martes, 20 de abril de 2021

LA GOTA DE LECHE DE SAN SEBASTIÁN 1901 1984

 

La andadura de la que posteriormente se llamaría “La Gota de Leche” comenzó a gestarse en la sesión que se realizó en el Ayuntamiento de San Sebastián el día 24 de septiembre de 1901, dónde se llegó a un acuerdo para la construcción de un Kiosko con destino a la venta de leche esterilizada en el terreno que ocupó la capilla provisional del Sagrado Corazón (1).

 

Foto 1 Kiosko para la venta de leche esterilizada en la plazuela de San Martín. 26 de agosto de 1901

 

Así consta en el expediente del Archivo Histórico del Ayuntamiento de San Sebastián, consultado: 1901 H-00156-11 Expediente relativo a la Instalación de un establecimiento de “La Gota de Leche” en San Sebastián, proyecto de kiosko para la venta de leche.

 

El expediente comienza con: Petición de instalación de un establecimiento de “La Gota de Leche”. Proyecto de kiosko para la venta de leche esterilizada, en la plazuela de San Martín (1).

 

En el punto 12 decía así: El Señor Aguiñaga refiriéndose al Alcalde de la Ciudad y demás componentes de la sesión, confirmar el acuerdo con la Diputación de Guipúzcoa para poner un establecimiento de leche esterilizada con destino a los enfermos y expósitos.

 

El señor Alcalde don Miguel de Altube advierte que para este establecimiento al que le han dado el permiso, la leche la proporcionaría la granja “Fraisoro” (1).

 

Este fue el Kiosko levantado en la plazuela de San Martín, que estuvo preparado para comenzar su andadura en agosto de 1902; no hubiese podido emprender su andadura sin la ayuda y aportación económica de la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián y la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa.

 

Foto 2 Kiosko en la plazuela de San Martín, fachada a la calle Loyola, se ve en el rótulo “La Gota de Leche”. 1901

 

Comenzó a funcionar el establecimiento de “La Gota de Leche” el 15 de agosto de 1902, que venía despachándose la leche maternizada traída desde la Granja de “Fraisoro” para la Casa-Cuna y para el Asilo Infantil San José, instalándose en primer lugar en las dependencias del Asilo San José y posteriormente en uno de los pabellones en la Plazuela de San Martin en San Sebastián (2).

 

El Ayuntamiento donostiarra viendo el buen resultado organizó en 1902 “La Gota de Leche” en San Sebastián que fue la primera de España donde además de dar leche gratuita a los niños necesitados, la leche estaba maternizada y esterilizada, además organizó un consultorio médico infantil con ayuda de las Hermanas de la Caridad, al principio comenzaron a trabajar en dicho establecimiento cinco Hermanas (1 y 2).

 

No está aún señalado el día de la inauguración del establecimiento que con ese nombre han levantado en el mercado de San Martín las Cajas de Ahorros Provincial y Municipal.

 

Será un día de la próxima semana, que será señalado por la reina María Cristina, que ha ofrecido asistir a la inauguración (2).

 

Foto 3 Expediente de la sesión del Ayuntamiento de San Sebastián del 24 de septiembre de 1901

 

Entre las muchas personas técnicas que le han visitado, lo ha hecho el doctor Francisco de Cortejarena y Aldebó, exdirector de Sanidad, quien ayer nos decía que nada falta en el nuevo establecimiento de cuanto la ciencia preconiza y tienen los de igual índole del extranjero (2).

 

Respecto a las condiciones de los productos obtenidos en «La Gota de Leche», porque no es sólo leche maternizada la que facilita, sino quesos y mantecas, decíamos que eran de gusto exquisito y delicado, y naturalmente esterilizadas y exentas de todo elemento patógeno (2).

 

Hoy viernes día 25 a las doce del mediodía subirá al Palacio de Miramar, el Alcalde don José Elósegui y Martínez de Aparicio, para cumplimentar a la reina y conocer el día que ha de inaugurarse el establecimiento de “La Gota de Leche” (3).

 

Hoy sábado día 26, a las doce del mediodía de ayer subió al Palacio de Miramar el alcalde don José Elósegui y Martínez de Aparicio, para cumplimentar a la reina y conocer el día y la hora en que se ha de inaugurar la benéfica Institución de ese nombre, debida a la munificencia de las Cajas de Ahorros Provincial y Municipal (4).

 

La inauguración se celebrará pasado mañana lunes, a las tres de la tarde y a ella asistirán el rey, la reina, príncipes e infanta.

 

Desde allí se dirigió el señor alcalde a la Diputación Provincial donde conferenció con los señores Machimbarrena y Tomás Balbás, ultimando los detalles del acto de inauguración (4).

 

Foto 4 Kiosko en la plazuela de San Martín, fachada oeste de “La Gota de Leche”. 1901

 

Teniendo en cuenta las pocas dimensiones del local donde se halla la instalación, para ese día habrá de limitarse el número de invitaciones, quedando reducidas al ministro de jornada, Diputación, Ayuntamiento, consejeros de ambas Cajas de Ahorros y representaciones de los diarios locales (4).

 

Para el martes serán invitados los médicos de la población y los que lo deseen de la colonia veraniega, delante de los que se repetirán todas las manipulaciones, para que viendo el funcionamiento de los aparatos juzguen la importancia de estas instalaciones tan en boga en el extranjero (4)

 

1903 LA GOTA DE LECHE LA VOZ DE GUIPÚZCOA

 

INAUGURACIÓN EL 28 DE SEPTIEMBRE DE 1903

 

Conocida es ya por todas las gentes la gran mortalidad de los niños, principalmente en el primer año de la vida; no será asunto de mucha discusión la causa principal de esta mortalidad, que no es otra que la escasa y mala alimentación, que como algún día trataré de demostrar, sigue ejerciendo su influencia en todas las edades de la vida. Es también una fatalidad que no teniendo la criatura otro medio de alimentación en cuanto pase, que la leche de alimentación en cuanto nace, que la leche de su madre, no pueda ésta, en numerosísimas ocasiones, suministrársela en cantidad y calidad conveniente (5).

 

Foto 5 Kiosko en la plazuela de San Martín, con la calle Príncipe y calle Loyola de “La Gota de Leche”. 1901

 

He aquí el problema planteado sin resolución fácil en una serie de generaciones y que apenas empieza a aparecer en nuestros tiempos, gracias a los progresos de la higiene que ella por si sola va mermando su influencia a los agentes farmacológicos que con más predilección entes se empleaban. Y cuéntese con la importancia social de este problema, que no es de ahora ocasión de demostrar, bastando solo recordar cómo se presenta todos los días en el seno de la familia, ¡que disgusto y aflicción produce contemplar a un tierno ser que con expresivo además dice que tiene hambre y no poder satisfacer su apremiante necesidad (5).

 

He presenciado muchas veces esta escena, de ella he participado yo mismo y declaro que ha sido una de las penalidades en mi ejercicio profesional, porque lo mismo en las clases modestas que en las más acomodadas, ha lugar a ver morir tiernas criaturas, sólo por no poder darles de mamar o por llegar ya tarde para dominar los efectos de la inanición que en las criaturas no tardan en producirse (5).

 

No es ocasión ahora de recordar cuantos medios se han propuesto para suplir esta deficiencia de la leche materna, y fijémonos sólo en el más comúnmente empleado, en el que está más al alcance de las familias, sobre todo de las menos afortunadas, porque los otros no pueden obtenerlos la generalidad de las gentes. Trátase del uso del biberón que anda siempre en manos de la mayor parte de las madres (5).

 

Foto 6 Entrada al Kiosko en la plazuela de San Martín de “La Gota de Leche”. 1901

 

El biberón, como ya dije en otra ocasión y en momento de conflicto en familia muy elevada, no es soportado por muchísimas criaturas y exige grandes cuidados, sin evitar la mortalidad en proporción que merezca elogio. Esta es la verdad, pero también lo es que, el biberón se nos impone en multitud de casos, porque no disponemos de ningún otro medio, y hay que forzosamente aceptarle y por esto no se descansa nunca, inventando a cada momento modificaciones, variando consejos y precauciones, hasta ahora que parece hemos avanzado bastante (5).

 

El mal está en que la leche que damos al niño no puede ser digerida por éste, por causas que sucesivamente hemos supuesto y procurado neutralizarlas, pidiendo auxilio a la química y a la bacteriología para destruir así los agentes deletéreos. Pero no ha bastado todo esto y se ha dicho, preparémonos una leche que sea lo más parecida a la de la mujer, maternicémosla y así será mejor tolerada. He aquí la última palabra y dejémosle con ella al tiempo que en gran maestro (5).

 

Empezamos ya a poner en práctica el nuevo remedio, a emplear en los niños la leche maternizada como sustitución de la materna, pero este recurso no está al alcance de las familias, es preciso una preparación delicada, una serie de operaciones que exigen laboratorios especiales, y que pueda obtenerse a precios muy económicos y aun sin coste algunos para las gentes no pudientes.

 

Considero que son convenientes estos detalles para que la masa común de las gentes comprenda desde luego el beneficio que la ilustre Diputación provincial de Guipúzcoa va a proporcionar a su país, organizando primero la quinta de Fraisoro situada en Villabona, y que he tenido el gusto de visitar, invitado y acompañado por el dignísimo presidente de la Comisión provincial señor don Tomás Balbás, alma mater, de la benéfica institución de La Gota de Leche, en San Sebastián, a quien deberá inmenso reconocimiento la provincia.

 

Foto 7 Firma del plano del Kiosko en la plazuela de San Martín de “La Gota de Leche”, firmado por el arquitecto municipal don José Goicoa el 2 de agosto de 1901 en San Sebastián

 

En efecto, causa grata emoción el visitar un edificio no suntuoso, que no debe serlo, sino grande, ventilado, situado en lo alto de una cumbre y protegido por todas las precauciones higiénicas.

 

Allí se alojan los desgraciados expósitos, allí contemplamos una infeliz criatura en el último grado de marasmo, con la expresión de vejez prematura en su rostro, como si en sus breves días de vida hubiera pasado rápidamente de la niñez a la más avanzada ancianidad. Mal auguré de su porvenir, aun cuando la bondadosa Hija de la Caridad que le cuidaba y el mismo señor Tomás Balbás me argumentasen con el restablecimiento notable de otro niñito desgraciado, que no ha muchos días presentaba igual aspecto de muerte próxima, debido todo, en mucha parte a los caritativos cuidados de aquella Hermana de la Caridad, y muy principalmente a la ingestión metódica de la leche maternizada, y obtenida de aquellas hermosas vacas de razas del país y extranjeras, perfectamente cuidadas en dicha quinta de Fraisoro (5).

 

Foto 8 Memoria del Congreso firmada y entregada. El doctor Manuel Celaya acudió en representación de España al Primer Congreso Internacional de la Gota de Leche celebrado en París el 30 de octubre de 1905

 

Una visita detenida al laboratorio de preparación de la leche, la limpieza que en todos sus departamentos se observa, el haber saboreado la exquisita leche en el mismo momento de ser extraída de la vaca, que para denunciar su bondad produjo bien pronto uno de los efectos fisiológicos que habitualmente produce, acabaron de convencerme del celo y solícitos cuidados de la Diputación provincial de Guipúzcoa.

 

Pero no ha bastado esto, pues aumentando rápidamente el consumo de leche, queriendo facilitar su empleo a todas las clases sociales, ha construido otra preciosa instalación en uno de los departamentos del mercado de San Martín, cuyo desarrollo he seguido paso a paso, y que es el que ha de inaugurar la reina (5).

 

Y a todo esto hay que añadir que, ni el Ayuntamiento, ni la Diputación provincial han de hacer gasto ninguno extraordinario, porque sus Cajas de Ahorros, admirablemente organizadas y dirigidas, cubrirán perfectamente sus necesidades, devolviendo así dichas corporaciones lo que el pueblo guipuzcoano ha adelantado a ellas, pero con gran provecho, y a un interés que no es el del tanto por ciento, sino la defensa de la vida de los niños para bienestar y provecho de las familias.

 

Foto 9 Mercado de San Martín visto desde la calle Urbieta con la calle Loyola. El mercado dedicó una de sus naves a Iglesia parroquial del “Sagrado Corazón de Jesús” entre 1888 a 1897. Entre la calle Príncipe y Loyola se construyó el Kiosko de “La Gota de Leche”. Foto: Marín, 1900

 

Que sea esta Gota de Leche una más que acreciente el manantial que la Diputación de Guipúzcoa ha descubierto para su país, haciéndose por esto digna de toda alabanza, y de que imiten su conducta todas las de España, aprovechando yo esta circunstancia para dirigirla mi modesto aplauso, y en particular al ejecutor de sus acuerdos, el dignísimo señor Tomás Balbás (5).

 

La Gota de Leche de nuestra ciudad, tenía además un Consultorio para niños de pecho, y eran visitados por los médicos, que indicaban la cantidad de leche a tomar (6).

 

Este nuevo centro se abastecía de leche de vacas adquiridas por la Diputación, siendo ganado de la mejor raza para tal fin. Esa leche pasaba por un aparato para desnatarla y esterilizarla en autoclave. Así se preparaban frasquitos – biberones de 150 y 250 gramos. Un aparato “Le Vabou – Train” lavaba dichos biberones, hasta 1.200 al día, con agua caliente y carbonato de sosa. En suma, se procedía a la maternización de la leche y a la esterilización. La maternización de la leche se conseguía de la siguiente manera: se introducían cinco litros de leche de vaca en el aparato desnatador, que mediante movimiento giratorio rápido eliminaba la nata, que se recogía en un recipiente. Como la leche materna tiene una tercera parte de caseína menos que la de vaca, y algo más lactosa y cloruro sódico, se tomaban quince litros de leche de vaca, se desnataban cinco y a esa nata se agregaban agua hasta hacer nuevamente cinco litros, añadiéndose 225 gramos de lactosa y quince gramos de sal. Se procedía a esterilizar en el autoclave durante cinco cuartos de hora a 102 grados (6).

 

Foto 10 Logo de “La Gota de Leche” de San Sebastián. 1902

 

Los médicos, según el caso, determinaban la cantidad de leche a tomar. Esta se vendía a 20 céntimos el litro, pero los pobres la recibían gratuitamente, con la obligación de acudir un día a la semana para pesar a los niños y consultar con el médico pediatra (6).

 

Al inaugurar la reina la instalación de La Gota de Leche de San Sebastián, demuestra con su presencia su interés por tal institución, y continúa siendo la madre admirable que viene así a prestar su concurso a otras muchas que, con parecidos sentimientos, no pueden cumplir tan fácilmente sus maternales deseos (5) . Dr. Francisco de Cortejarena y Aldebó

 

LA GOTA DE LECHE 1903

 

Como habíamos anunciado, a las tres de la tarde de ayer (lunes, día 28 de Septiembre de 1903) tuvo lugar la Inauguración del establecimiento así titulado y que se ha construido a expensas de la munificencia de las Cajas de Ahorros Provincial y Municipal (7).

 

Antes de la hora esperaban en el vestíbulo que es un rectángulo cubierto de azulejos blancos en las paredes y de baldosín en el piso y estaba ayer adornado de macetas, los señores Gobernador Civil, Machimbarrena, Balbás, Elósegui, Acha, Resines, Ibarra, Romero y Aristeguieta diputados y concejales (7).

 

Los generales Zappico y Pavía, el comandante de marina señor Rodríguez de Vara, presidente y fiscal de la Audiencia señores Barcáiztegui y Lapuya, duque de Mandas, Merry del Val y el exdirector general de Sanidad, doctor Cortejarena (7).

 

También esperaban María de los Dolores Collado y Echagüe, duquesa de Bailén y Almudena de Arteaga y del Alcázar, duquesa del Infantado.

 

Un público numeroso ocupaba las calles de San Martín y San Ignacio de Loyola, adornadas con mástiles cubiertos de flores y ramaje y con los escudos y banderas de España y de la matrícula de San Sebastián.

 

En tres carruajes de Palacio llegaron el rey, la reina madre, los príncipes e infanta María Teresa, acompañados de los generales Pacheco, Cerero y Bascarán, ministro de jornada señor Manuel Maríategui y Vinyals conde de San Bernardo, el comandante del Giralda y las damas duquesas de Santo Mauro de Sártago y San Carlos y marquesas de Moctezuma y Navarrete.

 

La banda municipal tocó la marcha real y acto seguido penetraron en el local destinado a las manipulaciones para maternizar la leche en el que hay una máquina de vapor de sistema La Perfecta y otro sistema Dlignette.

 

A presencia de los asistentes hizo las precisas manipulaciones en catorce litros de leche procedente, como toda la que allí se ha de esterilizar, de la Granja de Fraisoro, el director de ésta Mr. Enrique Delairé, quien al mismo tiempo iba explicando aparatos y manipulaciones.

 

También en este local, que es cuadrado, están recubierta sus paredes de azulejos blancos y sobre las mesas había las medidas y pesas para la mayor exactitud en toda operación.

 

En cuatro largos estantes se hallan los frascos de medio litro colocados en condiciones perfectamente higiénicas (7).

 

Terminado este acto el alcalde señor Elósegui corrió la cortina de terciopelo granate y apareció a la izquierda del vestíbulo una modesta lápida conmemorativa de mármol con la siguiente leyenda en letras doradas:

 

«La Gota de Leche, inaugurada por S. M. la reina madre doña María Cristina de Habsburgo y Lorena. Día 28 de septiembre de 1903».

 

Las reales personas acompañadas de sus damas fueron obsequiadas con delicado lunch y a la salida el alcalde entregó a la reina, princesa e infanta, tres primorosos ramos de flores.

 

Foto 11 La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XIX. Número 6.553. Calle Guetaria número 14 bajo de San Sebastián. . Página 1. Lunes, 28 de septiembre de 1903

 

El coche de la infanta dio al acercarse un golpe en uno de los mástiles con la portezuela que quedó separada de los goznes, teniendo que ocupar otro la infanta.

 

Cuantas personas visitaron el establecimiento quedaron encantadas de la perfecta higiene y policía del mismo (7).

 

Sabemos que son numerosos los pedidos de leche hechos por los particulares y es nuestro deseo llene los fines de sus iniciadores a quienes de todas formas les felicitamos, alentándoles a que no desmayen en hacer el bien, como hasta la fecha, de sus administrados (7).

 

La reina felicitó al alcalde, presidente y vicepresidente de la Diputación señores Machimbarrena y Balbás, por lo bien instalado que está el establecimiento.

 

Al Doctor Francisco Cortejarena y Aldebó que, como ex director de Sanidad había sido invitado al acto, le felicitó con gran efusión por el bien escrito y meditado artículo con que ayer honró las columnas de LA VOZ DE GUIPÚZCOA.

 

Durante toda la tarde fue mucha gente a contemplar el edificio donde tantos bienes han de recoger las clases menesterosas (7 y 8).

 

LA GOTA DE LECHE DE SAN SEBASTIÁN EN EL HERALDO DE GUIPÚZCOA

 

Como ha habíamos anunciado de antemano, esta tarde ha tenido lugar la inauguración de “La Gota de Leche”, que costeada por las Cajas de Ahorros Provincial y Municipal, ha sido instalada en la nueva plaza de San Martín, con el benéfico fin de maternizar la leche que ha de alimentar a los niños (9).

 

Teniendo en cuenta que la excesiva mortalidad que se ceba en los niños en su primer año de su vida, tiene por causa una mala y escasa alimentación, a nadie se le oculta que “La Gota de Leche” reportará grandes beneficios a las familias donostiarras, y especialmente a aquellas cuya precaria situación no les permita hacer grandes esfuerzos pecunarios para proporcionar a sus niños pequeños los necesarios alimentos nutritivos (9).

 

El local, que hemos tenido el gusto de visitar, se halla acomodado con arreglo a todas las exigencias que requieren la higiene y la comodidad.

 

La instalación técnica de las máquinas ha estado a cargo del reputadísimo director de Fraisoro, don Enrique Delairé.

 

Está dividido en cuatro departamentos. En uno se hallan instaladas las dos máquinas destinadas a maternizar la leche, sirviendo la llamada “Hignette”, para esterilizar y la llamada “Perfecta” para desnatar la leche (9).

 

En otro departamento está instalado el servicio de aguas y una máquina destinada exclusivamente a la limpieza de biberones.

 

En otro está el despacho y los dos departamentos restantes, uno ha sido destinado a cuarto de baño y en el otro se ha instalado el cuarto del médico que recibirá la consulta de los niños que hagan uso de la leche maternizada (9).

 

Foto 12 Heraldo de Guipúzcoa. Año I. Número 63. Página 1. San Sebastián, lunes día 28 de septiembre de 1903

 

A la entrada del edificio esperaban a la regia comitiva, el ministro de Estado señor conde de San Bernardo, el capitán general señor Zappino, los Gobernadores Civil y Militar, el embajador de España en Londres señor Fermín de Lasala y Collado Duque de Mandas, el presidente de la Diputación señor Fermín Machimbarrena y Echave, el presidente de la Comisión provincial señor Tomás Balbás, el alcalde señor José Elósegui y Martínez de Aparicio, y los conejales señores Acha, Machimbarrena, Ibarra y Resines, el señor comandante de Marina, el inspector de policía señor Puchades y otras muchas personalidades cuyos nombres sentimos no recordar (9 y 10).

 

Una vez apeados los personajes regios, se dirigieron todos al departamento donde están instaladas las máquinas, haciéndose a presencia de ellos varios experimentos. Los reyes han prodigado toda clase de alabanzas a las buenas condiciones de la instalación y han elogiado las comodidades que reúne el local (10).

 

También el señor Manuel Maríategui y Vinyals, conde de San Bernardo ha hecho grandes elogios de la instalación y de las condiciones higiénicas del edificio (10).

 

Después, han pasado los regios personajes al departamento destinado a despacho facultativo, donde han sido obsequiados con un lunch espléndido. También el digno alcalde de San Sebastián don José Elósegui ha obsequiado a la familia real con preciosos ramos de flores (10).

 

Cuando se apeó de los coches la comitiva, la banda de música ejecutó magistralmente la Marcha Real, amenizando después el acto tocando escogidas piezas de su repertorio.

 

Terminada la ceremonia y próximamente a las cinco de la tarde, la comitiva regia partía en sus coches hacia el Palacio de Miramar, mientras la banda de música municipal ejecutaba la Marcha Real (10).

 

La inauguración ha revestido todos los caracteres de la solemnidad, y bien merecen plácemes los organizadores de esta benéfica Institución que tantos beneficios ha de reportar a las familias donostiarras y guipuzcoanas, y especialmente al presidente de la Comisión provincial señor Balbás que ha trabajado sin descanso hasta conseguir la instalación de “La Gota de Leche” en San Sebastián (10).

 

En este último departamento se ha colocado una báscula, con el exclusivo objeto e pesar a los niños continuamente, para poder apreciar la mayor o menor nutrición que produzca la leche maternizada.

 

El pavimento y las paredes del edifico están perfectamente embaldosados a la moderna y el cuidado interior del establecimiento correrá a cargo de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (10).

 

El edificio, no es en realidad un centro suntuoso, pero es necesario reconocer que por todas partes se advierte mucha luz y mucha higiene, que en estos casos lo verdaderamente conveniente y práctico (10).

 

A las tres de la tarde llegaron la familia real a la nueva plaza de San Martín, con el fin de asistir a la inauguración de “La Gota de Leche”. Llegaron en tres hermosos coches, viniendo en el primero S. M. el rey Alfonso XIII, los príncipes de Asturias y S. M. la reina doña María Cristina. En el segundo coche estaban la infanta María Teresa, las duquesas: María de la Soledad Antonia Fernández de Córdoba y Bernaldo de Quirós duquesa de Sástago y María Luisa de Carvajal y Dávalos duquesa de San Carlos y el señor Carlos Martínez de Irujo y del Alcázar duque de Sotomayor y en el tercer coche los generales Pacheco y Cerero y demás personajes del cuarto militar y las señoras marquesas: María de la Concepción Girón y Aragón Ezpeleta y Arias de Saavedra marquesa de Moctezuma y la marquesa de Navarrete (10).

 

A las cuatro de la tarde del día 30 de septiembre se han reunido en el establecimiento donde se halla instalada “La Gota de Leche”, la mayoría de los médicos, tanto civiles como militares, que residen en esta población (11).

 

También se hallaban presentes el alcalde don José Elósegui y don Tomás Balbás. Los reunidos presenciaron todas las operaciones, tanto de desnatación como de esterilización de la leche, elogiando grandemente los aparatos de limpieza de la fabricación. Después fueron obsequiados con un lunch (11).

 

Foto 13 Día de la Inauguración de la Casa de Socorro de la Calle Garibay, en el edificio de la antigua fábrica de tabacos, Tabakalera. Juan José Prado (Alcalde de San Sebastián y Presidente de la Caja de Ahorros Municipal. José García Cernuda (Gobernador Civil). Manuel Chaves y Beramendi (delegado de hacienda). Tomás Pesset Alexandre (Inspector Provincial de Sanidad).

 

José Bago, Miguel Vidaur, José Larburu, Vicente Arístegui, Emiliano Eizaguirre, Manuel Celaya Cendoya, Julio Maeso Elorriaga (Presidente Colegio Médicos) y Luis Ayestarán Gabaraín. 3 de febrero de 1924. FotoCar: Ricardo Martín

 

LOS MÉDICOS EN LA GOTA DE LECHE 30 DE SEPTIEMBRE DE 1903

 

Ayer día 30 de septiembre a las cuatro de la tarde acudieron los señores médicos al nuevo establecimiento de “La Gota de Leche” previamente invitados por el señor Alcalde don José Elósegui, a todos los médicos civiles y militares de la población y con ellos el doctor Francisco Cortejarena y Aldebó, exdirector de Sanidad, que tan entusiasta es de San Sebastián y tan acérrimo propagandista se muestra siempre de todo lo que al bien de la humanidad tiende (12).

 

A presencia de los ilustrados visitantes hizo el ingeniero director de la Granja de Fraisoro don Enrique Delairé las precisas manipulaciones para obtener la leche maternizada que fue degustada por algunos de los señores médicos (12).

 

Foto 14 Loa doctores Manuel Celaya Cendoya y Vicente Arístegui

 

Los médicos que en gran número acudieron a la inauguración del servicio, vieron el tratamiento que se hacía a la leche de vaca desnatándola, maternizándola y colocándola en biberones de 150 y de 250 gramos, para ser esterilizada en autoclave. Los detalles que del acto proporciona “Guipúzcoa Médica” denotan el gran interés que la novedad despertó en su día y más teniendo en cuenta que era el primer centro de este orden que se establecía en España; ya que en el Consultorio Infantil montado por los Dres. Cardenal, Girona y Soler que le precedió en Barcelona, no se preparaba la leche maternizada (Agosto de 1903).

