miércoles, 23 de enero de 2008

Consejo General y Prescripción Enfermera

LA ENFERMERÍA ESPAÑOLA DENUNCIA EL INTENTO, POR PARTE DE UN GRUPO MINORITARIO, INTEGRISTA Y ULTRACONSERVADOR DE LA MEDICINA, DE TRATAR DE HACER VALER INTERESES CORPORATIVOS FRENTE A LAS NECESIDADES REALES DEL SNS

El Pleno de la Organización Colegial de Enfermería de España solicita la intervención de las autoridades sanitarias competentes para que eviten la alarma social

El pasado sábado ha finalizado en Tenerife el Pleno de la Organización Colegial de Enfermería de España, órgano regulador de la profesión enfermera que agrupa a los 240.000 enfermeros que trabajan en nuestro país, que ha reunido a los presidentes de los colegios provinciales y consejos autonómicos de enfermería de toda España para elaborar el plan estratégico nacional de la profesión para los próximos cinco años. En la última sesión, el Pleno de la Organización Colegial de Enfermería de España ha solicitado la intervención de las autoridades sanitarias competentes para que eviten la alarma social que están tratando de provocar para conseguir a la desesperada unos intereses que son ajenos al sentir general de los médicos, al interés general de la población, a la realidad asistencial y a las necesidades de los pacientes.

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 22-01-2008.

Los presidentes de la enfermería española han estado valorando la situación actual del proceso iniciado desde el Ministerio de Sanidad para devolver la seguridad jurídica a las 170 intervenciones enfermeras que han pasado a ser ilegales, porque incluyen en sus procesos algún tipo de decisión de las enfermeras respecto a los fármacos, es decir, prescripción enfermera.

Esta regulación, que resulta absolutamente imprescindible para que las enfermeras puedan seguir realizando dichas intervenciones-y para que, por tanto, el Sistema Nacional de Salud (SNS) mantenga su normal funcionamiento-está tratando de ser dinamitada por parte de un grupo minoritario y ultra conservador de la medicina. Este grupo de médicos, que se dedican a la burocracia de despacho y no a ejercer la medicina, está tratando de conseguir, a la desesperada, unos intereses que son ajenos al sentir general de los médicos, al interés general de la población, a la realidad asistencial y a las necesidades de los pacientes.

IRRESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL SIN PRECEDENTES
Los presidentes de la enfermería española rechazaron y tacharon de irresponsabilidad institucional sin precedentes en la democracia española la campaña que está llevando a cabo este grupo de médicos ultra conservadores y de despacho que está dirigiéndose a los medios de comunicación para asustar a la población vertiendo falsedades y frases apocalípticas, y esgrimiendo un mensaje falso, temerario e irresponsable. "Una institución hasta hace poco tiempo muy respetable, no puede caer tan bajo como están cayendo estos organismos médicos que sobreponen sus propios intereses a los de toda la población y todos los médicos a los que deberían representar, y además están tratando a la desesperada de conseguirlo, sin importar cómo".

En este sentido, cabe recordar que el origen de este problema está en la "Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios", conocida popularmente como Ley del Medicamento-que supuso la ilegalidad de miles de las actuaciones enfermeras realizadas diariamente en el sistema sanitario. Son actuaciones que llevaban haciendo las enfermeras desde hace muchos años y que han pasado a ser ilegales, lo que supone que, diariamente, cada una de las miles de veces que se llevan a cabo en toda España, podrían ser calificadas como un delito penal de intrusismo profesional que además, mientras no haya una regulación concreta, no están cubiertas por los seguros de responsabilidad civil. El Ministerio de Sanidad, por tanto, está cumpliendo un mandato establecido en la Ley del Medicamento que le emplaza a que desarrolle una norma que devuelva la legalidad a las 170 intervenciones enfermeras que han pasado a ser ilegales.

LOS MÉDICOS DE VERDAD, A FAVOR
Actualmente, el Ministerio de Sanidad está solucionando este grave problema mediante el desarrollo de una disposición adicional de la Ley del Medicamento, una medida que simplemente pretende conferir seguridad jurídica a la actividad cotidiana de las enfermeras y que cuenta con el apoyo de todos los estamentos de la enfermería española ¿que se han posicionado junto a su Consejo General-así como de las sociedades científicas de médicos, y, especialmente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) que ha reconocido reiteradamente que esta medida sólo viene a dar legalidad a lo que ya hacen diariamente las enfermeras. En este sentido, la Organización Colegial de Enfermería destacó que se trata de un proyecto de norma que no implica novedad alguna desde el punto de vista asistencial y cuenta con el beneplácito de los médicos que conocen la realidad asistencial y son conscientes del trabajo diario de los enfermeros.

