martes, 6 de mayo de 2014

LAS HERMANAS MERCEDARIAS DE LA CARIDAD Y EL HOSPITAL DEL TORAX DE SAN SEBASTIÁN



Las Hermanas Mercedarias su creación
La primera semilla brotó en un gran corazón sacerdotal, persona distinguida, hombre de gobierno, que conocía el escaño canonical y el despacho de la Vicaría General, absorbido siempre por un maremagnum de expedientes y dificultosos asuntos.

El celo apostólico de aquel hombre, Ilustrísimo Señor Don Juan Nepomuceno Zegrí y Moreno, le hacía ejercitar la caridad dando su abrigo al desnudo, su pan al hambriento, su techo al desguarecido, su aliento y consuelo al infortunado y su amor a todos.

FOTO 001 Escudo de la Congregación Hermanas Mercedarias de la Caridad

Aquella primera semilla germinó un 16 de marzo de 1878 en la bella ciudad de Málaga. El fuego de la caridad comenzó a prender en corazones femeninos y surgió el “Instituto de Hermanas de la Caridad de Nuestra Señora de las Mercedes”.

Vinieron las contradicciones, que acompañan siempre a toda obra de Dios. Aquel primer germen hubo de trasladarse bien pronto a Granada y allí el incensario se encendió tan vivamente que empezaron a saltar chispas de fuego, que prendían nuevas llamas de caridad: Córdoba, Montilla, Alhama, Loja, Linares, Valencia, etc.

Y abrasadas ya las tierras andaluzas, se encendió el norte de España: Zumárraga, Mondragón, Escoriaza, Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Zaragoza, Barcelona, Santiago de Compostela, etc. Y cuando ya el mapa de España estaba todo él brillante de luminarias de caridad, las chispas saltaron el océano y prendieron en Ciudad Trujillo, Puerto Rico, Santo Cerro de la Vega, Río de Janeiro, etc.

Se creo una magnífica organización con la Casa Generalicia en Madrid y sus cuatro Provincias, que van rigiendo el activo desenvolvimiento de innumerables casas en las que una legión de Hermanas hacen realidad el lema del Fundador: “Todo para bien de la humanidad en Dios, por Dios y para Dios”.

FOTO 002 El Padre Fundador. Imagen de Nuestra Santa Madre, Casa General

Veremos cómo los nombres de las primeras fundadoras desaparecen para ceder el lugar a otros nuevos, que también se esconden para dejar el paso a otros…, pero siempre hay algo que permanece: el mismo espíritu de caridad, que sigue abrigando al desnudo, cobijando al desguarecido, dando de comer al hambriento, enseñanza al ignorante y amor a todos, sin distinción de clases, y todo ello bajo el signo del amor de Dios y la protección maternal de Nuestra Señora de las Mercedes.

Ciertamente, la Memoria reseña tan sólo el acaecer externo. Nada dice de los infinitos y ocultos sacrificios de obediencia, pobreza, castidad y entrega amorosa de las Religiosas al Señor. Los cuidados amorosamente prodigados al anciano, al niño, al tullido, al enfermo, etc. Las horas de trabajo, de silencio y de oración. (1) Así nos lo relataba José María, Obispo de Vitoria, el día 24 de septiembre de 1953, Festividad de Nuestra Señora de las Mercedes.

En 1878 se les concede el permiso y las más amplias facultades para que esta caritativa Congregación establezca en todo nuestro Obispado de Málaga casas de arrepentidas, de recogidas, de preservación de la inocencia, de huérfanas, de maternidad, de viudas y a cuanto se extienda la caridad cristiana.

De igual modo autorizamos y damos nuestro permiso para la creación de clases o Colegios de instrucción, asistencia a los enfermos a domicilio, en los hospitales, en los sanatorios, en las cárceles y atiendan a cuantas necesidades sean provechosas y para bien de la humanidad.

Comenzaron la andadura seis jóvenes que serían las primeras religiosas que vistieran la blanca librea Mercedaria y observaran las Reglas y Constituciones que había escrito el padre Fundador. María Mercedes Santillana (nombrada Superiora), María Aparicio, Francisca Liñán, Josefa Gómez, Antonia Aragón y María Concepción, serían las primeras Hermanas Mercedarias de esta gloriosa Fundación. Granadinas y feligresas de la parroquia de la Virgen de las Mercedes. A ellas se unió otra religiosa que ex profeso venía de una Comunidad de clausura para ser Maestra y Madre de aquel simpático grupo de las primogénitas Mercedarias, a quien impuso el Santo Hábito y el nombre de Sor Guadalupe. A los dos meses de fundarse el Instituto, el 17 de mayo de 1878, llegan de Granada otras dos novicias, Sor Consuelo Rojas, que salió de un Beaterio para unirse a estas primeras Mercedarias, y Sor Josefina Moreno, joven de diecinueve años.

1881
Citamos los nombres de las primeras hermanas navarras que mandó Don Niceto, párroco de Sangüesa: Jovita Gorráiz Quintana, natural de Liédena; Marta Landa López, de Nazar; María Joaquina Ilarregui Urteaga, de Auza y Juana Sanz Haro, de Oteiza.
El 7 de Julio de 1881, festividad de San Fermín, tomaron el Santo Hábito de la Merced.

La Congregación de Hermanas Religiosas de Nuestra Señora de las Mercedes, consagradas a practicar la Caridad cristiana bajo todas sus fases y facilitar los medios de que hoy muchas poblaciones carecen, para atender a sus enfermos, cuidar a sus pobres e instruir a la juventud. Sirviéndoles en los Hospitales, Hospicios, Casas de recogidas, Huérfanos, Inclusas y Escuelas.

En 1880, le llaman al fundador desde el Ayuntamiento de Estepona (Málaga), para que se hagan cargo del Asilo-Hospital de Estepona, era la primera vez que se hacían cargo de un hospital donde cuidaban a los enfermos y a los ancianos.

El cólera que asoló España en el año 1885, se llamó el cólera morbo asiático. El cólera entró en España cuando en otras naciones, este mal había asolado a los pueblos; por eso sus efectos ya eran conocidos y el pánico entre las gentes terriblemente espantoso.

La primera figura en esta segunda etapa de la Obra, será indiscutiblemente, La Reverendísima Madre Genoveva Unzueta Elósegui (Primera Superiora General). Nació en Vergara (Guipúzcoa) en el año 1860, ingresó en la congregación en los primeros meses del año 1886, donde tomó el Santo Hábito el 5 de Julio del mismo año y profesó el 16 de Octubre de 1887.

FOTO 003 Madre Genoveva Unzueta. Primera Superiora General

1887 La epidemia de la Viruela azotó cruelmente y de una manera aterradora a la capital de España, pero principalmente los alrededores. Una de las Hermanas Mercedarias, en Vallecas Sor Carlota Zorrilla Monzón, natural de Cubillor de Losa (Burgos), asistiendo a un virulento hasta su muerte, contrajo la viruela falleciendo por ella.

Las Hermanas Mercedarias en Gipuzkoa
El 16 de Mayo de 1892, en la villa de Mondragón (Guipúzcoa), asistía a la fundación de una Casa Hospital - Asilo y Colegio. Además de atender las Hermanas el Asilo Hospital y Colegio, también atienden el Servicio Antituberculoso Industrial, instalado en el mismo edificio, donde han sido reconocidos más de 2.000 obreros y tratados en él muchos de ellos.

En 1904 toman a su cuidado el Hospital de Eibar, en contra de todos los ciudadanos que no ven con buenos ojos a las Hermanas. La Madre Genoveva y su fiel secretaria Madre Florencia, acompañaron a la pequeña Comunidad de Hermanas a establecerse en él. El Hospital estaba como lo habían dejado los albañiles, había en él 23 enfermos mal atendidos, requería urgentemente la mano de los caritativos eibarreses y ésta se prodigó de un modo sublime. A su lado se levanta una iglesia, y un gran Sanatorio Antituberculoso, con dos amplios pabellones. Desde el año 1904 hasta 1915, el noviciado estaba en Granada, hasta la inauguración de la Casa Noviciado de Zumárraga. Antes de morir la Madre Genoveva dijo: “Dulce morir para quien es dulce vivir en las asperezas de la cruz”. Dio su último suspiro el día 17 de Mayo de 1906.

FOTO 004 Madre Filomena Gorraiz. Madre Florencia Sáenz

Las Hermanas Mercedarias y la Fundación del Hospital-Asilo de Zumárraga
A doscientos pasos al sur del casco de la población, un viejo caserón, grande y desvencijado, recogía media docena de asilados del pueblo y cuantos mendigos y transeúntes caían de paso por aquellas carreteras, para quienes los destartalados sótanos de la vieja casa era un perfecto confort. A su servicio estaban un par de mujeres piadosas que no contaban más que con su buena voluntad.

Vivía en su casa solariega Don Silverio Garmendia Munduate, con su esposa doña Luisa Elósegui, quien por muchos años había ejercido su carrera de médico titular en Segura (Guipúzcoa), habiéndose retirado a su casa natal, en uno de cuyos pisos vivía una hermana suya, doña Carmen Garmendia.

Contando con su modesto patrimonio y por aportaciones y la cooperación de la Beneficencia consiguió poner al frente de aquel Asilo-Hospital a una pequeña Comunidad de Hermanas Mercedarias, cuya entrada y la bendición de la Casa y de la capilla tuvo lugar el 31 de Enero de 1910. Siendo la Superiora la Reverenda Madre Providencia Navarro.

FOTO 005 Noviciado de Zumarraga, Gipuzkoa

La nueva Superiora General
Sor María Aspe, Reverendísima Madre General de las Religiosas Mercedarias de la Caridad en 1939. El Gobierno Español le concedió la medalla la Gran Cruz de Beneficencia con distintivo blanco con fecha 14 de marzo de 1948.

