viernes, 11 de septiembre de 2015

LILLIAN D. WALD



FUNDADORA DE LA ENFERMERÍA DE SALUD PÚBLICA o ENFERMERÍA COMUNITARIA

Las instituciones de enfermería en América fueron uno de los factores que ayudaron a expandir el alcance de la “Enfermería Domiciliaria” hasta el campo más amplio de la enfermería de salud pública. Sin embargo, enfocaban los problemas sociales desde el punto de vista de la enfermería. El ambiente laboral, los salarios bajos, el entorno del barrio, la cultura y costumbres de la gente y otras variables, eran examinadas y evaluadas según la influencia que tuvieran sobre la salud.

FOTO 1 Portadas de los libros de Lillian Wald

La primera de estas instituciones fue la mundialmente famosa “Institución de la calle Henry”, que se abrió en 1893 como una cooperativa y un servicio de barrio parcialmente autoabastecido. Su historia ha sido magníficamente descrita en dos libros de Lillian Wald: “La casa de la calle Henry” en 1915 y “Ventanas a la calle Henry” en 1934.

LILLIAN D. WALD 1867 – 1940

Lillian era una joven adinerada y con ideales, se interesó por la necesidad de la enfermería y los servicios sociales entre los pobres poco después de graduarse como enfermera en la New York Hospital School of Nursing en 1891. Nacida en Cincinnati, Ohio, y criada en Rochester, Nueva York (1878), era de ascendencia polaco-germano-judía. Su padre era un comerciante de óptica. Lillian Wald se educó en la Miss Crittenden´s English and French Boarding and Day School for Young Ladies and Little Girls. Empezó a estudiar en el Colegio Vassar con 16 años, pero pensaron que era demasiado joven para estos estudios. Sin embargo, influida por sus familiares médicos, abandonó dicha escuela para convertirse en enfermera.

Tras graduarse en 1891, pasó un año ejerciendo la enfermería en el New York Juvenile Asylum; poco después ingresó en el Woman´s Medical College de Nueva York. Mientras estaban en la facultad de medicina, se le pidió que fuera a la zona sureste de Nueva York para enseñar a las madres inmigrantes el cuidado de los enfermos. Quedó profundamente impresionada por lo que encontró allí.

FOTO 2 Retrato de Lilliam. Retrato de Lillian Wald. The University Of Iowa, College of Nursing, Iowa City, Iowa. Una joven Lillian Wald en uniforme de enfermera

A principios de siglo XX, la zona sureste de Nueva York era una selva de habitáculos amontonados donde los enfermos yacían sin atención alguna. Aquí en Nueva York trabajó en un orfanato donde las condiciones eran pésimas. En 1893, dejó la escuela de medicina y comenzó a enseñar en una casa, clases de enfermería para las familias pobres e inmigrantes. Daba las clases en el Lower East Side en la Escuela Técnica hebrea para chicas.

Grupos de inmigrantes de diferentes nacionalidades se incorporaban a los barrios y vivían sometidos a grandes penurias físicas y económicas. Los índices de mortalidad y morbilidad eran extremadamente elevados, y los más afortunados podían trasladarse a mejores barrios antes de sucumbir a causa de riesgos sanitarios del suburbio. Lillian no tardó en experimentar personalmente estas horribles condiciones cuando una niña se le acercó para pedirle ayuda mientras estaba enseñando a un grupo de madres (1).

FOTO 3 La institución de la Calle Henry. The Bettmann Archive. Nueva York. Las enfermeras salen de la Institución de la Calle Henry para ir en ayuda de los pobres y necesitados en la zona sur de Manhattan a principios de los años 1900. La Casa de la Calle Henry, portada para el libro de Lillian Wald, 1915. The New York Historical Society. Con permiso de Henry Street Settlement Urban Life Center

Describió este cambio en su vida en el siguiente pasaje:
Una mañana lluviosa de marzo una niña pequeña vino a buscarme al aula donde había estado dando una lección sobre cómo hacer las camas. Me habló de su madre enferma, y pudiendo adivinar por su relato incoherente que había tenido un niño, recogí el material de la lección que acababa de impartir y lo llevé conmigo.

La niña me guió por calles accidentadas…, entre casas altas y ruinosas…,  a través de apestosos puestos de pescado, ya que las calles eran un mercado, incontrolado, sucio, peor que maloliente, con cubos de basura descubiertos y, quizá lo peor de todo, era el lugar donde jugaban los niños pequeños…

La niña continuó llevándome a lo largo del pasillo de una vivienda, a través de un patio donde los retretes abiertos y sin separación eran usados promiscuamente por hombres y mujeres, arriba un habitáculo trasero, por escalones viscosos cuya suciedad acumulada había aumentado aquel día por el barro de las calles y, finalmente, a la habitación de la enferma.

