domingo, 16 de septiembre de 2012

FRANCISCO JAVIER CASTRO MOLINA



DOCTOR ENFERMERO. HISTORIADOR DEL ARTE

Francisco Javier Castro Molina es Doctor con calificación de “Cum Laude y propuesta para Premio Extraordinario”. Enfermero de Salud Mental (Unidad de Internamiento Breve-Hospital Universitario de Canarias) y de Trabajo (JT Internacional Canarias S.A.). Historiador del Arte. Máster Universitario en Docencia e Investigación en Educación Superior. Tutor de Prácticas de la asignatura de Enfermería de Salud Mental en la EUE de la Universidad de La Laguna. Delegado para Canarias de la ANESM (Asociación Nacional de Enfermería Salud Mental). Es miembro de: Sociedad Canaria de Historia de la Medicina (Sección de Hospitales), Asociación Española de Nomenclatura, Taxonomía y Diagnósticos de Enfermería, Asociación Española de Enfermería del Trabajo y Salud Laboral y Sociedad Española de Patología Dual. Múltiple publicaciones en publicaciones periódicas (revistas científicas locales, nacionales e internacionales) y bibliográficas. Organizador de diferentes eventos científicos (jornadas y congresos) y docentes en numerosas acciones formativas postgrado y en preparación para oposiciones. Su correo electrónico es:


FOTO 001 Directores de la Tesis y miembros del Tribunal y Javier Castro

TESIS DOCTORAL
El trabajo de investigación presentado (tesis doctoral), conjuga dos puntos de vista metodológicos diferentes: la Historia del Arte y la Historia de la Asistencia, vista desde los ojos de la Enfermería, y los cambios que sufrieron las tipologías arquitectónicas hospitalarias en Canarias y concretamente en la isla de Tenerife, para adaptarse a las nuevas necesidades asistenciales que iban surgiendo a medida que se dejaba atrás el “hospital de Dios” para dar paso al “hospital de la Ciencia”.

Ha sido ejecutada en la Universidad de La Laguna bajo la dirección y codirección respectivamente de los doctores María Isabel Navarro Segura y Jesús Pérez Morera, con el título ARQUITECTURA Y MEDICINA EN CANARIAS. DISPOSITIVOS ASISTENCIALES Y RECURSOS SANITARIOS EN TENERIFE (S.XV-XX), evaluado por: Dr. Horacio Capel Sáez, actuando como presidente (Catedrático de Universidad de Barcelona-Departamento de Geografía Humana), Dr. Carlos Javier Castro Brunetto, actuando como secretario (Profesor Titular de Universidad de La Laguna-Departamento de Historia del Arte), Dr. Ramón Pérez González, actuando como vocal nº 1 (Catedrático de Universidad de La Laguna- Departamento de Geografía), Dr. Juan Sebastián López García, actuando como vocal nº 2 (Profesor Titular de Universidad de Las Palmas de Gran Canaria-Departamento de Arte, Ciudad y Territorio) y Dra. Ana María Esteban Maluenda, actuando como vocal nº 3 (Profesor Titular Interina de la Universidad Politécnica de Madrid-Departamento de Composición Arquitectónica).

Defendida el 6 de septiembre de 2012, otorgándole la calificación Apto Cum Laude y propuesta para Premio Extraordinario.

ARQUITECTURA Y MEDICINA EN CANARIAS. DISPOSITIVOS ASISTENCIALES Y RECURSOS SANITARIOS EN TENERIFE (S. XVI-XX).

Conceptos como salud-enfermedad, pobreza-caridad y vida-muerte, unidos a otros de igual trascendencia, como asistencia, arquitectura y la hospitalidad, han sido objeto de numerosos análisis y estudio desde diferentes disciplinas a lo largo de los tiempos. Todos ellos han sido considerados como asuntos de gran interés histórico, cuyo estudio se deja sentir desde los años sesenta del siglo pasado, debido al triunfo de la Historia Social.