El ayuntamiento de Zumárraga se personó el día 1 de octubre de 1949 para comunicarle el acuerdo y el 17 le rindió su homenaje en un artístico pergamino que dice así:
La Corporación Municipal de Zumárraga, recogiendo el unánime sentir popular, y en atención a los méritos contraídos para con la villa por la Reverendísima Madre General del Instituto de Hermanas Mercedarias de la Caridad, SOR MARIA ASPE ELOSEGUI, acordó por unanimidad nombrarle hija adoptiva de esta villa en sesión extraordinaria celebrada por el Ayuntamiento el 27 de septiembre del año actual”. Zumárraga, a 16 de Octubre de 1949. El Alcalde, Juan Unánue. El Secretario, Francisco Aracama.

También el Ayuntamiento de Vergara, su pueblo natal le rinde homenaje, trasladándose su Alcalde don Manuel Martínez Zumalabe, a Zumárraga, donde le hicieron entrega del título de hija predilecta a Sor María Aspe Elósegui, Reverendísima Madre General del Instituto de Hermanas Mercedarias de la Caridad.

FOTO 006 Madre Araceli Royo. Madre María Aspe

Las Hermanas Mercedarias y la Fundación del Asilo-Hospital de Escoriaza
El 1 de Diciembre de 1912, atendía la Reverenda Madre Florencia el Asilo Hospital de Escoriaza (Guipúzcoa), uno de sus departamentos se dedicaba al cuidado de niñas huérfanas, que para reeducarlas les envía la Junta de Protección de Menores de la Provincia. Y en el año 1945, al ausentarse la Comunidad de Madres Mercedarias de clausura, fueron requeridas por el señor Obispo de la Diócesis las Hermanas Mercedarias de la Caridad.

Las Hermanas Mercedarias piden en San Sebastián una Fundación
La propuesta de una fundación en San Sebastián no le parecía mal, y la aceptó, aunque las condiciones no eran del todo halagüeñas y plenamente ventajosas.
Una Clínica que los doctores Modesto Huici y Luis Egaña Monasterio montan en una villa, próxima a la Villa Sacramento, y a su cuidado entra una pequeña Comunidad de Hermanas Mercedarias el mes de enero de 1915.
A la muerte del Dr. Modesto Huici, que fue a los pocos años, el Dr. Luis Egaña construyó una Clínica, al frente de la cual quiso estuviesen las mismas Hermanas Mercedarias. La prudentísima Madre Florencia no creyendo las condiciones aceptables, retiró a las Hermanas.
Cuando aquellos mismo días, el Dr. Luis Ayestarán, otro gran médico, abría una Clínica en la Villa Aránzazu, cuya dirección les encomendó a estas mismas Hermanas, y donde estuvieron hasta el cierre de la Clínica, realizando su gran obra de caridad.

Las Hermanas Mercedarias y el Hospital y Colegio de Oyarzun
Con fecha 1 de Octubre de 1930, el instituto de las Hermanas Mercedarias de la Caridad se encargó de la dirección del Hospital de Oyarzun, al que siguió la apertura de un Colegio de primera enseñanza y clases particulares de labores y de cultura general.

Se celebra la conmemoración del 50 aniversario de la fundación del Santo Instituto de Nuestra Señora de las Mercedes, en los días 14,15 y 16. (1878 - 1928).

Las Hermanas Mercedarias y el Sanatorio de Andazarrate (Asteasu)
El 6 de Abril de 1933 llevó a efecto la Reverendísima Madre Araceli Royo la fundación del Sanatorio Antituberculoso de Andazarrate en Asteasu (Gipuzkoa).

FOTO 007 Sanatorio de Andazarrate, en Asteasu, Gipuzkoa

Reglamento para la Enfermería de Andazarrate (Sanatorio)
De la Madre Superiora y Hermanas Mercedarias
Artículo 5.- Las hermanas adscritas al servicio de Andazarrate observarán las disposiciones del presente reglamento y singularmente con cuanto se halla estipulado entre la Superiora y la Junta en el contrato existente.
Artículo 6.- Las Hermanas Mercedarias en el desempeño de su peculiar cometido dependerán de la Junta, la cual directamente o por mediación del Director transmitirán las órdenes oportunas por conducto de la Madre Superiora la que a todos los objetos ostentará única y exclusivamente la representación de la Comunidad.
La Junta velará con el objeto de que todo el personal dependiente de la misma en su relación con las Hermanas las traten y respeten con el decoro correspondiente a su estado.
Artículo 7.- Las omisiones o deficiencias que en el servicio de las Hermanas pudieran notarse por el Director, serán llevados a conocimiento de la Madre Superiora, a quien corresponden adoptar las resoluciones procedentes.
Artículo 8.- Las Hermanas Mercedarias cuidarán de la cocina, despensa, comedores, lavado y planchado de ropa, portería, teléfono, etc. y en todos estos empleos serán ayudadas por el personal de enfermeros y subalternos.
Artículo 9.- Será obligación de las Hermanas la vigilancia de los dormitorios y demás dependencias similares, procurando que los enfermos cumplan estrictamente lo ordenado por los médicos.
Artículo 10.- El ropero general y la costura de la ropa de las distintas secciones será peculiar de las Hermanas lo mismo que la ropa de cama, mesa, etc.
Artículo 11.- El personal de Andazarrate respetará las horas o actos de Comunidad, que la Madre Superiora procurará sean compatibles con el buen servicio del establecimiento y fuera de casos graves y urgentes no se les interrumpirá en dichas horas, para lo cual siempre quedará de guardia dos de ellas cuando menos.
Artículo 12.- La Madre Superiora procurará amoldar las horas de servicio a las fijadas en el horario del régimen interior del establecimiento.

En el artículo del periódico La Voz de Guipúzcoa del 2 de Junio de 1933, escribían sobre este Sanatorio lo siguiente:

Cuando penetramos en el establecimiento salió a nuestro encuentro la Madre Superiora de la Comunidad de las Mercedarias, quien nos presentó al joven doctor Pablo Recondo, que con el doctor San Emeterio comparte la labor técnica del establecimiento y la dirección en tanto no sea nombrado el director propietario. El doctor Recondo con los practicantes Abilio Vázquez e Isaac Alzúa preparaban y realizaban el tratamiento, preparando la tuberculina para las reacciones e inmunidad del personal primero y luego de todos los habitantes de las cercanías del Sanatorio. Y el doctor con una sencillez encantadora, fue explicándonos lo que es el edificio.

Inmediatamente del vestíbulo, amplio y simpático, se encuentra el cuarto de curas, en el que, entre otros aparatos, vimos el de la aplicación del neumotórax. Los dormitorios, para cuatro y tres enfermos, con otras tantas salidas a la galería, que esta orientada al Sudeste. En los pasillos los guardarropas de los enfermos, los lavabos y el cuarto de baño. La otra ala del edificio es gemela, lo mismo que las correspondientes al piso segundo. En este piso están instalados algunos servicios de técnica médica: una mesa de operaciones, la silla Rodaelli, modificada con gran acierto por el doctor Emiliano Eizaguirre; aparatos de esterilización, vitrinas con instrumental quirúrgico moderno, todo ello bañado en luz que penetra por amplias ventanas y una soberbia claraboya.

En el cuerpo central el laboratorio con toda clase de aparatos y reactivos; la oficina gabinete radioscópico con soberbio aparato y cámara oscura contigua. Almacén de cirugía e instrumental, una gran terraza y los criaderos de cobayos para experimentos. En el piso segundo esta instalada, en la parte posterior del cuerpo central, una preciosa, simpática y amplia capilla, bancos y sillas. También están instaladas allí las habitaciones del personal, la cocina y servicios anejos. Los comedores están instalados en el piso primero.

Esto es a grandes rasgos el Sanatorio de Andazárrate: pulcro, sobrio en su construcción, realizado según los planos del arquitecto provincial Ramón Cortázar, parco en la decoración y en el moblaje. Todo es sencillo, todo higiénico, como corresponde con gran cantidad de ventanas”.

FOTO 008 Dr. José Labayen. Practicante Esteban San Emeterio. Dr. Salvador Bravo y la Madre Araceli Royo

Para el servicio del Sanatorio se cuenta con el siguiente personal:
Un médico Director que ha de ser nombrado por el Estado; dos médicos y dos practicantes internos (Abilio Vázquez e Isaac Alzúa); dos practicantes externos (Esteban San Emeterio), catorce monjas enfermeras, diez mujeres de servidumbre y el capellán José Goya.

Para el sostenimiento del establecimiento contribuyen el Estado, la Provincia y los Municipios en partes proporcionales. Hasta ahora se han habilitado ochenta plazas, pero se ampliará el número hasta ciento veinte. En la parte posterior está instalado el lavadero mecánico, y en edificio separado la casita destinada a los dos médicos internos.

Las Hermanas Mercedarias y el Hogar de la Santa Cruz de Legazpia
El hombre bueno y bienhechor, don Patricio Echevarría, el cual ha transformado un pueblo con la creación de una importante industria. Ha levantado y sostiene en la población de Legazpia un magnífico y confortable edificio, rodeado de floridos jardines y espaciosa huerta, con carácter de Asilo-Hospital, cuya dirección y gobierno quedó encomendada a las Hermanas Mercedarias de la Caridad y fue inaugurado el 23 de enero de 1937.

En sus principios, atendiendo a la más urgente necesidad de aquella época de cruel guerra civil, esta fundación estuvo dedicada a Hospital Militar, a cargo también de las Hermanas Mercedarias. Don Patricio Echevarría, con la cooperación de la Familia Elorza, se hizo cargo del sostenimiento del Hospital Militar, atendiendo a los heridos y enfermos, no sólo con generosidad, sino hasta con delicadeza y regalos.