 

Todos hicieron grandes elogios de la instalación y de los productos obtenidos. Los señores Balbás, alcalde y algunos señores concejales y diputados provinciales hicieron los honores de la casa obsequiando con pastas, vino y puros habanos a los médicos invitados. Todos hicieron fervientes votos por el buen resultado de esta Institución (12).

 

Ayer día 30 de septiembre llegó una de las vacas y hoy día 1 de octubre llegarán cinco vacas más, compradas en Suiza, de las mejores y más prolíficas reses de aquel país. Se las acomodará en un establo que se está construyendo en Ondarreta y la instalación estará en las condiciones de la más absoluta higiene. La que ayer llegó fue vista por los médicos y de sus condiciones parece prometer que dará óptimo fruto (12).

 

LA GOTA DE LECHE EN LA ENCICLOPEDIA AUÑAMENDI

 

Institución benéfica acordada por Junta de Gobierno de la Caja de Ahorros Provincial el día 10 de julio de 1901 después de un acuerdo concertado por el Presidente de la Caja con el Alcalde de San Sebastián, para el establecimiento de la primeraGota de Leche” del país y aun del Estado, ya que era la única en procurar tener la leche maternizada y esterilizada para los niños recién nacidos (13).

 

En 1901 la Diputación envió a Fecamp (Francia) al director de la granja de Fraisoro para aprender el sistema de maternización y esterilización de la leche de vaca e instalarla en Fraisoro.

 

Foto 15 Médicos donostiarras en el Hospital San Antonio Abad. Pascual Marín 1931

 

Fue instalada en un principio en uno de los pabellones del Mercado de San Martín, pasó luego al edificio propiedad de la Caja de Ahorros Municipal en la calle Guetaria y en la calle Vergara después, y por último en 1968 en la actual ubicación, en el número 19 de la calle Guetaria hasta su cierre (13).

 

Su finalidad consiste en el amparo efectivo de la infancia necesitada llevando su beneficio a millares de niños. La inauguración tuvo lugar en 1903, acto al que concurrieron SS. MM. los reyes de España y AA. RR. Se entregó desde el primer día leche esterilizada y maternizada para la lactancia artificial que ya desde el día 15 de agosto de 1902 venía proporcionándose en el antiguo Asilo de San José traída desde la granja “Fraisoro”. Se completaba el servicio con asistencia médica gratuita de los hijos en crianza y de las madres lactantes.

 

Tras las bodas de oro de este Centro, efemérides celebradas en 1978, ha proseguido la Gota de Leche su meritoria labor dedicada al mundo infantil, principalmente atendido por las Hijas de la Caridad (13).

 

Tiene un consultorio de Pediatría y Puericultura con una Guardería cuyos resultados asistenciales fueron en 1978 los siguientes: Primeras consultas: 592 niños. Consultas periódicas: 5.628 en el año. Consultas de pediatría: 463. Se hicieron 120 radioscopias de tórax y se aplicaron 2.112 sesiones de lámpara de cuarzo. Los tratamientos aplicados por inyecciones de distintos tipos fueron 3.114 y las diversas vacunaciones ascendieron a 3.004.

 

El número de lactantes atendidos durante el año fue de 590. Los lactantes que han utilizado los servicios de la guardería han sido 42. La obra social de la Gota de Leche la comparten las Cajas de Ahorros Provincial y Municipal de San Sebastián, si bien en la actualidad (1983) se está considerando su cierre por existir dudas razonables de su necesidad. Se cerró en 1984 (13). Antonio Bengoechea

 

LA GOTA DE LECHE DE SAN SEBASTIÁN

 

Esta “Gota de Leche” fue pionera en España en elaborar, maternizar y esterilizar la leche, estaba unida a la Casa-Cuna central de Expósitos y a la Granja de Fraisoro. El dueño de la granja, Henri Delairé, aprendió la técnica de maternización y pasteurización de la leche para llevarla a cabo en la granja. Debido a esto había una Gota de Leche para los expósitos de Fraisoro, además se beneficiaban los niños del Asilo de San José de la capital guipuzcoana. Debido a la cantidad de leche los beneficiarios se extendió a hijos de familias pobres (14).

 

El alcalde de San Sebastián, que era además el presidente de la Caja de Ahorros Municipal, propuso a dicha caja la apertura de una Gota de Leche en la ciudad. Publicitaban la leche a precios muy económicos e incluso gratis a las familias que no pudieran permitírselo. La Gota de Leche de San Sebastián desapareció en 1984 (14).

 

DISPENSARIO DE LA GOTA DE LECHE DE SAN SEBASTIÁN

 

El Dispensario y La Gota de leche de San Sebastián fue una de las instituciones pioneras en España en la preparación de leche esterilizada para la alimentación de los niños (15).

 

El alcalde de San Sebastián Miguel Altube, quien era además Presidente de la Caja de Ahorros Municipal solicitó el día 4 de octubre de 1901, un establecimiento de una “Gota de Leche” en San Sebastián; en un local cedido por el Ayuntamiento; y las dos Cajas de Ahorros existentes en Guipúzcoa se comprometieron a financiar los gastos de la Gota de Leche (15).

 

Foto 16 Revista OSI DONOSTIALDEA ESI. Número 4. Osakidetza. Autor: Manuel Solórzano Sánchez. Diciembre 2016

 

Fue instalada en un principio en uno de los pabellones del Mercado de San Martín, pasó luego al edificio propiedad de la Caja de Ahorros Municipal en la calle Guetaria y en la calle Vergara después, y por último en 1968 hasta su cierre, en el número 19 de la calle Guetaria.

 

La Gota de Leche, en San Sebastián, comenzó su andadura el 15 de agosto de 1903 y de él encontramos referencias en el periódico local La Voz de Guipúzcoa cuando el 24 de septiembre indica que «aún no se ha señalado el día de la inauguración oficial, porque se tiene conocimiento de que la reina desea asistir, siendo ella la que marcará la fecha».

 

Se inauguró el 28 de septiembre de 1903, presidida por la reina madre María Cristina, la idea original procedía de Francia, donde a fin de siglo empezaron a montarse instituciones de este tipo para atajar los problemas de desnutrición y la alta mortalidad infantil entre todas aquellas familias que no podían permitirse el lujo de tener nodriza. El médico francés León Dufour había creado la primera gota de leche en 1894.

 

Foto 17 “Entrada de la puerta de “La Gota de Leche”, Obra Social de la Caja de Ahorros Municipal y Provincial de Guipúzcoa, en la Calle Vergara 14 con la calle Príncipe (hoy Arrasate) de San Sebastián, junto al Hotel Suizo”. Foto Ricardo Martín, 1916

 

Algunas noticias ya se iban filtrando en la prensa, siendo conocidas las opiniones de distintas autoridades sanitarias y del propio doctor Cortejarena, exdirector de Sanidad, que coincidían en decir que se trataba «de un establecimiento en el que no falta de nada cuanto la ciencia puede preconizar... y en el que no sólo se facilita leche maternizada a las personas de escasos posibles, sino también quesos y mantequillas». Al día siguiente el alcalde, que ya lo era José Elósegui, acudió al Palacio de Miramar para cumplimentar a la reina María Cristina y fijar con ella el día de la inauguración. Acordado sería el día 28 a las tres de la tarde y la jornada del 30 para la prensa y visitantes.

 

En presencia de los ilustres invitados se procedió a manipular catorce litros de leche procedente de Fraisoro que fueron depositados en frascos de medio litro colocados en estanterías «en condiciones perfectamente higiénicas». Hecha la demostración, el alcalde corrió la cortina de terciopelo granate y apareció una modesta lápida con la leyenda «La Gota de Leche, inaugurada por S. M. la reina madre doña María Cristina de Habsburgo y Lorena. Día 28 de septiembre de 1903». La jornada del día 30 fue de puertas abiertas y acudió la prensa y los médicos de la población que pudieron presenciar el funcionamiento de todos los aparatos destinados a la preparación de leche maternizada.

 

Foto 18 Vista general de la granja agrícola “Fraisoro”, propiedad de la Excelentísima Diputación de Guipúzcoa. Foto Aguirre. Revista Novedades 1909

 

Esa misma mañana había llegado una vaca comprada en Suiza, y al día siguiente llegarían cinco más clasificadas como «las mejores y más prolíficas reses de aquel país», las cuales fueron acomodadas en un establo específicamente construido en Ondarreta en las más perfectas condiciones higiénicas.

 

El centro, que contó también con consulta de pediatría, se abastecía de leche de vacas adquiridas por la Diputación. En el centro la leche se maternizaba y esterilizaba. La gente pobre recibía la leche gratuitamente, aunque a cambio debían llevar a los bebés a la consulta de pediatría y una vez a la semana a pesarlos. El litro se vendía a 20 céntimos y era gratis para quienes no pudiesen pagarla.

 

Según recoge Martínez Vargas en su “Crónica de la Pediatría”, una de las Gotas de Leche que acudió en representación de España al Primer Congreso Internacional de la Gota de Leche celebrado en París el 30 de octubre de 1905, fue la de San Sebastián. Estuvo representada, entre ellos, por el Dr. Rafael Ulecia y Cardona, delegado del gobierno; y el Dr. Manuel Celaya, delegado del ayuntamiento de San Sebastián.

 

El primer director fue el Dr. Manuel Celaya. Le siguió el Dr. Felipe Errandonea, llevaba el consultorio de niños de La Gota de Leche desde 1904, totalmente dedicado a la pediatría y fue director hasta 1939. A éste le siguió el Dr. Miguel Sagardía, que poseía el título del Estado de médico puericultor (15).

 

Foto 19 Constitución de la Junta Administradora de “La Gota de Leche” de San Sebastián. 17 de febrero de 1906

 

1906 MEMORIA DE LA JUNTA ADMINISTRADORA DE LA GOTA DE LECHE

Al Presidente del Excelentísimo Ayuntamiento de San Sebastián

Acordada por las Juntas de Gobierno de la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa y Municipal de San Sebastián, la constitución de la Junta Administradora de “La Gota de Leche” de San Sebastián, para ocuparse de cuantos asuntos se relacionen  con esta Institución, tengo el honor de comunicar a V. E., que , con fecha 13 del mes corriente ha quedado debidamente formada dicha Junta, compuesta por don Domingo Aguirrebengoa y don Jaime Egaña, como delegados de la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián y don Joaquín Carrión y el que suscribe, como comisionados de la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa (16).

 

Al dar cuenta a V. E. de la constitución de la expresada Junta, aprovecho la ocasión de ofrecer a V. E. el testimonio de mi más distinguida consideración personal.

Diso guarde a V. E. muchos años.

San Sebastián a 17 de febrero de 1906

El Presidente: Anacleto Romero

 

En 1905 la Institución había ya acudido con un trabajo propio al Primer Congreso Internacional de Gotas de Leche celebrado en París. Al año siguiente se asignó el servicio al doctor don Felipe Errandonea que asistía a gran número de niños donostiarras (17).

 

En 1906 se asignó este servicio al Dr. Felipe Errandonea que cuidaba de gran número de niños donostiarras, a mí entre ellos (Dr. Ignacio María Barriola Irigoyen), y que con los algo posteriores médicos don Ángel Elvira y don Vicente Arístegui formaban el trío de, quizá, los primeros que se ocupaban en especial de la asistencia a niños cuando el dictado de pediatras no era aún usado. De ellos quien más destacó en el tiempo fue el último que en 1925 ocupó la presidencia de la Academia y en 1930 del Colegio y con quien inicié mis tareas de secretario en él; alto y respetable señor con negra y bien poblada barba cuando no era corriente tenerla y que no parecía muy adecuada a su especialidad (17).

 

La Gota de Leche fue una Institución que gozó de gran prestigio en la ciudad y en todas sus capas sociales. Era frecuente ver cada mañana en las proximidades del centro de mujeres o muchachas de servicio con sus gradillas de biberones que renovaban día a día. En el 50 aniversario de su fundación se publicó la historia de sus años más brillantes (17).

 

Foto 20 Caserío y vaquería «Iza», en el barrio donostiarra de Lugaritz, aquí en su establo se encuentran las vacas de La Gota de Leche. Archivo Kutxa

 

1907 MEMORIA DE LA JUNTA ADMINISTRADORA DE LA GOTA DE LECHE

Comenzamos el año 1907, con el cambio de los productores de la leche. La Diputación había comprado doce vacas lecheras y existió un establo de la Vaquería «Iza», donde las guardaban en el barrio del Antiguo de San Sebastián (16).

 

En 1907 le dan la plaza de director al doctor Felipe Errandonea (16). Solamente he recogido lo más destacable de la memoria sobre el Consultorio médico.

 

1908 MEMORIA DE LA JUNTA ADMINISTRADORA DE LA GOTA DE LECHE

Todos los servicios de la institución de “La Gota de Leche” han estado perfectamente atendidos, gracias al celo desplegado por el personal afecto a la misma, tanto subalterno como el de las Hermanas de la Caridad.

 

Sor María Zarranz que se hallaba entre éstas desde que se fundó “La Gota de Leche”, a la que ha prestado servicios de innegable importancia, abandonó el Establecimiento, por haber sido nombrada Superiora de la Casa-Cuna Central de Expósitos de “Fraisoro”, privándonos este traslado de su inteligente cooperación (16).

 

Foto 21 Memorias de la Junta Administradora de “La Gota de Leche” de San Sebastián, años 1907 y 1908

 

1939 – 1940 MEMORIA DE LA JUNTA ADMINISTRADORA DE LA GOTA DE LECHE

El doctor don Miguel Sagardía desempeña interinamente la plaza de director de “La Gota de Leche por fallecimiento del anterior don Felipe Errandonea acaecida el año 1939.

 

A partir del 1 de enero de 1940 se estableció en “La Gota de Leche” la «Ficha Médica», y cada niño que acudía a dicho establecimiento se le habría una ficha donde se anotaba el historial y el peso del niño y era sometido a un examen médico y completo (18).

 

En el mes de febrero de 1940 se comenzó un curso que se haría posteriormente todos los años. El curso consistía en nociones de Puericultura para las madres en colaboración con la Sección Femenina de F.E.T durante un mes a 60 alumnas. Tuvo tan buena acogida que se tuvo que repetir y se amplió al número de 100 participantes. Además de las nociones sobre puericultura en la sala, también se realizaban la enseñanza de la preparación de los biberones y de la alimentación que corresponde a un niño y a preservarlos de las enfermedades contagiosas (18).

 

En el mes de mayo de 1940 se volvió a repetir el curso y esta vez fue para futuras madres que formaban un grupo de 100 maestras, este curso también era teórico y con clases prácticas de “La Gota de Leche” y la preparación de los biberones (18).

 

Foto 22 Dispensario de La Gota de Leche de San Sebastián en la calle Vergara de San Sebastián, junto al Hotel Suizo. 1904

 

1941 MEMORIA DE LA JUNTA ADMINISTRADORA DE LA GOTA DE LECHE

Comienza diciendo que hemos conseguido en el Consultorio Médico que el mayor número de lactantes fuese criado por sus propias madres dándoles el pecho; que es una forma de luchar más eficazmente contra la mortalidad infantil. Siguen los cursos que comenzaron en 1940.

 

Se nombra director al doctor don Miguel Sagardía que lo venía realizando desde 1939 como médico director interino. Tuvo una cooperación generosa y de manera altruista por los doctores Antonio Minondo y Wenceslao Aguirrebengoa, que le ayudaban en sus trabajos del Consultorio, así como distinguidas Señoritas Enfermeras que le ayudaban en su labor diaria. Contando siempre con las Hermanas de la Caridad, que ponen todo su interés, al servicio de la benéfica obra (18)

 

1942 MEMORIA DE LA JUNTA ADMINISTRADORA DE LA GOTA DE LECHE

Se han dado la misma labor de divulgación y propaganda y cursos teóricos y prácticos entre las madres que acuden al centro.

 

Este año se han realizado 610 vacunaciones antivariólicas y 298 vacunas antidiftéricas; 1.000 dosis de vitaminas repartida entre los niños, medicamentos, etcétera (18).

 

Foto 23 La Gota de Leche de San Sebastián en la calle Vergara nº 14. Exposición La Ciudad que perdimos. La gestión del Patrimonio Urbano en San Sebastián, 1950 – 2017

 

1943 MEMORIA DE LA JUNTA ADMINISTRADORA DE LA GOTA DE LECHE

Este año además de la Consulta médica de Pediatría se abre otra segunda Consulta de Puericultura. Se solicita una nueva plaza de médico ayudante, ya que el doctor Antonio Minondo lleva trabajando gratuitamente desde hace cuatro años (18).

 

Este año se declara por orden ministerial la obligación de poner a todos los niños la vacuna Antidiftérica.

 

Solicitamos por el gran aumento de trabajo en las consultas el nombramiento de un médico ayudante, junto con una enfermera Diplomada en Puericultura (18).

 

También acudían mujeres jóvenes para realizar durante 3 a 6 meses las prácticas para la obtención del certificado del Servicio Social, que en aquella época era obligatorio.

 

1948 MEMORIA DE LA JUNTA ADMINISTRADORA DE LA GOTA DE LECHE

 

“La Gota de Leche” está de reformas y de obras desde 1944. Con fecha 18 de marzo de 1948 se presenta el plano de las reformas al Ayuntamiento de San Sebastián. La Gota de Leche se había trasladado a la calle Vergara número 16, en el plano, la parte coloreada en rojo, indica la nueva distribución (19).

 

Foto 24 Proyecto de acondicionamiento del sotano bajo y primero para la Gota de Leche en la calle Vergara número 14 de San Sebastián. 18 de marzo de 1948

 

Las reformas y mejoras introducidas en la misma, han terminado y ha quedado transformado de “Gota de Leche” a un moderno Instituto de Puericultura, que puede exhibirse como modelo en su clase. Fue considerada en su tiempo como la Primera de España, ya que había comenzado con la entrega de biberones con leche maternizada en agosto de 1902 y con su venta (19).

 

La Gota de Leche” su distribución:

 

Planta Baja: Toda ella tenía nueva distribución comenzando por la Sala de Espera, Sala de Peso, Consultas de Puericultura y Pediatría, Helioterapia y Departamento Dietético.

 

En los Sotanos: Antes estaban deshabitados y ahora se han instalado los servicios de Esterilización de la leche y preparación de los biberones. Se ha instalado una nueva cocina y Sala de refectorio para las Hermanas de la Caridad, ya que ellas viven en el primer piso. Habitación para el personal subalterno, armarios, roperos y almacén de combustible (19).

 

En las Consultas todo es nuevo, el material clínico, las mesas de reconocimiento, mesas, sillas, vitrinas, todo el mobiliario, el instrumental y una moderna lámpara de Rayos Ultra-violeta, y un Pesa bebés de primera calidad.

Foto 25 Proyecto de acondicionamiento de la planta baja de La Gota de Leche en la calle Vergara número 14 de San Sebastián. 18 de marzo de 1948

 

El Director don Miguel Sagardía solicita: la necesidad de nombrar un médico ayudante además del de una Enfermera diplomada en Puericultura y una Hermana de la Caridad también especializada en esta materis.

 

Sor Teodora Plazaola Azcárate ha cumplido en la Institución de “La Gota de Leche” 45 años consecutivos (19).

 

LA GOTA DE LECHE DONOSTIARRA CUMPLE SUS CINCUENTA AÑOS

 

La labor benemérita de esta magnífica entidad en favor de los niños

 

Si alguna entidad merece el aplauso de todos los donostiarras, es “La Gota de Leche”, que cumple los cincuenta años de existencia (20).

 

Su labor se traduce en obras de gran contenido en favor de la crianza sana de los niños, salvando a millares de criaturas de la muerte y contribuyendo con celo ejemplar en las mejoras en beneficio de las madres (20).

 

–En 1939– nos informan –falleció el doctor don Felipe Errandonea, director de “La Gota de Leche”, sustituyéndole el doctor don Miguel Sagardía, que renovó en gran parte el sistema, respetando lo bueno existente, pero introduciendo el avance nunca contenido de la pediatría y de la puericultura (20).

 

Foto 26 Proyecto de acondicionamiento de la Planta Primera de La Gota de Leche en la calle Vergara número 14 de San Sebastián. 18 de marzo de 1948

 

¿Primera labor realizada?

En colaboración con el doctor Antonio Minondo Urquiza, el doctor Miguel Sagardía intensificó la labor propiamente médica en el sentido de prestar una mayor atención a los problemas de puericultura prenatal y post-natal y se estableció la “ficha médica”.

 

El doctor José Antonio Alustiza Iriarte, teniendo el título de Médico Puericultor (Pediatra), y siendo director de la Casa-Cuna Fraisoro, colaboró siempre que se lo solicitaron aunque no tuvo ninguna relación administrativa o económica con “La Gota de Leche”. Actuaba como un consultor externo de manera altruista (Carlos Alustiza Martínez).

 

¿Beneficios del sistema?

Procurar a los beneficiarios una alimentación absolutamente garantizada por el cuidado de su composición y por la esterilización. Con esto se venía a atenuar considerablemente los riesgos de una leche que, no siendo materna, no podía, en el mejor de los casos, aproximársele, lo cual se procuraba con el mayor celo y atender especialmente a la tarea del Consultorio, cada vez más complicada (20).

 

¿La labor preventiva?

“La Gota de Leche”, tomó sobre sí la labor preventiva de la enfermedad y la educativa en orden a las prescripciones de la higiene. Y si anteriormente la tuvo que batallar mucho para extirpar la viciosa costumbre de conservar y hasta estimular la capa de costra en las cabezas infantiles de los niños, batalla llevada a cabo con energía por los doctores Manuel Celaya y Antonio Tamés, el director actual, doctor Sagardía, ha tenido que imponer una rígida asistencia médica para evitar este proceso morboso (20).

 

Foto 27 La Gota de Leche donostiarra cumple sus cincuenta años. El Diario Vasco. Año XX. Número 5.918. Página 2. Sábado, 26 de septiembre de 1953

 

¿Costó mucho educar a las mamás?

Costó mucho, sí, señor, educar a las madres, aferradas a aceptar criterios nada científicos; pero se ha logrado vencer la resistencia e imponer un examen médico riguroso cada diez días, aunque la criatura presente aspecto más optimista (20).

 

¿Qué número de criaturas asisten diariamente?

Oscila entre las cuarenta y cincuenta; pero en ocasiones resultan estas cifras rebasadas.

 

¿Qué instalaciones son las más salientes?

La nueva sala de helioterapia, con la lámpara de cuarzo proyectada en plan de playa artificial, con espacioso “solárium”. El nuevo aparato de rayos X, el laboratorio que se destina para controles clínico del enfermo y sanitario de la leche, y se estudia la instalación de un moderno equipo frigorífico para la conservación de la leche en buenas condiciones (20).

 

Se atiende entonces a la lactancia, puericultura y pediatría…

 

Hasta el punto de constituir un modernísimo centro de este tipo, donde se proporciona continuamente a los niños y a los enfermos medicación conveniente en forma de vacunas, inyecciones, radioterapia, etc.

 

¿Cuántos biberones despacharon en 1952?

En las tres categorías existentes, la suma de 467.419 biberones.

 

¿Colaboran en la aportación económica…?

Destaque las dos Cajas de Ahorros Provincial de Guipúzcoa y Municipal de San Sebastián, y también la Junta de Protección de Menores, que contribuye eficazmente (20).

 

¿Cómo médicos…?

La Junta Administrativa celebró un concurso para la provisión del cargo de auxiliar y colaborador del médico director, doctor Miguel Sagardía, concurso fallado en favor del doctor José Antonio Herrero Cachán, gran autoridad sobre la materia (20).

 

¿Qué asociación religiosa atiende a los niños?

Las nobles Hijas de la Caridad. Allí está Sor Teodora Plazaola Azcárate. Es admirable su celo, y su bondad no tiene límites. Como que hay quien va solamente por verla. ¡Es tan grande su corazón…! Comenzaron 5 Hijas de la Caridad.

Digno del mejor reconocimiento…

 

Se gestionará del Ayuntamiento la concesión de la Medalla de Plata de la Ciudad, ya que está al servicio de la Institución desde el día de su fundación.

 

Pues Sor Teodora Plazaola Azcárate se la merece y nosotros nos apuntamos con el mayor entusiasmo para apoyar esta acertada petición.

 

¿Quiénes forman la Junta Administrativa de “La Gota de Leche”?

Pues el Presidente don Antonio Tamés y don José Luis Gaytán de Ayala, por la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa y en representación de la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián, don Fermín Rezola y don José Apaolaza, siendo el secretario don José Beñarán.

 

Foto 28 Los doctores Felipe Errandonea y Miguel Sagardía

 

¿Dispone “La Gota de Leche” de vaquería propia?

Tiene en la granja “Iza” una serie de vacas lecheras que “anodrizan” a muchas criaturas residentes en vuestra ciudad (20).

 

¿Cuál es la labor médica realizada durante el último ejercicio?

Las consultas médicas ascienden a 12.118; altas anuales 1.175; vacunaciones 2.518; tratamientos 8.657; análisis clínicos 380; radioterapia 3.850, y tratamientos diagnósticos 550.

 

¿Qué actos preparan con motivo de las bodas de oro?

El próximo lunes, a las doce, una misa en la iglesia del Sagrado Corazón (Padres de Jesús). Seguidamente, visita al Dispensario de “La Gota de Leche” en la calle Vergara número 14.

 

Y a las dos de la tarde, almuerzo en el Bar “Egaña” en la calle Pedro Egaña con la calle Moraza de San Sebastián donde daban excelentes comidas (20).

 

Éste es el programa de actos y ésta es una sencilla impresión de la enorme labor que se realiza a través de “La Gota de Leche”. Cuantos elogios hagan de su Junta Rectora y de su director el doctor Miguel Sagardía, quedaran muy por debajo de la tan llevada a cabo y de la que actualmente desarrolla en favor de las criaturas y de las madres. En el silencio más absoluto laboran en favor de la salud de esos angelicales niños que necesitan asistencia (20).

 

Foto 29 El doctor Felipe Errandonea en sus comienzos en el Consultorio de La Gota de Leche

 

Allí están al servicio total y exclusivo, junto a las abnegadas Hijas de La Caridad de San Vicente de Paúl, en ellas, es todo solicitud y caridad. Los donostiarras tenemos la obligación de resaltar estos organismos, que son un alto ejemplo.

 

Para todos, nuestro aplauso para los directores y médicos, Hermanas de la Caridad, personal de la “Gota de Leche”, etcétera, así como a los mantenedores de esta Institución.

 

Y para Sor Teodora Plazaola Azcárate… nuestro respeto y admiración, y que han solicitado para ella la concesión de la Medalla de Plata de la Ciudad de San Sebastián (20).