Casi en su totalidad, la evolución de la arquitectura hospitalaria ha estado estrechamente ligada a un concepto asistencial controlado por el binomio pobreza-enfermedad. Esta situación conllevó a una búsqueda perpetua de una tipología arquitectónica funcional que se adaptara a los cometidos que debía realizar desde un punto de vista asistencial y de aislamiento. La labor desempeñada por las reales academias y los trataditas facilitaron la proximidad a los conocimientos de nuevas formas constructivas adaptadas a los descubrimientos y avances de la Ciencia.

La palabra latina hospes será la precursora de vocablos tales como hospicio, hospital, hospedería u hotel, todos ellos con diversidad de competencias apoyadas por un amplio abanico de benefactores que los sustentaban, promovidos por la caridad y la religión, situación que dio inicio desde los primeros albores de la Edad Media. Dos términos son los que se instauran para definir este tipo de establecimientos, cuyo objetivo se centró en la atención al menesteroso, primando las funciones de alojamiento y aislamiento sobre la asistencia médica. Una de las locuciones más comunes es la de hospital, expresión que ha perdurado a lo largo de los tiempos hasta llegar a nuestros días, y en el que se ha mantenido perenne su connotación místico-religioso: Maison-Dieu u Hôtel-Dieu en Francia, Gogshuis en los Países Bajos, o God’s House en Inglaterra; y en segundo lugar, la expresión latina infirmitorium, denominación propia del ámbito monacal que en el mundo anglosajón se convirtió en Infirmary y en el galo Infirmerie. (1)


FOTO 002 Tribunal de la Tesis Doctoral

Los primeros modelos arquitectónicos hospitalarios (2) nos remiten al esquema benedictino de Saint Gall, articulados a partir de sistemas claustrales que centralizaban el lugar destinado culto, convirtiéndolo en el referente de todos los asilados del establecimiento. Esta conexión cama-altar fue un modelo que estuvo presente a lo largo de toda la Edad Media, perdurando hasta el siglo XIX, y primando por encima de otros aspectos relevantes como las obligaciones higiénicas y médicas (3). Durante el Renacimiento, la tipología arquitectónica se vio modificada considerablemente, dando paso a monumentales edificios palaciegos, articulados a partir de una planta cruciforme en la que se insertaban patios y logias, ubicando a los dolientes en salas de considerable tamaño (4). Con el Barroco se produjeron nuevamente una modificación de las características arquitectónicas, como fue el uso de la planta radial, perdurando el protagonismo del «recinto sagrado», situación que no mutó hasta la segunda mitad de XVIII, momento en el que se priorizó el espacio destinado a la atención de los aquejados y enfermos (5).

Esta «novedosa concepción higiénica» será trasladada al siglo XIX, momento en el que se implantó, materializándose en una organización de los edificios a partir de pabellones que procuraban seguir las directrices establecidas por las corrientes higienistas que se encontraban en su apogeo y dentro de las reformas borbónicas que buscaban una clarificación y racionalización de los recurso arquitectónicos efectivos. Este acúmulo de características adquiridas a lo largo de los siglos, en ocasiones se aglutinaban en una misma forma constructiva. Pese a ello, desaparecieron en el momento en el que el hospital adquirió un carácter exclusivamente sanitario y asistencial, estableciendo una coherencia entre su formato y la finalidad para la que había sido diseñado. Los avances científicos de la disciplina médica generaron la necesidad de efectuar modificaciones estructurales en los antiguos edificios hospitalarios europeos.

A partir del siglo XIII los europeos comenzaron a extender su poder e influencia sobre los continentes asiático y africano para terminar a fines del siglo XV incorporando a América a unos mercados que procuraban adaptarse a las crecientes necesidades de consumo. Este desarrollo, tanto del comercio como de la economía europeas, aumentó su necesidad de disponer de metales preciosos que permitieran acuñar monedas. A ello se unió la necesidad de eliminar a costosos intermediarios, llegando directamente a las fuentes de producción de los valiosos productos orientales. La fase expansiva de las monarquías del sur de Europa, y sobre todo la de Portugal y España, suponía un reforzamiento de poder real, imbuido todo por un espíritu de cruzada en defensa del Cristianismo.