Todos los desajustes de nuestras relaciones sociales y económicas parecían resumirse en este breve trayecto y en lo que me encontré al final del mismo. La familia a la que me llevó la niña no era de delincuentes ni viciosos… y aunque la mujer enferma yacía sobre una cama desvencijada y sucia, manchada por una hemorragia de dos días, no eran seres degradados…

Habría sido reconfortante que por alguna convicción de la indignidad moral de la familia me hubiera podido defender como parte de la sociedad que permitía la existencia de tales condiciones…, a pesar de lo miserable de su situación, no carecían de ideales sobre la vida familiar ni sobre la sociedad, de la cual eran una parte tan poco querida y marginada.

FOTO 4 Lillian Wald, fundadora de la Henry Street Settlement (1893) en la ciudad de Nueva York, inventó el término de enfermería de salud pública para poner énfasis en el valor de la comunidad.

La experiencia de aquella mañana fue un bautismo de fuego.

Abandonados estaban el laboratorio y el trabajo académico de la Escuela. Nunca regresé a ellos… Por mi experiencia estaba convencida de que condiciones como éstas estaban permitidas porque la gente no las conocía, y a mí se me planteó el reto de conocerlas y contarlas. Cuando las primeras horas del día me encontraron todavía despierta, seguía manteniendo la ingenua convicción de que si la gente supiera cosas “y “cosas” significa todo lo implicado en la condición de esa familia”, tales horrores dejarían de existir, y me alegré de tener una preparación para el cuidado de los enfermos, que por sí misma me proporcionaría una relación orgánica con la comunidad en la que se había producido este despertar. (1).

En 1893 Miss Wald persuadió a una compañera de clase, Mary Brewster, para que fuera a vivir y trabajar con ella en un suburbio. Las dos enfermeras alquilaron el piso superior de un edificio de viviendas en la calle Jefferson y comenzaron a llevar a cabo cualquier tarea de enfermería o labor social que cayera en sus manos. Al aumentar la cantidad de trabajo, compraron la casa del número 265 de la calle Henry con la ayuda, entre otros, de Jacob H. Schiff, banquero y filántropo judío.

FOTO 5 Aunque Wald estaba desarrollando su nuevo trabajo para la reforma de la sociedad y la prestación de asistencia sanitaria, puso especial énfasis en la “campaña de salud pública”

Esta “casa de la calle Henry” se convirtió en el “servicio de enfermeras visitadoras de la calle Henry”, que con el tiempo abarcó su servicio de enfermería, la labor social y un programa organizado de actividades sociales, culturales, educativas. El alcance de esta institución fue mucho más allá del cuidado de los enfermos y de la prevención de las enfermedades. Tenía por objeto modificar las causas responsables de la pobreza y la miseria en sí. Sobre esta base Lillian Wald luchó por conseguir reformas legislativas que aseguraran medidas de justicia para los “desafortunados”. Su iniciativa y habilidad a la hora de obtener apoyo para nuevas ideas y nuevos planes la convirtieron en una de las trabajadoras sociales más influyentes de su época (2).

En 1906 Lillian contaba con 27 enfermeras profesionales y con el gran apoyo financiero con el que contó en 1913, fueron 92 las enfermeras que estaban con ella en su institución.

Lillian Wald es considerada como la fundadora de lo que actualmente se denomina Salud Pública o Enfermería Comunitaria.

Ella acuñó el término “Enfermería de Salud Pública” y transformó a la enfermera visitadora estereotipada de su tiempo en los movimientos comunitarios que acabarían por ampliar los horizontes de la enfermería moderna (3).

Creó un sistema por el cual los pacientes tenían acceso directo a las enfermeras y las enfermeras tenían acceso directo a los pacientes. Miss Wald insistió en que las enfermeras debían estar a disposición de la gente que las necesitaba, sin la intervención de un médico (4).

FOTO 6 Enfermera visitadora. Puerto de tierra. La visita a domicilio. Schomburg Center for Research in Black Culture, The New York Public Library, Nueva York. Familia

Sin embargo, en los casos justificados, el paciente sería enviado al médico de uno de los dispensarios gratuitos. No se hacían distinciones entre los que podían pagar y los que no podían hacerlo; los servicios estaban a disposición de quien los buscara.

Entre las numerosas aportaciones de Lillian Wald a la enfermería y a la sociedad en general cabe recordar las siguientes:

1893. Proporcionó vasos para el esputo (escupideras) y desinfectantes a las primeras enfermeras que trataron a los pacientes con tuberculosis.

