Gratuito para los pobres de San Sebastián. Fundado en 1909
El sábado 19 de noviembre de 1932 se inauguraron los nuevos locales del Dispensario de Santa Isabel en la Calle San Francisco de San Sebastián
Foto 1 La Reina María Cristina con las Damas Enfermeras Voluntarias de la Cruz Roja en el Dispensario Santa Isabel en la calle Larramendi esquina con la plaza Easo, 1925. Foto recreada por IA
Para las once y media de la mañana se había fijado la inauguración de los nuevos locales que ha adquirido el Patronato del Dispensario de Santa Isabel en la calle San Francisco, allá, cerca del Hospital Civil de San Antonio Abad (2), que pronto a de desaparecer (desapareció en 1960). Allá cerca del montón de casas en que se encierra la mayor pobreza de la ciudad, de esta ciudad tan bonita, tan lujosa, tan pulcra antes, pero que ha visto nacer en uno de sus costados, como buscando abrigo en la falda del monte Ulía, la pobreza y la angustia, la miseria de los que nacieron desnudos y casi desnudos viven por fuera y por dentro (1).
En la puerta, algunos automóviles; en el interior, damas, señoritas, médicos, invitados. Una dama la señora de Vic, nos hizo la merced de su compañía en la visita a todos los locales del nuevo dispensario y fue explicándonos todas las instalaciones de ese lugar en que lo pobres de San Sebastián, los desheredados, encuentran alivio para sus males del cuerpo y consuelo para el espíritu al verse atendidos, al verse más cerca de quienes, olvidando o no su diferencia de clase, descienden, como la buena Santa Isabel de Hungría, a curar las llagas de la materia y dejar la flor de la caridad, hoy convertida en admirable solidaridad humana, en el alma de cada uno de los enfermos que al Dispensario acuden.
La visita y un espléndido “lunch”. Esto fue todo, alegrado por las sonrisas de unas señoritas cuya juventud dejaba su fragancia en el ambiente que luego ha de llenar el dolor.
Foto 2 Dispensario Médico Santa Isabel en la calle San Francisco, 1932 Foto recreada por IA
Inquirimos cerca de una persona detalles el Dispensario. Y aquella persona, que tanto ha hecho por el Dispensario desde su fundación esquivó nuestras preguntas:
¿Algo del Dispensario? ¡Sí todos lo conocen!
No; no lo conocen todos, no se conoce su obra en muchos lugares; se desconoce casi en absoluto la serie de vicisitudes que han pasado quienes en la obra social pusieron su empeño y su dinero.
Porque como toda obra buena, fue socavada en sus cimientos. Y sólo la fe, esa fe que ponen en sus obras las lamas generosas, fue el puntal que sostuvo el edificio y que ha servido para afirmar los cimientos de la ampliación.
Sin embargo, nosotros conocemos algunos detalles, no completos, porque el tiempo no corre en vano, pero si suficientes para que el pueblo de San Sebastián conozca esta institución benemérita…
Era el año 1909, en la época en que España sufría el descalabro del Barranco del Lobo (Desastre del Barranco del Lobo la acción militar acaecida en ese lugar, próximo a Melilla, el 27 de julio de 1909, en la que las tropas españolas fueron derrotadas por los rifeños en la guerra de Melilla), donde muchos muchachos que fueron a defender los intereses de su patria, quedaron para siempre entre los peñascales.
Entonces el doctor Carlos Vic, que llevaba viviendo muchos años en San Sebastián, desde que contaba más de cinco lustros, pensó en que sería preciso crear un “Cuerpo de Enfermeras”, al igual que en otros países, y crear, también un Dispensario que al mismo tiempo sirviera de Escuela de Enfermeras y de preparación para las futuras enfermeras; prestase el auxilio de la ciencia a los pobres de San Sebastián que no podían pagarse el lujo de acudir a consultas de los señores médicos.