Las Hermanas Mercedarias en la Prisión Central de mujeres en Saturrarán
Se les llamó por la Dirección General de Prisiones, al frente estaba el señor General del Ejército don Máximo Cuervo. Se estableció en el edificio del Seminario Menor de la Diócesis de Vitoria, en la playa de Saturrarán. Se hicieron cargo el 3 de enero de 1938.

Las Hermanas Mercedarias y el Sanatorio Antituberculoso de Nuestra Señora de las Mercedes en San Sebastián
El 7 de febrero de 1942, quedaron las Mercedarias al cargo del Sanatorio Antituberculoso de Nuestra Señora de las Mercedes, de San Sebastián. Precioso edificio que se levanta a cuatro kilómetros de la ciudad, en un lugar delicioso por sus bellísimos contornos, por la dilatada, perspectiva que desde él se divisa, por lo soleado de su situación, por los aires balsámicos que en él se respiran y la quietud y soledad en que está envuelto. Es uno de los sanatorios en que más fervorosa vida cristiana se vive.

FOTO 009 Beata Sor Isabel Lete Landa

Tienen en su Congregación a la Beata Sor Isabel Lete Landa (1913 – 1941). Nació en Osintxu, barrio de Vergara (Gipuzkoa). Trabajó como enfermera en el Hospital de Eibar de tuberculosos.

LAS HERMANAS MERCEDARIAS Y EL HOSPITAL DEL TÓRAX

Hoy llamado Edificio “Amara” del Hospital Universitario Donostia

Antiguo Sanatorio Antituberculoso de las Enfermedades del Tórax “Amara”

El Hospital de Amara comenzó su actividad en el verano de 1952, aunque su inauguración oficial se celebró el 12 de agosto de 1953. El proyecto, aprobado en 1947 con un presupuesto de 12 millones de pesetas y capacidad para 300 enfermos, partió de la estructura ya edificada por Diputación en los años 30, que cedió el solar al Patronato Nacional Antituberculoso (PNA) que tenía la intención de acoger en un único centro los sanatorios antituberculosos existentes en Gipuzkoa. (Costeado por Diputación y Ayuntamiento de San Sebastián.19 de Junio de 1935. Contratista: Antonio Mendizabal y Arquitectos: Francisco Urcola y Domingo Aguirrebengoa.

FOTO 010 Postal del Grupo Sanatorial Amara. Dr. Martínez de Salinas 1956

De esta manera, se trasladaron al nuevo hospital las pacientes del sanatorio de mujeres de Nuestra Señora de las Mercedes en UBA y los niños del pabellón infantil Doker del Hospital San Antonio Abad de Gros. En 1955 se procedió al ingreso de los pacientes del sanatorio de hombres de Andazarrate.

La fusión de estos centros especializados en la atención de enfermos con tuberculosis motivó también el traslado de sus profesionales al nuevo edificio, que tenía espacios diferenciados para mujeres, niños y hombres. Además, se estableció una doble dirección médica con el Dr. José Luis Martínez de Salinas y Salcedo (Andazarrate) y el Dr. Rafael Bartolomé Martínez De La Pera (Nuestra Señora de las Mercedes). El primer administrador fue Jorge Muñiz Díaz y la primera madre superiora de la orden de las Hermanas Mercedarias, que se hicieron cargo del hospital, Sor Esperanza Goenaga.


FOTO 011 Sor Elena Gauba Lete, Sor Francisca Mateos Zapata y el médico Casto González Velasco

Como el entonces sanatorio incluía la asistencia a menores, el centro contó desde su creación con una maestra: Angelita Becerril. El hospital amplió pronto sus servicios, especialmente en el área de cirugía torácica y realizó, por primera vez en Gipuzkoa, una intervención quirúrgica de corazón en colaboración del equipo de hemodinamia del Dispensario Central de San Sebastián. Su Director era el Dr. Salvador Bravo Olalla.

Del año 64 al 72, el Hospital de Amara llevó a cabo la campaña de erradicación de la tuberculosis en Gipuzkoa, en colaboración con los dispensarios de toda la provincia.

En 1.970 se celebró en San Sebastián el 3º congreso nacional de la Sociedad Española de patología torácica (SEPAR), cuya organización recayó fundamentalmente en el equipo médico del hospital. Ese mismo año se incluyó en el Plan Nacional M.I.R., con docencia en neumología.

FOTO 012 Sor Esperanza Uranga, Dr. Manuel Juanes González y los niños ingresados el día del Domund

En 1.974 pasó a llamarse Hospital de enfermedades del Tórax-Amara-San Sebastián.

En 1979 la AINS cedió el pabellón norte a la Universidad del País Vasco, reduciéndose el número de camas disponibles que quedó en 200. En 1981, el centro se transfirió al Gobierno Vasco, y en 1.984 el personal del Dispensario de Enfermedades del Tórax de la calle Prim se incorpora al Hospital, que ese mismo año entró a formar parte de la red de Osakidetza. Luis María Landa Mendía, ejerció en estos años como capellán del Tórax, realizando en los años 80 su carrera de A.T.S. En 1985 dicho establecimiento recibió el nombre de Hospital de Amara.

En 1.988 se trasladó al personal del Servicio de Alergia del ambulatorio de Gros. En 1.991 se convirtió en un centro de larga y media estancia. En 1.998 el Hospital de Amara se integra en el recién creado Complejo Hospitalario Donostia.

En los últimos años, la evolución en el tratamiento de la tuberculosis ha provocado una importante disminución de esta enfermedad y, por tanto, de las necesidades en esta área, lo que ha conllevado una transformación del horizonte asistencial que se ha dirigido más a la atención de patologías crónicas cardio-respiratorias.

FOTO 013 Congregación Hermanas Mercedarias de la Caridad, años 80 - 90

De esta manera, el centro, que ha acometido en los últimos años importantes obras de acondicionamiento para mejorar sus instalaciones, se ha orientado hacia un hospital de media y larga estancia, atendiéndose fundamentalmente a enfermos crónicos en las especialidades de Neumología, Cardiología y Medicina Interna. Desde 1.995, se potencia el Servicio de Rehabilitación, con una planta de 47 camas y un gimnasio totalmente renovado.

Hoy en día su denominación es “Edificio Amara” del Hospital Universitario Donostia.

Las Hermanas Mercedarias y sus nombres en el Hospital del Tórax
Las Hermanas Mercedarias durante todos estos años han sido un foco de espiritualidad y apostolado sanitario. Tuvieron que enfrentarse como los demás profesionales a las siguientes enfermedades: anemia, tuberculosis, clorosis, hipertiroidismo, escrofulosis y raquitismo. Posteriormente se integraron en los nuevos servicios que se crearon como: Neumología, Cardiología, Medicina Interna y el Servicio de Rehabilitación.

Las Hermanas Mercedarias celebran su Patrona el día 24 de septiembre, día de la Merced, y en el Hospital del Tórax hasta el año 1995 que se crea el Día del Hospital y se realiza por primera vez el 26 de febrero.

FOTO 014 Enfermos en el comedor del segundo piso 1955

Sor Elena Gauba Lete. Madre Superiora 1953 y sep 1980 hasta 1986.
Sor Esperanza Goenaga. Madre Superiora.
Sor Francisca Mateos Zapata.
Sor Isabel de Miguel, trabajó en la unidad infantil del Sanatorio.
Sor María Jesús Ridaura, natural de Madrid.
Sor Isabel Villanueva Erviti. A.T.S. Especializada.
Sor Gregoria Uranga Azcarreta. A.T.S. Especializada.
Sor Teresa Urteaga Iriberri. A.T.S. Especializada.
Sor Dolores Cortés Lasierra, natural de Egea de los Caballeros. A.T.S. Básico (Sor Teodora). Quirófano, trabajó también en cirugía torácica.
Sor Josefa Fernández Pérez. A.T.S. Básico.
Sor Ana Francisca Peña Alberdi. A.T.S. Básico.
Sor Amparo Atucha Urtizberea, natural de Irún. A.T.S. Básico. (Sor Teresa. Organista).
Sor Emilia Monzón, natural de Tarancón, trabajó en la unidad infantil del Sanatorio.
Sor María Eugenia Albisu Ayerbe, natural de Ataún. Auxiliar de Clínica.
Sor Vitoria Elorza Guridi, natural de Oñate Auxiliar de Clínica.
Sor Marisol Pagalday. Auxiliar de Clínica. Madre Superiora 1976 – 1980.
Sor Pilar del Amo. Enfermera
Sor Araceli Pérez del Burgo, natural de Tarancón. Auxiliar de Clínica en farmacia.
Sor Modesta Zugaire. Auxiliar de Clínica.
Sor Isabel Toribio. Enfermera, trabajó en planta y en el laboratorio.
Sor Inés Uría. Enfermera.
Sor Nati Igarza. (Sor Natividad). Auxiliar de Clínica.
Sor Asunción Sarobe, natural de Zumárraga. Trabajó en ECG y en Exploración Funcional. Madre Superiora en 1986.
Sor Maria Luisa Etxeberria. Enfermera.
Sor Concepción Imaz. Enfermería y ropero.
Sor Francisca Paternaire. Enfermería.
Sor María Teresa Sagaste. Enfermera, trabajó con el Dr. Luis Marco.
Sor Ane Zabarte. Enfermera. Laboratorio.
Sor Ana Armendariz. Auxiliar de Clínica.
Sor Dolores Peña.
Sor Esperanza Uranga, natural de Oñate, trabajó en cirugía torácica.
Sor Adela Ruiz de Infante, vitoriana. Trabajó en Farmacia y Laboratorio.
Sor Soledad Sáez de Ocariz. Cocinera. Madre Superiora.
Sor Ana María Arejolaleiba. Cocina. Ecónoma.
Sor María Erviti. Auxiliar de Clínica.
Sor Mari Luz Argote, natural de Vitoria.
Sor Trinidad. Enfermería.
Sor Cristina Iriondo. Enfermería.
Sor Rafaela. Enfermería.

