venia el cambio de pañales y yo sola para eso y ella llegó toda linda, toda activa y me dice: "Ud. manda, yo soy la alumna, que puedo hacer?", le dije Ud. coge este medio lado del pabellón Barranquilla y yo cojo este otro medio, y, ella cambiaba los niños, se lavaba las manos entre niño y niño, eso es algo que no puedo olvidar.”

La Señorita Howitt fue directora hasta el año de 1951, la sucedió la Srta. Katerine Kain, quien no la ocupó mucho tiempo; luego vino la enfermera norteamericana Hellen Murphey, quien la desempeñó asesorada por la enfermera colombiana María Teresa Murillo Pombo. (Pedraza, citado por Velandia, 2003) (4). Según las placas que acompañan las fotografías en la Galería de Decanas de la hoy Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia, la Srta. Murphey estuvo hasta 1955 y durante 1956 y 1957 la Srta. Murillo Pombo; con quien regresa la dirección de la escuela a enfermeras colombianas.

Howitt elaboró un escrito que fue enviado el 5 de Julio de 1950 a Miss Mary Alberti, de la Oficina Sanitaria Panamericana. Quien les habla, hizo una traducción de este escrito, el cual fue publicado en la Revista Avances en Enfermería de la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia, en diciembre de 2005.

Es bueno conocer la visión que la misma Helen Howitt, tuvo de esta Escuela. A continuación, transcribo, la traducción que, quien esto escribe, hizo de este escrito (5). Sin embargo, recientemente descubrí que fue publicado en The American Journal of Nursing, en nov., 1951 (6).

“Solo tres de las escuelas existentes, son aprobadas por el Gobierno Nacional – la Escuela de Enfermería de la Cruz Roja Nacional y la Escuela Nacional Superior de Enfermería. (Habla de tres escuelas, pero no menciona sino dos. Por esa época, las otras dos escuelas existentes eran la de la Universidad de Cartagena y la de la Universidad Javeriana). Notas de la traductora Ana Luisa Velandia.

FOTO 4 Reunión del Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública. Helen Howitt con otros miembros del SCISP, década de 1940

De las últimas mencionadas, la Escuela Nacional Superior de Enfermería es la más nueva de las tres. Fue abierta en Bogotá en marzo de 1944 con un curso de 43 estudiantes. Cada estudiante presentó un diploma que indicaba que había terminado satisfactoriamente la escuela secundaria, la cual es comparable con el “High School” de los Estados Unidos.

Esta escuela de tres años fue establecida por el Gobierno Nacional con la cooperación de la Oficina Sanitaria Panamericana, el Instituto de Asuntos Internacionales y la Fundación Rockefeller. En 1950, la escuela con 6 años de fundada, tiene 76 graduadas, 11 de las cuales han realizado estudios de postgrado en los Estados Unidos y han regresado a la Escuela en calidad de profesoras. En 1950, hay 96 estudiantes en la Escuela.

El plan de estudios está basado en el Currículo Guía de 1937, establecido por la Liga Nacional de Enfermería (de los Estados Unidos). Los laboratorios y salones de clase de la escuela son atractivos y bien equipados.

Las experiencias clínicas son proporcionadas por el Hospital San José, un hospital general de quinientas camas. Aquí hay salas de 30 camas en medicina, cirugía, ginecología, y divisiones de obstetricia que han sido especialmente equipadas con fines docentes. Hay también cinco salas de operaciones, donde los estudian aprenden técnicas quirúrgicas y un recientemente organizado departamento de consulta externa que ofrece muchas oportunidades de aprendizaje.

Para las experiencias en enfermería pediátrica, las estudiantes van al Hospital de la Misericordia, una institución infantil de 450 camas, donde 40 camas están reservadas para proveer experiencia clínica a las estudiantes. En cada sala donde las estudiantes practican hay enfermeras jefas, pagadas por la escuela, quienes las enseñan y supervisan.