Foto 3 Grupo de Damas Enfermeras de la Cruz Roja, Practicantes y Médicos con la religiosa dominica Superiora Madre Mauricia en las nuevas dependencias del Dispensario Santa Isabel. Fotografía publicada en la Revista Azul de San Sebastián en 1925
El doctor Carlos Vic expuso su idea a amigos suyos y encontró en estos abnegados y magníficos colaboradores. Así se inició el Dispensario de Santa Isabel, formando el cuerpo facultativo los médicos señores Carlos Vic, Augusto Harriet (3), Miguel Leremboure (4) y Luis González Ayani (1).
Se recurrió al precioso auxilio de Damas de la ciudad, y quedó constituida la primera Junta: la marquesa de Rocaverde, como presidenta; con distintas vocales doña Luisa Lizarriturry de Rezola, Carmen Lizarriturry, las señoritas Adelaida y Luisa Minondo, la señora de O´Ryan, la señorita Pilar Novallas, la señorita Elisa Brissac y otras que se han borrado ya de nuestra memoria…
Difícil era de cumplir la labor que quienes habían fundado el Dispensario de Santa Isabel habían echado sobre ellos. Era época en que no se concebía que hubiera una aproximación entre damas y pobres; no se concebía que señoras de la mejor sociedad donostiarra ayudaran a los médicos en su humanitaria labor. No se comprendían muchas cosas que hoy nos parecen tan corrientes, tan naturales.
Pero fructificó, a pesar de todo, el Dispensario de Santa Isabel. Y alcanzó fama, porque era el primer instituto de este género en España. Tan fue así, que el marqués de Polavieja (Camilo García de Polavieja y del Castillo-Negrete), aquel general que fue soldado raso y que dirigía la Cruz Roja Española, destacó a su secretario, don Juan Criado y Domínguez a San Sebastián para que estudiase las instalaciones y el funcionamiento de este Dispensario privado.
Foto 4 Consultorio del doctor Carlos Vic. Enfermeras Aristocráticas. Dispensario de Santa Isabel de San Sebastián
El efecto que le produjo podrá calcularse al saber que el doctor Carlos Vic, su esposa y la señora de Rezola recibieron las medallas de plata y luego el oro de la Cruz Roja Española como premio a su labor. Y que además se concedieron otras cruces de plata.
El Dispensario de Santa Isabel funcionaba en la esquina de las calles Larramendi y de la plaza Easo. Primero un local pequeñito; luego uno mayor. Y a esos locales acudió la reina regente doña María Cristina para darse cuenta de lo que se hacía para que las señoritas de la buena sociedad aprendieran a ser buenas enfermeras y prestaran su auxilio a los pobres enfermos.
Y la misma reina regente aprendió bien la lección: poco después creaba ella “el Cuerpo de Enfermeras tituladas” para los Dispensarios de la Cruz Roja (1).
Llegó la guerra, la gran guerra. Los médicos franceses acudieron a su país para cumplir el deber que les imponía su nacionalidad. Durante los cuatro años que duró la ausencia, rota alguna vez en visita rápida, dos médicos españoles, dos abnegados los doctores Luis González Ayani y Mariano Echauz, se hicieron cargo de la dirección del Dispensario de Santa Isabel y continuaron enseñando a otras señoritas el caritativo oficio de enfermeras.
Foto 5 Enfermeras, Madre Mauricia (Religiosa Dominica Superiora), médicos, Practicantes y autoridades el día de su inauguración. Foto de Ricardo Martín publicada en el periódico “El Día”. Año III. Número 695. Página 12. Domingo a 20 de noviembre de 1932
Mientras, la señorita Inés Brunetti, con un desprendimiento admirable y con un concepto exacto de lo que es toda obra de solidaridad humana, dirigía la Junta de Damas, el funcionamiento del Dispensario de Santa Isabel ayudando a las monjas…
Hace catorce años que terminó la contienda mundial. Se han creado en San Sebastián otros Dispensario; las señoritas de ahora están despojadas de los prejuicios que antes tuvieron a otras señoritas de otras épocas, de esta función que no es limosna, que es labor de justicia, que es manifestación del sentimiento que toda mujer debe anidar en su corazón.