FOTO 015 Congregación Hermanas Mercedarias de la Caridad, años 80 - 90

Maestra. María Ángela Becerril Orozco. Natural de Palenzuela, Palencia. (Angelita).
Boticario: Iñigo Aguirre Zubía.
Microbiólogo: Javier Barrenetxea Maiztegi.

Capellanes del Hospital del Tórax
Don Aquilino Ayerdi Goicoechea (Ataun, Gipuzkoa)
Don Marcial Iraola Cristóbal (Vera de Bidasoa, Navarra). Andazarrate
Don Luis Mari Landa Mendía (Aratz-Matxinbenta, Gipuzkoa)
Don Clemente Zelaia Eguia (Albiztur)
Don Felipe
Don Juantxo Aguirrezabala Zubiarrain (Pasajes Antxo)

FOTO 016 Sor Soledad Sáez de Ocariz, Sor Ana María Arejolaleiba y la cocinera Paula Fernández

DIRECTORA DE ENFERMERÍA

LEONOR MUNARRIZ DESOJO

Nace en El Busto (Navarra) el día 21 de Noviembre de 1955. Estudia la carrera de A.T.S. en la Escuela de la Diputación Foral de Navarra de 1972 a 1974. El 1 de julio de 1974 es nombrada funcionaria del Hospital de Navarra, trabajando en el servicio de O.R.L. y pasando a ser Supervisora del mismo desde el 1 de Junio de 1976 hasta el 15 de Agosto de 1977, fecha en la que es nombrada adjunta a la Jefatura del Departamento de Enfermería. Desde el 1 de Julio de 1978 hasta el 31 de Diciembre de 1981 asume el cargo de Jefa del Departamento de Enfermería.

Por Concurso abierto del Gobierno Vasco en Noviembre de 1981, saca la plaza de Jefa de Enfermería del Hospital de Enfermedades del Tórax AMARA, tomando posesión de dicha plaza el día 2 de Enero de 1982.

Su liderazgo y gestión del equipo humano de este centro sirvió para transformar un centro basado en cánones antiguos en un hospital moderno. Su tarea no fue nada fácil. Cuando tomó posesión de su cargo el sanatorio era un centro en franco declive, en el que el reducido grupo de monjas, enfermeras, auxiliares de clínica, cuidadoras sin titulación oficial y camilleros prestaban los cuidados que mejor podían con una organización precaria. En primer lugar tuvo que garantizar la formación necesaria del personal para prestar unos cuidados seguros y de calidad. Organizar los turnos de todo personal de enfermería, enfermeras y auxiliares de clínica, que no existían porque la organización estaba basada en torno a las prácticas religiosas de las monjas. Organizó y puso en funcionamiento la categoría de los celadores, que tampoco existía como tal en el Hospital. Modernizó todos los registros de enfermería, pasando de los antiguos libros de turno a registros personales para la historia clínica de cada paciente, Comenzó a instaurar planes de cuidados estandarizados, a medir la calidad de los cuidados, a establecer planes de formación para todo el personal y a presentar comunicaciones en jornadas y congresos.

FOTO 017 Leonor Munarriz Desojo. Directora de Enfermería

El tiempo aporta la perspectiva necesaria para poder apreciar el excelente trabajo realizado por Leonor Munarriz como Jefa de Enfermería, que permitió la transformación de un centro en decadencia en un centro sanitario moderno y puntero para cuidados de media y larga estancia, referente indispensable del sistema sanitario vasco de esa época.

AGRADECIMIENTO ESPECIAL:
A Sor Elena Gauba Lete. Madre Superiora. Sin su mente prodigiosa, no habría podido conseguir ni la mitad de los nombres de las Hermanas que trabajaron en el Sanatorio Antituberculoso. Hoy en día jubilada y descansando a una vida de trabajo intenso.
Jesús Rubio Pilarte

AGRADECIMIENTOS:
Miguel Ángel Villameriel Meneses. Teresa Arizmendi Unzueta. Pili Martín Castellanos. Pili García. Eduardo Clavé. Ana Mujika. Ana Redondo. Ana Urresti Orayen. Luis Mari Landa Mendía. Mª Jesús Errandonea. Mª Lourdes Martínez Fernández. Mª Esther Urquía Artal. Marijose. Obispado de San Sebastián. Fátima Martínez Madrid y Rosa Besné Oliva.

FOTO 018 Sor Elena Gauba Lete y Hermanas Mercedarias de la Caridad

BIBLIOGRAFÍA
Vida, espíritu y hechos de la Congregación Religiosa de las Hermanas Mercedarias de la Caridad. Reverendo Antonio Amundarain. 1954

Entrevistas a Sor Elena Gauba Lete. 31 de Diciembre 2013. 7 de Enero, 4 de Febrero y 13 de Marzo 2014

Historia y antecedentes del Hospital de Amara. Manuel Solórzano Sánchez. 5 de marzo de 1999

Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS
Colegiado 1.372. Ilustre Colegio de Enfermería de Gipuzkoa
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)


jueves, 1 de mayo de 2014

STORIA DELLA INFERMERIA




L´attenzione é una attivita che esiste dal principio della vita, sopra la che influiscono circostanze sociali di ogni luogo e momenti della storia. Dentro di questo contesto socioculturale, le credenze, le religioni e concetti delle malattie in ogni momento saranno determinanti per analizare la evoluzione del malato e la loro cura.

Dall´inizio, l´attenzione e’ stata vincolta con la sodisfazione delle necesita´ basiche per il benessere dell’ individuo come l’alimentazione, la ricerca di rifugio e sicuritá… vincolata a due periodi della vita e a la dipendenza di altre persone: la infanzia e la vecchiaia. Per tanto, i primi antecedenti della attenzione sono relazionati con l´inizio del ciclo vitale, con l´attenzione al parto e a le succesive incorporazioni alla comunita’, centrato nelle sodisfazioni delle necesita’ basiche. Se consideriamo che le primitive civilizazioni si svilupavano in ambienti ostili, per il gran numero di nemici naturali della razza umana, le diferenze fisiche fra uomini e donne proporzionarono una divisione sociale del lavoro – uomimi al lavoro esterno e donne in quello relazionato con l’ attenzione familiar, circostanze queste che hanno segnato il corso della storia.

FOTO 001 Iatreia, Asclepeia y Xenodoquio

Questa vincolazione della donna all´atenzione familiare e all´ inizio del ciclo di vita, fa che la stessa amplii la sua attivita oltre la casa. Così durante l´ impero romano esistevano donne che si dedicavano ad aiutare nei parti e al nascituro. Questo passava anche nell’ epoca medioevale; erano conosciute como aiutanti, per le abilita’ relazionate con la fecondita’, per aiutare a nascere nuovi membri della famiglia e per protegerli e alimentare.

Anche dal principio, il concetto di malattia o difetto físico aveva un componente magico, derivato da miti e supertizioni, che l’ uomo antico inventava come controllo ideologico per ridurre la paura dei fenomeni inspiegabili della natura. In questo contesto, la malattia viene interpretata come un male prodotto da spiriti maligni o punizioni degli dei. Ogni malattia era legata alla superstizione e il malato era curato dai familiari o dalla strega o chaman.

Queste streghe e guaritori usavano una serie di rituali, analizando i casi per poi applicarli ai nuovi, a la raccolta di informazioni. Nelle malattie predominava un concetto magico.

Per questo motivo, la chiesia cattolica, approfitando l` idea, promuove l’ altruismo, la carita’ e l’atenzione a i malati, come cammino a seguire per conseguire la salvezza eterna. Incomincia a monopolizzare la cura delle malattie e trasforma i vari riti e superstioni, vincolati al concetto magico, in concetti religiosi. Con questo, il pensiero magico é mantenuto. Cambia la forma, non il sfondo.

Nel medio evo, i primi ospedali e istituzioni chiuse si formano cerca di chiese, costruiti da nobili e podderosi come atti di carità e cammino per la salvezza spirituale. Queste istituzioni dedicate ad aiutare ai meno favoriti della societa’ dell’epoca, ottenero grande rilevanza durante le grandi epidemie que assolarono l’ Europa. Alle grandi carenze che acculumavano questi centri, si univano diete inadequate e povere, che originavano la apparizione di malattie carenzali, sconosciute in quella epoca, alle quali si sommavano malattie di pelle, agravate da parassiti.

L’attenzione la prestavano i religiosi e religiose di differenti ordini, non dimenticando che la donna era ancora il custode principale della casa. Nel terzo secolo dC, San Basilio, vescovo di Cesarea, crea un ordine religioso per attendere malati e abbandonati. Nel secolo VI, San Benito marchera’ definitivamente lo sviluppo degli ordini religiosi in Europa.

Gli ospedali medioevali furono di quattro tipi pincipali: leprosari; asili e ospizi per poveri; alberghi e instituzioni dedicate ai pazienti indigenti. Questi centri ospedalari si construirono cerca di cattedrali, chiese e fiumi. Il peso dell’ atenzione sempre ricadeva su suore di differenti ordini al servizio degli ospedali e sopra il personale di servizio, impiegati esterni delle istituzioni.