Durante el tercer año, todos los estudiantes tienen 3 meses de práctica en un centro de salud pública, donde hay enseñanza y supervisión por enfermeras graduadas. Cuando la nueva área de psiquiatría del San José sea completada, los estudiantes tendrán allí experiencia clínica.

Las estudiantes de enfermería usualmente tienen cinco a seis horas de trabajo en sala y dos o tres horas diarias de clase en aula. Tienen un día libre a la semana. Las actividades curriculares incluyen grupos de canto, deportes, baile y aprendizaje de algún instrumento musical. Una completa y bella nueva residencia para los estudiantes fue abierta en 1948.

Las estudiantes llegan a la Escuela Nacional Superior de Enfermería casi de todos los Departamentos de Colombia. Usualmente entran con una beca que es provista bien sea por el Departamento o el Gobierno Nacional. En reciprocidad por la beca, la estudiante acepta retornar a su localidad cuando se gradúe y permanecer allí por lo menos dos años.

Enfermería, como profesión, es todavía muy joven en Colombia, pero se está desarrollando marcadamente rápido. Porque hay una gran necesidad de enfermeras preparadas, un número de cursos cortos han sido iniciados para entrenar ayudantes y parteras. Ellas trabajan en los centros de salud, hospitales y clínicas y están contribuyendo a mejorar los programas de salud de Colombia”.

Murphey, por su parte, en el artículo que escribió sobre la historia de la enfermería en Colombia (7), se refiere en los siguientes términos a ésta Escuela:

“El 13 de marzo de 1944 la Escuela Nacional superior de Enfermeras abrió sus puertas al primer grupo de 43 estudiantes, cuya credencial era el Diploma de Bachiller o Normalista Superior… El Instituto de Asuntos Interamericanos, el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública y la Fundación Rockefeller, cooperaron con el gobierno nacional en la organización de esta escuela.  La organización, programas y cursos fueron planeados igual que en la más moderna y progresista escuela en los Estados Unidos, y las instructoras y supervisoras han sido enviadas a los Estados Unidos para cursos de post-grado en enfermería… Actualmente el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública está edificando en el Hospital San José, un nuevo pabellón que será para que las estudiantes hagan sus prácticas de psiquiatría… La más moderna y bella residencia fue construida por el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública en los prados de la Ciudad Universitaria, donde se inspiran en una atmósfera sana y de devoción al estudio.”

En 1955, Miss Howitt fue asesora del Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública, al lado del Dr. Aconcha, quienes junto con las Fundaciones Kellogg y Rockefeller ayudaron con equipos y adecuación de servicios al Hospital San José en medicina, cirugía, ginecología, obstetricia, al igual que al Hospital de la Misericordia.

Profundizando en la década de los años 40 considerada como la etapa de consolidación del modelo higienita norteamericano en Colombia, Quevedo y sus colaboradores (8) dicen: “La Segunda Guerra Mundial y la ‘política del buen vecino’ de F. D. Roosevelt, aseguran el contexto para ganar nueva influencia de los Estados Unidos en Latinoamérica”. A este respecto, se establece un programa cooperativo entre el Instituto de Asuntos Interamericanos y las naciones americanas, inscribiéndolo dentro de las necesidades de defensa. Esta política encuentra un amplio eco en la Tercera Conferencia de Repúblicas Americanas reunida en Río de Janeiro en enero de 1942.

FOTO 5 Seminario de Directoras de Escuelas de Enfermería, 1957

Para el caso concreto de la salud, continúa diciendo el informe citado; en este periodo se consolida el proceso de intervención norteamericana en la orientación de la toma de decisiones por medio de la creación del Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública (SCISP), el cual, en rasgos generales, define los lineamientos técnicos para enfrentar los principales problemas del país. Este Servicio se instaura, no solamente como consecuencia de esta política, sino, además por la actitud de los gobiernos liberales de esta época, frente a las relaciones con los Estados Unidos.