 

LA GOTA DE LECHE DE SAN SEBASTIÁN EN SUS PRIMEROS CINCUENTA AÑOS 1903 – 1953

 

JUNTA ADMINISTRADORA DE LA GOTA DE LECHE DE SAN SEBASTIÁN EN 1953

 

EN REPRESENTACIÓN DE LA CAJA DE AHORROS PROVINCIAL DE GUIPÚZCOA:

 

Don Antonio Tamés (Presidente)

 

Don José Luis Gaytan de Ayala

 

Foto 30 La Gota de Leche de San Sebastián en sus Primeros Cincuenta Años. 1903 – 1953. Junta Administradora de La Gota de Leche de San Sebastián en 1953. 39 páginas. Koldo Mitxelena C-211; F-11. 30 de marzo de 2021. Escaneado por Josi Goñi

 

EN REPRESENTACIÓN DE LA CAJA DE AHORROS Y MONTE DE PIEDAD MUNICIPAL DE SAN SEBASTIÁN:

 

Don Fermín Rezola

 

Don José Apaolaza

 

Secretario Don José Beñarán Garín

 

La meritísima Institución “La Gota de Leche de San Sebastián” cumple los cincuenta años de su fundación, en los días en que esta Junta Administradora, designada por las dos Cajas de Ahorros, la Municipal de San Sebastián y la Provincial de Guipúzcoa, rige sus destinos (21).

 

Era obligado que no dejáramos pasar esta fecha tan memorable sin nuestro recuerdo más afectuoso hacia todos los que prepararon su creación, la fundaron y desarrollaron, haciendo posible que sus continuadores la hayan elevado al rango actual, base para futuras mejoras en beneficio de las madres celosas de la crianza sana de sus hijos.

 

Foto 31 Don Tomás Balbás y Ageo

 

Legítimo orgullo de nuestra ciudad es su “Gota de Leche”, con la que se trajeron a España los adelantos que por entonces se iniciaban en el extranjero con el plausible fin de disminuir la crecida mortalidad infantil que se padecía. Gracias a esta Institución se han salvado millares de criaturas de la muerte, y su crianza y desarrollo han sido superados normalmente (21).

 

Esta labor callada y benemérita bien merece ser recordada y puesta a la consideración de todos, en esta circunstancia del cumplimiento de sus cincuenta años de existencia y actividades, y a ello va encaminada la publicación de esta Memoria Especial, que iniciamos con estas previas palabras y continúa la pluma elegante del Cronista de la Provincia y gran amigo de todas las cosas del país don Fausto Arocena.

 

En esta ocasión ha querido la Junta, como es costumbre, celebrar la fecha de un modo adecuado, y a tal fin ha adoptado los siguientes acuerdos:

 

1º.- Editar la Memoria especial mencionada.

 

2º.- Celebrar una misa en la iglesia del Sagrado Corazón, en memoria de todos cuantos trabajaron en la Institución.

 

3º.- Conceder una paga extraordinaria a todo el personal del Dispensario y de la Vaquería.

 

4º.- Reunirse en comida de fraternidad los Consejos de Administración y Juntas de Gobierno de las dos Cajas de Ahorros que sostienen la Institución, con el personal que trabaja en ella.

 

Foto 32 Entrada y Sala de espera de La Gota de Leche de San Sebastián

 

5º.- Solicitar de las dos Cajas de Ahorros que concedan donativos de veinticinco pesetas, cada uno de ellos, a los niños que son atendidos actualmente por nuestro Dispensario.

 

6º.- Montar un escaparate de exposición de los servicios de “La Gota de Leche”, en el local que para ello tiene destinado la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa.

 

7º.- Gestionar del Excelentísimo Ayuntamiento de San Sebastián la concesión de la «Medalla de Plata de la Ciudad» a Sor Teodora Plazaola Azcárate, que está al servicio de la Institución desde el día de su fundación.

 

8º.- Solicitar de las dos Cajas de Ahorros sostenedoras de la Institución que autoricen a esta Junta para que se sustituya el actual sistema de preparación de leche y su envase en biberones por otro moderno y eficiente.

 

Al cerrar estas líneas introductorias hacemos votos fervientes para que prosiga ininterrumpidamente la obra benemérita que esta Institución realiza, gracias, en primer término, a la constante y poderosa protección de las dos Cajas de Ahorros, la Provincial de Guipúzcoa y la Municipal de San Sebastián, y al apoyo de la Diputación de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de San Sebastián (21).

 

San Sebastián, 14 de septiembre de 1953

 

Antonio Tamés; Fermín Rezola; José Luis Gaytán de Ayala y José Apaolaza

 

LA GOTA DE LECHE

 

ETAPAS DE UNA INSTITUCIÓN

 

UN HOMBRE EN GUIPÚZCOA…

 

Parodiando los términos de la deliciosa balada “Un rey en Thule reinaba, muy diestro guerreador”, podríamos escribir: Un hombre en Guipúzcoa regía, muy diestro organizador (21).

 

Foto 33 Pasillo del Piso Primero de La Gota de Leche de San Sebastián

 

Aún le estoy viendo embutido en ceremonioso chaqué. Es seguro que no llevaba esa prenda para rodearse de solemnidad, sino porque la gravedad sustantiva y constitutiva de todo ser requería imperiosamente ese indumento.

 

Había nacido en Filipinas, pero luego se vertió todo él en Guipúzcoa. Todo él –se había dicho–, todo él: su vida entera, es decir, su carrera, su fortuna, su inteligencia y su voluntad.

 

Con no ser incontestablemente indígena, con no ser tampoco propenso a la dominación de sus semejantes, lo fue todo en Guipúzcoa, todo lo que se puede ser honestamente y sin vilipendio. Él se había dado todo entero, y Guipúzcoa se le dio también toda entera en justa reciprocidad (21).

 

Foto 34 Consultorio de La Gota de Leche de San Sebastián

 

Ya se podían echar bandos para hallarle un solo enemigo. Quien se lo propusiese se haría candidato al mayor de los fracasos. Y, porque era el amigo de todos, todos le fueron amigos. El “do ut des”, la nunca desmentida fórmula de la justa correspondencia, tenía aquí una inequívoca aplicación.

 

Fue un regalo de Dios. Sin Balbás, porque don Tomás Balbás y Ageo era nuestro hombre, muchas de las cosas mejores de San Sebastián no existirían aún. Él, sólo él, lo hizo todo posible. Ausentes en él los aspavientos, ausentes las voces de mando, ausentes las piruetas propias de histriones agradecidos al aplauso; sólo presentes en él la hombría de bien y el difícil arte de jugar limpio. Balbás fue produciendo su obra sin que por ello se conmoviesen las esferas, pero también sin que se pudiese señalar un milímetro de regresión en la marcha hacia adelante (21).

 

Un auténtico accidente de trabajo le quebró la cadera, cuando, como siempre, como en toda su vida, estaba entregado al trabajo desinteresado, al trabajo apostólico. Ello ocurrió cuando el peso de más de ochenta años se opondría obstinada y victoriosamente a la recomposición de los huesos quebrados.

 

Pero ya su obra estaba cuajada. Vivió el tiempo que para terminarla o para ponerla en buena marcha le fue necesario. Como Dios llama a sí a los padres que dejan colocados a sus hijos, porque ya han cumplido su misión en la tierra, así le llamó a él cuando ya había dejado consolidada su obra. Vivió cuanto fue necesario. Si murió viejo, si tardó en morirse, fue porque la Providencia no estimaba aún viable -viable sin él, se entiende- la tarea de toda su vida (21).

 

LA OBRA DE UN MAGO

 

La idea del servicio de “La Gota de Leche” partió del médico francés León Dufour residente en Fécamp próximo a Le Havre en Francia, había brotado un auténtico mago. Porque mago y de cuenta había de ser el hombre que conseguía, en dura lucha con la insobornable segadora, arrancarle cuarenta vidas de entre las cien que implacablemente segaba hasta entonces. Eso se dice muy fácil, pero el que logra ese asombroso descenso de la mortalidad infantil, o tiene trato con el diablo o lo tiene con Dios. Con éste habría de tenerlo, porque en recta aplicación de las fórmulas de discreción de espíritus, ya que los frutos eran buenos, también había de serlo el árbol (21).

 

Foto 35 Despacho del Médico Director doctor Felipe Errandonea de La Gota de Leche de San Sebastián

 

Ya se sabe que Pasteur, sin ser médico, había llegado nada menos que al concepto de enfermedad. El enemigo número uno del microbio había abierto a sus sucesores un campo extenso sin posibilidad de acotamiento.

 

Y precisamente una de las operaciones del mago de Fécamp (León Dufour) se contraía a hacer operar sobre la leche la acción germicida preconizada por Pasteur en su lucha total contra el bacilo. Eso ya era muy importante, a la vista está; pero no con ello se había llegado aún a la meta. Quedaba todavía la tarea, a primera vista insoluble, de transformar, dicho sea en un sentido muy lato, la leche de hembra vacuna en leche de hembra humana. Porque, mientras a esto no se llegase, no se podía obtener que la enteritis y otras plagas de la paído-patología dejasen de hacer riza en la vitalidad infantil ya de suyo bien precaria.

 

Lo de esterilizar la leche era al cabo empresa fácil. El calor, elevado a un cierto grado de ebullición y sostenido en él durante un tiempo determinado, lo conseguía sin gran dificultad. Menos fácil resultaba ciertamente transformar lo vacuno en humano. Y, sin embargo, era eso necesario. Porque pasan del cuarenta por ciento las madres que no pueden lactar directamente a sus hijos, y es aún mayor el porcentaje de las que no pueden procurarles la lactancia total sin necesidad de ayudas extrañas (21).

 

La solución de esa poco vencible dificultad se obtenía gracias a la lactancia mercenaria. Pero, sobre que eso no podía ser practicado por las economías débiles, aún restaban gravísimos problemas entrañados sustantivamente en la práctica de esa lactancia mercenaria.

 

Foto 36 Despacho de biberones de La Gota de Leche de San Sebastián

 

Uno de esos problemas era el derivado del hecho de que con ello se privaba de una parte de su alimento a los hijos propios de las nodrizas mercenarias. Otro residía en la dificultad de vigilar la sanidad corporal de estas últimas. ¡Cuántas gravísimas enfermedades se han comunicado por el vehículo de la lactancia mercenaria o de las «succionadoras» de ubres resistentes a la extracción!

 

Pero, al fin, estos problemas estaban ya resueltos por el mago de Fécamp, es decir, por el doctor señor León Dufour.

 

Resuelto quedaba efectivamente, como se ha dicho, el pequeño problema de la esterilización de la leche, que quedaba a cargo de factores térmicos. Y resuelto también, aunque parezca mentira, el gran problema de su maternización, gracias al ingenioso “método Gaertner”, a quien habían precedido en la concepción del problema los doctores Biedert, Trump y Heubner. Gaertner, en efecto, con manipulaciones no demasiado complicadas y con la adición de un complejo de lactosa y cloruro sódico, realizaba el milagro de aproximar la leche vacuna a la leche humana. Sea dicho esto con las naturales reservas, porque después se ha comprobado que hay diferencias notables en las condiciones propias del suero de cada especie animal y que resulta imposible reproducir la leche de mujer, que contiene además anticuerpos inmunológicos especiales.

 

LA EXPANSIÓN DEL DESCUBRIMIENTO

 

El problema, pues, de invención se hallaba solucionado en parte por Pasteur y por Gaertner. Ahora hacía falta socializar esos descubrimientos y desde luego sistematizarlos. Y aquí es cuando entra en escena el abnegado doctor León Dufour de Fécamp. Él, sólo él, fue quien estudió y realizó la organización necesaria, sin la cual la esterilización y la maternización resultarían hallazgos sin contenido. Y, sintiéndose con alma de apóstol, es decir, con alma desinteresada en favor del prójimo, supo rodearse de otras lamas similares y dio a su pluma el encargo de recorrer unas impolutas páginas de papel que de pronto aparecieron cubiertas de sutiles artículos que reglamentaban con perfecta casuística las posibles combinaciones de la socialización del sistema, es decir, de la provisión metódica de la leche maternizada (21).

 

Foto 37 Hija de la Caridad pesando a un niño en la Sala de Peso de La Gota de Leche de San Sebastián

 

Las estadísticas de entonces vinieron a comprobar la bondad del sistema. De cada cien niños alimentados con leche de vaca sin esterilizar y sin maternizar, morían cuarenta y seis, en tanto que no llegaban a siete los muertos entre cien niños lactantes de leche esterilizada y maternizada. Del mismo modo, de cada cien niños alimentados con leche de vaca sin esterilizar y sin maternizar, morían dieciséis por enteritis, en tanto que no llegaban a tres los muertos por esa misma causa entre cien lactantes de leche esterilizada y maternizada (21).

 

Quedaba, no obstante, el problema determinado por la peligrosidad de ese género de leches, sobre todo en los periodos estivales, por lo que muchas veces hay que recurrir todavía a la lactancia mercenaria y aun a leches en polvo, descremadas y acidificadas con exclusión de cualquier hidrato de carbono.

 

Foto 38 Hija de la Caridad en el Solarium de La Gota de Leche de San Sebastián

 

Hemos denostado mucho a los médicos, y los hemos traído y llevado sin piedad por escenarios y por páginas satíricas; pero ellos han sabido portarse bien. Claro está que los denuestos no han sido propiamente nuestros, sino de nuestros antecesores, con quienes no podemos romper vínculos de solidaridad; pero también es verdad que los éxitos no son atribuibles a los doctores antañones, sino a los actuales que no se sienten cómodos arropados con vestes talares, sino con el atuendo corriente y mínimo del hombre de la calle (21).

 

Pero todo esto ocurría en Fécamp. En Guipúzcoa apenas sabíamos nada que ocurriese más allá del río Bidasoa. Más hubo un convecino nuestro que televeía sobre los campos de Francia. Era -¿Quién había de ser?- don Tomás Balbás. Poseía ya por entonces un misterioso «radar» que denunciaba la proximidad de todo aquello que pudiera contribuir a ejercitar el bien. El socio conspicuo de las Conferencias de San Vicente de Paúl, que nos ha sido denunciado como tal por don Aniceto de Rezola en un folleto lleno de noticias donostiarras, era ese hombre inquieto y atento a las enseñanzas de fuera (21).

 

MONSIEUR HENRI DELAIRÉ

 

Por aquel entonces, primer tercio del año 1901, dirigía más o menos provisionalmente la naciente “Granja de Fraisoro” un experto francés: Monsieur Henri Delairé. En él puso la vista don Tomás Balbás para que, dotado de una conveniente bolsa de estudios por la Diputación, se dirigiese a Fécamp y allí se impusiese en los procedimientos tan afortunadamente experimentados en orden a la forzada sustitución de la lactancia materna. Monsieur Delairé estuvo allí todo el tiempo que le fue necesario, y, como el aprendizaje no era muy difícil gracias a la simplicidad de los medios adoptados, volvió hecho un especialista (21).

 

De momento, el propósito de Balbás era el de aplicar los beneficios de la leche maternizada a los expósitos, es decir, a los infortunados venidos al mundo en la más espantosa de las orfandades. Porque ocurría que la mortalidad hacía riza entre los acogidos a la Casa-Cuna. Y eso para un alma tan delicada y tan espiritualizada como la de don Tomás Balbás era algo sencillamente intolerable. Por eso, en cuanto él llegó a saber que en alguna parte del mundo se había dado con la solución del problema, no paró hasta que hubo importado el procedimiento para que de él se beneficiasen los tristes acogidos (21).

 

Tenía por entonces su domicilio el Asilo de la Sagrada Familia, donde se hallaba instalado el torno de recepción de criaturas abandonadas en el número 29 de la calle de San Marcial. Esa fue la Casa-Cuna de la Institución de “La Gota de Leche”. Allí se introdujo de forma balbuciente la manera, la buena manera, de Fécamp. Una manera simplificada hasta los mayores extremos, porque no hay que olvidar que el alma de Monsieur Dufour era un alma simple. Simple -entiéndase bien- no en cuanto a pequeñez de espíritu, que pocos los tenían tan grande, sino en cuanto a deliberada ausencia de complicación. Tenía la sencillez de los seres privilegiados. Era una línea recta, paralela a esa otra línea recta que fue don Tomás Balbás y Ageo.

 

Con esto tenemos ya instalada a la «nodriza» en San Sebastián, en el antiguo Asilo de San José, donde a la sazón estaba instalado el torno. Era esto por los años de 1902, concretamente el 15 de agosto de ese año. Pero esta «nodriza» no venía a ser más que depositaria de la leche; no era la productora de tan vital alimento. Porque ya se ha dicho que la leche era originariamente de vaca. Lo que pasaba era que, por el procedimiento de Gaertner, esa leche experimentaba una fundamental modificación que hacía aproximar su composición a la de la leche materna, es decir, a la de la leche humana. De esa leche así modificada se beneficiarían en régimen de primicias los expósitos guipuzcoanos. La primera leche experimentable procedió de la Granja de Fraisoro y fue costeada por la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa (21).

 

Pero la traída cotidiana de leche desde Fraisoro ofrecía, sobre todo en aquellos tiempos, algunas complicaciones. Por eso se pensó en lograr una cierta autarquía y en no depender de medios ajenos. La solución meramente provisional y desde luego precaria fue la de construir un pequeño establo en el que se acomodasen algunas vacas que fueran las productoras de la leche transformable. Era un establo más o menos rudimentario, pero limpio con la limpieza de las cosas humildes, que se instaló en la calle Matía y que fue albergue de las primeras vacas lecheras «autóctonas» de La Gota de Leche.

 

Pronto ese establo había de ser insuficiente, porque la fuerza expansiva de la obra, que viene a ser la misma fuerza expresiva del bien esencialmente difusivo, haría que fuese notoriamente insuficientes la solución prevista para cortos alcances (21).

 

Foto 39 Hija de la Caridad en el Laboratorio de La Gota de Leche de San Sebastián

 

UN «VIRTUOSO» DEL DESINTERÉS

 

Una flor que cultivó el bueno de don Tomás con afanes de jardinero fue la impersonalidad. La gente está harta de contemplar personalismos y personalizaciones en todo. El egocentrismo está a la orden del día. No hay obra que no aparezca solemnemente firmada, lo cual no quiere decir que la firma diga la verdad, porque la piratería es práctica de mucho uso.

 

Pero don Tomás Balbás tenía una firme vocación al anonimato. Para él lo esencial era realizar la obra y no sentía ninguna comezón de firmarla. Sus iniciativas hay que buscarlas con sonda, ya que para él lo importante era la misma obra en sí y lo despreciable la atribución de la iniciativa. ¡Buena lección para los que andamos todavía por el mundo!

 

Quienes saben con perfecto conocimiento de causa que fue el iniciador de los primeros ensayos de “La Gota de Leche”, pero sientan la curiosidad de contratar ese conocimiento evidente con la consulta de las actas de la corporación en que se depositó la semilla, perderán un tiempo precioso (21).

 

Lo que sí encontrarán serán las derivaciones lógicas de la iniciativa, es decir, se encontrarán con la obra operante, con reseñas de lo hecho. Y es que don Tomás sentía una gran preocupación por el libro del Génesis. Su predilección, más que a ese libro bíblico, iba al de los Números. Y estos surgían, como por arte de encantamiento, en forma de cifras representativas de la cantidad que se dio como viático a Monsieur Delairé, en la primavera de 1901, para que estudiase de visu las maravillas de Fécamp, maravillas que ya conocía Balbás quizá por la lectura de «La Clíníque Infantile», y que quería, ambicioso, trasplantar a su Guipúzcoa (21).

 

Porque es ya hora de decir que el anónimo don Tomás Balbás era hombre dotado de un gran alcance de visión. Joven y ya présbita, su vista perforaba el horizonte limitado: veía a través de las fronteras. Él se había paseado por el mundo y había hecho travesías ultramarinas. Tenía lo que ahora se dice, con tópico no mal formado, muy abierta su ventana al exterior. Sólo que no se contentaba con ensalzar lo ajeno y denigrar lo propio, sino que estaba siempre dispuesto a enaltecer lo propio… después que hubiese imitado y trasplantado lo bueno ajeno (21).

 

LA HUMILDAD ENSALZADA

 

No basta, sin embargo, que uno quiera permanecer en el anónimo. Por mucho que se oculte, sus obras le delatan. Así, en nuestro caso, Balbás hizo cuanto pudo por no salir a la superficie. Y no llegará a saberse de qué artes se valió para que en las actas de la Diputación de Guipúzcoa no figurara su nombre en el «flat» del trasplante de la obra de Fécamp y para que incluso se sigilase el acuerdo que luego tuvo una manifestación por sus naturales e inocultables derivaciones (21).

 

Ahora que, si bien es cierto que contaba con su propia voluntad, no contaba igualmente con la ajena. Y ésta se manifestó elegantemente, dando a cada cual lo suyo y pregonando en esta caso la atribución de una iniciativa que, si cuando brotó no fue acogida como cosa asombrosa, luego había de adquirir el vuelo y el revuelo de lo extraordinario.

 

Los voceros de la opinión, la prensa local y las revistas regionales, recogieron en 1903 la noticia. La iniciativa, lanzada más de dos años antes y materializada en el viaje de Delairé y en las prácticas de la Casa-Cuna, tenía ya una atribución de paternidad. Balbás era para unos «iniciador de tan hermosa obra» mientras otros saludaban en don Tomás al «autor del mencionado establecimiento», es decir, de “La Gota de Leche”.

 

Sí eso se dijo a raíz del nacimiento de la criatura, volvió después a repetirse, también con universal asenso, en 1930, con ocasión del fallecimiento del hombre ejemplar, a quién, según unos, «se debió la fundación de La Gota de Leche» y cuyo nombre, según otros, «va unido a la fundación de instituciones tan venerandas y populares como La Gota de Leche», la cual según terceros en «concordia», «a la iniciativa de don Tomás Balbás fue debida».

 

Quiere todo eso decir que al iniciador le resultó fallido su intento de permanecer «tapado». Sus convecinos, que tanto le querían porque tanto se hacía querer, descorrieron el velo y dejaron totalmente definida la atribución (21).

 

El lector habrá echado de ver cierta preocupación morosa en la reseña de los orígenes de la Institución. No es para menos; los pródromos son siempre prolijamente estudiados. Y es que los hombres no se contentan con saberse a sí mismos, sino que se ponen a investigar con empeño tenaz lo retrospectivo, aunque sea ajeno a su propio yo. Si así no fuese, no tendría tanta creciente aceptación la investigación genealógica.

 

La obra primera de Balbás no fue propiamente una auténtica Gota de Leche. Recortada, limitada a los expósitos, le faltaba ese sentido universalista que es consustancial a la obra. La técnica del sistema estaba desde luego captada; pero aun siendo obra social, ya que la beneficiaba a la clase más desheredada, le faltaba ese derribo de fronteras que es condición indispensable para dar sociabilidad, es decir, solidaridad humana a las empresas universalistas (21).

 

Foto 40 Entrada de la puerta de “La Gota de Leche”, Obra Social de la Caja de Ahorros Municipal y Provincial de Guipúzcoa, en la Calle Vergara 14 con la calle Príncipe (hoy Arrasate) de San Sebastián, junto al Hotel Suizo. Libro La Ciudad que perdimos. La gestión del Patrimonio Urbano en San Sebastián, 1950 – 2017. De Alberto Fernández – Dárlas y Eneko E. Oronoz

 

Tomás Balbás tenía que confluir aquí con otro hombre que, si no poseía una personalidad tan acusada en la apreciación de los hombres, no era insensible, ni mucho menos, a la expansión de la beneficencia, es decir, de la caridad cristiana.

 

Ese otro hombre era don Miguel de Altube, alcalde a la sazón de San Sebastián, que se había paseado por las avenidas de la Exposición Universal de París y había sorprendido en Versalles la técnica de La Gota de Leche (21).

 

La veterana Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián, cargada de merecimientos, fue la Caja de resonancia de la voz de Altube. Porque en sesión de 4 de octubre de 1901, manifestó éste que sería conveniente implantar en San Sebastián la Institución llamada “La Gota de Leche”, para lo que había cambiado ya impresiones con varios diputados provinciales solicitados por análogos afanes. Se acordó a este fin dirigirse al Ayuntamiento «solicitando terreno para la edificación de una glorieta en la que podría instalarse este servicio, y, accediendo a los deseos de los señores diputados», se resolvió hacer con el carácter de municipal la obra de edificación y cuanto fuere necesario, pasando a su terminación una liquidación para que la Caja de Ahorros Provincial abone la mitad del coste (21).

 

Aquí se ve perfectamente establecida la conjunción afortunada de las dos Cajas de Ahorros. No importa que el servicio público de la Institución esperase aún cerca de dos años a ser inaugurado. El cimiento era común. No interesa conocer quién puso la piedra y quién puso el hormigón. La obra aparejada era de dos en uno o de uno en dos.

 

EL BAUTIZO

 

El 28 de septiembre de 1903 Se inauguró la Institución “La Gota de Leche de San Sebastián”. Una fecha como pocas. Es la del bautizo de una Institución nacida poco antes: concretamente el 15 de agosto de 1902. No se le llevó antes a la pila por ese especial prurito de los guipuzcoanos de hacer las cosas bien. La criatura tenía que presentarse robusta (21).

 

Fue su madrina nada menos que la augusta Regente del Reino doña María Cristina de Habsburgo, de grata memoria. A su lado, un poco en calidad de padrino, el Ministro de Estado. Y. diluido entre la masa de invitados, el que un diario del día siguiente denominaba, como antes he dicho «autor del mencionado Establecimiento» y que era don Tomás Balbás y Ageo. Sabemos que asistieron también el Rey, que llamaban entonces «chiquito»; el ya mencionado Ministro de Estado que era el Conde de San Bernardo (Manuel Mariatégui y Vinyals), propietario entonces de Castil Blanco; el General Manuel Pavía y Rodríguez de Alburquerque, las Duquesas de Bailén y del Infantado, el ex Director General de Sanidad doctor Francisco de Cortejarena y Aldebó, don José Elósegui y Martínez de Aparicio, don Tomás Acha, don Javier Resines y don José Manuel de Aristeguieta, con más otras autoridades civiles, militares y de marina.

 

No vayan ustedes a creer que esa inauguración oficial fue un acto puramente formulario. La cosa fue mucho más seria: fue un auténtico curso de manipulación de la leche vacuna para aproximarla, en cuanto a proporción de elementos, a la de mujer. Los asistentes podían pensar que fueron objeto de una auténtica encerrona. Pero lo cierto es que salieron de la sala con el buen gusto que se sale, las raras veces en que puede realizarse, de un espectáculo realmente interesante (21).

 

El experimentador, que aparecía allí como un auténtico prestidigitador, era nada menos que Monsieur Delairé, don Enrique, quién hizo funcionar los aparatos de descremación, embotellado, esterilización y limpieza de botellas, realizando un ensayo completo de transformación de catorce litros de leche vacuna en leche esterilizada y maternizada, que fue además degustada por los concurrentes con la natural satisfacción.