A finales del siglo XV, con la culminación de la conquista de las Islas Canarias y el Descubrimiento de América, se le otorgó al territorio insular el privilegio de convertirse en un «pequeño laboratorio experimental» cuyos resultados serían posteriormente trasladado al continente americano como herramienta de colonización. Tras la ocupación de las Islas, surgió la necesidad de dotar de los recursos asistenciales propios para pequeñas urbes que comenzaban a nacer y crecían con rapidez. Los modelos empleados aunaban los recursos arquitectónicos monacales y una arquitectura doméstica que surgía como resultado de una amalgama de culturas. Los siglos siguientes, XVI, XVII y XVIII, carecieron de cambios en los referente a los planteamientos desde el punto de vista asistencial, no produciéndose una ruptura con el ideario científico previo hasta finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX.

A estas innovaciones científico-médicas se le unieron las políticas sanitarias que mediatizaron considerablemente y marcaron las directrices a seguir en la adopción de una determinada tipología arquitectónica. De igual manera, estas instrucciones y normas no fueron asumidas por igual, lo que originó una falta de previsión y de intervención en los edificios ya existentes. Pese a que el siglo XX desde su inicio aportó considerables modificaciones en el campo de la asistencia, es el breve momento republicano el que se caracteriza por una política sociosanitaria cargada de reformas y cambios que giraban en torno a una nueva concepción igualitaria y científica del individuo.

Conjugar el arte, la arquitectura y la asistencia sanitaria prestada en el Archipiélago de las Canarias, y en concreto en la isla de Tenerife durante la primera mitad del siglo XX partiendo desde el momento en que los castellanos se asientan en ella (siglo XVI), es el objetivo del tema que se aborda en este trabajo de investigación, situación que le da un carácter inédito ya que hasta la fecha no se ha aglutinado tantos conocimientos sobre esta materia (6). Para procurarlo, se han revisado las fuentes documentales existentes en las diferentes instituciones locales y centrales, a lo que se ha unido el examen exhaustivo de las fuentes bibliográficas de disciplinas como la Historia Moderna, la Historia Contemporánea, la Historia del Arte, la Historia de la Asistencia y la Historia de la Medicina (7). Además, a todas esta operación, se le une la de efectuar un examen de los diferentes trabajos de historiadores que han tratado este tema, hallándose, en algunas de las investigaciones dedicadas al estudio de la pobreza y a aspectos sanitarios de las instituciones hospitalarias, una considerable relación entre la Historia de la Sanidad y la Historia Social.


FOTO 003 Defensa de la Tesis Doctoral

Francisco Javier Castro Molina. ARQUITECTURA HOSPITALARIA Y CUIDADOS DE ENFERMERÍA DURANTES LOS SIGLOS XV AL XIX. Publicado el martes 7 de agosto de 2012

Notas
(1).- Así como en el ámbito europeo persiste la utilización del término hospital, en los Países Bajos es común el empleo del vocablo gasthuis para referirse al hospital en el sentido de albergue, aunque en algún momento se aplicó para designar a las casas donde se asisten a enfermos.

(2).- Debe destacarse que existen antecedentes en el mundo antiguo de arquitectura hospitalaria que se abordarán a lo largo del presente documento.

(3).- JETTER, D. Los hospitales en la Edad Media. In, LAIN ENTRALGO, P. Historia Universal de la Medicina. Barcelona: Editorial Salvat, 1972, Tomo 3, p. 263-295.

(4).- Son referentes de esta tipología los hospitales italianos como el Ospedale Maggiore de Milán (c. 1456) y los hospitales reales, insignia de la Corona Española.