En septiembre de 1942, el gobierno colombiano pide participación en el programa de cooperación y, para tal efecto, el Sr. Nelson Rockefeller visita el país, en representación del Coordinador de la Oficina de Relaciones Interamericanas. En un memorando, el Ministerio de Trabajo, Higiene y Previsión Social plantea las prioridades: 1) nutrición, 2) paludismo, 3) rickettsiasis, 4) bartonellosis, y 5) saneamiento de puertos.

“Un mes después llega a Colombia el Sr. Brigadier General Dr. George C. Dunham, Director de la Dirección de Salubridad y Saneamiento del Instituto de Relaciones Interamericanas, quien celebró repetidas conferencias con el personal del Ministerio de Trabajo, Higiene y Previsión Social, asesorado por el Dr. John C. Bugher, Jefe de la Sección de Estudios Especiales (y representante en ese momento de la Fundación Rockefeller), y del Dr. Howard B. Schooknoff, quien venía destinado para ser el Jefe del Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública. Este servicio, que debería funcionar en el Ministerio, dirigiría durante varios años la política de salud pública en Colombia”.

Continuando con el informe citado, sus autores han denominado el periodo 1948 – 1957, como “La Salud Pública importada”, porque “en él se reafirman las tendencias provenientes del periodo anterior; el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública se convierte definitivamente en el orientador técnico del Ministerio y en el impulsor del movimiento de modernización de la formación del recurso humano en salud”.

Christopher Abel (9), nos relata que entre 1942 y 1943 se estableció el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública, agencia local del Instituto de Asuntos Interamericanos, auspiciada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos (10). “Éste ayudó a construir la Escuela Nacional de Enfermería, algunas plantas de tratamiento de agua y centros de higiene…” (Pág. 83).

Un análisis de los patrones profesionales existentes en Colombia, elaborado en 1952, y citado por Abel, nos indica que, hasta la caída de Francia en 1940, París era el destino favorito de la mayoría de jóvenes ambiciosos que aspiraban a especializarse en Medicina.

Y algo similar sucedió en Enfermería. Por ejemplo, Manuela Abad de Guzmán quien obtuvo en febrero de 1906, el Diploma de Enfermera expedido por la Escuela de Enfermeras de Cartagena, adscrita a la Facultad de Medicina de la Universidad de Cartagena, posteriormente hizo estudios de postgrado en obstetricia en el Hospital Sant Louis de París (11). Y según Pedraza (12), en el año de 1930 las señoritas Isabel y Ana Sáenz Londoño, distinguidísimas damas bogotanas, quienes habían hecho sus estudios de enfermería en Francia, fundaron un centro de protección a la infancia, y más adelante en 1932 establecieron como dependencia del centro, una Escuela que denominaron: Escuela de Enfermeras del Centro de Acción Social Infantil de Bogotá.

La clausura de las oportunidades de estudio en Europa, principalmente en Francia, así como la creciente disponibilidad de Becas para estudiantes latinoamericanos, otorgadas especialmente por las Fundaciones Rockefeller y Kellogg y el Pan American Sanitary Bureau, para estudiar en los Estados Unidos, amplió las cifras de estudiantes de postgrado en los Estados Unidos, a fines de 1930 y especialmente en la década de 1940, continuaba diciendo, Abel.

La profesionalización de la enfermería fue un tema recurrente de debate público, pero según Abel, sólo se llegó a logros duraderos en la década de 1940. En ésta década la situación de enfermería cambió radicalmente, gracias a una “serie de iniciativas para la capacitación de enfermeras que se dedicaran a la enseñanza, a ocupar altas posiciones y a establecer jerarquías de enfermeras auxiliares, parteras y visitadoras de salud”. Según un informe de la AID, continúa relatando Abel: “Las primeras etapas de la iniciativa colombiana se complementaron con la asesoría de la Fundación Rockefeller, de la PASB (OPS), y del gobierno de los Estados Unidos con el fin de lograr un programa que consolidara sobre una base moderna en educación para enfermería que duró 20 años para realizarse”. (Pág. 99). (Creo que se refiere a la creación de la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia a comienzos de la década del 60.