Nell` etá media bassa, epoca nella quale la miseria e la fame erano abituali per la mancanza di alimenti, la popolazione era oppressa da grandi epidemie, che assolavano l’ intera Europa. Sorgono i cammini di pellegrinaggio a Gerusalemme, Terra Santa e Santiago di Compostella, dove migliaia di pellegrini persero la vita. Erano necessari piu’ hospedali e infermieri per attendere i camminanti. La chiesa, grazie ai donativi que riceveva, fomento la costruzioni di piu’ ospedali. Fecero apparizione anche gli ordini militari vincolati all’ infermeria, aiuta e protezione dei pellegrini e malati. Tutto questo fu conseguenza delle crociate a Terra Santa. Non esistono dell’ epoca dati correlativi all´ la attenzione di questi infermieri guerrieri. Tuttavia, costatiamo la costruzione di grandi ospedali, che i guerrieri –infermieri attendevano.

Sorgono cosi ordini militari come i Cavallieri di San Giovanni di Gerusalemme, i Cavalieri Templari, l´Ordine di Malta, i Cavallieri di San Lazzaro e i Cavallieri del Santo Sepolcro, famosi templari. L’ auge di questi ordini militari-religiosi arriva anche in Spagna, dove si formano l’ Ordine di Calatrava, la di Montesa e dei Cavallieri di Santiago.

FOTO 002 Hotel Dieu

A questo, i primi ospedali che si conoscono sono: l´ Albergo Dieu di Lyon (Francia, anno 542), l´ Albergo Dieu di Paris (Francia, anno 650), l’ Albergo del Santo Spirito di Roma (Italia, anno 717), l’ Ospedale di Merida in Spagna- fondato dal Vescovo della citta’.

In spagna regnando i visigodi – secoli V e VIII- appare nel Libro dei Giudici riferenze ai nostri predecessori, i “salassatori”. Nel XIII secolo nel Regno di Castiglia, secondo il codice “Las Siete Partidas” del Re Alfonso X il Dotto, appare il nome di alfajemes, chiamati anche volgarmente barbieri, che dovevano rasare e salassare in luoghi apartati. I nostri predecessori cominciarono ad agrupparsi in societa’, come liberi professionisti.

Troviamo anche scritto che nel XIV secolo si cominciarono a formarsi le prime Confraternita’ di Barbieri e Chirurghi, sotto la protezione dei Santi Cosimo e Damiano. Queste societa’ erano instituzioni religiose di carattere benefico, anche se gli standard di practica professionale sono stati emessi nei loro statuti: Per esercitare da chirurgo era necesario essere esaminato da due chirurghi della fratellanza.

FOTO 003 Fuero Juzgo o Libro de los Jueces

Vediamo che ogni gruppo, gremio e associazione si rende conto che non solo e’ necessario attendere i malati, ma e’ necessario saperlo fare. Per questo motivo devono approvare un esame per essere evaluati, per questo motivo bisognava studiare e prepararsi.

Come esempio nel 1310 in Valenza la Confraternita’ dei barbieri e operatori dovevano superare due esami: uno teorico e uno prattico. Anche in Barcellona succedeva lo stesso che in Valenza, nella Cofradia di San Cosme e Damiano di Chirurghi e Barbieri.

In Madrid nell’anno 1385 si fuseo undici ospedali in uno: L’ Ospedale Generale, diviso in due case: la prima per malattie contaggiose e la seconda no contaggiose. Nel 1524, Carlo V define gli “ospedali reali”, dove si specificavano le funzioni del personale come quelle del infermiere capo e degli infermieri assistenti. La assisteza sanitaria si formava di cofradie, gremi e fratellanze.

FOTO 004 Libro del arte de las comadres y del regimiento de las preñadas y paridas y de los niños 1541. Tratado de la utilidad de la venae festionisin

La capacita’ per esercitare la professione era registrata dai monarchi, Ferdinando e Isabella, il 9 di Aprile del 1500, in una Reale Decreto in Segovia che diceva: “ordiniamo che i barbierie esaminatori maggiori, al momento dell’ emissione di questa disposizione consentano che nessuna persona tenga un locale per salassare, ne mettere ventose, togliere denti e molari senza essere esaminati primamente dai maestri barbieri personalmente, senza essere inabilitato a vita e castigato con  una multa di due mila maravedis per l’associazione…”.

Conosciamo dagli studi dei nostri ascendenti che nel1541 avevano come libro di studio Il libro di obstetricia e di regole  riferenti la gravidanza e la nascita dei bambini. Nel 1583 Il trattato sull’ utilita’ della “venae festionisin”, e nello stesso anno Il trattato della utilita’ del salasso; nel 1604 Prematica per qui si da l’ ordine di esami ai Chirurgi Romantici; nel 1617 Preparazione degli infermieri per l´ attenzione dei malati e l’ applicazione dei conforti seguendo gli ordini dei medici. Tutto questo necesario perche i malati siano ben curati, utilizando i praticanti della medicina.

Nel 1711 con il Reale Decreto di Filippo V, si crea la Classe dei Salassatori, che fu il primo passo per la coordinazione dei differenti uffici e professioni, che formarono un tutto nei differenti rami della scienza dedicati a curare malati.

Nel 1843 approvati gli “ausiliari de medicina e chirurgia prattica nella’ arte di curare”. Nel 1846 i ministranti o pratticanti in ospedali furono sostituiti per la chiamata Legge Moyano del 9 di settembre dal nome dl ministro di economia Claudio Moyano, che appoggiandosi sulla legge organica di sanitá del 1855, regolo’ la professione degli aiutanti sanitari e infermieri, riconoscendo agli  asistenti  medici  e  levatrici nella prattica medica.

Nel 1896, il Dr. Federico Rubio e Gali, apre la prima Scuola di Infermeria Secolare di Santa Isabella di Ungheria.

Paese Basco
Parlare di barbieri, salassatori e dame infermiere ci traslada ad una altra epoca della professione sanitaria. Tutto questo sin dal secolo XIV si e’ trasformato molto fino ad oggi.

Guipuzcoa non fu diferente a questi cambi, essendo la storia della medicina simile nelle varie parti del mondo. Dall’ infermeria intuitiva si passa a la comunicativa o ricevuta per via orale: dagli anziani di ogni famiglia e comunita’, essendo nel secoli X e XV, quando si comincia a riconoscere per nobilta, amore e carita e piu’ tardi per un salario a quelli che si dedicavano ad attendere le necessita’ dei malati.

Dobbiamo arrivare al XVI secolo per trovare scritti sull’ attenzione dei malati, dedicando speciale attenzione a tutto quello relazionato con i parti e con il mondo femminile. E’ in questa epoca dove appaiono le prime referenze alle infermiere, come complemento del lavoro che si veniva realizando negli ordini religiosi, come abbiamo visto nell’ anteriore capitolo. Questa relazione tra infermiere e religione, dava al lavoro un senso spirituale, che si rifletteva come vocazionale. La necessita’ di preparare il personale a queste occupazioni fu la causa de la sottomissione all’ amministrazione religiosa, per essere questa la conoscitrice dei rimedi piu’ efficaci. La infermiera, sussidiaria dell’ amministrazione religiosa, non aveva la possibilita’ di aumentare la sua formazione, per questo il suo lavoro era considerato domestico, senza valorazione sociale.

Nei secoli XVII e XVIII si mantennero vigenti le regole delle differenti ordini religiose per l´attenzione dei malati. Il cambio di attivita’ delle inferemiere non si produsse che nel XIX secolo, quando comunicarono i vari conoscimenti acquisiti.

In Vizcaia dal momento che Don Diego López de Haro fondo’ il Borgo nel 1300, esisteva l’Ospedale della Maddalena e quello di San Lazzaro, creandosi a posteriore l’ Ospedale dei Santi Giovanni a finale del XV secolo. Troviamo scritto negli Statuti Generali, 6 dicembre 1645, che queste istituzioni funzionavano come “rifugio naturale per i vicini di Bilbao senza casa, vecchi e miseri”.

In Alava anche abbiamo dati dell’ esistenza di varii ospedali ermitagni: il piu conosciuto era l’Ospedale Santiago Apostolo di Vittoria, conosciuto come ospedale per curare sin dal 1466. Anche nel 1514 troviamo referenze correlative all’ Ospedale San Giuseppe.

FOTO 005 Hospital del País Vasco. Ospedale dei Paesi Baschi

In Guipuzcoa dal 1485 al 1900, i centri ospedalieri ed i centri di soccorso erano scarsi, solo otto. Ci sono riferenze all’ Ospedale San Lazzaro nel cuartiere San Martino. Dal 1535 al 1719 si conosce l’ esistenza dell’ Ospedale Sant’ Antonio Abad nel sobborgo di Santa Caterina. Posteriormente nel 1787, questo ospedale si trasferi’ alla via 31 di Agosto e nel 1888 succesivamente al viale di Navarra in Manteo. L’ Ospedale di Tolosa si inauguro’ nel 1860.

Come conseguenza delle citate leggi degli anni 1855 e 1857 cominciarono a crearsi le prime associazioni di infermeria nel Paese Basco e quando i praticanti o assistenti medici si formarono, si incorporarono nei Collego o Corporazioni dei salassatori. La differenza fra i due gruppi era solo il titolo, sin al 1867, in qui si proibi’ l’attivita’ se non avevano il visto buono otorgato dalle universita’ di medicina, dopo aver superato due anni di studi e prattiche in ospedali.

Durante la seconda guerra carlista, in tutti i battaglioni incontriamo un salassatore chirurgo, che generalmente era l’ infermiere contrattato dal comune corrispondente. Dato il largo periodo di tempo delle varie guerre carliste e’ nel proprio Ministero della Guerra dove esistono piu’ dati riferente il particolare.

Nel 1904 si regolo’ la carriera degli infermieri e delle infermiere. Succesivamente fu la Regina Vittoria Eugenia , che aportando la filosofia di Nightingale, creo’ la sezzione di uomini della Croce Rossa e delle signore. Si costirui’ cosi il Colleggio di Infermieri di Guipuzcoa.