Los pobres son más, muchos más y el Dispensario era pequeño. Con certero criterio, ha sido trasladado a ese lugar lejano del casco, se ha acercado a los más pobres de los pobres de San Sebastián. Y allí han de seguir atendidos; allí se les curará y se les facilitarán las medicinas que su pobreza no les permite adquirir.
Nada falta en el Dispensario de Santa Isabel para estos casos. Si antes se carecía de la máquina productora de los rayos X, hoy ya se cuenta con ella. Y los médicos trabajan proporcionando su ciencia a quien la pida con la sola condición de que sean pobres los enfermos.
Foto 6 Sala de operaciones del Dispensario Médico de Santa Isabel, el día de la inauguración de los nuevos locales en la calle San Francisco. Foto Pascual Marín que se publicó en el periódico “El Pueblo Vasco” Año XXX. Número 10.521, página 6 del domingo 20 de noviembre 1932
El plan de trabajo de los médicos es el siguiente:
Lunes.- el doctor Antonio Echeto, niños y laboratorio.
Martes.- Por la mañana: Doctor Carlos Vic, ginecología.
Miércoles.- Por la mañana: Doctor Augusto Harriet, oftalmología. Por la tarde: Doctor Julio Albea, medicina general.
Jueves.- Por la tarde: Doctor Michel Leremboure, pequeña cirugía y el Doctor Ángel Jaén, radiología, agentes físicos (diatermia, ultravioleta, infra-rojos), ayudado por el Doctor Ángel Eizaguirre.
Viernes.- Por la mañana: Doctor Antonio Arrieta, otorrinolaringología.
Sábado.- Doctor José María Gastaminza, medicina general.
Además, el doctor Carlos Vic daba los cursillos en la Escuela de Enfermeras, todos los martes a las señoritas enfermeras, que poco a poco van enterándose bien de cuál es su misión y cuáles los medios más eficaces para prestar su auxilio a los médicos.
Foto 7 Damas Enfermeras en la Sala de Odontología del Dispensario Médico de Santa Isabel en los nuevos locales. Foto recreada por IA
Esto es lo que realiza el Dispensario de Santa Isabel, a donde acuden los enfermos, muchos enfermos. ¿Cuántas asistencias prestan al cabo de un año?... Muchas, miles, poque a todos se les atiende.
Para esto prestan su colaboración cerca de medio millar centenar de señoras y señoritas, unas monjitas enfermeras, todas ellas dirigidas por la Junta de Damas de la cual es presidenta, doña Luisa Lizariturry de Rezola; vicepresidenta la señora de Ugarte; tesorera la señora de Carlos Vic; secretaria la señorita Belén Machimbarrena Blasco, y vicepresidenta la señorita de Ugarte, qué, a su vez, cuentan con la ayuda de otras señoritas vocales.
Labor interesante toda la que se realiza en el Dispensario de Santa Isabel; pero hay una entre todas que revela el avance social realizado por el doctor Carlos Vic: la ginecología, la profilaxis de la madre.
Niños que parecían condenados a morir antes de nacer; madres condenadas a vivir una vida de torturas, de sufrimientos que no saben a qué atribuir…
¡Bendita sea la Ciencia que ha sabido unir a ricos y pobres en esta obra de solidaridad humana! (1).
Foto 8 Esperando en la entrada y sala de espera del Dispensario Médico de Santa Isabel, para ser vistos por los médicos y para que les hagan las curas las enfermeras
Ayer se inauguró un nuevo local del Dispensario Médico de Santa Isabel
Ayer se celebró la inauguración del nuevo local, sito en la casa Letra J de la calle de San Francisco, de nuestra ciudad de San Sebastián, del Dispensario Médico de Santa Isabel, dirigido por el reputado doctor don Carlos Vic.