La Decana (Directora: Helen Howitt), de la Escuela de Enfermería venía del Canadá. Varias profesoras procedían de los de Estados Unidos (Johanna Schwarte y Helen Murphey). Según el mismo Abel, otros factores favorecían el progreso de la enfermería moderna: la determinación de las élites civiles de sentirse y ser parte de Occidente en el nuevo orden introducido por la posguerra; las presiones de las mujeres de clase media de la capital y de las provincias, en cuanto a cupos profesionales, así como la presión de los médicos progresistas interesados en mejorar la calidad de la atención y de la administración; y las evidentes fallas del cuidado y la administración de los hospitales a medida que crecían las ciudades. Entre las primeras Enfermeras y Visitadoras Sociales figuraban hijas y nietas de los médicos. (Págs. 100 – 101).

FOTO 6 Reunión Nacional de Directoras de las Escuelas de Enfermería, primera mitad de la década de 1960 Colombia

Otro tema que es necesario profundizar, es la presencia de Helen Howitt en la enfermería de otros países latinoamericanos y la presencia de organizaciones religiosas, especialmente norteamericanas en varios de ellos.

En 1953, de acuerdo con el convenio suscrito entre el entonces Ministerio de Higiene y Salubridad y la Oficina Sanitaria Panamericana, en el mes de septiembre llegó a Bolivia designada a la Escuela Nacional, la consultora de enfermería, señorita Helen Howitt, enviada especialmente para asesorar los programas de las escuelas de enfermería sobre bases modernas. Mientras estaba allí, en 1954, su padre – el Reverendo William Howitt de la Iglesia Metodista y de las Iglesias Unidas, falleció en Prescott. Permaneció en Bolivia hasta 1959 cuando fue invitada a cumplir un cargo similar en Venezuela. En 1962 arriba a Bolivia la primera delegación de Voluntarios del Cuerpo de Paz; eran 12 varones y 23 mujeres, de las cuales la mayoría eran enfermeras profesionales (13).

Helen Howitt fue Directora de la Escuela de Enfermería del Hospital Santo Tomás de la Zona del Canal de Panamá entre 1933 y 1938, luego fundadora y primera directora de la Escuela Nacional Superior de Enfermeras de Colombia entre los años 1943 y 1951; posteriormente lo fue de la Escuela Nacional de Enfermeras de Bolivia entre 1953 y 1959, cuando fue invitada a cumplir un cargo similar en Venezuela. A todos estos países, llegó primero como consultora del respectivo Ministerio de Salud, a través de convenios con el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública (14).

FOTO 7 Enfermeras egresadas como Licenciadas en Ciencias de Enfermería, diciembre de 1969

Cronológicamente las directoras de la Escuela de Enfermería del Hospital Santo Tomás en la zona del Canal de Panamá fueron:

1908 – 1918 Miss Louise Brackamayer
1918 – 1922 Miss Luisa Kuratt
1922 – 1926 Miss Sara E. Adams
1926 – 1929 Miss Louise Brackamayer
1929 – 1933 Miss Enriqueta Morales
1933 – 1938 Miss Helen Howitt
1938 – 1942 Miss Jessie Norelius
1942 – 1945 Miss Mary S. Stehman
1945 – 1948 Sra. Elvira de Almendral
1948 – 1950 Srta. Martina Guerrero
1950 – 1951 Sra. Bertilda de Franco
1951 – 1953 Sra. Luzmila de Illueca
1953 – 1967 Sra. Elvira R. de Higuero
1967 – 1969 Sra. Rosa Elvira Pérez

FOTO 8 Reunión de profesoras y estudiantes de la Escuela de Enfermeras de la Cruz Roja Colombiana, con su Directora: Carmen Ramírez, segunda mitad de la década de 1960

Al respecto nos cuenta una de sus alumnas (15):
“Helen Howitt, antes de venir a Colombia, fue Directora de la Escuela de Panamá en el tiempo que yo estaba de estudiante; cuando a Helen Howitt la nombraron para venir a organizar la escuela de aquí, ella se acordó de mí”.