 

Ya podía andar por el mundo “La Gota de Leche”. Ya tenía padre (un padre que andaba ciertamente remolón en reconocer su paternidad) y llevaba un nombre prestigioso. La robusta criatura vino de París o de cerca de París y trajo también su nombre puesto. Nada cursi, no lo vayan ustedes a creer, porque los tópicos se hacen tópicos por usados, no por mal trazados. Más ingenio hubo en llamar a la Institución Gota inicial, que aludir después a su transformación en manantial, como no dejaron de consignarlo doctores sapientísimos que yo he estudiado bien. Váyales en descargo que ellos no eran literatos de profesión, aunque la literatura haya tentado siempre y con fortuna a los médicos (21).

 

Foto 41 Hijas de la Caridad con el personal y los niños en el Dispensario de La Gota de Leche de San Sebastián en la calle Vergara de San Sebastián, junto al Hotel Suizo

 

Hemos asistido, como se ve, a la ceremonia del bautizo de la gran obra. En esa ceremonia habían estado ausentes, aunque no en términos absolutos, los médicos. Para éstos hubo otra solemnidad, la que pudiéramos llamar puesta de largo, o mejor, presentación en sociedad, en la sociedad médica.

 

CORO DE DOCTORES

 

Ello ocurrió a los pocos días, determinadamente el 30 de septiembre de 1903, en ese mismo año. Según me informa uno de los asistentes, concurrió la casi totalidad del cuerpo médico donostiarra. No tiene eso nada extraño. Aunque algunos creen que los sanitarios están especialmente interesados en que no desaparezcan los enfermos, lo cierto es que hacen cuanto pueden para arrancar vidas a la muerte, gracias a los medios, que hoy son muy poderosos, de que disponen. Claro está que se puede oponer a esta consideración el hecho de que a los médicos no les interesan los muertos, sino los vivos enfermos, porque a mayor número de vivientes corresponde también mayor número de enfermos. Pero esas son sutilezas en las que nunca pusieron su atención los doctores. Si así fuese, no habrían de ser ellos, precisamente ellos, los descubridores de las armas aniquiladoras de la enfermedad que están dejando prácticamente vacías algunas de las especialidades médicas (21).

 

Médico era Dufour y médicos todos los que trasplantaron su procedimiento prácticamente a todos los lugares del mundo. Para un Pasteur, que, no siendo médico, mereció serlo, ha habido docenas de titulados que han alumbrado con dolores lancinantes de laborioso parto, es decir, con largas vigilias de estudio, procedimientos de diagnóstico y de curación que hoy están a la vista y, lo que es aún más, al alcance de todos (21).

 

Destacó entre todo el coro de doctores un solista, es decir, uno que, siéndolo de mucha nota, dio la de «do» de pecho. Lo cierto es que, pidiendo puesto en la literatura apologética, se deshizo en ditirambos de tono pindárico.

 

Era el Doctor Francisco de Cortejarena y Aldebó, nada menos que ex Director General de Sanidad, quien en el año 1903, es decir, en el año de la inauguración oficial, a la que, como hemos visto, asistió, dedicó en «La Voz de Guipúzcoa» un largo artículo destinado a cantar las excelencias de la gran obra (21).

 

«Que sea esta Gota de leche -dijo- una más que acreciente el manantial que la Diputación de Guipúzcoa ha descubierto para su país, haciéndose por esto digna de toda alabanza y de que imiten su conducta todas las de España, aprovechando yo esta circunstancia para dirigirle mi modesto aplauso, y en particular al ejecutor de sus acuerdos, el dignísimo señor don Tomás Balbás».

 

Como después se verá, el tropo del Dr. Cortejarena no era una frase hecha. Tuvo luego el aval de la realidad. Porque no sólo brotó el manantial guipuzcoano que presagiaba, sino que, extendida la fuente por la soterraña, alumbró manantiales por todo el ámbito nacional (21).

 

DOS EN UNO

 

Guipúzcoa y San Sebastián, es decir, la provincia y su capital, tuvieron hartos razonamientos en el curso de la historia. Mejor dicho: parte de Guipúzcoa y San Sebastián. Porque hay que tener en cuenta que el sistema fogueral de votación daba a la capital una importancia muchas veces decisiva en la elaboración de decretos de la provincia, ya que rara vez dejaba de encontrar adeptos a sus puntos de vista, con lo que difícilmente se podía enfrentar de un modo absoluto a la provincia con su capital.

 

De todos modos, las asperezas se fueron limando con el tiempo, y últimamente la Diputación solicitaba y obtenía la colaboración del Ayuntamiento de su capital. Así sucedió con “La Gota de Leche”. Lo que en un principio se concibió como organización nutricia de expósitos iba a transformarse, por imperio de las circunstancias, en Institución al servicio de todos. Y era precisamente la capital la que había de proporcionar la mejor y, sobre todo, la mayor clientela, aparte de que la experimentación habría de hacerse sobre el mayor núcleo posible de beneficiarios, en tanto que los medios podrían asimismo procurarse con mayor facilidad (21).

 

Ya se ha visto cómo don Miguel de Altube cambió impresiones con varios diputados provinciales para realizar una obra de conjunto.

 

Foto 42 Hija de la Caridad y personal preparando los biberones de la Gota de Leche de San Sebastián, 1902

 

De ese modo surgió la acción solidaria de la Diputación de Guipúzcoa y del Ayuntamiento de San Sebastián, representados respectivamente por sus Cajas de Ahorros, como tuve ocasión de ponerlo de resalto en el “Libro de Oro de la Caja de Ahorros Provincial”, donde en su página 174 se lee lo siguiente:

 

«Para esta labor –la del Consultorio de La Gota de Leche– fue de la mano con la ya muy acreditada Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián. Dedicadas ambas entidades a la pura práctica del bien, sus intereses no podían ser nunca antagónicos, sino simplemente coincidentes. Su buena inteligencia para éste y otros fines había de producirse forzosamente. Si para el practicante de un oficio, su enemigo ha de ser otro practicante del mismo oficio, no ocurre lo mismo entre ejercitantes de una virtud, ya que el uno para otro ha de ser un aliado y, en términos más cristianos, un hermano».

 

Lo que en aquella ocasión se dijo vale para ésta. No interesa precisar quién vino a quién. Lo esencial es que se produjo el abrazo y como consecuencia del mismo surgieron las protecciones a la Obra por parte de ambas entidades, Diputación y Ayuntamiento, en forma de subvenciones que hoy en día las siguen manteniendo, así como también es de justicia reconocer la colaboración de la Junta de Protección de Menores, que desde un principio subviene al costo de determinado número de biberones que se distribuyen entre niños necesitados (21).

 

DEL LLANO A LA CUMBRE

 

Ya se ha dicho que el primer empleo de la leche maternizada fue el de procurársela a los expósitos. El torno de recogida de éstos se hallaba instalado en el Asilo de San José. No se fuese allí a buscar comodidades suntuarias ni siquiera tal vez las condiciones higiénicas indispensables o simplemente correctas (21).

 

Convengamos en que aquello no reunía condiciones. Pero hay que reconocer también que, advertido el fallo, se le puso pronto remedio. Claro está que entre tanto las pobres criaturas acogidas, bien que disfrutasen en todo caso de un alojamiento notoriamente superior al que las criaturas más menesterosas podrían hallar en sus propias casas, se hallaban en condiciones que no podían compararse con las que podían disfrutar las de las clases pudientes. La Memoria correspondiente de la Caja de Ahorros no ahorra conceptos depresivos para poner de resalto las malas condiciones higiénicas de la Casa-Torno, «con la circunstancia de tener algunos días hasta veintitrés criaturas» en un espacio relativamente angosto (21).

 

A pesar de ello, durante los tres meses de verano de 1902, primero en que se empleó la leche maternizada, no se produjo ni una sola defunción.

 

Pero el golpe de gracia de la experimentación de los beneficios del sistema se dio, cuando en el año 1904 pudo comprobarse, mediante estadísticas que entonces empezaron a formarse, que entre los asistidos en el Dispensario de La Gota de Leche se dio una mortalidad de un diez por ciento, mientras el índice de la mortalidad infantil entre los no acogidos al beneficio era del veinticinco por ciento (21).

 

Y téngase en cuenta que entre los no asistidos figuraban ya casi exclusivamente las clases pudientes, porque las menesterosas habían resuelto beneficiarse del prodigioso sistema Dufour, que bien pudiera ser calificado de descubrimiento aunque tuerzan el gesto los que se obstinen en calificar peyorativamente, o por lo menos depresivamente, de mera habilidad organizadora la acción del abnegado médico francés. El cronista no quiere ahora ponerse a discutir sobre lo que constituye la esencia de un descubrimiento y, aunque sabe que muchos inventos se produjeron en virtud de una circunstancia puramente casual en la que el descubridor tuvo una mínima parte, no tiene inconveniente en reconocer que efectivamente la obra de Dufour fue la de un perfecto organizador. Pero no se eche en olvido que esa perfección produjo un rescate de muchos millones de vidas arrancadas a la muerte. Si por el fruto se conoce el árbol, bien mereció el Doctor Dufour que su nombre no se relegase al olvido (21).

 

Un inconveniente se atravesaba, sin embargo, en la marcha, en la marcha hacia adelante que había emprendido el médico de Fécamp de París con toda resolución. Tanto facilitaba la cosa, que podría pensarse que, si no todas, muchas madres tirasen por la calle de en medio, y viendo que la lactancia materna era sustituible sin riesgo para la vitalidad de las criaturas, fuesen por el lado cómodo, y dejasen a los biberones la misión honrosa encomendada a sus propias ubres.

 

Y bueno era el sistema –qué duda cabe–, pero aún era mejor seguir proporcionando la leche auténticamente materna, ya que las imitaciones, por muy buenas que sean, no llegan a subrogar al original (21).

 

Foto 43 Sala de Rayos X de la Gota de Leche de San Sebastián

 

Ante la duda, Dufour siguió manteniendo su instalación y produciendo leche simili-materna. La mujer desnaturalizada que, sin causa, abandonase su honrosa misión, allá se las compusiera ante su conciencia. Pero no por estimular en cierto modo y muy indirectamente el egoísmo de unas cuantas mujeres frívolas, se había de privar a las mujeres de ubres exhaustas de un procedimiento maravilloso para suplir la propia inopia gracias a la caridad y al ingenio ajeno (21).

 

El descenso evidente, totalmente contrastado, de la mortalidad infantil, exigían que La Gota de Leche se mantuviera a un ritmo, no ya constante, sino acelerado. Dufour no había sido el descubridor de un maravilloso fármaco; pero al utilizar ajenos descubrimientos, mediante una organización sabia, había logrado la salvación anual de innumerables vidas.

 

Lo decía él con frase gráfica: «¿Será preciso desinteresarse de las criaturas bajo el fútil pretexto de que, obrando así, se arriesga uno a hacer más fácil el abandono del más sagrado de los deberes de una madre?» Y la contestación que se daba claro está que era absolutamente negativa. Para él, un alto en el camino hubiese constituido el sacrificio de muchas vidas que la obra de La Gota de Leche salva de una manera imperiosa.

 

Por lo demás, él, hombre simplificado, que no es decir simple, adjetivo de un sentido peyorativo totalmente incongruente, quería reducir al mínimo los gastos y las complicaciones, precisamente porque quería que la bondad de su sistema, al hacerse fácil, se difundiese con el “eman da zabaltzazu” del himno cuyo primer centenario celebramos en este mismo año.

 

Un poco de dinero –decía– mucha buena voluntad y fe en el éxito. En esas tres premisas hacia radicar el secreto del triunfo que había acompañado, sin un solo fracaso, a la obra en todos los lugares donde se había instalado con fervor apostólico.

 

Y no se vaya a creer que, ilusionado con su técnica, llegase a tener en menos la lactancia natural. Porque, si bien es cierto que no se detuvo ante el hecho de que la utilidad y la comodidad de su sistema alejase o pudiese alejar del cumplimiento de su deber a muchas madres, no por eso dejó de recomendar, en la forma más disuasoria que le fue posible, que siempre que se pudiese proporcionar exclusivamente leche materna, se dejase de lado la maternizada; y que, cuando la materna no llegase a proporcionar toda la ración o dosis necesaria, no por eso se abandonase, sino que se hiciese ayudar, pero sólo a modo complementario, de la maternizada (21).

 

PROVEEDORA DE LA REAL CASA

 

Doña María Cristina de Habsburgo, de gratísima memoria, era una donostiarra más. Ténganse en cuenta que los reyes, que son los primeros ciudadanos de cada nación, suelen ser ellos mismos muy poco raciales, es decir, muy poco representativos desde el punto de vista étnico del país que rigen. En ese sentido, siendo los hijos primeros, son propiamente hijos adoptivos, porque como son productos de cruces entre familias reinantes, sus caracteres raciales suelen ser un complejo. Eso no hace desmerecer la función augusta de la realeza, sino que la sublima, ya que contribuye a la formación de una específica «raza» de reyes. Por ser esto así, no se extrañará nadie que hayamos hecho donostiarra a la que lo fue por su afecto y devoción (21).

 

Doña María Cristina miró con ojos amorosos a Donostia. Y no es que con ello siguiese la rutina, porque la rutina establecida por Isabel II más bien había hecho dirigir hacia Zarauz, digna ciertamente del favor regio, a la masa cortesana migratoria.

 

Así fue que, sin esperar a que las corporaciones le hiciesen el regalo de un palacio, lo hizo elevar a su costa. Y si ello supuso el traslado de una iglesia y la zapadura de un túnel, bien compensados quedaron esos sacrificios con la galanura de un bello edificio asentado en el paraje más riente del borde maravilloso de la maravillosa bahía (21).

 

Aquí venía la Reina Regente a buscar un poco de solaz que le hiciese olvidar los sinsabores y aún las torturas de un gobierno extremadamente difícil. Aún recordamos los que llegamos a vivir, con mayor o menor conciencia, en las postrimerías del siglo pasado, aquella caseta real de arábigas formas, montada sobre carriles que le facilitaban su aproximación al mar.

 

Su augusto hijo no tuvo más que continuar la práctica iniciada por su muy querida madre. Y, aunque Santander le reclamaba con un palacio lleno de ofertas suntuarias, no por eso olvidó el rincón donostiarra ni dejó de tomar contacto con la representación diplomática internacional favorita de la capital guipuzcoana (21).

 

A todo esto el lector se preguntará un poco asombrado el porqué de esta disquisición, entre localista y cortesana, en una apología de la obra benéfica de La Gota de Leche. No debe asombrase. Los reyes tuvieron que ver y no poco con la obra.

 

Porque lo cierto es que la Institución llegó a tener por clientes no sólo a aquellos humildes expósitos hacia quienes se dirigía todo el humanismo caritativo del prócer guipuzcoano, sino que llegó a extenderse hacia todos los niños donostiarras, cualquiera que fuesen sus medios de fortuna. Es más: como se dice en otro lugar, la mecánica del sistema imponía esa extensión para que los pudientes cubriesen, o por lo menos aminorasen, el déficit que no podían llenar los desheredados (21).

 

Y La Gota de Leche, como los comercios de altura, se hizo «proveedora de la Real Casa». Era tal la bondad del sistema y la organización, que los nietos de Doña María Cristina hubieron de beneficiarse de la obra. Llegaron a nutrirse con la leche de las vacas de la vaquería “Iza”, maternizada en los laboratorios de la Institución.

 

La leche preparada por La Gota de Leche pudo decir que a los palacios subió y a las cabañas bajo y que en todas partes dejó recuerdos gratos de sí. La etiqueta de «proveedores de la Real Casa» con que tanto se adornaban los comercios que habían tenido la suerte de que las personas coronadas traspusiesen los dinteles de la entrada de sus establecimientos, pudo desde entonces ornamentar con toda verdad a la Institución, felizmente copiada, antes que en ninguna ora zona del ámbito nacional, en la progresiva capital de Guipúzcoa (21).

 

Las Instituciones representativas de la realeza se habían dignado honrar a la Institución favorecedora de los humildes. La Gota de Leche salió ganado, pero la realeza nada perdió con ello. Lo que hizo fue poner refrendo de sanción regia a una ley elaborada por la caridad. Legislaron las cámaras unidas de las Cajas de Ahorros Provincial y Municipal, y a esa legislación puso sanción regia la Corona (21).

 

Si hasta entonces hubiera existido –que no existió– alguna resistencia por parte de las clases pudientes a pedir alimento vital a la misma proveedora de las clases desheredadas, ya no pudo en lo sucesivo invocarse el prejuicio de clase. Lo que el Rey acepta, no pueden rechazarlo sus súbditos.

 

Errará, sin embargo, quien crea que las Cajas colaboradoras echen sobre las clases pudientes la carga del mantenimiento de la obra. Esto sería tanto como desconocer el inconmovible espíritu caritativo que alienta en las instituciones de ahorro, no sólo en los tiempos de ahora en que la obra social de las mismas aparece imperada por la coerción de la ley, sino en aquellos, mucho más alejados en el tiempo, en que las Cajas disfrutaban de plena autonomía. Por lo que afecta a las Cajas de nuestra región, puede decirse que la coerción estaba de más. Por propio impulso, por hálito constitucional, las Cajas hacían derivar hacia fines sociales, preferentemente benéficos, las ganancias producidas por el ahorro. Su lema ha sido siempre hacer revertir al pueblo los intereses producidos por el ahorro del mismo pueblo (21).

 

Foto 44 Personal en la Sala de Esterilización de la Gota de Leche de San Sebastián

 

EL CONSULTORIO

 

Al hablar de la primacía –primacía relativa, ya que le había precedido la populosa ciudad de Barcelona– de La Gota de Leche en España, se ha de entender ello en orden a la expedición de leche maternizada y no en orden al Consultorio médico que le es anejo. Consultorio existía ya en Madrid y quizá en algún otro punto de España. Lo que no existía fuera de aquí es la expedición y expendición, es decir, la entrega gratuita y la venta en cada caso de leche maternizada (21).

 

Era de un extraordinario interés el Consultorio. Sobre todo en una época en que no se había llegado entre la clase médica a la especialización que es hoy la norma, el brindar un Dispensario especializado a las clases menesterosas era ya de suyo un adelanto.

 

Pero el adelanto verdadero era el de maternizar, en la medida precariamente posible, la leche de vaca, el de esterilizarla, el de dosificarla según la edad de cada lactante.

 

Claro está que el Consultorio no se hizo tardar. ¡Buenas estaban nuestras autoridades para ir a la zaga de nadie! Habiendo acertado en lo principal, no iban a errar en lo secundario. Y así ocurrió con una diferencia mínima de meses. Porque, si La Gota de Leche se inauguró en septiembre de 1903, el Consultorio empezó a funcionar en enero de 1904, lo cual significa ciertamente acortar distancias. Tengo ante mí vista –y el lector la va a tener también– una fotografía de tal Consultorio obtenida precisamente en enero de 1904.

 

Foto 45 Los doctores Antonio Tamés y Manuel Celaya en el primer consultorio de La Gota de Leche de San Sebastián, año 1904

 

LOS PRIMEROS DIRECTORES

 

Detrás de la mesa, dos doctores, que nos son muy conocidos, estudian quizá los casos que se presentan ante la consulta del Dispensario. Son don Antonio Tamés, arribado ya al puerto de la eternidad, donde Dios le tenga bien anclado, y don Manuel Celaya, que aún vivía, con esa plenitud de vigoroso y contumaz alpinista aun después de una jubilación que es un agravio a su perenne juventud (21).

 

Estos dos médicos fueron nombrados para una doble función: la de atender a las Casas de Socorro y la de atender al Consultorio de La Gota de Leche. De lo bien que desempeñaron sus respectivos cargos son prueba los sendos oficios gratulatorios que recibieron cuando hubieron de cesar en ellos para pasar a otros.

 

No se crea, sin embargo, que don Tomás Balbás los tuviese quietos. Ya se ha dicho repetidamente que Balbás miraba mucho hacia Europa. Y cuando en una de esas miradas de largo alcance sorprendió que en París había de celebrarse un Congreso Internacional de Gotas de Leche, no cejó hasta conseguir, aliado naturalmente con los elementos directivos de la Caja de Ahorros Municipal, que se dotase de un viático de viaje al doctor Celaya para que concurriese en representación de La Gota de Leche a ese Congreso, que se celebró entre los días 20 y 21 de octubre de 1905 y presentase allí una memoria de lo realizado en San Sebastián (21).

 

Don Manuel Celaya cumplió su cometido con el esmero que ha puesto siempre en sus funciones y mereció el aplauso de los congresistas, entre los que se encontraban los reputados doctores Rafael Ulecia y Cardona (Madrid) y Andrés Martínez Vargas (Barcelona).

 

EL DOCTOR FELIPE ERRANDONEA

 

Ya se ha destacado a los primeros médicos de La Gota de Leche, que fueron, como se ha dicho, los doctores Tamés y Celaya. Jóvenes pletóricos, la Institución todavía incipiente no absorbía la totalidad de sus actividades. Por eso su dedicación a la obra no había de ser total y exclusiva. Habían de atender simultáneamente a la Casa de Socorro de que eran también médicos titulares.

 

Su juventud les pedía más bulla, y pronto hubieron de cesar en sus cargos, no por deficiencia en su servicio, sino por incompatibilidad nacida del desempeño de otras funciones concurrentes. Salieron, claro está, con todos los honores y, si su paso por la Gota de Leche fue efímero, no por ese dejaron de conquistar el preciado título de fundadores (21).

 

A estos proto-médicos de La Gota de Leche sucedió un médico totalmente entregado a la pediatría; don Felipe Errandonea. Él atendió solo a la obra durante varios decenios. Pero esto nada dice en demérito de la pareja precursora. Eran dos, ciertamente; pero tenían que hacer compatibles sus tareas con la atención nada fácil de la Casa de Socorro. Tampoco supone descrédito de los que, asimismo emparejados, le sucedieron, porque ya la obra había alcanzado una gran complejidad y porque había sido dotada de modernos elementos que exigían sostenida atención.

 

Don Felipe, a quienes le recordarán algunos en posesión de una solemne barba, pero a quien los más nos lo representamos pulcramente afeitado, fue Médico Director del Dispensario de La Gota de Leche durante más de treinta años.

 

Sirvió su puesto no sólo con suficiencia, sino con brío, con moral de combatiente al servicio de una buena causa: el rescate de vidas de prójimos suyos que eran promesa del futuro.

 

Modesto él, se rodeó también de medios modestos. No quiso que los renglones deficitarios que cubrían pronto y voluntariosamente las Cajas, contuviesen líneas demasiado largas de guarismos. Era un criterio personal hijo de un temperamento. Se podrá discutir su oportunidad: nunca, la hombría de bien de que venía a ser un derivado.

 

Pero no se vaya a creer que no seguía produciéndose, y a ritmo ciertamente acelerado, el rescate de vidas infantiles que era consustancial al sistema. Las estadísticas fueron creciendo y, aunque no fue nada pródigo en formarlas, los resultados eran tan evidentes, que sobraba el refrendo numeral.

 

Muy impuesto en su especialidad y muy cuidado en sus exploraciones clínicas, las madres que de él recibieron inolvidables lecciones, es decir, nuestras esposas, guardan de él un gratísimo recuerdo. Dios le haya premiado sus buenos oficios en la tierra (21).

 

Foto 46 “Grupo de personas con niños delante de la puerta de “La Gota de Leche”, Obra Social de la Caja de Ahorros Municipal y Provincial de Guipúzcoa, en la Calle Vergara 14 con la calle Príncipe (hoy Arrasate) de San Sebastián, junto al Hotel Suizo”. Foto Ricardo Martín, 1916

 

NUEVOS TIEMPOS

 

Nuevos tiempos, nuevos modos. Cuando se trasplantó aquí la obra de Fécamp, se importó todo lo nuevo que entonces había; pero investido de la honesta simplicidad con que nuestros hombres rodeaban sus iniciativas aun cuando supusieran un evidente avance sobre lo ya conocido.

 

Es una característica fundamental del hombre la de ser perfectible. Y claro está que, al ser él mismo perfectible, sus obras también lo son. Por eso hay que aplicar siempre en el examen que se haga de cualquiera obra lo que la metodología histórica impone: situar la obra en su tiempo.

 

Aplicando este criterio a la obra de La Gota de Leche, echaremos de ver que lo que entonces producía el pasmo de la gentes, hoy se nos antoja incluso un poco infantil. Y hemos de pensar de la misma manera que lo que hoy nos sorprende, será mañana tenido en poca consideración. Pero eso no nos debe impulsar a tratar con menosprecio aquello que, habiendo sido ahora superado, llegó, sin embargo, en su tiempo al ápice de la perfección, de la perfección de entonces.

 

A los hombres y a las obras hay que juzgarlos en el momento mismo en que fueron operantes. La organización medieval esa las luces de hoy insostenible, lo que no es obstáculo para reconocer en ella valores positivos y avances considerables sobre los pretérito de entonces. Con la discriminación entre los campos de la pediatría y de la puericultura, muy tenida en cuenta en la Institución de La Gota de Leche, se inició en nuestra ciudad una base de desarrollo que, evolucionando constantemente hacia lo mejor, había de llegar a extremos antes insospechables y hoy considerados como una buena «marca» en el recorrido ascensional (21).

 

CAMINAR SIN DESCANSAR

 

Fallecido en 1939 don Felipe Errandonea, le sustituyó interinamente en el cargo de director de la Institución el Doctor Don Miguel Sagardía, que traía una especial preparación para su cometido, ya que poseía el título especial del Estado de Médico Puericultor. No resulta extraño, por lo tanto, que conquistase la plaza de médico titular en 1940, después de reñidas oposiciones, la plena propiedad de ese cargo que por primera vez en los anales de la Institución fue provisto por oposición y concurso de méritos.

 

Se hizo cargo de que había que renovar en una gran parte el sistema del centro, respetando lo bueno existente, pero introduciendo también lo que el avance nunca contenido de la pediatría y de la puericultura venía aportando incesantemente.

 

Fue su colaborador en ese primer momento de su función el Doctor Antonio Minondo, con desinteresada prestación voluntaria. Ambos se entregaron en principio a acometer la necesaria reforma del antiguo local de la calle de Guetaria, que se había hecho insuficiente. Con una nueva e inteligente distribución, se pudo obtener una mejor instalación de las salas de consulta, peso y espera, y de otros departamentos de menor entidad.

 

Así como se fue modificando con los años su actividad interna, varió también su domicilio, pasando al edificio propiedad de la Caja de Ahorros Municipal, primero en la calle Guetaria, después en la parte recayente a la calle Vergara, y finalmente, en el año 1968, pasó a su actual instalación moderna y confortable en la calle Guetaria, número 19, de San Sebastián, hasta su cierre el 31 de diciembre de 1984.

 

Iniciaron al mismo tiempo una notoria intensificación de la labor propiamente médica en el sentido de prestar una mayor atención a los problemas de puericultura pre-natal y post-natal. Para ello hizo establecer el médico director la ficha médica, que venía a recoger esquemáticamente un interrogatorio dirigido a los familiares del niño, base fundamental de la asistencia que había de prestarse al niño acogido. Todo eso quiere decir que el doctor Miguel Sagardía trajo los nuevos modos, pero no desdeñó los viejos, sobre todo en cuanto tenían de oblación y apostolado (21).