(5).- CARASA SOTO, P. El sistema hospitalario español en el siglo XIX. De la asistencia benéfica al modelo sanitario actual. Valladolid: Universidad de Valladolid, 1985, p. 31.

(6).- En la presente obra, se abordan la arquitectura y asistencia hospitalaria desde el momento en que se produce la incorporación de las Islas Canarias a la Corona de Castilla tras la Conquista.


FOTO 004 Presentación de la Tesis Doctoral

(7).- Entre ellos destaca Pedro Laín Entralgo. Creó varios centros de investigación, uno de los más importantes es el Instituto Arnaldo Vilanova, dependiente del C.S.I.C. Fue el editor de la primera revista especializada sobre este tema: los Archivos Iberoamericanos de Historia de la Medicina (1949), publicación que en la actualidad se conoce con el título de Asclepio. También fue tarea suya la constitución de la Sociedad Española de Historia de la Medicina, que ha celebrado periódicos congresos desde 1963, y la aparición de cátedras universitarias de Historia de la Medicina más allá de aquella única existente en 1942 en la Universidad Central de Madrid. Entre los discípulos más destacados están: Sánchez Grajel, López Piñeiro, García Ballester, Carrera Pachón, Amasuno, Tolivar Faes, Contreras Dueñas, y Suárez Inclán, entre otros. Como apunta Fabián Alejandro Campagne, la renovación llevada a cabo por Laín Entralgo en España será comparable a la realizada por Sigerist en la historia general de la medicina o, por Febvre y Bloch en la historiografía general.
CAMPAGNE, F.A. Historia social e historia de la medicina. In, GONZÁLEZ DE FAUVE, M.E. (Coord.) Medicina y sociedad: curar y sanar en la España de los siglos XIII al XVI. Madrid: Instituto de Historia de España Claudio Sánchez Albornoz; Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, 1996, p. 37.

AUTOR
Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero Servicio de Oftalmología
Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS
Vocal del País Vasco de la SEEOF. Insignia de Oro de la SEEOF
Miembro de Eusko Ikaskuntza
Miembro de la Sociedad Vasca de Cuidados Paliativos
Miembro Comité de Redacción de la Revista Ética de los Cuidados
M. Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro no numerario de La RSBAP

6 comentarios:

An dijo...

Felicitaciones a Francisco Javier por su título de Doctor y gracias en nombre de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería por contribuir con su Tesis Doctoral a ampliar nuestros conocimientos sobre la arquitectura hospitalaria y la atención de salud en nuestros países.

Anónimo dijo...


Felicitaciones a Francisco Javier por su título de Doctor y gracias en nombre de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería por contribuir con su Tesis Doctoral a ampliar nuestros conocimientos sobre la arquitectura hospitalaria y la atención de salud en nuestros países.


17 de septiembre de 2012 05:54

Ana-Luisa Velandia-Mora dijo...

Felicitaciones a Francisco Javier por su título de Doctor y gracias en nombre de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería por contribuir con su Tesis Doctoral a ampliar nuestros conocimientos sobre la arquitectura hospitalaria y la atención de salud en nuestros países.

Javier Castro dijo...

Hola Ana Luisa: muchas gracias por tu apoyo..... El trabajo de investigación presentado describe la evolución del "edificio de la salud", en la que está presente el paso del "edificio de Dios" al "edificio de la Ciencia", Canarias fue el laboratorio de este tipo de formas arquitectónicas para posteriormente hacer de trampolín hacia el Nuevo Mundo. Ahora queda hacer público mi trabajo y contituar investigando: como en todos estos trabajos cierras una puerta y abres 5 posibles líneas de investigación.....Un saludo, Javier Castro.

JAVIER CASTRO dijo...

MUCHAS GRACIAS A TOD@S

JAVIER CASTRO dijo...

Muchas gracias a tos@s