“La Rockefeller daba becas para todos los países latinos. Había estudiantes de toda la América Central, Venezuela, Colombia, hasta del Ecuador y la Argentina”.

“La Rockefeller quería unificar la enfermería en toda Latinoamérica. Llegó primero a Venezuela; las enfermeras que nos graduamos en Panamá fuimos las líderes en América Latina, en todas partes tratamos de fundar escuelas” (16).

Según Alexis Gil Coromoto (17), Helen Howitt estuvo en Venezuela como asesora de OPS con Fondos de Asesoría Técnica de la ONU desde abril de 1959 hasta Agosto de 1961, en el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. Durante su estadía se reformularon los estudios de Enfermería para entonces adscritos a dicho ministerio pero también se reestructuró la División de Enfermería del mismo ministerio.

Helen Howitt también elaboró en 1950 un escrito sobre Historia de la Enfermería en Colombia, que está en proceso de traducción y revisión para ser publicado en la Revista de la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia.
 
Según la correspondencia que sostuvo con su alumna y luego profesora de la Escuela Nacional Superior de Enfermeras, Lelly Álvarez de Espitia; la última comunicación que recibió de Howitt, fue en 1993, en la cual decía que tenía 96 años, lo cual significa que habría nacido en 1897. Según la misma fuente, por esa época vivía con una hermana en Prescott – Ontario.
 
Transcribo a continuación las dos últimas misivas que le escribiera Howitt a Álvarez:
Dear Lelly:
It’s so nice to hear from you. Some day I will write a long letter but not right now. There is so much for my ninety-four years to do.
Y hardly have time to sit down.
Best wishes for 1992!
Helen Howitt. (1991) 
 
Dear Lelly:
Best of all Cristmases for all and specially any 90 years old that may remember me!
Love for all.
96 years old, Helen Howitt (1993)

CONCLUSIONES
Como se observa, la influencia de norteamérica en la enfermería latinoamericana, especialmente por los años del 39 al 50, fue determinante. A mediados del Siglo XX se empieza a observar la influencia de unos países latinoamericanos en otros de la misma región. Tal vez el país que empezó a influir más temprano fue Chile, donde se ofrecieron cursos de postgrado, mejor decir post-básicos, a los cuales asistieron enfermeras de diversos países.

Más adelante, en la década de los 60, Colombia ofreció el programa de Licenciatura en Enfermería y tuvo estudiantes procedentes desde México hasta Argentina y en la década de los 70 ofreció programas de Maestría, inicialmente en Educación y en Administración en Enfermería, a los cuales también llegaron enfermeras de diferentes países; por su parte México ofreció programas de especialización, especialmente en Pediatría que fueron muy acreditados en toda la región; en la década de los 80, Brasil empezó a ofrecer programas de doctorado, a los cuales empezaron a asistir enfermeras extranjeras, especialmente en la década de los 90.

Desde la década de los 90 y especialmente a comienzos del siglo XXI, se siente que España está tratando de retomar influencia en la enfermería latinoamericana, especialmente a través del apoyo a sus organizaciones gremiales y de programas de doctorado (18).

BIBLIOGRAFÍA
1.- Álvarez de Espitia, Lelly. Intervención en la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia, con motivo de la Inauguración de la Galería de Retratos de las Directoras y Decanas de las Escuelas y luego Facultad de Enfermería. Bogotá, Mayo 18 de 2001.
3.- Bejarano, Jorge. “Historia y desarrollo de la enfermería en Colombia”. EN: Revista de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá), Vol. XVII, No. 1, julio de 1948, pp. 1075 – 1079.
4.- Velandia Mora, Ana Luisa. “El Estudio de la Historia y la Sociología de la Enfermería como un instrumento de identidad de la profesión”. Ponencia en la VII Conferencia Iberoamericana de Educación en Enfermería, con el trabajo: Medellín: Octubre 6 a 8 de 2003.