 

Foto 47 Presidente de la Diputación de Guipúzcoa. Doctor Don Miguel Antonio Sagardía Laurnaga. Director de la Gota de Leche de San Sebastián. Fotografía Pascual Marín, 1940

 

Resultaba ciertamente importante el problema de procurar a los beneficiarios del sistema una alimentación absolutamente garantizada por el cuidado de su composición y por la esterilización a que se sometía , con lo que se venían a atenuar considerablemente los riesgos de una leche que, no siendo materna, no podía en el mejor de los casos más que aproximársele, lo cual se procuraba con el mayor celo; pero no resultaba menos importante atender muy especialmente a la tarea del Consultorio, cada vez más complicada.

 

Porque hay que tener en cuenta que La Gota de Leche tomaba sobre sí una labor preventiva de la enfermedad y también educativa en orden a las prescripciones de la higiene. Ya los primeros médicos tuvieron que batallar mucho para extirpar la viciosa costumbre de conservar y hasta estimular la capa de costra en las cabezas infantiles su color de no se sabe qué defensa contra hipotéticas contaminaciones. La lucha fue muy dura, y se llegó en tiempos de los doctores Celaya y Tamés a la coerción que suponía la retirada de los beneficios a los niños que no se presentasen con la cabeza bien limpia de adherencias.

 

Aunque esas prácticas tan antihigiénicas habían ya desparecido, aun tuvo no poco que luchar el Doctor Miguel Sagardía para imponer una rígida asistencia médica que se proyectase sobre los niños antes de que se manifestase en ellos el proceso morboso.

 

Costó no poco educar a las madres, siempre aferradas a aceptar criterios muy poco científicos; pero, al fin, se consiguió vencer la resistencia e imponer un examen médico riguroso cada diez días aunque la criatura se mostrase aparentemente sana. Hoy, el promedio diario de niños atendidos oscila entre las cifras de 40 y 50, que algunas veces resultan sobrepasadas.

 

Como se ve, la obra venía robusteciéndose en tal forma, que ya no era posible que pudiese ser atendida por un solo titular. Por eso la Junta Administradora adoptó en 1947 el acuerdo de anunciar la provisión del cargo de auxiliar y colaborador del médico director, que hasta entonces había venido servido con desinterés por los doctores Antonio Minondo Urquiza, Wenceslao Aguirrebengoa Insausti y Juan Pedro Rodríguez Picavea en periodos sucesivos. Ese concurso oposición fue fallado en favor del Dr. José Antonio Herrero Cachán, que lo desempeña en la actualidad a toda satisfacción (21).

 

LAS NUEVAS INSTALACIONES

 

Recientemente, en 1949 tuvo que desalojar La Gota de Leche el local que durante un mayor transcurso de tiempo había ocupado desde que se creó. Era una medida imperiosa, derivada de la necesidad de ocupar aquel local para otros menesteres. Siendo su propietaria, como había sido siempre, la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián y ofreciéndose en permuta otro local de parecidas características, propiedad también de la misma Caja, la solución fue fácil.

 

La Instalación corrió a manos de ese arquitecto «mágico» que es don Luis Jesús Arizmendi, quien recurriendo a la magia profesional, hizo tales juegos malabares con tabiques y distribuciones, que a la hora de la verdad aún cabían más cosas en el local nuevo que en el antiguo. Véase la muestra: dos amplias salas de consulta, una sala de espera y de peso, otra para que se vista a las criaturas luego de reconocidas, amén de un local destinado a la preparación de biberones y de otro destinado a la expedición y venta de los mismos.

 

Todo eso aparece instalado en la planta baja, que se comunica con el sótano donde hay almacenes de carbón, leña y utensilios con más algunos cuartos de aseo para el personal subalterno. En el piso han instalado su nido las Hermanas de la Caridad, alojadas en un principio con sus Hermanas del Asilo de San José. Puede asegurarse que no falta sitio para todo el vuelo de sus alas o tocas; aun así queda lugar para una amplia sala de aseo y para cuatro grandes piezas, donde se han colocado las más modernas instalaciones; pero esto reclama párrafo aparte.

 

Foto 48 Hijas de la Caridad con el personal y los niños de La Gota de Leche de San Sebastián. Foto: Agustina Zugasti, 1936

 

Allí se ve la nueva sala de helioterapia con la magnífica lámpara de cuarzo proyectada en plan de playa artificial con espacioso «solarium», sin que se haya abandonado tampoco la antigua lámpara que en forma portátil se utiliza en beneficio de los pequeños lactantes. Allí se ve asimismo el nuevo aparato de rayos X, de construcción nacional, pero con pantalla alemana y «tubo» norteamericano, que viene a ser un especímen de aprovechamiento del espíritu de la «Onu» a juzgar por su internacionalidad.

 

Allí es dado ver, finalmente, el laboratorio que sirve para los controles clínicos del enfermo y sanitario de la leche. Y. como no hay manera de poner punto y final a una obra concebida con tan noble ambición, aún queda lugar para la instalación de un moderno frigorífico para la conservación de la leche en buenas condiciones (21).

 

De ese modo La Gota de Leche, sin perder su primitivo carácter de «lactarium», se ha ido beneficiando de las conquistas de las especialidades de puericultura y pediatría hasta el punto de constituir un modernísimo centro de ese tipo, donde se proporciona de continuo a todos los niños asistencia y a los enfermos medicación conveniente en forma de vacunas, inyecciones, radioterapia y, siempre que se hace necesario, leches en polvo preparadas a base de una composición científicamente estudiada. A esto último subviene también, como ya se ha indicado, la Junta de Protección de Menores de Guipúzcoa, sin dejar de abonar el gasto de la lactancia ordinaria de biberones que se entregan a las familias más humildes.

 

Este esforzado y continuado trabajo sanitario llegó a alcanzar el campeonato en la reducción de la cifra de la mortalidad infantil en toda España.

 

Entiéndase esa cifra, sin embargo, en razón inversa a como se entendieron los tantos en el fútbol. Porque es clarísimo que menos tantos, es decir, menos mortalidad es lo que constituye el secreto del éxito.

 

Las cifras, ciertamente elocuentísimas, son éstas: mortalidad infantil en San Sebastián, 1,2 por ciento; mortalidad en el resto de España, 6,2 por ciento. Quiere decir esto que aquí se salvan vidas por cada cien niños cuatro más que en el resto de España tomada como unidad, sin que eso quiera suponer que la cifra individualizada por cada capital de la nación sea la expresada por ese promedio (21).

 

Importa mucho señalar esto, porque en esa agravación de la mortalidad no entran las ciudades que ingresaron en la red de Gotas de Leche luego que recibieron el primer ejemplo en la Institución Guipuzcoana, la cual ostenta el primer lugar en esta carrera de avance higienista: algo así como la “grímpola azul” por haber corrido más nudos que las otras naves.

 

Foto 49 Hijas de la Caridad en el homenaje a Pilar Pano en San Sebastián. Foto: Pascual Marín, 1941

 

LA MONJAS HIJAS DE LA CARIDAD

 

Después de los médicos hay que evocar a las monjas, a las nobilísimas Hijas de la Caridad. Observe el lector que se les llama indistintamente Hijas, Hermanas y Madres.

 

Son Hijas institucionalmente, porque vienen a ser criaturas de la caridad, es decir, del amor al prójimo. Las engendró ese amor que inspira al Kempis tan encendidas páginas. Y no sólo al Kempis, sino también a los libros inspirados, (sin que eso quiera decir que el Kempis no sea auténticamente un libro inspirado), es decir, a los libros sagrados. Todo lo que allí se lee es aplicable a esas acaparadoras de la caridad, que bien pueden llamarse Hijas del amor al prójimo, Hermanas de ese mismo prójimo y Madres universales de los desheredados (21).

 

En La Gota de Leche no podían faltar sus tocas de vuelo colombino, comenzaron a trabajar 5 Hermanas de la Caridad. Estaban ya junto a las cunas de los expósitos antes de que al señor Balbás se le encendiese la luminosa idea. Pero es difícil mencionarlas una a una. Sus tocas en avión y sus amplias vestes lo tapan todo: son ellas las tapadas de Dios.

 

Inútil querer saber su apellido gentilicio: el nombre y gracias. Cada una es una Sor. Todas han alcanzado el grado más alto.

 

Foto 50 Sor Teodora Plazaola Azcárate

 

Pero, como tengo que materializar la escena, voy a fijarme en la monja más representativa; en Sor Teodora Plazaola Azcárate.

 

Vino a San Sebastián en 1900. Le esperaban en la estación los diputados provinciales don Feliciano Echeverría y -¡cómo no!- don Tomás Balbás. Venía destinada al torno establecido en el Asilo San José, radicado entonces en la calle de San Marcial.

 

Ya no salió de allí. Estuvo presente en el nacimiento de La Gota de Leche, alimentada primero por la Granja de Fraisoro y después por el establo que se encontraba en el antiguo y más tarde por la vaquería «Iza».

 

Sor Teodora fue colaboradora de los doctores Manuel Celaya Cendoya, Antonio Tamés, Felipe Errandonea, Miguel Sagardía, Antonio Minondo, Wenceslao Aguirrebengoa Insausti, José Antonio Herrero Cachán y Juan Rodríguez Picavea. Así siguió durante muchísimos años trabajando en el Consultorio (21).

 

La conocen y la admiran todas las madres de San Sebastián, si no por conocimiento directo, por las buenas ausencias de sus amigas.

 

Por de contado que recorrió todas las instalaciones de La Gota de Leche; la de la calle de San Marcial, la de la calle de San Ignacio de Loyola, la de la calle Guetaria y la última en la calle Hermanos Iturrino.

 

Sor Teodora Plazaola Azcárate es inseparable de La Gota de Leche. Que no se les ocurra –que no se les ocurrirá– a las altas jerarquías de la Congregación disponer su traslado. Se echarán a la calle todas las madres de San Sebastián. Pero yo bien sé que ese es un futuro, además de imperfecto, imposible.

 

Hasta su cierre rigió la Institución con tacto y competencia difícilmente superables, Sor Margarita Izaga, de ilustre familia vizcaína muy bien conceptuada en los ambientes intelectuales (21).

 

LAS VACAS LECHERAS

 

Ha constituido un principio inconmovible de la Institución disponer en todo momento de leche de absoluta garantía. Por ese motivo ha manifestado siempre recelo y resistencia ante la leche obtenida en el mercado sin la directa vigilancia sobre las vacas productoras. Este criterio irrenunciable la ha llevado a mantener a todo costo y a todo evento una vaquería propia, donde naturalmente se han alojado las vacas propias, las vacas lecheras de La Gota de Leche, a quienes en estas páginas hay que tributar un bien merecido homenaje. Ellas han dado anónimamente algo de su ser para poner en condiciones de vida a tantas criaturas que, sin su próvido auxilio, hubiesen perecido. Bien merecen, pues, el recuerdo de la gratitud.

 

Hablemos primero de su domicilio: la granja «Iza», por entre cuyos muros ha de pasar quien desde la actual «Villa Tres Forcas» descienda al Asilo Matía. Es de éste la propiedad de la tal granja, aunque bien hubiera querido las Cajas que les fuese enajenada en su favor; pero se atravesaban disposiciones legales que hacían muy dificultosa, por no decir imposible, esa operación. Y ante esas insoslayables dificultades, hubieron de resignarse a ser una especie de usufructuarios vitalicios, corriendo con el arrendamiento, muy incrementado desde los primeros tiempos, y con todas las innumerables obras que en un principio y aun después, a lo largo de su uso, hubieron de realizarse muy dispendiosamente.

 

Foto 51 Vaquería «Iza»

 

Excusado es decir, por lo demás, que, siendo la obra de las Cajas, éstas pusieron en su mantenimiento y desarrollo la mimosa preocupación que ponen en todas sus instalaciones. Llegó, por lo tanto, la granja a ser un establecimiento modelo de su género, hasta el punto de que el reputado técnico don Venancio Recalde encontrase difícil hallarle par en punto a obtención de un buen rendimiento, ya que no se podría hallar dentro de la provincia una vaquería que presentase un índice de producción comparable con el obtenido en «Iza», o sea, un promedio de doce a catorce litros diarios por cabeza.

 

Así ha sido el castillo. Y ¿cómo son los castellanos? Vivieron muchos de ellos una vida anónima de «castellanos desconocidos», o sea, de vacas anónimas. No pudieron disponer de un cronista que fijase sus biografías. Y eso que la genealogía bovina está a la orden del día y que cuenta con sus reyes de armas, ni más ni menos que los candidatos a las órdenes nobiliarias.

 

Afortunadamente La Gota de Leche hizo redactar sus Memorias en los años 1907 y 1908, buena costumbre que se ha vuelto a reanudar, aunque sin llegar a la impresión, en los últimos doce años. Entre esas fechas se ha producido un calvero que el cronista se ha visto y se ha deseado para llenar de alguna manera, lo que únicamente ha podido realizar gracias a la próvida ayuda de ese perfecto analista que es don Joaquín Iruretagoyena.

 

Gracias a esas publicaciones y a esas informaciones, hemos podido introducirnos en la somera biografía de algunas de las vacas lecheras que «anodrizaron» a muchos de los actuales residentes en nuestra ciudad (21).

 

Foto 52 Establo de la Vaquería «Iza»

 

Se llamaban Zarra, Makorra, Titi-Chiki, Mutur-zuri, Químico (esta sería la más intelectual), Pinta, Adar-luce, Titi-luce, Chili, Schanauff (ésta no alteró su nacionalidad suiza), Niko, Lista, Zuria, Peral, Motxa, Ezea, Mendi, Polita y tantas otras de quienes no hemos logrado saber su filiación. De esas, unas eran indígenas, algunas normandas, otras suizas y no pocas mestizas o cruzadas. Todas ellas se comportaban bien, y alguna, una auténtica «stakanovista», alcanzaba los catorce litros de producción. No faltaban, claro está, los toros sementales, pero salvo el toro Prinz, eran unos auténticos indocumentados. Registremos, sin embargo, que algunos de ellos llegaron a pesar sesenta y cinco raldes.

 

COLOFÓN

 

Las bodas de oro suelen ser para los pobres mortales el anuncio del gran viaje, del viaje del que no se vuelve. Pero, para las instituciones, suelen ser hitos muy reiterables ante los que el observador hace alto en el camino para un breve reposo y para una recapitulación del recorrido.

 

En este caso los observadores somos los que hemos recorrido el camino emprendido por la Caja en 1903. Lo hemos recorrido, porque todavía somos sus contemporáneos; pero sabemos que no lo vamos a ser durante mucho tiempo, ya que, por desgracia, no podemos pretender tener la larga vida de las instituciones. Por eso hacemos alto en el camino para reposar y para recapitular los incidentes de la ruta.

 

Los nuevos caminantes que nos sucedan recorrerán más tarde los inmediatos cincuenta años de carrera de La Gota de Leche. A su terminación se estará al filo del Centenario de la institución.

 

Perfectible esta obra como todas las humanas, alcanzará un grado de desarrollo que no nos es dado prejuzgar, aunque nuestra mentalidad, sorprendida por el empujón que ha experimentado la ciencia médica en estos últimos tiempos, nos afirme en la idea de que ya se ha alcanzado el ápice y que hay que renunciar a todo intento de superación.

 

Pero aun en el caso más probable de que la obra siga perfeccionándose, los observadores de entonces, tendrán lo mismo que nosotros, que poner la mirada muy fija en los primeros tiempos de la institución (21).

 

La evolución en sentido progresivo es natural, si bien no se puede descontar el caso de una regresión producida por la incuria de los hombres, lo que dista mucho de ocurrir en nuestro caso. De ley ordinaria, las obras se deslizan hacia la perfección sobre un plano inclinado. Lo difícil es crear las obras, izarlas a pulso hasta el punto inicial y culminante. Entonces la obra se deslizará por impulso de la gravedad sobre la nieve de las cosas; lo que era minúsculo en un principio adquirirá el volumen de las obras rodadas.

 

Hoy La Gota de Leche (1953) parece haber llegado a ese punto de superación que se designa con el apelativo de ápice. Eso honra mucho a los rectores y gestores de ahora. Pero todos ellos, con un gesto de suprema elegancia, vuelven la mirada al belén, casi estabulario, de la Institución.

 

El recuerdo suscita imperiosamente la gratitud hacia aquellos hombres que cincuenta años atrás alumbraron una Institución que es hoy un espécimen de lo que la conjugación del buen sentido administrativo y de la buena téncica científica puede dar de sí (21).

 

Relación, por orden alfabético, de todos los señores que han integrado las Juntas Administradoras de La Gota de Leche de San Sebastián, desde el año 1906

 

Juan José Celaya San Miguel

Primer Presidente del Colegio de Médicos 1899 a 1903. Era natural de Azpeitia y se convertiría en su primer presidente. Su prestigio profesional en la ciudad fue enorme: médico titular del tercer distrito de la ciudad desde 1893; jefe de sala de Medicina del Hospital de San Antonio Abad en 1895 en San Sebastián (13).

 

En el transcurso de la última guerra carlista prestó servicios sanitarios en el Batallón de Miqueletes, siendo condecorado con la Orden del Mérito Militar.

 

En 1903 el Doctor Juan José Celaya San Miguel y bajo los auspicios de la Corporación Municipal, contribuyó a la fundación de “La Gota de Leche”, pionera en España y representó a la entidad en el Congreso Mundial de París celebrado en el Instituto Pasteur. Fue uno de sus fundadores.

 

Además a lo largo de su carrera fue también médico forense y llevó la conducción de las titularidades de Usurbil, Orio y Azpeitia (13).

 

En 1908 edita, bajo los auspicios de la Diputación el “Resumen histórico de la Gota de Leche de San Sebastián”, breve texto de 17 páginas imprescindibles para el conocimiento de la Institución (13 y 21).

 

Foto 53 Relación, por orden alfabético, de todos los señores que han integrado las Juntas Administradoras de La Gota de Leche de San Sebastián, desde el año 1906

 

Domingo Aguirrebengoa                               1906 – 1907

José de Aizpurua                                           1927 – 1930

Juan Aizpurua                                                1949 – 1951

Lucas Alday                                                  1909 – 1910

Alberto Alonso Berrueta                               1934

Serapio Altuna                                               1940 – 1942 Presidente

José Apaolaza                                                1951 – 1952

Olegario Arbide                                             1935

Manuel Arrese                                               1910

Pedro Arsuaga                                               1939 – 1941

Isidoro Artaza                                               1936 – 1937

Julián Bergareche                                          1931

Eusebio Berraondo                                        1945 – 1947

Agustín Brunet                                              1919, 1921 – 23, 1931 Presidente

Miguel Ángel Caravaca                                 1948 – 1951

Bernardino Carnicer                                      1932, 1934, 1936

Joaquín Carrión                                             1906 – 1907

Conde de Láriz                                              1911, 1913 Presidente

Mario Cordero                                               1936 Presidente

Casildo Correa                                               1934

Gabriel Cruz                                                  1921 – 1922

Federico Echeverría Torres                            1942 – 1944

Jaime Egaña                                                   1927 – 1930 Presidente

José de Egaña                                                1927 – 1930 Presidente

Faustino Eguía                                               1907 – 1909

Avelino Elorriaga                                          1948 – 1949

Alberto Elósegui                                            1909 – 1910

Laureano Estomba                                         1934

Juan María Ezcurdia                                      1940 – 1941 Presidente

Ángel Fernández                                           1945 – 1947

José Luis Gaytán de Ayala                            1952

Rufino Gorospe                                             1921

Eustaquio Inciarte                                         1911 – 1913

Pedro Iriondo                                                1934 – 1935 Presidente

Antonio Inurrieta                                           1935

Antonio Iruretagoyena                                  1939

Francisco Lerchundi                                      1907 - 1909

Francisco Letamendía                                   1940

Ramón Machínbarrena                                  1936 – 1937 Presidente

Francisco Mendiluce                                     1919

Ignacio Mendivil                                           1942 – 1947

Sebastián Mocoroa                                        1942 – 1948 Presidente

Florencio Mozo                                             1948 – 1951 Presidente

Antonio Murua                                              1939

Javier Olasagasti                                            1919, 1923

Antonio Paguaga                                           1921 – 1923, 1929

Javier Peña                                                     1911, 1931

José Manuel Pérez Icazategui                        1921 – 1922

Rafael Peón                                                   1931

Juan Querejeta                                               1936 – 37, 1939 – 40 Presidente

Fermín Rezola                                               1952

Julián Rezola                                                 1927 – 1930

Anacleto Romero                                          1906 – 1908 Presidente

Victoriano Roteta                                          1940 – 1941

Enrique Sáenz Alonso                                   1943 – 1944

Eugenio Saldaña                                            1936 – 1937

Rafael Sánchez Guardamino                         1909 – 1910

Antonio Tamés                                              1949 – 1952 Presidente

Casildo Tellechea                                          1932

Cástor Torre                                                   1911, 1913, 1923, 1932 Presidente

José Antonio Vidaurre                                  1936

Juan Zabala                                                    1927 – 1930

 

Foto 54 Labor médica realizada en los últimos cincuenta años

 

LABOR MÉDICA REALIZADA

 

Hubiera sido nuestro deseo realizar un estudio comparativo de los cincuenta años de labor médica. Sin embargo carecemos de datos de años anteriores, y tan sólo una cifra curiosa, correspondiente al año 1906, aparece en los archivos: la de 88 altas anuales de niños ingresados. La última más reciente, correspondiente al año 1952, da un total de 1.175 niños de ingreso. La diferencia expresa por si sola el auge experimentado en estos cincuenta años por este Centro Benéfico “La Gota de Leche de San Sebastián”.

 

Por carecer de anteriores datos, concretos, expondremos a continuación los datos habidos desde el año 1937 (21).

 

MEDALLA DE PLATA DE LA CIUDAD 1953

 

San Sebastián a 12 de septiembre de 1953

Al señor Alcalde – Presidente del Excelentísimo Ayuntamiento de San Sebastián don Juan Pagola Bireben

 

Antonio Tamés como Presidente de la Junta Administradora de “La Gota de Leche” de San Sebastián, y por acuerdo de su última reunión, tengo el honor de exponerle lo siguiente:

 

Foto 55 Petición de la Medalla de Plata de la Ciudad para Sor Teodora Plazaola Azcárate

 

1.- Este año, el 28 de septiembre de 1953, se cumplirán los 50 años de la creación de esta meritísima Institución de beneficencia pública, sostenida a lo largo de su vida por dos Cajas de Ahorros Municipal de San Sebastián y Provincial de Guipúzcoa. No es necesario, ni siquiera en síntesis, exponer la obra benemérita realizada por ella en beneficio de miles y miles de niños lactantes de la Ciudad, porque la conoce esa Excelentísima Corporación por las memorias anuales que recibe de esta Junta como protectora, con sus donativos, de nuestra Institución (22).

 

2.- Desde su fundación presta sus servicios, con el celo y la delicadeza propias de las Hermanas de la Caridad, Sor Teodora Plazaola Azcárate, por cuyas manos han pasado esos miles de criaturas, que ha ayudado a sus madres en los delicados problemas y dificultades de su lactancia, y ha endulzado con su proverbial caridad y cariño los días amargos de sus enfermedades y de sus preocupaciones (22).

 

3.- Esta Junta desearía, ya sí se lo propone a V. E., que esa Excelentísima Corporación concediera a esta benemérita Hija de la Caridad la “Medalla de Plata” de la Ciudad, que estimamos sería honrosa y merecida distinción a sus grandes servicios, tan callada y silenciosamente realizados en favor de tantas familias donostiarras por amor de Dios (22).

 

4.- Este acuerdo debería ser conocido en el momento de la imposición de la Medalla, si V. E. creyera justa nuestra petición, porque la interesada no ha querido aceptar el Homenaje que la Institución trataba de hacerle con motivo de la conmemoración de sus Bodas de Oro (22).

 

Por todo ello, el que suscribe

 

SUPLICA a V. E. que se sirva dar por recibida esta petición, y promover el oportuno expediente para la concesión de la “Medalla de Plata” de la Ciudad a Sor Teodora Plazaola Azcárate, de modo que pueda serle impuesta el día 28 del corriente mes, dentro de los actos de conmemoración que esta Junta trata de celebrar.

Dios guarde a V. E. muchos años

San Sebastián a 12 de septiembre de 1953

Antonio Tamés, Presidente de la Junta Administradora de “La Gota de Leche” (22).

 

SOR MARGARITA IZAGA

 

LA GOTA DE LECHE DE SAN SEBASTIÁN

 

AYER 10 DE ENERO DE 1975 CUMPLIÓ 90 AÑOS SOR MARGARITA IZAGA AGUIRRE

 

QUIERO TRABAJAR SIEMPRE, HASTA QUE ME MUERA

 

En el centro “La Gota de Leche” de San Sebastián, ayer se celebró una onomástica importante. Sor Margarita Izaga Aguirre, la monjita que diariamente está junto a la puerta de entrada, ocupándose del pequeño archivo del historial médico de cada niño, cumplió ayer 90 años (23).

 

Foto 56 Pesaje de los niños en La Gota de Leche de Bilbao, 1928

 

Aunque la edad si ha dejado pequeñas huellas en su rostro y en sus manos finas, no podemos menos que afirmar que si nos hubiera dicho que cumplía 30 años la hubiéramos creído. Favorece esta afirmación su voz clara y firme, en absoluto cascada, su perfecta coordinación de los hechos y la retentiva de los mismos.

 

Cuando nos encontramos con Sor Margarita estaba en una salita rodeada de varios familiares que habían acudido a testimoniarle su felicitación. Dentro del capítulo de regalos, ha recibido un buen número y todos le han gustado, aunque ha sentido una especial ilusión al comprobar el obsequio de las dos Cajas de Ahorros. Se trata de un televisor portátil (23).

 

Está tratada como una princesa, afirma Sor María del Puerto Ugalde, que nos acompaña.

Lo que nos ha sorprendido gratamente en su régimen en las comidas. Sea cual sea, la termina con su tacita de café con leche.

 

Me sienta muy bien, como muy poco, de todo y a menudo. Pero no se trata de un régimen que me he puesto ahora. No, de siempre soy de poco comer.

Sor Margarita nació en 1883 en Salinas e Léniz y entró en la Compañía en 1904. Tras el año de noviciado, fue destinada a Cádiz, pero al no sentarle bien las condiciones climáticas, fue trasladada de nuevo, a Madrid. En 1938 vino a San Sebastián, y aquí permanece.

 

Sor Margarita, ¿pertenece a familia de longevos o es usted la única que ha llegado a esta edad?

Ahora soy la única que vivo, era la hermana más pequeña de siete que éramos. Otra hermana, que murió hace poco, llegó a los 93 años. Otra a los 91 y mi hermano jesuita, que era catedrático de Derecho Político en la Universidad de Deusto, a los 80 años. Es decir, que me viene de familia (23).