1895 Convirtió los patios traseros de unas casas en un parque infantil vecinal (Bunker Hill).

1897 – 1909. Investigó el desempleo, los casos de inquilinos desahuciados, las comadronas de Nueva York, los niños que no asistían a la escuela por defectos físicos, los niños que ya trabajaban a los 14 años, los campos de trabajo y construcción de Nueva York y las condiciones laborales de las muchachas en los comercios, factorías y fábricas conserveras.

1899. Colaboró en la redacción de conferencias sobre la enfermería de salud pública en el Teachers College de la Columbia University.

1913 Lillian Wald y Mary Adelaide Nutting elaboraron un programa de formación de enfermería de salud pública, según el cual las enfermeras recibirían un curso teórico en el Teachers College y experiencia práctica en la Institución de la calle Henry.

1902. Inició la enfermería de la Escuela Pública en Norteamérica.

1905. Trabajó en la Comisión Pushcart del alcalde.

1908. Trabajó en la Comisión de Inmigración del Estado.

1909. Inició el servicio de enfermería para los asegurados industriales de la Metropolitan Life Insurance Company.

1912. El Congreso creó la V. S. Children´s Bureau como parte del Departamento de Comercio y Trabajo. A Miss Wald se le atribuye la idea de esta oficina federal.

1912. Estableció el servicio de enfermería rural de la Cruz Roja Americana. (Al año siguiente la organización adoptó el nombre de Town and Country Nursing Service).

1912. Se convirtió en la primera presidenta de la National Organization for Public Healh Nursing (5).

Con la muerte de Lillian D. Wald los Estados Unidos perdieron sin duda a una ciudadana única. A lo largo de toda su vida luchó contra la corrupción política y social y apoyó cualquier medida tendente a mejorar la salud, el bienestar y la felicidad de la humanidad.

Había removido el crisol en su vivienda adoptada, y ésta se convirtió en una empresa comunitaria. En la amalgama de las multitudes que se acercaron a estas orillas, en la eterna batalla contra el prejuicio, ella fue una guía inamovible. Entre la oscuridad de la ignorancia y la pobreza, ella señalaba el camino hacia la luz. Norteamericana que dedicó su vida a gente de cuna extranjera, esta descendiente de inmigrantes caminó por los senderos de la democracia.

Su labor fue un arcoíris internacional de amistad a través de los cielos de la humanidad. Presidentes, gobernadores y senadores le han rendido merecido tributo. El credo del servicio de enfermeras visitadoras de la Institución de la calle Henry es el epitafio más bello para Lillian D. Wald: Respuesta a todos los que llaman pidiendo ayuda, sin considerar su raza, credo o color. (6).

La Institución de la calle Henry allanó el camino para la fundación de centros similares de enfermería en otras ciudades norteamericanas. Los primeros fueron los de Richmond, Virginia en 1900; San Francisco, California en 1900 y Orange, Nueva Jersey en 1903.

FOTO 7 Lillian Wald, Fundadora de la Enfermería de Salud Pública

El día de su fallecimiento el 1 de septiembre de 1940, un rabino llevó a cabo una ceremonia conmemorativa en la Institución de la Calle Henry. También se realizó un acto religioso privado en su casa. Unos meses más tarde, en el Carnegie Hall, se reunieron más de 2.000 personas para realizar un homenaje a tan distinguida enfermera. Fue enterrada en el cementerio Mount Hope en Rochester (7).

En 1937, por su 70 cumpleaños la madre del presidente americano Sara Delano Roosevelt leyó una carta de su hijo, el presidente Franklin Roosevelt, en la que elogió a la enfermera Wald por su gran “trabajo desinteresado para promover la felicidad y el bienestar de los demás”. En 1970 fue elegida para el Salón de la Fama de Grandes Estadounidenses (8).

BIBLIOGRAFÍA
1.- Wald, 1915; páginas 4 a 8
2.- Stewart y Austin, 1962
3.- Robinson, 1946
4.- Woolf, 1937
5.- Actas de la American Medical Association, 1869. Páginas 339 y 351
6.- Robinson, 1946; página 296
7.- Barbra Mann Wall. The Barbara Bates Center for the Study of the History of Nursing. Pennsylvania
8.- Historia de la Enfermería. M. Patricia Donahue. Versión española de la obra original “Nursing. The Finest Art. An Illustrated History”, publicada por The C. V. Mosby Company. B-24.474-99

FOTO 8 Placa conmemorativa. Cementerio Mount Hope en Rochester y foto de Lillian Mount Hope, Nueva York

Manuel Solórzano Sánchez
Diplomado en Enfermería. Servicio de Traumatología. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. OSI- Donostialdea. Osakidetza- Servicio Vasco de Salud
Insignia de Oro de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica 2010. SEEOF
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)