Para la enfermería española los argumentos esgrimidos por este grupo ultraconservador de médicos son verdaderas falsedades dirigidas a provocar de forma irresponsable, miedo entre la población. Así aseguran que no tenemos formación, cuando los enfermeros tenemos los mismos créditos en farmacología que los médicos; que se van a crear dos tipos de asistencia, cuando las consultas de enfermería llevan 20 años prestando asistencia directa a los ciudadanos en el Sistema Nacional de Salud con la absoluta satisfacción y connivencia de los ciudadanos y de los médicos- y que se va a provocar un aumento en el gasto farmacéutico, cuando la evidencia científica elaborada en los países donde la prescripción enfermera está implantada pone de manifiesto que lo que se provoca es el efecto contrario y este gasto disminuye (estos estudios están a disposición de la prensa). Finalmente, la Organización Colegial de Enfermería ha recordado que la realidad sanitaria requiere de la regulación que está llevando a cabo el Ministerio porque, lo contrario implicaría el cese inmediato de cualquier decisión de las enfermeras respecto a los fármacos. Dejar de llevar a cabo las 170 intervenciones enfermeras que han pasado a ser ilegales supondría un bloqueo inmediato de la asistencia sanitaria puesto que los recursos médicos actuales serían incapaces de asumir también la asistencia enfermera que esto genera, todos los días del año, en cualquier lugar y a todas las horas del día y de la noche.

Fuente: Diario Enfermero – 23 de enero de 2008

5 comentarios:

romudea dijo...

Creo que ultimamente se están polemizando todas las actuaciones que tienen que ver con grupos políticos, ya sea en materia de salud o en otros temas. Es en época de elecciones cuando nuestro país y nuestros políticos nos muestran su agresividad, a veces rayando en la más absoluta radicalidad , por no decir en el absurdo.
Las enfermeras siempre hemos realizado recomendaciones en cuanto a tratamiento, comenzando por investigar si el paciente se adhiere o no al mismo, si se cumplen los horarios, si existe algun efecto nocivo que el paciente no relaciona, muchas actuaciones que van ligadas a prescripciones de tratamiento, además de la administración del mismo.
Mucho se está debatiendo sobre el tema. Yo, personalmente, no sé si estoy plenamente a favor o en contra, puesto que no me he leído totalmente la norma; pero lo que sí opino es que el plantear una alarma social sobre el tema no beneficia a nadie, y mucho menos a los usuarios, que son en definitiva a los que van dirigidas las acciones del equipo sanitario.

Cyllan dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cyllan dijo...

Blogger Cyllan dijo...

Yo creo que el inicio de la prescripción enfermera va a ser duro, porque como profesionales nunca habíamos contado con tal posibilidad (de hecho, quienes han luchado por esto son los colegios y sindicatos, muchos de mis compañeros ni siquiera están al corriente de este tema), pero supongo que después de implantada la formación de farmacología se orientará mejor y se reforzará.
Y creo, además, que es sólo un principio. Que ahora estamos "autorizados" a recetar algunos pocos medicamentos y productos, pero que poco a poco nos iremos acercando a nuestras compañeras inglesas y PRESCRIBIREMOS aquello que estemos capacitadas para recomendar a nuestros pacientes y todo ello integrado en nuestra función enfermera. Porque tampoco se me cae la baba pensando en si podemos recetar más o menos pastillas y tener a los representantes farmacéuticos detrás como perritos. Pero, lo admito, me siento altanera de pensar que podemos al fin bajar un poco a los médicos del pedestal.
Ea.

Windnurse dijo...

Soy enfermero portugés e me alegro de ver de que vossotros en Espana están más allá que nossotros. Estamos del vosso lado em essa luta por la legalizacíon de la prescripcíon enfermera.

Podreis visitar myo blog:
http://arevoltadoenfermeiro.blogspot.com/

gracias e buen trabajo.

Luis A. dijo...

Comparto en muchos aspectos las reflexiones de romudea (si que se nota que se acercan las elecciones).
Sinceramente no creo que la posibilidad de prescribir (en sí misma) sea un verdadero avance profesional, cuando hay tantas cosas que se han ido quedando por el camino y que nadie o casi nadie reivindica; me asusta que solo se pueda estar buscando la parte de "trozo del pastel" de la industria farmaceutica y si es así, no solo no estaría de acuerdo, sino que personalmente y profesionalmente no me interesa.
Si por el contrario, como parece ser (en palabras del ministro), se trata de dar soporte legal a nuestra labor y a nuestra capacidad de decisión en múltiples áreas asistenciales (que ya estamos haciendo nosotros, como curas de heridas, sondajes, etc), entonces si lo considero una buena noticia.
Que en medio puede haber algunos que pueden intentar sacar "extraños provechos"... podría ser, pero allá cada uno con sus valores éticos.