 

Foto 57 Sor Margarita Izaga Aguirre cumplió 90 años. El Diario Vasco. Año XLII. Número 12.382. Página 9. Sábado del 11 de enero de 1975

 

Sor María del Puerto nos dice:

Y no sólo es bonito llegar a los 90 años, sino el cumplirlos y estar tan bien como Sor Margarita (23).

 

Bueno, pero se me olvidan algunas cosas.

No, Sor Margarita, usted no tiene falta de riego. Detalles se nos olvidan a todos.

 

Todavía no tengo falta de riego, pero empiezo a echarlo en falta.

 

Sor Margarita dice las cosas con gracia. En sus 35 años de residencia entre nosotros en “La Gota de Leche”, bastantes de ellos ha ocupado el cargo de superiora de la casa.

 

¿Cómo resumiría, hasta el presente su vida?

No hay nada de particular. He vivido sencillamente, ocupándome siempre de los niños, a los que quiero mucho, bien sean mayores o pequeños.

 

Sor Margarita opina que la vida es mucho más bonita ahora, porque los niños, que son los que le importan principalmente, pueden comer mucho mejor.

 

Como prueba de ese afecto, del cariño con que trata a los niños, Sor Margarita recibe cada año varias visitas de los hijos y de los nietos de aquellos niños que ella cuidaba en sus primeros años de actividad en la Compañía. Está claro que ni sus respectivos padres y abuelos le olvidaron tampoco ni le olvidan sus descendientes (23).

 

¿La ilusión de Sor Margarita?

Trabajar siempre, hasta que muera. Quiero llegar a ese momento haciendo algo.

 

De momento, a sus 90 años es un miembro activo más de la casa, que tiene su trabajo encomendado y lo realiza con perfección.

 

Nuestra sincera felicitación a Sor Margarita y nuestro deseo de poder repetírselas muchas veces. E. I. (23)

 

75 ANIVERSARIO DE LA INAUGURACIÓN DE LA GOTA DE LECHE 1978

 

LXXV Aniversario de la Inauguración de “La Gota de Leche”

 

Hoy se cumple el 75 aniversario de la inauguración de «La Gota de Leche de San Sebastián», que tuvo lugar en la misma fecha del año 1903, bajo la presidencia de la regente del Reino, doña María Cristina de Habsburgo (24).

 

Al acto asistió el «pequeño» Rey don Alfonso XIII, el ministro de Estado, el «padre» de la idea de la Obra don Tomás Bálbas, y otras muchas personalidades.

 

Los antecedentes de «La Gota de Leche de San Sebastián» se sitúan en el primer tercio del año 1901. Tomás Bálbas, socio de las Conferencias de San Vicente de Pául, conoce la tarea realizada por el doctor León Dufour en Fécamp (París, Francia) para conseguir acercar la leche de vaca a unas condiciones similares a la leche humana. La primera de ellas, administrada sin mayores conocimientos y preparaciones a los niños era motivo de una elevada mortalidad infantil (24).

 

Para «humanizarla», se diluía en agua, se le añadía una cierta cantidad de lactosa y de cloruro sódico y sobre todo se esterilizaba por un proceso de pasteurización.

 

Se pretendió aplicar en un principio este procedimiento para los niños de una primitiva Sala Cuna que se ubicaba en el Asilo de la Sagrada Familia. La materia láctea procedía de la Granja de Fraisoro al principio y después por la vaquería «Iza» y era costeada por las dos Cajas de Ahorros, la Provincial y la Municipal. Pero el procedimiento era costoso y para simplificar el proceso se decidió establecer en San Sebastián en la calle Matía un pequeño establo llamado «Iza» (24).

 

Foto 58 LXXV Aniversario de la Inauguración de “La Gota de Leche”

 

Don Tomás Balbás realiza gestiones en la alcaldía de San Sebastián siendo alcalde don Miguel de Altube, quien percatado de la excelencia del nuevo método consigue que la Caja de Ahorros Municipal participe en la Obra que pasa a ser obra social conjunta de las dos Cajas de Ahorros, y se solicita al Ayuntamiento que «otorgue un terreno para la construcción de una glorieta en la que podría instalarse es te servicio», abonando la CAP la mitad de los gastos producidos.

 

Las cifras de mortalidad infantil de los niños alimentados con este procedimiento en 1904 fue de un 10 %, mientras que en el resto de la población infantil se daban cifras de un 25 % de mortalidad (24).

 

Ya en enero de 1904 “La Gota de Leche” amplía su tarea mediante la instalación del primer Consultorio Médico dirigido por los doctores Manuel Celaya y Francisco Tamés. En los siguientes años la dirección le ha correspondido a don Felipe Errandonea y don Miguel Sagardía, y en la actualidad desempeña el cargo don José Antonio Herrero Cachán que cuenta con la colaboración del doctor Bireben y, hasta su fallecimiento reciente, del doctor Juan Rodríguez Picavea.

 

En la actualidad el Consultorio Médico se realiza por las mañanas, atendiendo cada uno de los dos médicos a 20 niños hasta un año de edad. El doctor José Antonio Herrero Cachán nos ha informado que la puericultura requiere más tiempo que la pediatría y que por ello se han visto obligados a limitar el número de consultas a pesar de las muchas solicitudes que reciben (24).

 

Foto 59 Sor Pilar Pano Castarlinas con un grupo de amas y niños en la Casa Cuna Fraisoro. Garantizando un lugar de acogida y una vida saludable a los niños abandonados.

Archivo fotográfico Kutxa, 1929

 

Por la tarde se dan sesiones de cuarzo para los niños con retrasos del desarrollo. Así mismo se aplican vacunas y se sigue facilitando leche en polvo. El centro cuenta con Rayos X. Una pequeña guardería, situada en la Gota de Leche que atiende a 20 lactantes.

 

Las consultas y medicación son gratuitas. No así la leche en polvo, cuando se adquiere a un proveedor, que se cobra a un precio menor que el habitual en estos casos. La guardería y las sesiones de cuarzo tienen también un precio bajo (24).

 

Las cifras del año pasado pueden ilustrar perfectamente la labor de este Centro. Así se pusieron 3.964 inyecciones, fueron 2.440 las sesiones de cuarzo, se repartieron 311 kilos de leche en polvo, 500 kilos de forma gratuita. La guardería de lactantes atendió a 40 niños, quedando 95 fuera. El número de consultas ascendió a 23.180 y el de vacunaciones a 6.209.

 

Para terminar, el recuerdo de las Hermanas de la Caridad que durante estos 75 años han colaborado en la atención a los niños en la “Gota de Leche”. Tantas y tantas Hermanas que han conocido a los niños por sus nombres y han ayudado a ellos, siendo las Hermanas 95, las que han pasado durante estos años. En la cantidad de consultas encontraban preocupadas a las religiosas: Sor Pilar, Sor Rosa, Sor Fredes… personas populares que continúan trabajando (24).

 

EL CIERRE DE LA GOTA DE LECHE 1984

 

Desde principios de siglo está desarrollando su benéfica labor “La Gota de Leche” de San Sebastián. Comenzó su andadura en 1901, emprendiendo su actividad en el establecimiento el 15 de agosto de 1902. Fue el 28 de septiembre de 1903 cuando tuvo lugar la Inauguración solemne del centro, asistiendo al acto la Reina Madre María Cristina, el Rey niño Alfonso XIII, el ministro de Estado conde de San Bernardo, el general Pavía, las duquesas del Infantado y Bailén, el alcalde de la ciudad don José Elósegui y don Tomás Balbás, que había sido el “alma mater” de la creación (25).

 

Foto 60 La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XIX. Número 6.553. Calle Guetaria número 14 bajo de San Sebastián. . Página 1. Lunes, 28 de septiembre de 1903

 

La historia de “La Gota de Leche” puede seguir se a través de las Memorias que todos los años se redactaban. La de ahora hace 75 años, editada en los primeros meses de 1909 nos da curiosas e interesantes noticias sobre la actividad del centro.

 

El director doctor don Felipe Errandonea, que durante más de treinta años fue quién llevó la alta responsabilidad de la Institución, era hombre meticuloso y detallista y así en la Memoria se recogen toda serie de datos, gracias a los cuales podemos saber que en 1908 se produjeron 42.251 litros de leche, 2.932 más que el año anterior (25).

 

Como la producción era superior a las necesidades del momento, se vendieron en el mercado 10.263 litros, a un promedio de 24 céntimos el litro. Los productos de la finca que explotaba “La Gota de Leche” fueron menores que el año 1907, debido a que la cosecha de manzana fue escasa. Los productos del gallinero fueron mayores y la explotación avícola ayudó al sostenimiento de la vaquería.

 

Se despacharon durante el año 198.347 biberones que produjeron 14.412 pesetas, superando en 19.256 el número de biberones en relación con el año precedente. Proponía el director la creación de expendedurías de “La Gota de Leche” en Gros y el Antiguo, sin que ello gravase la situación económica del centro.

 

Daba después curiosas noticias sobre la mortalidad infantil. En 1908 había sido en San Sebastián, en niños menores de dos años, de 255. El número de fallecidos a consecuencia del aparato digestivo fue de 68. El número de niños asistidos en “La Gota de Leche” fue de 250 de los que fallecieron diez, es decir el cuatro por ciento. Si las defunciones de los asistidos en “La Gota de Leche” hubiesen sido en proporción a las muertes registradas en la ciudad, hubiesen fallecido veintisiete, luego gracias a “la Gota de Leche” se salvaron diecisiete niños (25).

 

Si por el contrario, las defunciones en la ciudad hubieran sido proporcionales a las registradas entre los niños asistidos en “La Gota de Leche”, sólo hubieran muerto 112 y no 255 con un exceso de mortalidad de 143 niños. Se decía también en la Memoria que la proporción de niños muertos en San Sebastián de enfermedades del aparato digestivo había descendido de un 34 % en 1907 a un 26 % en 1908.

 

Consignaba la Memoria los gastos de la Institución: 27.190 pesetas y los ingresos que fueron de 31.272 pesetas, y se registraba la visita que aquel año 1908 hicieron los Reyes de España al centro y del donativo de 250 pesetas que dieron.

 

Todo esto es historia de la Institución, puede que dentro de poco a principios de 1984 sea prehistoria. Se dice que “La Gota de Leche” va a cerrarse (25).

 

Las Cajas de Ahorros que la sostienen parece que así lo han decidido. ¿Será verdad que vamos a dejar morir una Institución como “La Gota de Leche” que durante ochenta y tantos años ha desarrollado una labor digna de toda clase de loas, elogios y alabanzas?

 

Pues sí, se cierra “La Gota de Leche” de San Sebastián. R. M.

R. M. Seudónimo de Juan Mari Peña, ex director del Diario Vasco

 

Foto 61 Hijas de la Caridad con el personal, autoridades y los niños en el Dispensario de La Gota de Leche de San Sebastián en la calle Vergara de San Sebastián, 1904

 

Era estampa bien conocida en San Sebastián la de cada mañana en las proximidades de “La Gota de Leche”, ofrecida por muchachas o mujeres de servicio portadoras de gradillas metálicas con biberones de 150 o de 200 gramos de leche de la vaquería propia renovados a diario hasta ser dada de alta la criatura (26).

 

En 1984, cuando ya apenas acudían niños por ser atendidos en otras Instituciones y además se cerró la vaquería, que comenzaba a suministrar leche en polvo en lugar de la preparada: maternizada y esterilizada, la muy donostiarra institución de “La Gota de Leche” clausuró sus puertas (26).

 

LA GOTA DE LECHE CIERRA SUS PUERTAS A FIN DE AÑO 1984

 

LA OBRA SOCIAL BENÉFICA DE LA CAJA DE AHORROS PROVINCIAL Y MUNICIPAL, INAUGURADA HACE 81 AÑOS POR LA REINA MARÍA CRISTINA Y DIRIGIDA A OFRECER AYUDA SANITARIA ALIMENTICIA A LOS NIÑOS

 

San Sebastián. Diario Vasco por Javier P.

 

La Institución benéfica “La Gota de Leche” cerrará sus puertas de forma definitiva antes de fin de año. Así una de las obras sociales más arraigadas y apreciadas, no solo en San Sebastián, sino en toda la provincia dejará de existir, desde que el 28 de septiembre de 1903 la Reina Madre doña María Cristina inaugurara la fundación, ideada y mantenida conjuntamente por la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián y la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa. 81 años de existencia ininterrumpida quedarán truncados antes de que 1984 muera el 31 de diciembre (27).

 

Foto 62 “La Gota de Leche” cierra sus puertas a fin de año. El Diario Vasco. Año LI. Número 15.233. Página 11 del martes 27 de noviembre de 1984

 

El doctor José Antonio Herrero Cachán es desde el año 1970 director de “La Gota de Leche” de San Sebastián, recogiendo el testigo de los anteriores directores los doctores Felipe Errandonea y Miguel Sagardía. Ha llegado el momento de echar la vista atrás y resumir la actividad desempeñada durante su larga trayectoria (27).

 

“Desde sus comienzos se ha ido facilitando servicios de tipo médico en el Consultorio, dedicado especialmente a la Pediatría y a la Puericultura. En un principio, se daban biberones de leche maternizada y esterilizada, años más tarde se fueron supliendo éstas por otras mucho más modernas. Al mismo tiempo se ha mantenido una consulta médica diaria y un servicio de enfermeras para inyecciones y vacunaciones. También durante los últimos años, viene existiendo una guardería para lactantes Esta ha sido fundamentalmente la labor que desde la obra hemos efectuado” (27).

 

¿Cuál ha sido el objetivo que ha perseguido?

Fundamentalmente y la más importante la atención sanitaria y alimentaria al niño pequeño lactante, de manera totalmente gratuita y libre. Es decir, pudo haber acudido y de hecho han venido personas de todas las clases sociales, por supuesto sin tener ningún tipo de vinculación con las Cajas de Ahorros, ni nada parecido. En ningún momento se han puesto cortapisa alguna. Últimamente por los cuidados que se prestaban se pagaba una pequeña cuota de estancia por los niños que permanecían en la guardería, a tenor de las posibilidades de cada una de las familias. De esta forma las más modestas pagaban poco o no lo hacían según su condición y las más pudientes, aquéllas que estaban en una buena situación económica, abonaban cinco mil pesetas al mes por dejar a los niños al cargo de las Hermanas de la Caridad (27).

 

Foto 63 Sala de Espera, Sala de Pesar y Consulta del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

¿Qué tipo de problemas han surgido a lo largo de estos años?

Han sido muy pocos. Los únicos que yo recuerdo fueron los motivados por los traslados de un local a otro. La primitiva ubicación de “La Gota de Leche” estuvo en la misma calle Guetaria, donde se encuentra hoy la Caja de Ahorros Municipal. Por necesidades, nos trasladaron y fuimos a la calle Hermanos Iturrino. Más tarde, y mientras estaban construyendo el local que hoy conocemos, permanecimos un periodo en el barrio de Gros.

 

¿Qué personal atiende las necesidades que se producen en el centro?

Durante estos años siempre han sido las Hermanas de la Caridad quienes se han encargado de la atención diaria de los niños. Ellas han tenido que afrontar directamente el problema específico que surgía en cada momento. No cabe duda que han realizado una gran labor, orientada en ayudar a los más pequeños (27).

 

Existe también un personal auxiliar que cumple igualmente su función de ayuda y reforzamiento hacia las Hermanas. Por supuesto, no hay que olvidar al equipo médico asistencial que hoy día lo componemos el doctor Miraven en calidad de ayudante y yo mismo como director (27).

 

Foto 64 Sala de Espera del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

Un nombre internacional

 

¿Por qué el nombre de “La Gota de Leche”?

Digamos que se trata de un nombre universal. Existen Gotas de Leche en Francia, en cuyo país nació, y otros estados europeos, así como en distintas zonas de España, Bilbao, Sevilla, Barcelona, Madrid, etc…

 

Hoy día parece un nombre un poco ridículo, sobre todo con el devenir de los tiempos se ha convertido en un apelativo un tanto anacrónico. Pero no cabe duda que tiene su tradición y su solera.

 

¿Acudía mucha gente de la provincia?

Al estar localizado en San Sebastián es normal que llegara principalmente gente de la capital. Sin embargo, existía numeroso colectivo de personas procedentes de distintos puntos de Guipúzcoa que venía a este centro. Por supuesto eran de zonas no demasiado lejanas, como Irún, Pasajes, Rentería, etc.

 

Foto 65 Teatro Guiñol en la Sala de Espera para los niños del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934. La Voz de Guipúzcoa, 19 de enero de 1917

 

Tristeza por el cierre

Ante la noticia del cierre de la obra social, ¿cuál es el ambiente que se respira?

Como la gente está contenta con el servicio que se realiza existe cierto aire de desilusión. Poco a poco va declinando la presencia de niños. Por otra parte, los comentarios de prensa y radio han debido de ser algo más fuertes, posicionándose en contra de la desaparición. Hay monjas que llevan muchos años trabajando y, evidentemente, el abandonar la obra les supone un traumatismo. Se encariñan con su trabajo, con los niños y es normal que sientan la desaparición de “La Gota de Leche”.

 

¿Qué sucederá ahora con las monjas?

No sé, realmente lo que tienen previsto. De momento parecer que las Cajas no les presionan para que abandonen el piso que tienen encima del local. Les concederán un generoso plazo para que se integren a sus nuevos puestos de trabajo.

 

Acaba de señalar que la asistencia iba declinando en los últimos tiempos. ¿Por qué razón?

La presencia de niños ha venido disminuyendo de forma paulatina. Anteriormente llegaron a funcionar hasta tres consultas médicas, al mismo tiempo, que llegaban a atender más de veinte niños al día. Esto ha ido bajando, a mi modo de entender porque la tasa de natalidad se ha reducido de manera considerable, no sólo aquí, sino en todo el mundo. Indudablemente, hay menos niños. Aunque en las fiestas y en los carnavales se ve San Sebastián llena de pequeños; a las consultas acuden menos, incluso en las del Seguro de Enfermedad se ha apreciado este descenso.

 

Por otra parte, hace años distintos laboratorios nos ofrecían muestras gratuitas que nosotros entregábamos a quienes lo precisaran. Era un aliciente más para que acudieran. Luego, la Administración, decidió suprimir estas muestras, por lo que no tenemos posibilidad de ofrecerlas, aunque la alimentación sí se les facilita, bien a precio más reducido o de forma gratuita.

 

Foto 66 Pesando a una niña en el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934.

 

Hoy día también los Centros de Atención Médica se encuentran más al alcance de la mano.

Indudablemente. Hace años a una persona de Alza o de Irún le costaba mucho menos venir hasta el centro. Hoy día, tiene un ambulatorio cerca de su casa y se evita gastar cinco duros en el autobús. En el informe que realizamos anualmente se tuvo que evidenciar que la afluencia de niños ha ido descendiendo. Este hecho les habrá inducido a las Cajas de Ahorros a posicionarse sobre la continuidad de la obra.

 

Luego, las propias entidades están también un poco limitadas por condicionamientos de tipo económico y de ahí tal vez que se hayan visto obligadas a renunciar al mantenimiento de esta obra.

 

¿Saben ya en qué fecha han de abandonar el local?

A finales de diciembre se producirá el cierre. Puede ser que coincida unos días antes con motivo de las Navidades, fecha en las que habitualmente el personal disfruta de unas vacaciones cortas. Para el 31 del mes tiene que estar totalmente cerrado.

 

Foto 67 En la consulta revisión a los niños el Médico Director y el Médico Ayudante con sus enfermeras en el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

¿Qué balance efectúa en estos momentos ya postreros?

Creo que hemos desarrollado una acción positiva para San Sebastián y la provincia. Por aquí han pasado varias generaciones. En principio todas las obras que perduran durante tiempo, es valorable. Sin embargo, han de ser las propias personas las que deben de realizar un balance de lo que ha supuesto ésta obra.

 

Todos que los que diariamente se esfuerzan en “La Gota de Leche” pasan ahora su momento más amargo. Se baja el telón y se echa el cierre a una Institución a la que se dio calor y asistencia durante muchos años (27).

 

Su cierre definitivo es el día 31 de diciembre de 1984 (27).

 

CONTRA EL CIERRE DE “LA GOTA DE LECHE”

 

La Asociación de Amas de Casa quiere impulsar una campaña para tratar de conseguir que “La Gota de Leche” continúe funcionando, «ya que ante el inminente cierre, la Asociación no puede permanecer impasible ante el hecho» (28).

 

“La Gota de Leche” fue inaugurada por la reina María Cristina en 1903 y durante su existencia ha atendido más de un millón de consultas médicas (28).

 

Foto 68 Mamás con sus bebés esperando su hora para la revisión en el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

«Las obras sociales de las Cajas de Ahorros, en este caso CAP y CAM, son la expresa realización de su deseo de colaborar con la comunidad, participando en el desarrollo de actividades que puedan cubrir algunas de las necesidades sentidas por la población guipuzcoana» (28).

 

La Asociación de Amas de Casa considera que el cierre se manifiesta en contra de los fines de las Cajas de Ahorros, «por lo que queremos hacer patente nuestro total desacuerdo con esta medida que perjudica grandemente a las familias guipuzcoanas. Esperamos de los órganos de gobierno que rigen la Caja de Ahorros Municipal y la Provincial de Guipúzcoa, que reconsideren su postura». Todas aquellas personas que quieran adherirse a nuestra decisión pueden ponerse en contacto con la Asociación en el Paseo de Colón número 13, primero de San Sebastián (28).

 

KOXKAS LA GOTA DE LECHE CIERRA 1984

 

Tras ochenta y dos años de labor, de desarrollar una tarea que sólo elogios merece, cierra sus puertas “La Gota de Leche”. Se dice que la finalidad que presidió su creación está superada ya que las teorías sobre la lactancia infantil, partiendo de la preparación de la leche maternizada por el “método Goerener” pasó a la historia, que la Puericultura pre-natal y post-natal la cubre ahora la Seguridad Social, que la asistencia médica que se ha venido prestando así como la entrega gratuita de medicinas corresponde a otras instituciones… (29).

 

Foto 69 Después del baño en el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

No entro EN LAS RAZONES QUE ASISTEN A LAS Cajas de Ahorros Municipal y Provincial para prescindir de esta entrañable “Gota de Leche”, pero si aprovecho el hecho para intentar escribir el elogio al que se ha hecho acreedora (29).

 

La idea de crear “La Gota de Leche” fue de don Tomás Bálbas, diputado provincial, quien conocedor de la experiencia que estaba llevando a cabo el doctor León Dufour en Normandía propuso a la Corporación Provincial que el director de la Granja Fraisoro, M. Henri Delairé fuere a estudiar los métodos allí utilizados para la maternización de la leche.

 

El estudio que realizó el señor Delairé fue aprobado como base para la creación en San Sebastián de un servicio análogo y el Alcalde señor don Miguel Altube, que había conocido en París en la exposición universal el funcionamiento de “La Gota de Leche” de aquella ciudad, se sumó al proyecto que con los asesoramientos médicos pertinentes y el apoyo económico de las dos Cajas de Ahorro se llevó a término (29).

 

El 28 de septiembre de 1903 la Reina Madre doña María Cristina y el Rey-niño, el ministro de Estado conde de San Bernardo, el general pavía, las duquesas del Infantado y Bailén, el alcalde don José Elósegui, los concejales Acha, Aristeguieta y Resines y don Tomás Balbas asistían a la inauguración del nuevo establecimiento sito en la calle Guetaria, trasladándose años después a la calle Vergara y hace 19 años a San Martín esquina Guetaria hasta su cierre (29).

 

Foto 70 Rayos X y Bañera del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

La Institución fue dirigida en un principio por los doctores Francisco Tamés y Manuel Celaya, a los que sustituyó don Felipe Errandonea quien durante más de treinta años fue el “alma mater” de la casa.

 

Al fallecer en 1939 fue nombrado interinamente director don Miguel Sagardía quien ayudado por los doctores Antonio Minondo, Wenceslao Aguirrebengoa y Juan Rodríguez Picavea llevó a cabo una gran tarea hasta su jubilación en 1976, sucediéndole don José Antonio Herrero Cachán que ya estaba en la casa desde 1947 y que es el actual director hasta su cierre (29).

 

Desde su fundación, las Hermanas de la Caridad han sido las abnegadas trabajadoras de la Institución y obligado es tener un recuerdo para Sor Teodora que durante cincuenta años puso amor y caridad en su labor diaria. Ella era la autora de aquellos nacimientos, donde la espuma de jabón simulaba la nieve y que nos entusiasmaban a los niños de hace setenta años (29).

 

Foto 71 Comedor del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

Al cerrarse “La Gota de Leche” es Sor Milagros la que dirige a la pequeña comunidad formada por Sor Rosa, Sor Juliana y Sor Fredesvinda.

 

Miles y miles de niños han sido atendidos en “La Gota de Leche” desde que abrió sus puertas. Al cerrarlas definitivamente vaya mi emocionado recuerdo para la obra y para quienes la hicieron posible. R. M.

 

R. M. Juan Mari Peña, ex director del Diario Vasco

 

Adios, amigos, os llevo en el corazón y vuestro recuerdo nunca olvidaré. Así se despedía hoy hace tan sólo cuatro años una de las secciones emblemáticas en la historia de este periódico, Koxkas. La columna diaria de la edición donostiarra recopiló retazos del pasado de nuestra ciudad durante nada menos que 21 años, desde 1982 hasta el 6 de julio de 2003. Esta calle de la Memoria es, no se sabe si digna, pero si heredera del espíritu evocador de aquella sección (30). Mikel G. Gurpegui

 

LA GOTA DE LECHE POR EL EXDIRECTOR MIGUEL SAGARDÍA

 

Muchos donostiarras se acordarán de “La Gota de Leche”, la institución que durante tantos años trabajó incansablemente al servicio de los niños, al cuidado de la infancia, anticipándose a todos los demás centros de puericultura local (31).

 

Los que después se convertirían en sus fundadores se impresionaron en la Exposición de París del año 1905 al conocer los nuevos métodos de maternización de la leche. Enviaron al director de la granja Fraisoro, el francés Henry Delairé, a Fecamp, para que se informara sobre el método Gaertner, muy perfeccionado por Leon Dufourt, que era el director de las instituciones de aquella población francesa (31).

 

Foto 72 Sala, comedor y baño del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

Ocurría, sencillamente, que se había comprobado que por cada cien niños a quienes sus madres no podían alimentar con leche propia, y por tanto les daban leche de vaca, se morían cuarenta y seis, mientras que por cada cien niños que se alimentaban con leche de vaca maternizada sólo siete morían (31).

 

La finalidad de “La Gota de Leche” era ser un centro de puericultura, de medicina infantil, preventiva y curativa, donde se facilitaba la dietética o alimentación láctea necesaria para los niños hasta los dos años de edad (31).