Nel 1915 si pubblica il “Bollettino dei Practicanti”  ed il riconoscimento legale delle infermiere religiose del Dr. Rubio.

Nel 1917 nasce la Federazione del Collegio di Infermieri Vasco-Navarro. Si celebra la prima riunione il 24 settembre 1918, preseduta dal signore Iglesias e con la paticipazione del presidente del Colegio anfitrione, il signore Martinez de Pinillos. Al quale participarono i rappresentati delle 6 scuole del nord: Alava, Guipuzcoa, Logrogno, Navarra, Santander e Vizcaya) e il signore Monfledo, Ispettore Provinciale di Sanita’ di Logrogno. In questa riunione si accorda:

Lavorare per dignificare la professione
Creare l’ Unione degli Infermieri del Nord di Spagna
Esigere la inscrizione obbligatoria
Esigere che si coprino tutti i posti di lavoro previsti dalla legge
Perseguire l’ intruismo
Sopprimere le retribuzioni su asistenza al parto
Proporre a tutti i collegi di spagna la creazione del corpo di infermieri spagnoli.

Nel 1918 si concreta la Unione degli Infermieri del Nord di Spagna (Alava, Guipuzcoa, Logrogno, Navarra, Santander e Vizcaya). Nel 1921 è stata creata la Federazione Nazionale di Infermieri.

Nel 1927 si creo la “Infermeria ufficiale” e due anni piu tardi, nel 1929, fu obbligatorio essere collegiati, cambiando cosi il panorama generale ed in particolare della infermeria. Nel 1928 le matrone o levatrici si integrarono nel Collegio di Infermeria.

Il 1936 trovo’ al paese carente di una struttura medico-sanitaria. Si improvisarono ospedali e si dotarono di un minimo personale per attendere malati e feriti. Qualche convento fu convertito in ospedale militare, essendo molti gli ordini reeligiosi che si prestarono a questa nuova situazione. Come esempio, Le Figlie della Carita di San Vincenzo di Paul, Le Figlie della Carita di Santa Anna, Suore di San Giuseppe, Carmelitane della Carità, Madri della Insegnanza, Sorelle della Mercedes, Sorelle della Consolazione, Madri del Santo Cuore, Madri Irlandesi, Servi di Gesù, Servi di Maria,Sorelle de la Croce, Sorelle dei Poveri.

Dato il gran numero di donne negli ospedali che lavoravano senza conoscenza, ma con grande volontà, si organizarono 116 corsi di formazione, arrivando a riunirsi 5.506 Dame ausiliari della Sanita Militare. Nel 1938 lo Stato Maggiore redatto un documento d`identita, stimando in 12.307 fra infermiere e ausiliari alla fine della guerra civile.

FOTO 006 Infermiere della Croce Rossa, Venezia 1909

Nel 1937 si crea la Croce Rossa del Paese Basco secondo il Decreto del Governo Provvisorio del Paese Basco, con la finalita di soccorrere feriti, calamitá e sinistri pubblici.

Nel 1940 le compagnie “Michelin” e “Cementi Rezola”, furono le prime a tenere in nomina un inferniere. Nel1942 si crea il Sicuro Obbligatorio di Malattia. Nel 1944 si creano i Collegi Ufficiali Sanitari, con sezione indipendente per Infermieri, Levatrici e Matrone con sede nella stada Pedro Egaña.

Nel anno 1953 si unificarono i titoli professionali di Matrone, Levatrici e Infermieri con il titolo di Aiutanti Tecnico Sanitari (ATS). Nel 1954 per Ordine Ministeriale del 20 marzo, si approva l’Ordinamento del Consiglio Nazionale di Aiutanti Sanitari. E nello stesso anno, Ordine di 30 luglio si approvano gli Statuti dei Collegio Provvisorio di Aiutanti Tecnico Sanitari che si divide in tre sezioni: Infermieri, Matrone e Infermiere. Nel 1955 il Collegio delle Ostetriche di Guipuzcoa è formato.

Nell 1958, per Ordine di 13 gennaio, si approva l´ obbligatoria associazione professionale di Aiutanti Tecnico Sanitari, dovendo collegiarsi gli ATS maschi nella sezione di pratticanti e le ATS femmine nella sezioni di infermiere o matrone, se erano specializate in ostetricia.

Nel 1977 -1 aprile-, si unificano i Collegi di Infermieri, Praticanti e Matrone. Nel 1978, 10 ottobre, si pubblicarono gli Statuti della Organizazione Collegiale di Assistenti Tecnici Sanitari, per Reggio Decreto del 1856/1978 – 29 junio.

FOTO 007 Infermiere dell´Ambulatorio Scuola della Croce Rossa

Nel 1978 si celebrarono le prime elezioni democratiche con il Collegio unificato. Nel 1983 si pubblicò il Mappa Sanitario della Comunidad Autonoma del Paese Basco e organizzazione sanitaria del territorio.

Nel 1979 per Reggio Decreto, si approva la conversione della Scuola di Aiutanti Tecnici Sanitari (ATS) in Scuola Universitaria di Infermeria.

Nel 1997 – 21 novembre, si trasforma ancora diventando Scuola Universitaria di Diplomatura in Infermeria (di San Sebastian) – Euskal Herriko Unibertsitatea- Universidad del Pais Vasco.

Esistono anche praticanti di farmacia, infermieri, barbieri, praticanti in chirurgia minore, infermieri in padiglioni di contaggio.

FOTO 008 Ospedale Principale “Angelo Custode” della Croce Rossa

¿Che cosa e` la infermeria?
Dichiarazione de la CIE adottata nel 1998 e revisata nel 2004.

La prattica della Infermeria non si limita a funzioni, determinati lavori o responsabilitá. Incluie attenzione diretta, valorazione dei risultati, a la difesa del paziente e della salute, la supervisione, direzzione, gestione, insegnanza, investigazione e eleborazione di una politica di salute per la societá. Inoltre, dato che nella prattica questo e’  un lavoro dinamico e risponde alla necessità della salute e agli avanzi tecnologici, precisa un esame periodico, per assicurarsi che si consegue migliorare la salute attuale, ottenendo i migliori risultati”.

TRADUTTORI:
Giuseppe Loiodice Fernandez
Jorge Loiodice Goñi

FOTOGRAFIE / FOTOGRAFÍAS: Stock personal Manuel Solórzano

TRABAJO ORIGINAL
La Voz de Enfermería en la Enciclopedia Auñamendi.
Primera parte
Segunda parte

AUTORES:
Jesús Rubio Pilarte
Enfermeiro e sociólogo.
Professor da E. U. de Enfermagem de Donostia. EHU/UPV

Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS
Colegiado 1.372. Ilustre Colegio de Enfermería de Gipuzkoa
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
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HISTORIA DE LA ENFERMERÍA



El cuidado es una actividad que existe desde que existe la humanidad, sobre la que influyen las circunstancias socioculturales características de cada lugar y momento de la historia. Dentro de ese contexto sociocultural, las creencias, y dentro de ellas la religión, así como concepto dominante de enfermedad en cada momento, van a ser determinantes para analizar la evolución del cuidado.

Desde sus orígenes, los cuidados han estado directamente vinculados a la satisfacción de las necesidades más básicas para el mantenimiento de los individuos, como alimentación, búsqueda de seguridad, refugio, abrigo… y vinculadas a dos periodos de la vida en la que la dependencia de otras personas es evidente: la infancia y la vejez. Por tanto, los primeros antecedentes de cuidado están relacionados con el inicio del ciclo vital, con la atención en el parto y de cada una de las nuevas incorporaciones a la comunidad, centrado en la satisfacción de las necesidades básicas. Si además, consideramos que las primeras civilizaciones desarrollaban su actividad en un ambiente hostil, en el que el número de enemigos naturales de la raza humana era considerable, las diferencias físicas entre hombres y mujeres propiciaron una división sexual del trabajo los hombres se dedican al trabajo externo que requiere una mayor potencia física y las mujeres se ocupan del ámbito cercano, especialmente de todo lo relacionado con los cuidados, circunstancia que ha marcado el devenir de la historia.

FOTO 001 Iatreia, Asclepeia y Xenodoquio

Esta vinculación de la mujer con el cuidado y el inicio del ciclo vital propicia la aparición de mujeres que se dedican al cuidado más allá de su domicilio. Así se conoce que en el imperio romano había mujeres que prestaban cuidados durante el parto y al recién nacido, al igual que ocurría en la Edad Media, en la que se reconocía a las mujeres como cuidadoras, por sus peculiaridades relacionadas con la fecundidad, ser portadora de cada nuevo miembro de la familia, responsables del alumbramiento, y encargadas de proteger y alimentar al nuevo vástago.

También desde sus orígenes, el concepto de enfermedad o defecto físico tenía un componente mágico, derivado del sistema de mitos creencias y supersticiones que el hombre antiguo inventa, a modo de control ideológico para reducir el temor, para explicar los fenómenos de la naturaleza que no puede explicar. En ese contexto, la enfermedad es interpretada como un mal producido por los espíritus o un castigo de los dioses. Cada enfermedad iba unida a la superstición, el enfermo era atendido por familiares y estos recurrían a la figura del brujo, curandero o chamán.

Son figuras, brujas, curanderos… combinan una serie de rituales con su capacidad para observar los fenómenos naturales, recogiendo información de los casos atendidos para aplicarla en los casos nuevos. De este modo, en la atención de la enfermedad predomina el pensamiento mágico.

En este contexto, la iglesia católica, aprovechando que el pensamiento cristiano promueve el altruismo, la caridad y la atención a los enfermos y desvalidos como camino a seguir para alcanzar la salvación eterna, comienza a monopolizar los cuidados, adaptando y transformando los ritos y supersticiones vinculadas mediante el pensamiento mágico a la enfermedad en cuestiones religiosas. Es decir, se mantiene el pensamiento mágico, pero se transforma el enfoque, cambia la forma, pero no el fondo.