Esta admirable institución benéfica, fundada hace veinte años en 1909, con el fin de prestar asistencia facultativa y de enfermería gratuita a los pobres donostiarras que precisen de ellas, es obra del citado doctor Carlos Vic, que ha tenido en todo momento unos eficaces colaboradores en los afamados doctores Augusto Harriet y Michel Leremboure, y siempre ha merecido alabanzas por parte de los enfermos asistidos en el Dispensario y por cuantas personas visitaron las instalaciones admirables realizadas (5).
Comprende la consulta en este dispensario, la medicina general, partos, cirugía, oftalmología, otorrinolaringología, enfermedades de la infancia, odontología, Rayos X, etc., con arreglo a los mayores adelantos de la ciencia médica.
Foto 9 Enfermeras en la Sala de curas del Dispensario Médico de Santa Isabel
Contribuyen a que la asistencia a los enfermos en este Dispensario de Santa Isabel sea ideal, un grupo de distinguidas damas, enfermeras, y excelentes colaboradoras de la obra de los médicos, destacando por su entusiasmo y cariño a la institución la señora del doctor Carlos Vic; doña Luisa Rezola, presidenta de la Junta de Damas Enfermeras y la Hermana superiora Mauricia de la Orden Dominica.
En el acto de la inauguración, precedido de una misa en la iglesia parroquial de San Ignacio en el Barrio de Gros, estuvieron presentes todos los doctores del Dispensario y algunos otros compañeros de profesión, el presidente del Colegio Médico de Guipúzcoa, el alcalde accidental y algunas personalidades; los Practicantes y las Damas de la Cruz Roja, así como religiosas de la Orden de las Dominicas con la Madre Superiora Mauricia, todos los cuales fueron obsequiados con un delicado “lunch” (5).
Agradecimiento
Esteban Durán León
Foto 10 Portada del libro del Dispensario Médico de Santa Isabel. Gratuito para los pobres de San Sebastián. Fundado en 1909
Bibliografía
1.- El sábado 19 de noviembre de 1932 se inauguraron los nuevos locales del Dispensario de Santa Isabel. La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XLVIII. Número 16.713. Martes día 22 de noviembre de 1932
2.- Hospital San Antonio Abad o de Manteo 1960. Manuel Solórzano Sánchez. Su cierre. Publicado el lunes días 5 de julio de 2021
https://enfeps.blogspot.com/2021/07/hospital-san-antonio-abad-o-de-manteo.html
3.- De Harriet a Harriet. Manuel Solórzano Sánchez. Dispensario de Santa Isabel 1951. Publicado el sábado día 9 de noviembre de 2019
https://enfeps.blogspot.com/2019/11/de-harriet-harriet-dispensario-de-santa.html
4.- Clínica del Doctor Leremboure 1911. Clínica Médico – Quirúrgica de Falange Española y de las J.O.N.S. de San Sebastián 1937. Clínica del Dr. Julián Jaén Ureta 1941. Clínica del Perpetuo Socorro 1951. Manuel Solórzano Sánchez. Publicado el miércoles día 22 de septiembre de 2021
https://enfeps.blogspot.com/2021/09/clinica-del-doctor-leremboure-1911.html
5.- Dispensario Médico Santa Isabel. El Día. Año III. Número 695. Página 12. Domingo a 20 de noviembre de 1932
6.- Dispensario Médico Santa Isabel. El Pueblo Vasco. Año XXX. Número 10.521, página 6 del domingo 20 de noviembre 1932
Dispensario de Santa Isabel de San Sebastián. Manuel Solórzano Sánchez
http://www.euskonews.com/0235zbk/gaia23504es.html
“Santa Isabel” Kontsultategia Donostian
http://www.euskonews.com/0235zbk/gaia23504eu.html
Santa Isabel Precedente de la sanidad pública. 1909 El dispensario fundado por tres médicos franceses atendió a los donostiarras sin recursos hasta 1960. Publicado en el Diario Vasco el día 27 de enero de 2012
Santa Isabel, precedente de la sanidad pública
https://www.diariovasco.com/v/20120127/san-sebastian/santa-isabel-precedente-sanidad-20120127.html