FOTO 9 Reunión en la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia. Ex – Decanas: Lola Cubillos de Donoso, Marina Arias Ramírez, Ligia Barrera Becerra, Lucy Muñoz de Rodríguez, Esperanza Pinzón, Inés Mora de Sanabria, Nelly Garzón Alarcón, Ana Luisa Velandia Mora, María Mercedes Durán de Villalobos, Consuelo Gómez Serrano, Inés Durana Samper, 2000

5.- Howitt, Helen. “Escuela de Enfermería en Bogotá,  S. A.” Traducción y comentarios de Ana Luisa Velandia Mora. Revista Avances en Enfermería. (Bogotá). ISSN: 0121 – 4500. Vol. XXIII, No. 2, Julio – Diciembre 2005, pp. 107 – 108.
6.- Howitt, Helen. Nursing School in Bogota, S. A., The American Journal of Nursing, Vol. 51, No. 11 (Nov., 1951), pp. 644-645, doi:10.2307/3468465. This article consists of 2 page(s).
7.- Murphey, Helen. “Historia de la Enfermería en Colombia.” Revista de la Asociación Mexicana de Enfermeras. Año III, No. 5, Septiembre – Diciembre 1956. Págs. 10 – 12.
8.- Quevedo, Emilio y cols. Informe Especial: La Salud en Colombia. Análisis Sociohistórico (primera parte). Se encuentra en:
9.- Abel, Christopher. “Estado, tendencias internas y factores externos en las décadas de 1930 y 1940”; “La educación y la práctica en las ciencias de la salud. Décadas de 1930 y 1940”. En: Ensayos de Historia de la Salud en Colombia. 1920 – 1990. Bogotá: Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Colombia - CEREC, 1996. Págs. 72 – 84 y 85 – 107.
10.- Agencia Internacional para el Desarrollo. AID Historical Survey, United States Technical Assistance to Nursing. Part III, Latin America 1942 – 1966.
11.- Velandia Mora, Ana Luisa. Historia de la Enfermería en Colombia. Bogotá: Ediciones de la Universidad Nacional de Colombia, 1995.
12.- Pedraza M., Héctor. La Enfermería en Colombia. Reseña histórica sobre su desarrollo. Bogotá: Editorial Minerva Ltda. 1974.
13.- Aramayo de Mendoza, Alicia. Historia de Enfermería en Bolivia. La Paz: Colegio de Enfermeras de Bolivia, 1997.
14.- Roy, Alonso. “La Escuela de Enfermería del Hospital Santo Tomás.” Se encuentra en: http://www.alonsoroy.com/med/med07.html. Consultado: 05/07/2005
15.- Álvarez de Espitia, Lelly. Entrevista concedida a Ana Luisa Velandia Mora, el 13 de Mayo de 2005.
16.- Sáenz, Rosa. Entrevista concedida a Ana Luisa Velandia, en 1989, en Bogotá.
17.- Coromoto, Alexis Gil. Entrevista concedida a Ana Luisa Velandia Mora, por Internet. Venezuela, Noviembre 15 de 2007.
18.- “Influencias étnicas en la enfermería latinoamericana”. Publicado por la Revista Temperamentvm. 2005. ISSN: 1699 – 6011. Disponible en: www.index-f.com/temperamentum/1revista/a0101.php
 
Manuel Solórzano Sánchez
Diplomado en Enfermería. Servicio de Traumatología. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. OSI- Donostialdea. Osakidetza- Servicio Vasco de Salud
Insignia de Oro de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica 2010. SEEOF
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)