Así, en la Edad Media los hospitales o instituciones cerradas surgen cerca o en uno de los laterales de las iglesias y catedrales que se van construyendo con el ejercicio de los nobles y ricos de esa caridad predicada por la iglesia como camino de salvación. Estas instituciones, dedicadas a la atención de las personas más desfavorecidas de la sociedad de la época, tuvieron un importante papel durante las grandes epidemias que asolaron Europa. A las innumerables carencias que acumulaban estos recintos se unía una dieta inadecuada que originaba la aparición de enfermedades carenciales, desconocidas en la época, a las que se sumaban las enfermedades de la piel agravadas por los parásitos.

Los cuidados en esos centros los prestaban religiosos o religiosas de diferentes órdenes, sin olvidar que la mujer continuaba siendo la principal proveedora de cuidados en el ámbito doméstico. Es este modo, en el siglo III de nuestra era, obispo de Cesárea, San Basilio crea una orden dedicada a la creación de hospitales para la atención de personas enfermas y desvalidas. La Regla de San Benito, en el siglo VI será la que marcará definitivamente el desarrollo de las órdenes religiosas en Europa.

Los hospitales medievales abarcaron cuatro tipos de instituciones, las leproserías; los asilos y hospicios para pobres; los albergues y las instituciones dedicadas al cuidado de los enfermos indigentes. Todos ellos se situaban cerca de las catedrales y de los ríos. Más tarde también los gremios construyeron hospitales y los mantuvieron. El peso del cuidado siempre caía sobre las hermanas de las distintas órdenes al servicio de los hospitales y sobre el personal de servicio empleado en la institución.

En la Baja Edad Media, época donde las miserias y las hambrunas por falta de alimento estaba al orden del día, la población quedaba a merced de las grandes epidemias que asolaron Europa. Surgen los caminos de peregrinación hacia Jerusalén, Tierra Santa, y Santiago de Compostela, en los que miles de peregrinos murieron. Se requerían más hospitales y enfermeros para atender a los caminantes. La iglesia fomentó la construcción de hospitales sostenidos por las recaudaciones que oportunamente se llevaban a cabo. Aparecen entonces las órdenes militares vinculadas a la enfermería, a la atención y protección de los peregrinos enfermos. Éstas últimas fueron una consecuencia de las cruzadas a Tierra Santa. No existe mucha información sobre los cuidados que proporcionaban estos guerreros enfermeros, pero si constancia de que construyeron y equiparon grandes hospitales y que ellos mismos, los caballeros, cuidaban a los enfermos.

Surgen así las primeras órdenes militares como Los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén; los Caballeros Teutónicos; la Orden de Malta, los Caballeros de San Lázaro y los Caballeros del Santo Sepulcro, los famosos templarios. El auge de las ordenes militares religiosas también llega a España y aparece la Orden de Calatrava, la de Montesa o los Caballeros de Santiago.

FOTO 002 Hotel Dieu

Los primeros hospitales que se conocen son: el Hotel Dieu de Lyon (Francia, año 542; Hotel Dieu de Paris (Francia, año 650); y el Hotel del Santo Espirito de Roma (Italia, año 717). En España el primero que se conoce es el Hospital de Mérida, fundado por el Obispo de la Ciudad.

En Hispania con la Monarquía Goda, reinando los visigodos, entre el siglo V y el VIII, aparece el “Fuero Juzgo o Libro de los Jueces”, en este libro ya aparece el nombre de nuestros antepasados los “sangradores”. En el siglo XIII en el Reino de Castilla y según el Código de “Las siete partidas” del Rey Alfonso X el Sabio, figuran con el nombre de alfajemes, también llamados vulgarmente barberos; debían de afeitar y sangrar en lugares apartados y no en las plazas y calles.
Ya nuestros antepasados empiezan a formar gremios y cofradías con un importante crecimiento de profesionales liberales como la nuestra.

FOTO 003 Fuero Juzgo o Libro de los Jueces

Está escrito que en el siglo XIV se fundan las primeras Cofradías de Barberos y Cirujanos bajo la advocación de los Santos Patronos San Cosme y San Damián. Estas cofradías eran instituciones de carácter religioso - benéfico aunque en sus estatutos se dictaron normas sobre el ejercicio profesional, ya que para poder ejercer de cirujanos-barberos debían de ser examinados por dos cirujanos de la cofradía.

Ya vemos que cada Grupo, Gremio, Asociación, etc. Se van dando cuenta que no solamente es “cuidar”, sino que empiezan a mirar que hay que saber cuidar, y por eso se organizan en grupos y como decíamos antes para pertenecer a una cofradía tenía que pasar un examen y ser examinados. Se dan cuenta que hay que estudiar y que no sólo vale saber.

Por ejemplo en 1310 en Valencia la Cofradía de Barberos y Cirujanos tenían en su examen para todos los candidatos una parte teórica y otra práctica. También está recogida en Barcelona en 1408, sus exámenes eran igual que los de Valencia en la Cofradía Profesional de San Cosme y San Damián de Cirujanos y Barberos.

En Madrid en el año 1385 se unifican 11 hospitales en 1, “el Hospital General”, dividido en dos casas: una para contagiosos y otra para enfermos no contagiosos. En 1524, Carlos V establece “hospitales reales” donde se especifican las funciones y tareas del personal, entre ellos del enfermero mayor y los enfermeros asistenciales. La asistencia sanitaria se cubría además en cofradías, gremios y hermandades.

La capacidad para ejercer la profesión quedaba recogida por los reyes D. Fernando y Doña Isabel, el 9 de Abril de 1500, en una Real Pragmática dictada en Segovia donde se decía que:

Mandamos, que los Barberos y Examinadores mayores, de aquí adelante, no consientan ni den lugar que ningún barbero, ni otra persona alguna, pueda poner tienda para sajar ni sangrar, ni echar sanguijuelas, ni ventosas, ni sacar dientes ni muelas, sin ser examinado primeramente por los dichos maestros Barberos mayores personalmente, sopena que cualquiera que usase de las cosas susodichas o de cualquiera de ellas sin ser examinado, como dicho es, sea inhábil perpetuamente para usar dicho oficio, y más pague dos mil maravedís de pena para la nuestra Cámara, etc….”

Sabemos lo que estudiaban nuestros antepasados, así en 1541 tenían como libro de estudio el “Libro del arte de las comadres y del regimiento de las preñadas y paridas y de los niños”; en 1583 “Tratado de la utilidad de la venae festionisin”; en el mismo año el “Tratado de la utilidad de la sangría”; en 1604 “Prematica por la que se da la orden en el examen de los Cirujanos Romancistas”; en 1617 “Instruccion de enfermeros y consuelo a los afligidos enfermos. Y verdadera practica de como se han de aplicar los remedios que ordenan los médicos. Muy necesario para que los enfermos sean bien curados y prouechosa a los practicantes de Medicina”; etc…

Por Real Cédula de Felipe V, el 29 de enero de 1711, se creó la Clase de Sangradores que supuso un primer paso para la coordinación de los distintos oficios y profesionales que formaban un todo en las distintas ramas de la ciencia dedicadas a la curación de enfermos.

En 1843 fueron aprobados los “auxiliares de medicina y cirugía prácticos en el arte de curar” y en 1846 lo fueron los “ministrantes”.

FOTO 004 Libro del arte de las comadres y del regimiento de las preñadas y paridas y de los niños 1541. Tratado de la utilidad de la venae festionisin

Dichas leyes fueron sustituidas por la Real Orden de 9 de septiembre de 1857, la llamada “Ley Moyano” (por el ministro de Fomento don Claudio Moyano), que al amparo de la Ley Orgánica de Sanidad de 1855 reguló las profesiones auxiliares sanitarias, reconociendo a practicantes y matronas como practicantes de un oficio.

1896. El Dr. Federico Rubio y Gali, abre la 1ª Escuela Seglar de Enfermería de Santa Isabel de Hungría.

En el País Vasco
Hablar de barberos de pueblo, sangradores, ministrantes o de damas enfermeras nos lleva a otras épocas de la profesión sanitaria de Enfermería. Desde los barberos del siglo XIV hasta los actuales profesionales de enfermería muchos han sido los cambios que se han producido.

Gipuzkoa no fue ajena a cuanto ocurría en otros lugares más o menos cercanos, siendo la historia de los cuidados similar a la del mundo al que pertenecía. De la enfermería intuitiva se pasó a la recibida oralmente por los mayores de cada familia o comunidad, siendo entre los siglos X y XV cuando comienzan a identificarse a las personas que, primero por nobleza, caridad y cariño y, más tarde, por un salario, se dedicarán a atender las necesidades básicas de los afectados por la enfermedad.

No será hasta el XVI cuando se encuentren escritos destinados a formar y organizar a las personas que cuidan de los enfermos, dedicando especial atención a todo cuanto pueda estar relacionado con el parto y, tal vez por ello, relacionando la actividad con el mundo femenino. Corresponde a esta época la primera mención a las enfermeras como complemento a la labor que desde el siglo IX venían desarrollando las órdenes religiosas, como hemos visto en el capítulo anterior. Esta íntima relación entre las enfermeras y la religión daba a su trabajo un sentido espiritual, en el que predominaban los sentimientos como reflejo de una vocación. La necesidad de preparar adecuadamente al personal dedicado a estos menesteres fue el resultado de su casi completa sumisión a la administración religiosa, que era la encargada de administrar los cuidados por ser la conocedora de los remedios más eficaces. La enfermera, subsidiaría de los religiosos, no tenía opción a incrementar sus conocimientos y por ello su trabajo era considerado como doméstico, sin valoración social.