El Dispensario de Santa Isabel, 1925. Manuel Solórzano Sánchez. Publicado el miércoles día 6 de septiembre de 2017
http://enfeps.blogspot.com.es/2017/09/el-dispensario-de-santa-isabel-1925.html
Dispensario Santa Isabel, 1935. Manuel Solórzano Sánchez Publicado el lunes día 25 de septiembre de 2017
http://enfeps.blogspot.com.es/2017/09/dispensario-santa-isabel-1935.html
De Harriet a Harriet. Dispensario de Santa Isabel 1951. Manuel Solórzano Sánchez. Publicado el sábado día 9 de noviembre de 2019
https://enfeps.blogspot.com/2019/11/de-harriet-harriet-dispensario-de-santa.html
Dispensario de Santa Isabel en el Diario Vasco. Manuel Solórzano Sánchez. Publicado el sábado día 16 de noviembre de 2019
https://enfeps.blogspot.com/2019/11/dispensario-de-santa-isabel-en-el.html
Foto 11 El Doctor Carlos Vic en el Dispensario Médico de Santa Isabel para pobres, practicando una vacunación antitífica. Le ayudan al doctor aristocráticas señoras y señoritas donostiarras que a diario evidencian sus generosos sentimientos de amor al prójimo. Foto Revista Novedades. Página 14 del Domingo, 26 de octubre de 1913
Dispensario Médico de Santa Isabel Gratuito para los Pobres de San Sebastián 1909. Manuel Solórzano Sánchez. Publicado el domingo día 4 de diciembre de 2022
https://enfeps.blogspot.com/2022/12/dispensario-medico-de-santa-isabel.html
La fiesta del Dispensario Santa Isabel de San Sebastián 1931. Manuel Solórzano Sánchez. Publicado el miércoles día 28 de mayo de 2025
https://enfeps.blogspot.com/2025/05/la-fiesta-del-dispensario-santa-isabel.html
El legado del enfermero Manuel Solórzano. Antton Iparraguirre. Artículo del Diario Vasco de San Sebastián. Lunes, 7 de agosto de 2023
Manuel Solórzano. Su Legado Enfermero. Publicado el lunes día 4 de septiembre de 2023
https://enfeps.blogspot.com/2023/09/manuel-solorzano-su-legado-enfermero.html
Enciclopedia Wikipedia
Manuel Solórzano Sánchez. Grado en Enfermería
https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Sol%C3%B3rzano_S%C3%A1nchez
Día 20 de octubre de 2022, jueves
Entziklopedia Wikipedia en Euskera
Manuel Solórzano Sánchez. Erizaintzako Gradua
https://eu.wikipedia.org/wiki/Manuel_Sol%C3%B3rzano_S%C3%A1nchez#Ibilbidea
Día 27 de octubre de 2022, jueves
La Voz de Enfermería en la Enciclopedia Auñamendi
Primera parte: http://www.euskomedia.org/aunamendi/39190
Segunda parte: http://www.euskomedia.org/aunamendi/39190/132780
Foto 12 Practicante haciendo una cura en el Dispensario Médico para pobres de Santa Isabel, en la calle Larramendi esquina con la plaza Easo. San Sebastián 1918
Manuel Solórzano Sánchez
Graduado en Enfermería. Enfermero Jubilado
Insignia de Oro de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica 2010. SEEOF
Premio a la Difusión y Comunicación Enfermera del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa 2010
Director y Miembro del Blog de Historia de Enfermería “Enfermería Avanza”
Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería
Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.
Miembro Supernumerario de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País. (RSBAP)
Académico de número de la Academia de Ciencias de Enfermería de Bizkaia – Bizkaiko Erizaintza Zientzien Akademia. ACEB – BEZA
Comisión de Historia de la Enfermería del Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa / Gipuzkoako Erizaintza Elkargo Ofiziala
Insignia de Oro del Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa. Años 2019 y 2022
Sello de Correos de Ficción. 21 de julio de 2020 y 31 de diciembre de 2022
Premio a la Visibilización de la ACEB. 15 de mayo de 2024. Deusto Bilbao