 

Nació como centro alimenticio, facilitando un alimento que en ninguna otra parte de la ciudad podía encontrarse, ni tampoco sus equivalentes. La institución se abastecía en su vaquería propia, que tenía en el caserío Iza, en el barrio de Igara (31).

 

Se fundó el 28 de septiembre de 1903 con asistencia de la Reina Madre Doña María Cristina y de Alfonso XIII, el ministro de Estado conde de San Bernardo, su fundador don Tomás Balbás, vicepresidente de la comisión provincial y presidente de la Caja de Ahorros Provincial y autoridades locales. Sus primeros médicos fueron don Francisco Tames y don Manuel Celaya.

 

La Gota de Leche estuvo primeramente instalada en la calle San Marcial, seguidamente se trasladó a unos locales junto al mercado de San Martín, más tarde fue a la hoy denominada calle Arrasate esquina a Vergara y por último a la calle Guetaria esquina a San Martín (31).

 

Foto 73 Juguetes del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

La Gota de Leche, además de la consulta médica disponía de una serie de servicios, todos gratuitos, como Rayos X, Rayos ultravioleta, análisis clínicos y dietéticos, y cuanto comprendía la Puericultura y la Pediatría.

 

Los servicios que prestaba iban en aumento y si en 1937 atendió a 2.578 consultas, en 1952 fueron nada menos que 12.118 (31).

 

Ignoro por qué razones se clausuró la Gota de Leche hace ya unos cuantos años y cuyo recuerdo sigue vivo entre los donostiarras que conocieron la institución y no digamos quienes fueron en ella atendidos (31). Doctor Miguel Sagardía.

 

LA PRODUCCIÓN DE LECHE MATERNIZADA

 

La leche que se daba al niño recién nacido y en meses posteriores no podía ser digerida en muchos casos por causas diversas, recurriéndose a la química y a la bacteriología para destruir los agentes deletéreos. Pero no bastaba, y se comenzó a preparar una leche parecida a la de la mujer, leche maternizada. Pero este recurso no estaba al alcance de todos, pues era preciso una preparación delicada, una serie de operaciones que exigían los laboratorios especiales (32).

 

Foto 74 Mujeres extrayéndose su leche. Auxilio Social “La Gota de Leche” de Bilbao, 1949

 

Entonces intervino la Diputación de Guipúzcoa, organizando primero la Granja Fraisoro, situada en Villabona, y después montando un departamento a través de las Cajas de Ahorro en la plazuela de San Martín, el de “La Gota de Leche”, que fue inaugurado el lunes 28 de septiembre de 1903 (32).

 

Al acto asistieron el Rey Alfonso XIII, la Reina Madre doña María Cristina, los príncipes y la infanta María Teresa, que llegaron acompañados por el ministro de Jornada conde de San Bernardo, las duquesas de Santa Mauro de Sartago y San Carlos y las marquesas de Moctezuma y Navarrete. Con las reales personas llegaron los generales Pacheco, Cerezo y Bascarán. Un público numeroso ocupaba las calles de San Martín y San Ignacio de Loyola, que estaban adornadas con mástiles cubiertos de flores y ramajes (32).

 

La banda municipal tocó la Marcha Real y acto seguido penetraron las personalidades invitadas al acto en el local destinado a las manipulaciones para maternizar la leche, en el que había una máquina de vapor del sistema La Perfecta y otras sistema Dligenette (32).

 

 

En presencia de los asistentes hizo las precisas manipulaciones en catorce litros de leche, procedentes como todo lo que allí se estilizaría, de la Granja Fraisoro, el director de ésta, Mr. Enrique Delairé, quien al mismo tiempo iba explicando aparatos y manipulaciones. En el local había unas cuantas mesas sobre las que estaban las medidas y pesas que servían para la mayor exactitud de la operación (32).

 

Foto 75 Maquinaria que se utilizaba para esterilizar la leche. “La Gota de Leche” de León. 1931

 

“La Gota de Leche” no sólo facilitaba leche maternizada sino también quesos y mantecas, naturalmente esterilizados y exentos de cualquier elemento patógeno.

 

El alcalde señor Elósegui pronunció en el acto unas palabras y después corrió una cortina y apareció a la izquierda del vestíbulo una lápida de mármol conmemorativa de la inauguración con la siguiente inscripción: “La Gota de Leche”, inaugurada por S.M. la Reina Madre doña María Cristina de Habsburgo y Lorena. Día 28 de septiembre de 1903» (32).

 

Los invitados fueron obsequiados con un lunch y las reales personas con ramos de flores.

 

Foto 76 Madres sonrientes con sus hijos y la caja de leche gratuita de la ayuda a la lactancia. “La Gota de Leche” de León. Una bonita imagen de los lactantes, y sus amatxos, a punto de tomar la leche.

 

1903 EL NACIMIENTO DE LA GOTA DE LECHE

 

Hace un siglo y tres años, abría sus puertas en un pabellón del mercado de San Martín La Gota de Leche de San Sebastián. Aquella institución, que empezó su andadura exactamente el 30 de septiembre de 1903, se ha mencionado en algunas ocasiones como la primera de ese tipo del Estado, pero en realidad fue la segunda (33).

 

Así lo afirma José María Urkia Etxabe en su libro Cien años de Medicina en Gipuzkoa: «Se ha dicho y escrito que fue la primera de España, si bien, poco antes que la de nuestra ciudad se inauguró la de Barcelona, bajo la dirección de los médicos Cardenal, Girona y Soler. La originalidad del centro donostiarra estuvo en que incorporó una consulta de pediatría» (33).

 

La idea original de las gotas de leche procedía de Francia, donde a fin de siglo empezaron a montarse instituciones de este tipo para atajar los problemas de desnutrición y la alta mortalidad infantil entre todas aquellas familias que no podían permitirse el lujo de tener nodriza. El médico Dupont había creado la primera gota de leche en 1894 (33).

 

Foto 77 Producción e inversión de la leche obtenida en la Vaquería «Iza» y los biberones despachados. “La Gota de Leche” de San Sebastián, 1903 a 1952

 

Entre nosotros, la creación de este servicio para lactantes, completado con un consultorio para niños pequeños, fue promovida por el diputado provincial Tomás Balbás. Supuso la primera obra social conjunta de las dos cajas de ahorro, la municipal y la provincial.

 

La reina madre María Cristina presidió la inauguración, el 30 de septiembre de 1903. Inicialmente La Gota de Leche se encontraba junto al mercado de San Martín, en la calle Loiola. Sin embargo, muchos la ubicamos en la que sería su sede durante años, en la esquina de San Martín con Getaria, donde ahora se ubican las oficinas de la Obra Social de la Kutxa. En La Gota de Leche se desnataba y esterilizaba la leche procedente de las vacas que había adquirido la Diputación. El litro se vendía a 20 céntimos y era gratis para quienes no pudiesen pagarla (33).

 

Urkia Etxabe recoge el testimonio de Carmen Castro, viuda de Zubiri, sobre el servicio: «Año 1912. Año del tifus. Nací asustantemente depauperada. Mi abuelo (el doctor Juan Medinaveitia) decidió que se buscase por el país un ama. Mi padre rechazó el que, por su criatura, madre alguna dejara de amamantar a la suya. ¿No podría criarse su niña, como otros niños humildes del país, puesto que ya existía La Gota de Leche? El abuelo tuvo la idea por excelente y dio a La Gota oportuna y sabia receta para mis biberones» (33).

Mikel G. Gurpegui

 

Foto 78 “Grupo de personas con niños delante de la puerta de “La Gota de Leche”, Obra Social de la Caja de Ahorros Municipal y Provincial de Gipúzcoa, en la Calle Vergara 14 de San Sebastián, junto al Hotel Suizo”. Foto Ricardo Martín, 1916. Coloreada por Isabel L. Biurrun

 

1903 LECHE ESTERILIZADA PARA LOS LACTANTES

 

Hoy se nos hace muy lejana la idea de asegurar el sustento de los niños en su fase más decisiva, la lactancia, mediante el suministro de leche, maternizada con el olvidado método Goerener. Pero antaño “La Gota de Leche” mejoró la alimentación de buena parte de nuestros antepasados (34).

 

La idea de las gotas de leche procede de Francia, donde a finales del siglo XIX empezaron a montarse instituciones de este tipo para atajar la mortalidad infantil entre todas aquellas familias que no podían permitirse el lujo de tener nodriza. Recordemos que entonces no existían los biberones y leches en polvo de la actualidad (34).

 

Foto 79 “La Gota de Leche” será “la Nodriza” de los niños pobres, 1904

 

Anteayer domingo se cumplieron 104 años desde que se abrió La Gota de Leche de San Sebastián, que, aunque ha solido figurar como la primera del Estado, en realidad fue la segunda. Así lo constataba José María Urkia Etxabe en su libro Cien años de Medicina en Gipuzkoa: «Se ha dicho y escrito que fue la primera de España, si bien poco antes que la de nuestra ciudad se inauguró la de Barcelona (...). La originalidad del centro donostiarra estuvo en que incorporó una consulta de pediatría» (34).

 

Hoy podemos afirmar con los datos que tenemos, que fue la primera del Estado, ya que comenzó en agosto de 1902 y fue la única que daba la leche maternizada y esterilizada.

 

En todo caso, nuestro centro sería uno de los pioneros. La creación de este servicio para lactantes fue promovida por el diputado provincial Tomás Balbás y constituyó la primera obra social conjunta de las dos cajas de ahorro, la municipal y la provincial, entonces en competencia (34).

 

La reina madre María Cristina presidió la inauguración, el 30 de setiembre de 1903. Por cierto, que inicialmente La Gota de Leche se encontraba junto al mercado de San Martín, en la calle de Loiola. No obstante, muchos donostiarras ubicamos La Gota de Leche donde estaría su sede durante años, en la esquina de San Martín con Getaria (33).

 

Foto 80 Madres sonrientes con sus hijos en la Sala de pesar para el reconocimiento de los médicos. “La Gota de Leche” de León.

 

Los doctores Francisco Tamés y Manuel Celaya fueron los primeros responsables del centro. Les siguió Felipe Errandonea, quien dirigiría “La Gota de Leche” durante más de treinta años. A su muerte, tomaría el relevo el doctor Miguel Sagardía, sustituido muchos años después por José Antonio Herrero Cachán (34).

 

En “La Gota de Leche” de San Sebastián, se desnataba y esterilizaba la leche procedente de las vacas que había adquirido la Diputación guipuzcoana. El litro se vendía a 20 céntimos y era gratis para quienes no pudiesen pagar. Muchos donostiarras recuerdan con cariño aquella institución de nuestra historia local (34).

 

LA GOTA DE LECHE ABRE EN LA CALLE GETARIA NUEVO LOCAL 1968

 

Estrena nuevo local en la Calle Guetaria Nº 19 con la calle San Martín en 1968

 

La Gota de Leche estaba atendida por médicos, enfermeras e Hijas de la Caridad (35).

 

Encontramos la noticia en la sección de EL DIARIO VASCO correspondiente al día 11 de julio de 1968: «La Gota de Leche estrena local» (35).

 

A estas alturas de la película hablar a nuestros jóvenes de “La Gota de Leche” y la necesidad de su existencia, sería lo más parecido a explicarle la física cuántica en un idioma que desconocen (35).

 

Cuando el problema no es encontrar leche sino decidir entre las muchas marcas existentes, cuando por doquier encontramos los más variados productos para criar a los más pequeños... ¿de verdad existió una época en la que fue necesario crear “La Gota de Leche”?... ¡Existió!

 

Aunque fue creada el año 1903 en uno de los pabellones del Mercado de San Martín y trasladada más tarde primero a la calle Guetaria y luego a la de Vergara, esquina con Hermanos Iturrino, hoy Arrasate, “La Gota de Leche” durante mucho tiempo siguió cubriendo una importante carencia de alimentos y prestando asistencia sanitaria pediátrica (35).

 

Foto 81 El médico reconociendo a un niño sujetado por su madre y las enfermeras en la Consulta de Puericultura del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. Foto: Vicente Martín, 1942

 

Para garantizar la calidad de la leche se instaló una vaquería propia y se montó un servicio de higienización de la leche, constituyéndose el equipo médico, el de enfermeras y el de las siempre presentes Hijas de la Caridad (35)

 

Los primeros tiempos porque no había leche y los años cuarenta porque la que había era en polvo, «regalo de los americanos», junto a unos amarillentos quesos que se devoraban con ansiedad, las familias que optaban por acudir a sus servicios eran numerosas y numerosas fueron también las gestiones para que nunca faltara un vaso de leche a los niños/as que eran llevados, precisamente, en busca de un biberón que echarse a la boca.

 

Nos lo dice el citado comentario de EL DIARIO VASCO: «Fue la primera fundada en España y sigue ofreciendo desinteresadamente servicios a cuantos llaman a sus puertas, contribuyendo al bienestar corporal y espiritual de los niños».

 

La iniciativa fue imitada, entre otras ciudades, por Madrid, Bilbao y Pamplona.

 

Quedando no en el olvido pero sí en el recuerdo los primeros y difíciles tiempos de La Gota de Leche, hace ahora cuarenta años, con otros medios y otras instalaciones abrió sus puertas de nuevo en la calle Guetaria, esquina con San Martín, en el local ocupado hoy por la Fototeca de Kutxa, «donde se sigue vigilando el peso, las corrientes y los rayos, todo con generosidad, cariño y optimismo» (35).

 

Foto 82 El médico con la enfermera reconociendo a un niño con su madre en la Consulta de Puericultura del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. Foto: Vicente Martín, 1942

 

DISPENSARIO DE LA GOTA DE LECHE DE SAN SEBASTIÁN

 

'La Gota de Leche' se inauguró el 28 de septiembre de 1903 en uno de los pabellones del Mercado de San Martín. El recuerdo de 'La Gota de Leche' sigue vigente en varias generaciones de donostiarras que utilizaron sus servicios

 

Institución benéfica acordada por Junta de Gobierno de la Caja de Ahorros Provincial del día 10 de julio de 1901 después de un acuerdo concertado por el Presidente de la Caja con el Alcalde de San Sebastián, para el establecimiento de la primera “Gota de Leche” del país y aun del Estado.

 

Fue instalada en un principio en uno de los pabellones del Mercado de San Martín, pasó luego al edificio propiedad de la Caja de Ahorros Municipal en la calle Guetaria y en la calle Vergara después, y por último en 1968 en la actual ubicación, en el número 19 de la calle Guetaria. Su finalidad consiste en el amparo efectivo de la infancia necesitada llevando su beneficio a millares de niños (36).

 

Estaba reciente la inauguración de la iglesia de El Buen Pastor y su anterior emplazamiento, en uno de los pabellones de lo que sería el Mercado de San Martín, había quedado vacío. Pronto surgieron ideas para ocupar un solar que estaba ubicado en el mismo centro del nuevo San Sebastián y una de ellas vio la luz el año 1903: La Gota de Leche (36).

 

Foto 83 Madres con niños en la Sala de Espera del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. Foto: Vicente Martín, 1942

 

Se trataba de una iniciativa de las dos Cajas de Ahorro a la sazón existentes en la ciudad: la Municipal y la Provincial, que respondía a una gran novedad llegada de Fecamp, en Normandia, donde un pediatra había conseguido un gran descubrimiento: un producto similar al de la leche materna que fue conocido como leche maternizada (36).

 

En aquella época, año 1901, era Diputado Provincial don Tomás Balbás que también pertenecía a la Junta de la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa y que conocía al director de la Granja Fraisoro, inaugurada no hacía mucho tiempo. Ocupaba la dirección de dicha entidad el doctor Henri Delairé y, como francés que era, pareció al señor Balbás que era la persona indicada para viajar a Francia e interesarse por el citado descubrimiento (36).

 

Don Manuel Celaya nos cuenta que mientras se realizaba dicho contacto el señor Balbás se entrevistó con el alcalde, Miguel Altube, que durante su reciente visita a la Exposición Universal de París, había conocido en Versalles el funcionamiento de su Gota de Leche.

 

A estas gestiones siguieron los contactos con las Cajas de Ahorro y todos se pusieron de acuerdo para crear en San Sebastián una Gota de Leche que sería la primera de su género en España. El nuevo establecimiento comenzó su andadura el 15 de agosto de 1902 y de él encontramos referencias en el periódico local La Voz de Guipúzcoa cuando el 24 de septiembre indica que «aún no se ha señalado el día de la inauguración oficial... porque se tiene conocimiento de que la reina desea asistir... siendo ella la que marcará la fecha».

 

Foto 84 Cartilla de “La Gota de Leche” de San Sebastián. Consultorio de Puericultura. Médico Director doctor don Miguel Sagardía. Cartilla de un recién nacido cedida por Paquita Anduaga Aguirre. 20 de octubre de 1968

 

Algunas noticias ya se iban filtrando en la prensa, siendo conocidas las opiniones de distintas autoridades sanitarias y del propio doctor Francisco Cortejarena, exdirector de Sanidad, que coincidían en decir que se trataba «de un establecimiento en el que no falta de nada cuanto la ciencia puede preconizar... y en el que no sólo se facilita leche maternizada a las personas de escasos posibles, sino también quesos y mantequillas». Al día siguiente el alcalde, que ya lo era José Elósegui, acudió al Palacio de Miramar para cumplimentar a la reina María Cristina y fijar con ella el día de la inauguración. Acordado sería el día 28 a las tres de la tarde y la jornada del 30 para la prensa y visitantes (36).

 

1903... La Inauguración

Mucho era el público reunido en la esquina de las calles de San Martín y de San Ignacio de Loyola cuando a las tres de la tarde del 28 de septiembre todo estaba previsto para la inauguración oficial de La Gota de Leche. En el vestíbulo rectangular, esperaban el gobernador, diputados, alcalde y concejales, sin que faltaran los generales Pavia y Zappino, comandante de Marina y distintas autoridades entre las que destacaban las duquesas de Bailén del Infantado (36).

 

Foto 85 Cartilla de “La Gota de Leche” de San Sebastián. Consultorio de Puericultura. Médico Director doctor don Miguel Sagardía. Cartilla de un recién nacido cedida por Paquita Anduaga Aguirre. 20 de octubre de 1968

 

Era un espectáculo ver avanzar por la calle Loyola los tres carruajes en los que viajaban el rey, la reina madre, los príncipes y la infanta María Teresa. Lucían vistosos uniformes los generales Pacheco, Cerero y Bascarán que acompañaban al Ministro de Jornada, conde de San Bernardo. Duquesas y marquesas completaban la comitiva que al son de la Marcha Real entró en el local destinado a las manipulaciones para maternizar la leche y en el que había una máquina de vapor de sistema La Perfecta y otra del sistema Dlignette.

 

En presencia de los ilustres invitados se procedió a manipular catorce litros de leche procedente de Fraisoro que fueron depositados en frascos de medio litro colocados en estanterías «en condiciones perfectamente higiénicas».

 

Hecha la demostración, el alcalde corrió la cortina de terciopelo granate y apareció una modesta lápida con la leyenda «La Gota de Leche, inaugurada por S. M. la reina madre doña María Cristina de Habsburgo y Lorena. Día 28 de septiembre de 1903».

 

La jornada del día 30 fue de puertas abiertas y acudió la prensa y los médicos de la población que pudieron presenciar el funcionamiento de todos los aparatos destinados a la preparación de leche maternizada (36).

 

Esa misma mañana había llegado una vaca comprada en Suiza, y al día siguiente llegarían cinco más clasificadas como «las mejores y más prolíficas reses de aquel país», las cuales fueron acomodadas en un establo específicamente construido en Ondarreta en la Vaquería Iza en las más perfectas condiciones higiénicas.

 

Foto 86 El Gobernador Civil Francisco Barón de Benasque y autoridades con las enfermeras del Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. Foto: Paco Marí, 1946

 

Más tarde La Gota de Leche fue instalada en la calle Guetaria, luego en la calle Vergara y en 1968 en la esquina de las calles Guetaria número 19 y San Martín (36).

 

HISTORIA DE LAS GOTAS DE LECHES

 

Historia y Significación de las Gotas de Leche en España

 

Cuadernos de Historia de la Pediatría Española. Número 8. Octubre de 2014

 

La Gota de Leche de San Sebastián fue una de las instituciones pioneras en España en la preparación de leche esterilizada para la alimentación infantil. Su actividad estuvo muy ligada a la Casa-Cuna central de Expósitos y a la granja de Fraisoro. Dicha granja estaba situada en Cizurquil, a 24 kilómetros de distancia de San Sebastián. Eran unas 30 hectáreas de terreno y en la parte alta de la finca se construyó la casa de expósitos y otros pabellones dedicados a la escuela y elaboración de productos e industrias agropecuarias (mantequilla, leche, leche pasteurizada, maternizada, sidra, etc.), de esa forma unía tres áreas de actuación interrelacionadas: experimental, la pedagógica y la benéfica (37).

 

Foto 87 Portada del libro Historia y Significación de las Gotas de Leche en España

 

Fécamp

Pierre Budin y Gaston Variot en París habían montado dispensarios de atención a lactantes nacidos en sus hospitales, pero la obra verdaderamente fundamental que ahora nos interesa es la creación en 1894, en la ciudad de Fécamp, norte de Francia, por el doctor León Dufour, de una institución dedicada en exclusiva a esa labor de reparto de leche y control de los niños y las madres de cualquier origen social y geográfico. Dufour bautizó su centro como Gota de Leche, tomando estas palabras de un poema de Alfred de Musset: “Una gota de leche en la bóveda celeste / cae, se dice antiguamente, del firmamento” (37).

 

Henri Delairé, director de dicha granja, acudió en 1901 a Fécamp para estudiar la técnica de maternización y pasteurización de la leche. A su regreso a Fraisoro, puso en marcha en la granja dicho procedimiento para la alimentación de los expósitos allí acogidos.

 

Por lo tanto inicialmente hubo una Gota de Leche para los expósitos acogidos en Fraisoro. También se beneficiaban de la leche de Fraisoro los niños expósitos del torno de recogida de niños del Asilo de San José de la capital guipuzcoana (37).

 

Foto 88 Malen, Sor Fredes, Juli, Carmen y Teresa Artiz. Niños: Ignacio, Olguita, Miguel y Arangeme. En el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. Diciembre de 1969. Foto cedida por Teresa Artiz

 

Como se fabricaba más leche de la necesaria para la atención a los expósitos, se decidió aumentar el número de beneficiarios, haciéndolo extensivo a los hijos de familias pobres cuyas madres no podían criarlos, aunque las condiciones del torno asilo de San José, saturado por la entrada y permanencia de niños no lo hacía adecuado para establecer un despacho de leche abierto al público.

 

Poco después, se interesó por el proyecto el alcalde de San Sebastián, Miguel Altube, quien era simultáneamente Presidente de la Caja de Ahorros Municipal y el 4 de Octubre de 1901 propuso a la dirección de esta Caja el establecimiento de una Gota de Leche en la ciudad en un local cedido por el ayuntamiento, mientras que las dos Cajas de Ahorro existentes en aquel momento, Provincial de Guipúzcoa y Municipal de San Sebastián, se comprometieron a financiar los gastos de la Gota de Leche (37).

 

Foto 89 Rosa, Malen, Carmen, Amparo, Juli. Hermana Carmen. Niños: blanca, Ignacio, Mario, Arangeme y Elena. En el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. Diciembre de 1969. Foto cedida por Teresa Artiz

 

La Gota de Leche se abrió al público en uno de los pabellones de lo que sería el Mercado de San Martín el 15 de agosto de 1902 y la inauguración oficial fue realizada por S. M. la reina madre doña María Cristina el 28 de septiembre de 1903.

 

Allí se transformaron catorce litros de leche de vaca en leche maternizada y se hizo una demostración de todo el proceso de elaboración y embotellado de los biberones (37).

 

El 30 del mismo mes, fueron invitados a un acto similar los médicos de la capital, entre ellos estaba el Dr. Francisco de Cortejarena y Aldebó, ex Director General de Sanidad, quién realizó después una campaña de divulgación en La Voz de Guipúzcoa1-2.

 

El Dr. Cortejarena fue Director General de Sanidad desde el 7 de enero de 1900 hasta 1902, cuando le sucedió Carlos María Cortezo y Prieto. Estas fueron las palabras que publicó en el citado periódico local:

Conocido es ya por todas las gentes la gran mortalidad de los niños, principalmente en el primer año de vida. No será asunto de mucha discusión que la causa principal de esa mortalidad no es otra que la mala alimentación” (37).

 

La leche que damos al niño no puede ser digerida por éste y por eso se ha dicho que preparemos una leche que sea lo más parecido posible a la leche de mujer, maternicémosla y así será mejor tolerada.

 

Foto 90 Sor Fredes, Malen y Teresa. Niños: Arangeme, Ignacio, Blanca y Mario. En el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. Diciembre de 1969. Foto cedida por Teresa Artiz

 

Y ahora, empezamos ya a poner en práctica este nuevo remedio, a emplear en los niños la leche maternizada como sustitución de la materna, pero este recurso no está al alcance de las familias. Es preciso una preparación delicada, una serie de operaciones que exigen laboratorios especiales y que pueda obtenerse a precios muy económicos y aún sin coste alguno para las gentes no pudientes.

 

Foto 91 Sor Fredes. Niños: Ignacio, Blanca, Mario, Arangeme y Elena. En el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. Diciembre de 1969. Foto cedida por Teresa Artiz

 

Considero que son convenientes estos detalles para que la masa común de las gentes conozca el beneficio que la ilustre Diputación Provincial de Guipúzcoa va a proporcionar a su país, organizando, primero la quinta de Fraisoro situada en Villabona (Zizurkil) y que he tenido el gusto de visitar, invitado y acompañado del dignísimo presidente de la Comisión Provincial señor Tomás Balbás, alma máter de la benéfica institución de “La Gota de Leche” en San Sebastián, a quién deberá inmenso reconocimiento la provincia (37).

 

En efecto, causa grata emoción el visitar un edificio no suntuoso, que no debe serlo, sino grande, ventilado, situado en una cumbre y protegido por todas las precauciones higiénicas. Allí se alojan los desgraciados expósitos cuidados por las bondadosas Hijas de la Caridad y el celo solícito de la Diputación de Guipúzcoa (37).

 

Además, ha construido otra preciosa instalación en uno de los departamentos del mercado de San Martín, cuyo desarrollo he seguido paso a paso.

 

A todo esto hay que añadir que ni el Ayuntamiento ni la Diputación Provincial han de hacer gasto ninguno extraordinario, porque sus Cajas de Ahorro, admirablemente organizadas y dirigidas, cubrirán perfectamente sus necesidades devolviendo así dichas corporaciones lo que el pueblo guipuzcoano ha adelantado a ellas, pero con gran provecho y a un interés que no es el del tanto por ciento sino la defensa de la vida de los niños para bienestar y provecho de las familias” (37).