En los siglos XVII y XVIII se mantuvieron vigentes las reglas que las distintas órdenes religiosas tenían dispuestas para el cuidado de las personas enfermas, y el cambio de actitud de las enfermeras no se produciría hasta el XIX cuando a su buen carácter comenzaron a sumarse los conocimientos adquiridos.

En Bizkaia desde que Don Diego López de Haro fundase la Villa y le otorgó la Carta Puebla, el 15 de junio del año 1300, existía como hospital medieval el de la Magdalena o el de San Lázaro, creándose el Hospital de los Santos Juanes hacia finales del siglo XV. Está escrito en el Regimiento General del 6 de diciembre de 1645, donde se establece que estas instituciones funcionaban únicamente como “refugios de naturales y vecinos de Bilbao, faltos de hacienda, viejos y miserables”.

En Álava aunque hay datos de hospitales de eremitas desde 1167, El caso más conocido es el de de los hospitaleros del Hospital Santiago Apóstol de Vitoria que lo regían como “hospital de curación”, son conocidos desde 1466 aunque probablemente estuvieron presentes desde la fundación del hospital en 1419 También en 1514 se encuentran referencias sobre el Hospital de San José.

En Gipuzkoa, desde 1485 hasta 1900, el número de centros hospitalarios o de socorro era muy escaso, tan sólo ocho centros. Hay datos de 1485 del Hospital de San Lázaro en el barrio de San Martín extramuros en San Sebastián. De 1535 hasta 1719 se conoce la existencia del Hospital de San Antonio Abad en el arrabal de Santa. Catalina. Posteriormente, en 1787, dicho hospital pasó a la calle 31 de Agosto y en 1888 se traslada a la avenida de Navarra en Manteo. El Hospital de Tolosa se inaugura en 1860.

Como consecuencia de las ya citadas leyes de los años 1855 y 1857, comenzaron a crearse las primeras asociaciones profesionales de la historia de la enfermería en el País Vasco y cuando los practicantes salieron a la luz se integraron en los Colegios de Sangradores, diferenciándose de ellos tan solo en la titulación, hasta que en 1867 se prohibió ejercer la actividad si no se disponía del visto bueno otorgado por las facultades de medicina tras dos años de estudios y prácticas hospitalarias.

Durante la segunda guerra carlista en todos los batallones había un cirujano sangrador que, normalmente, era el practicante que en cada pueblo estaba contratado por el Ayuntamiento. El largo periodo de las distintas guerras carlistas hace que sea en el Ministerio de la Guerra donde más documentación exista sobre el particular, dado que se encargaba de nombrar a los cirujanos sangradores de cada batallón.

FOTO 005 Hospital del País Vasco

En 1904 se reguló las carreras de practicantes y enfermeras y, dos años después, la venida a España de la reina Victoria Eugenia fue de gran importancia puesto que trajo con ella la filosofía de Nightingale y pronto la Sección de Hombres de la Cruz Roja se complementó con la Sección de Señoras, fundada por la reina. Constitución del Colegio de Practicantes de Guipúzcoa.

En 1915 se publica el “Boletín de Practicantes” y reconocimiento legal de las enfermeras religiosas del Dr. Rubio.
En 1917 nace la Federación de Colegios de Practicantes Vasco-Navarra. Celebrada la reunión el 24 de septiembre de 1918, bajo la presidencia del señor Iglesias, y con el presidente del Colegio anfitrión, señor Martínez de Pinillos, como Vicepresidente, a ella acudieron representantes de los seis colegios norteños (Álava, Gipuzkoa, Logroño, Navarra, Santander y Vizcaya) además del Sr. Monfledo, Inspector Provincial de Sanidad de Logroño, acordando por aclamación los siguientes acuerdos:

Laborar por la dignificación de la profesión
Crear “La Unión de Practicantes del Norte de España”
Exigir la colegiación obligatoria
Exigir que se ocupen todos los puestos de trabajo que ordenaba la Ley
Perseguir el intrusismo
Pedir que se suprimieran las restricciones sobre asistencias a partos
Proponer a todos los Colegios de España la creación de “El Cuerpo de Practicantes Españoles”.

En 1918 nace la Unión de Practicantes del Norte de España (Álava, Gipuzkoa, Logroño, Navarra, Santander y Vizcaya). Y en 1921 se crea la Federación Nacional de Practicantes.

El año 1927 se creó “La enfermera oficial” y dos años más tarde, en 1929, se estableció la colegiación obligatoria cambiando de forma notable la configuración del panorama sanitario en general y de la enfermería en particular. En 1928 las matronas se integraron en el Colegio de Practicantes.

Los acontecimientos de 1936 encontraron al país carente de una estructura médico-sanitaria capaz de hacer frente a las muchas necesidades que a diario se presentaban. Fue necesario improvisar hospitales y dotar a los existentes de un mínimo de personal dispuesto a atender a enfermos y heridos. Algunos conventos fueron convertidos en hospitales militares, siendo numerosas las órdenes religiosas que se prestaron a tal fin: Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, Hijas de la Caridad de Santa Ana, Hermanas de San José, Carmelitas de la Caridad, Madres de la Enseñanza, Hermanas Mercedarias, Hermanas de la Consolación, Madres del Sagrado Corazón, Madres Irlandesas, Siervas de María, Siervas de Jesús, Madres Clarisas, Hermanitas de la Cruz, Hermanitas de los Pobres…

Ante la gran cantidad de mujeres que prestaron servicios en los hospitales, con demasiada frecuencia sin más conocimientos que su buena voluntad, se organizaron cursillos llegándose a formar 5.506 Damas auxiliares de Sanidad Militar mediante la realización de 116 cursillos, y el Estado Mayor, en Mayo de 1938, creó el documento de identidad para Damas auxiliares, alcanzándose, al terminar la guerra civil, 12.307 titulaciones entre enfermeras y auxiliares.

Se crea en 1937 La Cruz Roja del País Vasco de conformidad con lo preceptuado en el Decreto del Gobierno Provisional del País Vasco. En ella se denomina como Asociación para el socorro de heridos en campaña, calamidades y siniestros públicos.

FOTO 006 Cruz Roja San Sebastián 1947

En 1940 las empresas “Michelín” y “Cementos Rezola” fueron las primeras en Guipúzcoa en contar con un practicante en su plantilla. En 1942 se crea el Seguro Obligatorio de Enfermedad. Y en 1944 se crean los Colegios Oficiales de Auxiliares Sanitarios con Secciones independientes para Practicantes, Enfermeras y Matronas. Sede Pedro Egaña.

En el año 1953 se unificaron los títulos profesionales de Matrona, Practicante y Enfermera en el Título de Ayudante Técnico Sanitario (ATS). En 1954 y por Orden del 20 de marzo del Ministerio de la Gobernación. Se aprueba el Reglamento del Consejo Nacional de Auxiliares Sanitarios. En ese mismo año y por Orden de 30 de Julio. Se aprueban los Estatutos de los Colegios Provisionales de Auxiliares Sanitarios que se dividen en tres secciones: Practicantes, Matronas y Enfermeras. En 1955 se constituye el Colegio de Matronas de Gipuzkoa.

En 1958 y por Orden de 13 de enero. Se dispone a los Ayudantes Técnicos Sanitarios la colegiación obligatoria, debiendo colegiarse en la Sección de Practicantes los ATS masculinos; en la Sección de Enfermeras, los ATS femeninos y en la Sección de Matronas, los ATS femeninos especializados en asistencia obstétrica. En 1977 el 1 de abril se unifican los Colegios de Practicantes, Enfermeras y Matronas. En 1978 el 10 de octubre, se publican los Estatutos de la Organización Colegial de Ayudantes Técnicos Sanitarios, por el Real Decreto 1856/1978 de 29 de junio.

Ya en 1978 se celebran las primeras elecciones democráticas con el Colegio unificado, y en1983 se publica el Mapa Sanitario de la Comunidad Autónoma del País Vasco, y ordenación sanitaria territorial del País Vasco.

En 1979 y por Real Decreto, por el que se aprueba la conversión de la Escuela de Ayudantes Técnicos Sanitarios (A.T.S.), en Escuela Universitaria de Enfermería.

1997. 21 de noviembre. La unidad docente de enfermería de Donostia se transforma en la actual Escuela de Diplomados de Enfermería de San Sebastián- Euskal Herriko Unibertsitatea -Universidad del País Vasco.

Existieron también practicantes de farmacia, ministrantes, enfermeros, barberos, practicante de cirugía menor, enfermero del pabellón de contagiosos, etc.

FOTO 007 Sala de Hospital

¿Qué es la enfermería?
Declaración de posición del CIE adoptada en 1998 y revisada en 2004.

El ámbito de la práctica de Enfermería no se limita a determinadas tareas, funciones o responsabilidades, sino que incluye la prestación de cuidados directos y la evaluación de sus resultados, la defensa de los pacientes y de la salud, la supervisión y la delegación en otros, la dirección, la gestión, la enseñanza, la realización de investigaciones y la elaboración de una política de salud para los sistemas de atención de la salud. Además, como el ámbito de la práctica es dinámico y responde a las necesidades de salud, al desarrollo del conocimiento y a los avances tecnológicos, es preciso un examen periódico para cerciorarse de que sigue siendo coherente con las necesidades de salud actuales y favorece unos mejores resultados de salud”.

TRABAJO ORIGINAL
La Voz de Enfermería en la Enciclopedia Auñamendi.
Primera parte
Segunda parte

AUTORES:
Jesús Rubio Pilarte
Enfermero y sociólogo.
Profesor de la E. U. de Enfermería de Donostia. EHU/UPV

Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero. Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS
Colegiado 1.372. Ilustre Colegio de Enfermería de Gipuzkoa
Miembro de Enfermería Avanza
Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro no numerario de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. (RSBAP)