 

Foto 92 Sor Fredes. Niños: José Antonio, Ignacio y Mario. Sor Fredes y Blanca. Sor Fredes y Teresa Artiz. Niños: Arangeme y Mario. Teresa y Carmen. Niños: Mario y Blanca. En el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. Diciembre de 1969. Foto cedida por Teresa Artiz

 

Según recoge Andrés Martínez Vargas en su “Crónica de la Pediatría”, una de las Gotas de Leche que acudió en representación de España al Primer Congreso Internacional de la Gota de Leche celebrado en París en octubre de 1905 fue la de San Sebastián (37).

 

Estas son sus palabras: “España estuvo representada por el Dr. Rafael Ulecia y Cardona (Madrid), delegado del gobierno; por el Dr. Manuel Celaya, delegado del ayuntamiento de San Sebastián; el Dr. Dalí, por Barcelona, y el Dr. Fatjó, por las “Protectora Infantil”. Yo representé a la Universidad de Barcelona y a la “Gota de Leche de Menorca”.

 

Los doctores Manuel Celaya y Francisco Tamés fueron los dos primeros directores de la Gota de Leche y la Caja de Ahorros Municipal le dotó al doctor Celaya con una ayuda para que pudiera acudir a dicho congreso. Éste cumplió su cometido con esmero y su exposición mereció un aplauso de los doctores Rafael Ulecia y Cardona (Madrid) y Andrés Martínez Vargas (Barcelona). Dicho Congreso aprobó la Memoria presentada por “La Gota de Leche” de San Sebastián, lo que mereció una sentida felicitación del Ayuntamiento donostiarra (37).

 

El Segundo Congreso Internacional de las Gotas de leche se celebró en Bruselas, en 1907 y acudió en representación de la de San Sebastián el Dr. Felipe Errandonea. Este, comenzó a encargarse del Consultorio de los niños de La Gota de Leche al poco tiempo de su establecimiento en 1904. El Dr. Errandonea estuvo totalmente dedicado a la pediatría y fue el director de la Gota de Leche hasta 1939. Muy impuesto en su especialidad y muy cuidadoso en sus exploraciones clínicas, las madres que de él recibieron inolvidables lecciones le guardan un recuerdo inolvidable (37).

 

Foto 93 Libro Historia y Significación de las Gotas de Leche en España. Página 18

 

El Dr. Ignacio María Barriola Irigoyen, recuerda cómo el Dr. Felipe Errandonea cuidaba, a gran número de niños donostiarras, él entre ellos, y que con los algo posteriores doctores Ángel Elvira y Vicente Arístegui, formaban el trío, quizá los primeros que se ocupaban de la asistencia a niños cuando el dictado de los pediatras no era aún usado.

 

Todos ellos participaron en la organización del 2º Congreso de Pediatría celebrado en San Sebastián en 1923. El Dr. Felipe Errandonea y el Dr. Manuel Celaya participaron en el Comité Local donostiarra y tanto el Dr. Vicente Arístegui como el Dr. Ángel Elvira participaron como secretarios de la sección de Higiene y alimentación del niño de dicho Congreso, presentando sendas comunicaciones al mismo. El primero sobre “Algunas consideraciones de la lactancia materna” y el segundo sobre los “Jardines y parques para los niños” (37).

 

Foto 94 Cuatro mamás con sus bebés esperando su hora para la revisión en el Dispensario de “La Gota de Leche”. San Sebastián. 1934

 

Al Dr. Felipe Errandonea le sustituyó el Dr. Miguel Sagardía, que poseía el título del Estado de médico puericultor y posteriormente colaboraron con él los doctores Antonio Minondo, Wenceslao Aguirrebengoa, Juan Pedro Rodríguez Picavea y Bireben en periodos sucesivos, incorporándose en 1947 a la plaza de auxiliar del director el doctor José Antonio. Herrero Cachán (37).

 

En una publicación que recoge sus primeros 50 años de su existencia indica que se sometieron a maternalización y esterilización 1.945.143 litros de leche, se despacharon 12.970.834 de biberones y se realizaron 103.125 consultas médicas en 16 años (no hay datos previos a 1937).

 

Fue una institución muy querida por los guipuzcoanos y su prestigio se acrecentó cuando se hizo “proveedora de la Real Casa”, y algunos hijos de Alfonso XIII se criaron con biberones de La Gota de Leche, durante los veraneos de la Corte (37).

 

Foto 95 Enfermeras del Consultorio de Auxilio Social de Falange. San Sebastián, 1940

 

Como nota anecdótica para finalizar con este relato tenemos las palabras de Carmen Castro Madinabeitia, viuda del filósofo Xabier Zubiri, e hija del historiador Américo Casto, que dijo: “el año 1912 nací asustantemente depauperada. Mi abuelo, el Dr. Juan Madinabeitia, decidió que se buscase por el país un ama de cría. Mi padre rechazó la idea. ¿No podría criarse su niña, como otros niños humildes del país, puesto que ya existía la Gota de Leche? El abuelo tuvo la idea por excelente y dio la oportuna receta para mis biberones. Y día a día, por la cuesta de Aldapeta, subía mi sustento exacta y asépticamente preparado” (37). Doctor don Pedro Gorrotxategi Gorrotxategi

 

Hijas de la Caridad que han trabajado en “La Gota de Leche” de San Sebastián: Sor Teodora Plazaola Azcárate; Sor Margarita Izaga Aguirre; Sor María Zarranz; Sor María del Puerto Ugalde; Sor Pilar; Sor Milagros; Sor Rosa; Sor Juliana y Sor Fredesvinda (Sor Fredes).

 

LA GOTA DE LECHE EN LA MEMORIA DE LA CAJA DE AHORROS MUNICIPAL DE SAN SEBASTIÁN 1984

 

Las prestaciones asistenciales de esta Obra Social de la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián, compartida con la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa, durante el año de 1984, se resume con los siguientes datos:

 

Nº de consultas Médicas realizadas 2.536

Primeras consultas Médicas 350

Vacunaciones: polio y trivalentes 3.785

Nueva vacuna M.S.D. (Sarampión, rubeola y parotiditis) 913

Sesiones de Rayos Ultravioleta 740

Niños en turno rotatorio de Guardería 43

 

Dato histórico transcendental a constatar en esta Memoria es el fin de esta Obra Social al terminar el último ejercicio de 1984 (38).

 

Efectivamente, teniendo en cuenta la reducción de los servicios asistenciales prestados en los últimos años que reflejaban la menor demanda social existente de estos servicios, consecuencia de una mejora en la oferta de los mismos por parte de la Seguridad Social, concibió plantearse a los Órganos de Gobierno de las dos Cajas de Ahorros la posibilidad del cese de esta obra, que habiendo cumplido con eficacia y generosidad, durante más de tres cuartos de siglo, una función social dirigida a las clases más necesitadas; estaba quedándose, prácticamente fuera de su objetivo fundacional (38).

 

Foto 96 Autoridades, Hijas de la Caridad, Enfermeras y los niños expósitos. Foto Ricardo Martín. Octubre 1932

 

Así, las gestiones iniciadas años atrás, buscando una solución de final satisfactoria para todas las partes implicadas en esta Obra Social: Religiosas de la Comunidad de las Hijas de la Caridad, Médicos, Enfermeras y Personal Auxiliar y, por supuesto, el público demandante de los servicios, han culminado con el cese de la Obra Social al 31 de diciembre de 1984.

 

Queda atrás toda una fecunda historia de servicio social durante 81 años, guiándonos por la fecha de inauguración del 28 de septiembre de 1903, por la que pasaron varias generaciones de guipuzcoanos cuya cifra sería imposible de precisar, como aportación de las dos Cajas de Ahorros Guipuzcoanas a su Comunidad y que fue Obra Social pionera de todas las existentes hoy en el País (38).

 

La subvención otorgada a esta Obra Social en 1984, fue de 5,2 millones de pesetas con un 50 % del déficit producido.

 

Los nuevos tiempos marcan nuevas necesidades, la Obra Social de la Caja continúa y continuará pero adaptándose siempre a las necesidades sociales que el devenir de los tiempos le vaya deparando (38).

 

Foto 97 Hijas de la Caridad con mamás y un grupo de niños expósitos en un centro de acogida. Foto Agustina Zugasti. Navidades 1938

 

LA PRIMERA “GOTA DE LECHE” DE ESPAÑA

 

Un hombre bueno, todo corazón, que siempre se preocupó más del prójimo que de sí propio, cuya posición social le permitía viajar por el extranjero y estar al tanto de los adelantos y novedades útiles y beneficiosas para la sociedad, fue quien después de enterarse de que en la ciudad francesa de Fécamp (Normandía), un médico especialista de niños, llamado M. León Dufour, había obtenido de la leche de vacas, un producto cuya composición era aproximadamente igual a la leche materna, producto que designó el autor con la denominación de leche maternizada y que debidamente esterilizada, daba resultados maravillosos en la alimentación infantil, sobre todo en niños alimentados con lactancia artificial, reduciendo la mortalidad infantil en un tanto por ciento considerable, tuvo la feliz idea de ensayar en San Sebastián en favor y beneficio de los niños expósitos acogidos en la Casa Cuna (39).

 

 

Este benemérito patricio, cuya memoria está siempre presente en cuantos conocimos su ingente labor humanitaria, benéfica y social, se llamaba don Tomás Balbás Ageo, cuya semblanza tan bien descrita por la brillante y amena prosa de nuestro primer archivero provincial, don Fausto Arocena, figura en la Memoria extraordinaria editada por la Junta Administrativa de la Gota de Leche de San Sebastián, con ocasión de su cincuentenario, Memoria que releemos con fruición, ya que despierta en nosotros recuerdos de nuestra juventud en que hubimos de tener parte activa y colaborar con él en la organización y funcionamiento de este benéfico Centro (39).

 

Foto 98 Casa Cuna de Fraisoro en la localidad de Zizurkil. Foto Pascual Marín

 

La iniciativa del señor Balbás, que por sus relaciones como diputado provincial y de la Junta de la Caja de Ahorros Provincial, conocía la capacidad del técnico francés, M. Henri Delairé, Director a la sazón de la recién creada “Granja de Fraisoro”, propuso que el señor Delairé se trasladase a Fécamp y se impusiese en los métodos y procedimientos empleados para la preparación y uso de la leche maternizada, misión que fue cumplidamente ejecutada, regresando hecho un verdadero especialista. En tanto, don Tomás Balbás se entrevistó con el entonces alcalde de San Sebastián, don Miguel Altube, quien con motivo de la última exposición universal de París había conocido en Versalles el funcionamiento de la Gota de Leche y contando con la cooperación de la Caja de Ahorros Municipal, ambos de acuerdo estimaron conveniente el implantar en San Sebastián la institución llamada “La Gota de Leche”, con carácter público, sin limitarse exclusivamente a la Casa Cuna (39).

 

Al efecto, se solicitó del Ayuntamiento terreno para edificarse un local donde pudiera instalarse este servicio y accediendo a los deseos de los señores diputados, se resolvió hacer la obra e instalación, con carácter municipal, pasando a su terminación una liquidación para que la Caja de Ahorros Provincial abonase la mitad del coste. De este modo, la Institución comenzó y continúa haciéndolo, por cuenta de las Cajas de Ahorros Provincial de Guipúzcoa y por la de Ahorros Municipal de San Sebastián. No nos extenderemos, por falta de espacio y por no ser pertinente a nuestro objeto en detallar la marcha y el funcionamiento de “La Gota de Leche”, para lo que remitimos al curioso lector, a la precipitada Memoria y únicamente recordamos que este Centro tuvo tres inauguraciones: una discreta y modesta, el 15 de agosto de 1902, cuando comenzó a funcionar en la Casa-Cuna; otra, oficial y regia, el 28 de septiembre de 1903 y la tercera inauguración fue de carácter profesional, pues acudieron invitados el día 30 de septiembre de 1903, los médicos de San Sebastián y muchos de la provincia (39).

 

Foto 99 Hijas de la Caridad con personal con los niños expósitos de San Sebastián. Foto Pascual Marín, 1940

 

En el curso de las dos inauguraciones, se hizo funcionar a todos los aparatos para la preparación de la leche maternizada por el método de Gaertner, desnatadoras, embotellamiento, esterilización y limpieza de botellas. La Institución de “La Gota de Leche”, además del laboratorio de preparación de leche y expendición de botellas, tiene un complemento indispensable en el Consultorio Infantil anejo, con las funciones propias a estos efectos (39).

 

Esta fue la primera Gota de Leche de España, pues si bien en Barcelona y alguna otra en la capital de España, existían consultorios infantiles, pero no se preparaba la leche maternizada, que caracteriza a este establecimiento, ni se expendía dicho producto (39).

 

LA PRIMERA Y ÚNICA INSTITUCIÓN DE “LA GOTA DE LECHE” DE ESPAÑA ASISTENTE AL I CONGRESO INTERNACIONAL DE PARÍS

 

En Sesión celebrada por el Ayuntamiento de San Sebastián el día 17 de octubre de 1905, el concejal don José Elósegui, manifestó que a San Sebastián le cabía la honra de ser la primera población de España en la que se estableció la Institución Benéfico Social que con la denominación de “La Gota de Leche” constituía un Dispensario gratuito con dispensación de leche maternizada, para alimentación adecuada y como por los días 20 y 21 del mismo mes se anunciaba la celebración en París del Primer Congreso Internacional de La Gota de Leche; estimaba que “La Gota de Leche” de San Sebastián, Primera de España debía estar representada por lo que proponía se facultase al Alcalde para designar al facultativo que había de llevar dicha representación, siendo designado al efecto, el suscribiente, que desempeñaba sus servicios en la Institución (39).

 

Foto 100 Boletín de Información Municipal de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de San Sebastián. Año V. Número 20. Octubre – Noviembre – Diciembre 1963. Página 38

 

En dicho Congreso, que estuvo concurridísimo, España sólo estuvo representada por cinco facultativos; el doctor Andrés Martinez Vargas, Catedrático de Enfermedades de la Infancia de la Facultad de Medicina de Barcelona, don Rafael Ulecia y Cardona, notable publicista y acreditado especialista de niños de Madrid, dos jóvenes médicos de Barcelona, los cuatro sin representación oficial, y el que representaba a “La Gota de Leche” de San Sebastián el doctor Manuel Celaya Cendoya. Este presentó en el Congreso un trabajo cuyo título fue “Memoria y resumen histórico de La Gota de Leche de San Sebastián y sus resultados prácticos”, que fue aprobado por el Congreso, por lo que al dar el descargo de su gestión en el Congreso, el representante de San Sebastián mereció la felicitación de la Corporación (39).

 

Después de “La Gota de Leche” de San Sebastián, se crearon iguales instituciones en Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, León, etcétera, sobre todo en aquellas que tenían establecidos consultorios infantiles (39).

 

La Gota de Leche de San Sebastián, después de diferentes cambios en su ubicación, desapareció el 31 de diciembre de 1984.

 

Fotos:

Gomeres. Salud, Historia, Cultura y Pensamiento

https://www.fundacionindex.com/gomeres/?p=1362

Gota de Leche de Bilbao. Doctor Juan Gondra Rezola

http://www.bilbaopedia.info/gota-leche

Gota de Leche de León. Toño Morala

http://etnoleon.blogspot.com/2013/08/colaboracion-la-gota-de-lechela-nodriza.html

Fototeka Kutxa

Teresa Artiz

Paquita Anduaga Aguirre

 

Foto 101 Enfermeras vacunando a los niños en el Centro de Alimentación Infantil de Falange Española de Auxilio Social de San Sebastián, 1940

 

Agradecimientos

Esteban Durán León

Anna Arregui Barahona

Ion Urrestarazu Parada

Jesús Rubio Pilarte

La Voz de España

La Voz de Guipúzcoa

Heraldo de Guipúzcoa

Diario Vasco

Fototeka Kutxa. Fundación Kutxa.

Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián

Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa

Xabier Alkorta Andonegi. Ander Aizpurua Susperregui.

Miguel Martínez Elicegui

Archivo Histórico del Ayuntamiento de San Sebastián. A todo su personal

Nekane Flores, Amaia Auzmendi Izarrola y Belen Martinez Menendez

Colegio de Médicos de Gipuzkoa

Manolo García Bengoechea

Estíbaliz Peña

Paquita Anduaga Aguirre

José María Urkia Etxabe

Carlos Alustiza Martínez

Blanca Lumbreras

Jorge Osorio Letamendía

Patxi Egaña Arizpe

Rafa Iraundegui

Donostiateka

Isabel L. Biurrun

Mikel G. Gurpegui. Lurdes Ubetagoyena Amado

Javier Sada Anguera

Biblioteca Municipal de San Sebastián

Biblioteca Koldo Mitxelena. Escaneado por Josi Goñi

La Gota de Leche de San Sebastián en sus Primeros Cincuenta Años. 1903 – 1953. Junta Administradora de La Gota de Leche de San Sebastián en 1953. 39 páginas. C-211; F-11. 30 de marzo de 2021

 

Foto 102 Enfermeras con dos niños en el Centro de Alimentación Infantil de Falange Española de Auxilio Social de San Sebastián, 1940. Lema “Para que el tierno brote se convierta en árbol lozano, Auxilio Social protege la infancia

 

BIBLIOGRAFÍA

 

1.- 1901.- Expediente H-00156-11 relativo a la Instalación de un establecimiento de “La Gota de Leche” en San Sebastián, proyecto de Kiosko para la venta de leche en la plazuela de San Martín. 26 de agosto de 1901. Archivo Histórico del Ayuntamiento de San Sebastián. Día 15 de abril de 2021 a las 10 de la mañana

 

2.- La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XIX. Número 6.549. Página 3 del jueves día 24 de septiembre de 1903

 

3.- La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XIX. Número 6.550. Página 3 del viernes día 25 de septiembre de 1903

 

4.- La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XIX. Número 6.551. Página 3 del sábado día 26 de septiembre de 1903

 

5.- La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XIX. Número 6.553. Calle Guetaria número 14 bajo de San Sebastián. . Página 1. Lunes, 28 de septiembre de 1903

 

Foto 103 Libros de consulta. Libro Crónica de mi vida y entorno. Ignacio María Barriola. Libro Cien Años de Medicina en Guipúzcoa 1899 – 1999. José María Urkia Etxabe

 

6.- La Gota de Leche. Libro Cien Años de Medicina en Guipúzcoa 1899 – 1999. José María Urkia Etxabe. Depósito Legal: SS-473/1999. Páginas 162 y 163

 

7.- La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XIX. Número 6.553. Calle Guetaria número 14 bajo de San Sebastián. . Página 3. Lunes, 28 de septiembre de 1903

 

8.- La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XIX. Número 6.554. Calle Guetaria número 14 bajo de San Sebastián. . Página 3. Martes, 29 de septiembre de 1903

 

9.- Heraldo de Guipúzcoa. Año I. Número 63. Página 1. San Sebastián, lunes día 28 de septiembre de 1903

 

10.- Heraldo de Guipúzcoa. Año I. Número 63. Página 4. San Sebastián, lunes día 28 de septiembre de 1903

 

11.- Heraldo de Guipúzcoa. Año I. Número 65. Página 4. San Sebastián, miércoles día 30 de septiembre de 1903

 

12.- La Voz de Guipúzcoa. Diario Republicano. Año XIX. Número 6.556. Calle Guetaria número 14 bajo de San Sebastián. . Página 3. Jueves, 1 de octubre de 1903

 

Foto 104 Enfermera vacunando a una niña en el Centro de Alimentación Infantil de Falange Española de Auxilio Social de San Sebastián. Foto: Pascual Marín, 1942

 

13.- Los Médicos donostiarras y la Fundación del Colegio de Médicos de Guipúzcoa. Carlos Placer Galán y José Mª Urkia. Cuadernos de Sección. Ciencias Médicas 3. (1994) p. 125-141. ISSN: 1133-5661. Donostia: Eusko Ikaskuntza

 

“Un homenaje”, Guipúzcoa Médica, 39, Julio de 1919, página 11.San Sebastián.

 

13.- Enciclopedia Auñamendi

https://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/gota-de-leche/ar-68023/

 

14.- La Gota de Leche. Autoras: Laura Zafora Roque, Virginia Sánchez-Cañete Martínez, Cristabel Castillo Valdivia, 1º B; Laura Ruiz Gómez, 1ºA (2015-2016)

http://index-f.com/gomeres/?p=1362

 

15.- Revista OSI DONOSTIALDEA ESI. Número 4. Osakidetza. Autor: Manuel Solórzano Sánchez. Diciembre 2016. Página 35

 

16.- 1906 - 1908. Expediente H-00156-11 relativo a la Instalación de un establecimiento de “La Gota de Leche” en San Sebastián, proyecto de Kiosko para la venta de leche en la plazuela de San Martín. 26 de agosto de 1901. Archivo Histórico del Ayuntamiento de San Sebastián. Día 15 de abril de 2021 a las 10 de la mañana

 

17.- Crónica de mi vida y entorno. Ignacio María Barriola. Cuadernos de Historia de la Medicina Vasca. 1994, San Sebastián

 

18.- 1935. Expediente H-02315-17 Subvenciones y Memorias de “La Gota de Leche”. Archivo Histórico del Ayuntamiento de San Sebastián. Día 15 de abril de 2021 a las 10 de la mañana

 

19.- 1948. Expediente H-02505-19 Habilitación de local para servicios de “La Gota de Leche” en la calle Vergara número 14. Bodega, planta baja y piso 1º. Archivo Histórico del Ayuntamiento de San Sebastián. Día 15 de abril de 2021 a las 10 de la mañana

 

20.- El Diario Vasco. Año XX. Número 5.918. Página 2. Sábado, 26 de septiembre de 1953

 

21.- La Gota de Leche de San Sebastián en sus Primeros Cincuenta Años. 1903 – 1953. Junta Administradora de La Gota de Leche de San Sebastián en 1953. 39 páginas

 

22.- 1953. Expediente H-03444-01 Concesión de la Medalla de Plata de la Ciudad a la religiosa Sor Teodora Plazaola Azcárate, por su dedicación a “La Gota de Leche”. Archivo Histórico del Ayuntamiento de San Sebastián. Día 15 de abril de 2021 a las 10 de la mañana

 

23.- El Diario Vasco. Año XLII. Número 12.382. Página 9. Sábado del 11 de enero de 1975

 

24.- 75 Aniversario de “La Gota de Leche”. El Diario Vasco. Año XLV. Número 13.525. Página 8. Jueves 28 de septiembre de 1978

 

25.- Koxkas. El Diario Vasco. Año LI. Número 14.995. Página 19 del domingo 19 de febrero de 1984

 

26.- Ignacio María Barriola. Crónica de mi vida y entorno. Página 89 y 90. Universidad del País Vasco. Seminario de Historia de la Medicina Vasca. San Sebastián 1994

 

27.- “La Gota de Leche” cierra sus puertas a fin de año. El Diario Vasco. Año LI. Número 15.233. Página 11 del martes 27 de noviembre de 1984

 

28.- Contra el cierre de “La Gota de Leche” El Diario Vasco. Año LI. Número 15.246. Página 13 del miércoles 12 de diciembre de 1984

 

29.- Koxkas. Juan Mari Peña, ex director del Diario Vasco. El Diario Vasco. Año LI. Número 15.233.Página 17 del martes 27 de noviembre de 1984

 

30.- Mikel G. Gurpegui. Diario Vasco del viernes 6 de julio de 2007

 

31.- Doctor Miguel Sagardía. Exdirector de “La Gota de Leche”. Diario Vasco, 29 de septiembre de 2002

 

Foto 105 Enfermera y Médico realizando el reconocimiento a una niña en el Centro de Alimentación Infantil de Falange Española de Auxilio Social de San Sebastián. Foto: Pascual Marín, 1942

 

32.- La producción de leche maternizada. Diario Vasco, 8 de octubre de 2002

 

Foto 106 Postal. Enfermera poniendo la vacuna. Madrid 11 de junio de 1954

 

33.- 1903 El nacimiento de La Gota de Leche. Mikel G. Gurpegui. Diario Vasco, Martes 3 octubre 2006

https://www.diariovasco.com/prensa/20061003/san_sebastian/nacimiento-gota-leche_20061003.html

 

34.- 1903 Leche esterilizada para los lactantes. Mikel G. Gurpegui. Diario Vasco, Martes 2 octubre 2007

https://www.diariovasco.com/20071002/san-sebastian/leche-esterilizada-para-lactantes-20071002.html

 

35.- La Gota de Leche abre en calle Guetaria. Javier Sada. Diario Vasco del martes, 8 de julio de 2008

El Diario Vasco. Año XXXIII. Número 10.336. Página 2. Jueves del 11 de julio de 1968

https://www.diariovasco.com/20080708/san-sebastian/gota-leche-abre-calle-20080708.html

 

36.- Dispensario de La Gota de Leche de San Sebastián. Javier Sada. Domingo del 27 de septiembre de 2009

http://www.diariovasco.com/20090927/san-sebastian/gota-leche-20090927.html

 

37.- La Gota de Leche de San Sebastián. Pedro Gorrotxategi. Páginas 18 a 22. Año 2014. Historia y Significación de las Gotas de Leche en España. Cuadernos de Historia de la Pediatría Española. Número 8. Octubre de 2014. Edita: Asociación Española de Pediatría. D.L.: TF-657/2011. ISBN13: 978-84-695-3139-6

https://www.aeped.es/comite-historia/documentos/cuadernos-historia-pediatria-espanola-n-8-historia-y-significacion-las-gotas-leche-

Observatorio de la Infancia en Andalucía

https://www.observatoriodelainfancia.es/oia/esp/documentos_ficha.aspx?id=4589

 

38.- Memoria Histórica de la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián. Obra Social. Páginas 110 y 111. Año 1984

 

39.- Boletín de Información Municipal de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de San Sebastián. Año V. Número 20. Octubre – Noviembre – Diciembre 1963. Páginas 37 y 38

https://www.donostia.eus/DonostiaKultura/donostiateka/prensa/Boletin%20de%20informacion%20municipal/PDF/1963/10/01/0001.pdf

 

Nota del autor: Este artículo, que hace el número 980, es la recopilación de todos los expedientes y artículos que he encontrado sobre “La Gota de Leche” de San Sebastián. Son 1.462 archivos los seleccionados para este trabajo, de entre todos los que he ido recogiendo desde que comencé a investigar para la Historia de la Enfermería en el año 1995.

 

Autor:

Manuel Solórzano Sánchez

Graduado en Enfermería. Enfermero Jubilado

Insignia de Oro de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica 2010. SEEOF

Miembro de Enfermería Avanza

Miembro de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos

Miembro de la Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería

Miembro de la Red Cubana de Historia de la Enfermería

Miembro Consultivo de la Asociación Histórico Filosófica del Cuidado y la Enfermería en México AHFICEN, A.C.

Miembro no numerario de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País. (RSBAP)

Académico de número de la Academia de Ciencias de Enfermería de Bizkaia – Bizkaiko Erizaintza Zientzien Akademia. ACEB – BEZA

Insignia de Oro del Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa 2019

Sello de Correos de Ficción. 21 de julio de 2020

masolorzano@telefonica.net